martes, 7 de junio de 2011

El sacrificio del héroe de Arica Coronel Francisco Bolognesi Cervantes.


El mes de junio es memorable, abundante y pródigo en fechas importantes. A nivel mundial, el día 6 recordamos la Batalla de Normandía que en 1944, la también denominada en clave Operación Overlord, permitió la invasión de Europa, llevada a cabo por los Aliados en el noroeste de Francia, entonces ocupada por la Alemania nazi.

En nuestro calendario cívico-militar se han dado y se dan fechas históricas. No sabemos, no podríamos saber, si la fecha de la segunda vuelta fue escogida ex profesamente para este 5, pero lo que sí percibimos a la luz de los resultados de estas elecciones, es que marcará la historia del Siglo XXI de nuestro país. En una elección ejemplar, se ha elegido a un oficial del ejército en situación de retiro, como el próximo presidente de nuestro país.

Pero, de lo que sí estamos seguros es que un 7 de junio de 1880, el Crl. Francisco Bolognesi, aislado en el campo de batalla, solo, indefenso, abandonado por las autoridades gubernamentales y las fuerzas de Leiva en Arequipa, sin armamento que equipare el poder del contrincante, se inmoló en Arica por el honor nacional.

Bolognesi, luchó fieramente, denodadamente frente a las fuerzas chilenas que le eran inmensamente superiores. “Hasta quemar el último cartucho” fue su juramento que hoy nos ilumina y reclama, un compromiso con los hombres de uniforme, quienes files a este juramento siguen regando con su valiosa sangre los suelos del VRAE.

A quién le reclaman los familiares de los soldados que entregaron su vida en esta hora aciaga, en este desfile interminable de muertes en que se ha convertido la lucha contra los enemigos del Estado.

Solo observamos una inmensa inacción de este gobierno, que está de salida y con seguridad se irá sin pena ni gloria, pero ahondando los desencuentros con soldados y policías, y sus familiares, que debió preservar como Jefe Supremo de las FFAA y PNP, título muy grande para él mandatario.

Por otro lado, en una fecha tan especial no podemos dejar de mencionar que la prensa ha tenido una singular importancia en todas las guerras, batallas y combates en todas partes del mundo. Ya lo dijo en una oportunidad Napoleón Bonaparte: “tres diarios adversos, son más temibles que mil bayonetas”.

En entrega anterior y por este mismo medio, se hizo conocer a la opinión pública nacional que, durante la ocupación chilena de Lima, estas fuerzas fundaron cuatro diarios, dirigidos y escritos por y para chilenos. Diarios que fueron utilizados, como un medio de propaganda para apoyar las acciones militares y políticas de las autoridades chilenas.

Los diarios fundados fueron: La Actualidad, La Situación, El Comercio apócrifo y El Diario Oficial. El primero se fundó el 20 de enero de 1881, tres días después de la ocupación de la ciudad de los Reyes, se publicó hasta mayo de ese año. A partir del 4 de junio de ese año se publicó el diario La Situación, en reemplazo del diario “La Actualidad”.

Desde un enfoque diferente, del otro lado, del enfoque de los adversarios y un año después de la batalla de Arica, hemos recogido este valioso testimonio , publicado el día 7 de junio de 1881, extraído del pasado y como una forma de conocer otros detalles expuestos, por los escribidores chilenos de este diario.

Debimos recurrir a la colección de intangibles de la Hemeroteca de la Biblioteca nacional del Perú, que en muy pocas oportunidades se entrega a los usuarios, porque se requiere de una gestión anticipada. Debido a la antigüedad de los diarios y la delicadeza con que se deben tratar y archivar a fin de preservarlos hasta que sean microfilmados, glosamos el editorial del ejemplar del 7 de junio de 1881.

Título: “LA MAÑANA DE ARICA”

“Hoy es una vez más para Chile, después de la fecha de Iquique y de Tacna, que acaban de pasar en hidalgo silencio, otro día de gloriosos recuerdos:

“¡Arica!”

“Arica dio termino digno del prólogo a la primera jornada del poema, resumiendo en pocas líneas, como la última estrofa de un canto, lo que se había ido escribiendo en la vasta extensión de Antofagasta a las cumbres de su Morro, fuerza para todos los trabajos, valor para todos los dolores, perseverancia para todos los propósitos, corazón para vencer o estrellarse con la muerte”.

“Y no es sino profunda emoción que recordamos este nombre, que despierta memoria de hombres y acciones, que nos parece haber visto en esos dramas, que forja la imaginación de la libertad del sueño; porque aún ahora, al través de la gaza que alcanza a tejer sobre los recuerdos un año que pasa.

“Vimos, cerrando los ojos, arrebatados en el huracán de un esfuerzo sobrehumano, niños que crecen como hombres, hombres que se elevan como gigantes, todos Jefes o soldados, reclutas o veteranos, con igual conciencia del deber que impone un instante solemne, unos para morir con la sonrisa en los labios como los mártires de la leyenda, otros para desafiar lo imposible y vencer al imposible”.

“Era Arica en la imaginación popular, algo terrible y fantástico, como esos monstruos escamados de las tradiciones orientales. El Morro figuraba la cabeza adusta del dragón estirado sobre el mar, así como sus garras y su cola en las resecos arenales que rodean su guarida”.

“Ay del que cayera entre sus anillos o desafiara el magnetismo de su mirada fija en todos los puntos del horizonte”

“Se vio después que no habían exagerado mucho los poetas encerrados dentro de sus muros para contar la jornada. Por nuestra parte se le creerá digno de nuestros cazadores de línea”.

“Se necesitaba de los hombres acostumbrados a lo imprevisto y al buscarlos entre las filas, dieron cuatro pasos al frente”.

Ustedes amables lectores, sacarán sus propias conclusiones.

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