domingo, 22 de julio de 2012

Viernes negro para la caviarada.


El viernes 20, dos golpes duros recibieron la izquierda que administra la hasta ayer Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y las ONG´s de DDHH. En el primero, se trata de la resolución del Papa que prohíbe el empleo del títulos Pontificia y Católica, una bomba atómica que ha estremecido sus cimientos. En el caso de la resolución del Dr. Javier Villa Stein, Presidente de la Sala Permanente del Poder Judicial, los defensores de los DDHH, lo consideran una burla la rebaja de las sentencias impuestas al grupo Colina.

Ambas resoluciones aleccionaron a los avestruces de todos los colores y tamaños que levantaron sus testas hundidas en el cieno, en el lodo y en el pantano.  Estaban tranquilos buscando nuevos casos, retozando, ensimismados en sus victorias legales hasta hoy conseguidas, bien recompensadas desde el extranjero con billetes verdes, no tardaron en comprender las declaraciones de Dr. Villa Stein y enfilaron hacia él sus flechas cargadas de curaré.. 

Así, como picados por un alacrán reaccionaron agriamente, saltaron hasta el techo y gimotearon. Se rasgaron las vestiduras, buscaron y apelaron a a la prensa adicta y bien aceitada, para implorar por entrevistas y fotos en portadas, mascullando su dolor profiriendo amenazas contra el juez Villa Stein, causante de sus males digestivos. 

Frente a la Resolución del Juez Supremo Javier Villa Stein, considerada por expertos ajustada a derecho. De inmediato se levantaron y en coro, los representantes de ONG´s de DDHH, la caviarada, plumíferos digitalizados, tránsfugas y moralistas de última hora, amenazan con paros, movilizaciones y gimoteos ante la CIDH. Como si el gobierno no tuviera tantos problemas sociales y movilizaciones antimineras que amenazan la paz social. 

El Presidente que debería mantener una posición imparcial cuando se trata de resoluciones de otro poder del Estado, no tuvo mejor placer que criticar la decisión y Nadine Heredia twuiteo de inmediato su disconformidad indicando que la decisión afectaba la dignidad nacional. Lo que afecta la dignidad nacional son los abusos y el temor de algunos jueces y fiscales que debidamente aleccionados sabe Dios cómo y con cuánto, imparten injusticia, con resoluciones fabricadas por personas ajenas y en otros países.

Acostumbrados a que se les rinda pleitesía y acepten sus exigencias en todos los ámbitos judiciales, estos personajes aprovecharon la tribuna que les brindaron algunos medios afines, para atacar al mensajero,  con seguridad sin haber leído y analizado la resolución. ¿Y la cacareada RECONCILIACIÓN NACIONAL, tantas veces apelada por estos grupúsculos de comunistas?

Cada palabra, cada frase que salía a borbotones de sus bocas conformaba un discurso cargado de veneno, cuyo eje central es mantener vivo el sentimiento de venganza. La población una vez más se ha convencido que no es sed de justicia la que los anima, sino el deseo malsano de revancha.     


     

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cielo 21 de julio de 2012
Señores del Vaticano:
Ordeno revoquen el decreto contra la PUCP.
Dios