viernes, 2 de diciembre de 2016

Ricardo Palma le dice traidor al general Andrés Avelino Cáceres.


Él solo hizo la tarea de muchos hombres. Fue como la proa de una nave que caminara aunque fuese mutilada. Los harapos de sus soldados brillaban como una bandera al sol. Parecía este puñado de hombres llevar la patria en brazos. Y hubo momentos en que pudo decirse que en el Perú no relucía oro de más quilates que la espada de Cáceres.
Jorge Basadre Grohmann

En un escenario de guerra, como la ocupación de Lima. Hasta dónde puede el ser humano demostrar su desafecto por la patria que lo vio nacer, por su gente que había sufrido y sufría los estragos de la violencia y que se debatía frente a un enemigo que ocupaba, avenidas, plazas, cuarteles y palacios, manteniendo un control férreo sobre nuestra capital.
Por qué razones, no sabemos hoy, quizá por lealtad al amigo, antes que a su pueblo. El tradicionalista Ricardo Palma fue muy amigo del dictador Nicolás de Piérola. En 1882, Ricardo Palma era corresponsal del diario panameño El Canal, como tal, habitualmente enviaba sus despachos que eran publicados bajo el seudónimo de Hiram.
Son verdades amargas, que se dieron durante la guerra con Chile. Nunca hubo el interés de unirse para enfrentar al enemigo común. La falta de una política de Seguridad Nacional, las ambiciones de poder entre caudillos, la fuga cobarde, para proteger propiedades en territorio enemigo y la traición entre peruanos fue la causa de la derrota.
En su despacho fechado el 11 de enero de 1882, se expresa con frases muy duras del general Andrés A. Cáceres, imputándole la comisión de una traición a Piérola, quien según él, lo había ascendido a la clase de general. Calificar de traidor a quien había demostrado heroísmo, valor y amor por su patria, era un calificativo moral inaceptable.
El Taita Cáceres merecía ese ascenso, se lo había ganado y había demostrado en el campo de batalla, donde dejó regada su sangre, que no solo era un líder por antonomasia, sino que había mostrado valor frente al enemigo en Tarapacá y en defensa de Lima, un ejemplo para sus tropas, era un hombre de convicciones morales elevadas.
Todos conocen el episodio, después de la batalla le Chorrillos, los chilenos se desenfrenaron y presos del alcohol, lo incendiaron y violaron mujeres indefensas. Cáceres pidió autorización a Piérola para atacar y destrozar a las hordas y alcoholizadas tropas enemigas.
Había una tregua pactada entre ambos ejércitos después de la batalla de Chorrillos, para auxiliar a los heridos, recoger y enterrar a los muertos. Chile violó la tregua, sus tropas demostraron absoluta indisciplina e insubordinación, fueron incontrolables para sus jefes. Piérola ególatra, se creía por encima de generales, no autorizó. Otro hubiera sido el resultado de la batalla de Lima, si el amigo de Palma, autorizaba el ataque.  
Como sabemos, mientras Cáceres lucho en la defensa de Lima, quedó herido y salió de Lima subrepticiamente burlando la vigilancia chilena, Nicolás de Piérola huía temeroso después de la batalla de Miraflores, mientras miles de heridos eran repasados por las tropas enemigas, que se ensañaron no solo con la ciudad sino con los heridos y sobrevivientes, finalmente impusieron la ley marcial.
Ricardo Palma, equivocadamente hacía de propagandista del enemigo, al atacar directamente al general Andrés A. Cáceres y las topas bajo su mando, al afirmar que “Tan luego como Lynch tuvo noticias de la desmoralización que cundía en las tropas de Cáceres, se decidió a movilizar sobre ellas un cuerpo de ejército chileno. Cáceres emprendió, el día de año nuevo, la retirada de Matucana, y al emprenderla acabaron de dispersarse soldados. Disponía de 5,000 hombres entusiastas antes de realizar su traición, y hoy no llegan a 800 los que le acompañan en su fuga a través de la cordillera”.
Ricardo Palma utilizaba la diatriba, el engaño y la difamación sobre las acciones de Cáceres y sus tropas, haciendo mofa y burla de la situación calamitosa que sufrían, calificando a Cáceres de títere y monigote, al sostener que “Sin la traición de Cáceres, fruto de las maquinaciones infames de los mercaderes calderonianos y de su socio Hurlburt, muy distinta sería hoy la situación”.
Luego en un arranque de inspiración estratégica, narra un plan de operaciones que presumimos le facilitó su amigo Piérola, al sostener que “Piérola con 3,000 soldados se habría unido a los 5,000 de Cáceres para amagar a Lima, hostilizando sin descanso al ejército chileno…”. De igual manera predice lo que habría hecho el ejército boliviano al indicar que, “A la vez el Ejército boliviano, que se encontraba ya reunido en Oruro, habría emprendido campaña sobre Tacna y Tarapacá”. Todo un estratega y visionario.
Como se sabe, Nicolás de Piérola luego de huir de la capital, gobernaba el país itinerantemente, desde el lugar en que se encontraba. No fue reconocido como presidente por las autoridades chilenas, quienes autorizaron la instalación del Gobierno Provisorio del Dr. Francisco García Calderón, elegido por los notables de Lima.
El Contralmirante Patricio Lynch, mediante un bando publicado en el diario La Situación el 28 de setiembre de 1881, arbitrariamente cesó el gobierno Provisorio del Dr. Francisco García Calderón, pretextando la comisión de una serie arbitrariedades. Posteriormente detenido fue enviado preso a Chile, nombró en su reemplazo a su Vicepresidente el Contralmirante Lizardo Montero
Al parecer, Ricardo Palma olvidó que su gran amigo Nicolás de Piérola, accedió al poder mediante un golpe, defenestrando al Vicepresidente general La Puerta, tras la huida de Mariano Ignacio Prado. Es el mismo Nicolás de Piérola que abandona al ejército del Sur por celos profesionales y nunca apoya los pedidos del general Buendía.
Es el mismo Piérola que pasa por encima de las recomendaciones de los militares con experiencia, como el general Cáceres, que le sugerían la organización del terreno de una manera sólida y no en reductos dispersos, fácilmente rebasados por los flancos, como se demostró durante el combate, y el retiro de batallones de reserva, para ocupar otros emplazamientos, lejos de la zona de acción.
Es el mismo Piérola que mantuvo almacenados en el Cuartel Santa Catalina, cañones y fusiles sin uso, que bien pudieron entregar a las fuerzas del Sur y que las tropas chilenas capturaron y utilizaron en contra de nuestras tropas, durante el enfrentamiento con las tropas de Cáceres en la campaña de la Breña.
¿Quién realmente demostraba ser un traidor? Ricardo Palma realmente exageró en esta nota, por ayudar a su amigo Nicolás de Piérola a recuperar la confianza de la población del interior del país y principalmente de la capital que era testigo presidencial de cómo el dictador, los había abandonado después de la hecatombe de Miraflores. Palma con su proceder le hacía el juego a los publicistas chilenos.


domingo, 27 de noviembre de 2016

Carta del Dr. Francisco García Calderón Landa Presidente Provisorio del Perú, dirigida al Contralmirante Patricio Lynch, Jefe de las fuerzas de ocupación de Lima.


El 16 de febrero de 1881, mediante una circular, se cita a las personalidades notables de Lima, a una reunión a realizarse el 18 de ese mes, a las 2 p.m., en la casa N° 64 de la calle San Agustín(altos), para tratar “asuntos que se relacionan con las actuales circunstancias”; (Fdo.) MANUEL G. DE LA COTERA- MANUEL ATANACIO FUENTES- PABLO DE VIVERO- FOCION MARIATEGUI.
La reunión se realizó en casa del General Manuel G. La Cotera, en ella se dieron cita personas notables de Lima, para analizar la situación que se vivía en la capital ocupada por fuerzas chilenas. En esta reunión se estableció que se formaría un Gobierno respetable, que fuera garantía para todos, incluso para el Gobierno de Chile.
Se planteó la necesidad de volver al régimen Constitucional que se había roto, tras la huida de Mariano Ignacio Prado el 19 de diciembre de 1879 y el levantamiento de Nicolás de Piérola. Para ello se llamaría al primer Vicepresidente General Luis La Puerta, para lo cual se designó una comisión integrada por los señores: Bustamante, Helguera, Haza, Velarde, Odriozola, Gálvez, Elías y Boza.
Esta comisión se dirigió a la casa del General La Puerta, quien los recibió, finalmente no aceptó la decisión de la junta, por dos razones: el periodo constitucional del gobierno de Mariano I. Prado del que era Vicepresidente había terminado el 2 de agosto de año anterior y su estado de salud era delicado, no le permitiría volver a las tareas administrativas en medio de la situación político-social que vivía el país.
En vista de esta negativa, la comisión designada regresó a la reunión para informar de la decisión del General La Puerta, lo que causó consternación en los notables. La junta en un nuevo intento de convencer al General La Puerta, nombró otra comisión integrada por ocho personalidades, para entregarle el Acta donde la junta de notables lo reconocían como benemérito y el llamado a restablecer el gobierno constitucional.
La nueva comisión integrada por: el Dr. Odriozola, Contralmirante Haza, General Bustamante, Dr. Rafael Velarde, Jesús Elías, Buenaventura Elguera, Francisco de P. Boza y el Dr. Manuel María Gálvez, se dirigió a la casa del General La Puerta, quien les respondió negativamente, expresando su “inquebrantable propósito de no reasumir el mando supremo del país”.
En Lima, no solo existía una junta de notables que buscaba una solución política al problema de la ocupación chilena. Entendían que el dictador Piérola, poco era lo que podía hacer estando su gobierno itinerante. Otros notables se reunían también en casa de Dionicio Derteano. Manuel Atanasio Fuentes se encargaría de plantear la necesidad de unirse ambas juntas, como finalmente lo hicieron para la elección del Presidente Provisorio.
Sin embargo, preciso era conocer cuáles eran las intenciones de Chile, si las autoridades chilenas se entenderían con los representantes de Piérola; si este era el caso, la junta de notables apoyaría esa decisión; en caso contrario, solicitarían una declaración sobre este punto. La comisión estuvo integrada por: el General Bustamante, Dr. José Luis Quiñonez y Dr. Manuel González de la Rosa. Las autoridades chilenas recibieron a la comisión y quedaron en que al día siguiente darían su respuesta.
Llegado el día, el señor Vergara y el señor Altamirano, representantes plenipotenciarios de Chile, respondieron de manera reiterativa, firme y enérgica, “Pueden estar ustedes seguros de que el Gobierno de Chile, jamás, por ningún motivo, aun con las promesas más lisonjeras, reconocerá al Gobierno de Piérola, ni aceptará tratar con sus enviados sobre la paz. Por lo mismo veremos con satisfacción que los vecinos de Lima formen, libre y espontáneamente un Gobierno, con el cual podamos entendernos, si es aceptado por el país”. El Orden, 5 de abril de 1881.
El contralmirante Patricio Lynch, quien se desempeñaba como Jefe político y militar del Callao, asumió el cargo de Comandante en Jefe de Ejército de Ocupación chileno en mayo de 1881, quedando a cargo de la ciudad de Lima. Durante el periodo de Patricio Lynch que abarcó hasta el final de la permanencia de los chilenos en Lima, impuso la ley marcial con mano dura.
Lima ocupada por tropas chilenas. En Jauja, Piérola no descansaba en nombrar a diferentes comisionados para negociar con las autoridades chilenas de ocupación. Al respecto el Diario La Actualidad órgano oficial del gobierno de ocupación, expresó “que jamás se aceptaría entrar en tratados de paz con el ex Dictador, cuyos poderes habían caducado, y además porque había hecho a ese país inculpaciones que no era dable aceptar, reconociéndolo como Gobierno del Perú”. Diario El Orden, 4 de abril de 1881.
El día 25 de agosto de 1881, el embajador de los Estados Unidos en Perú, Mr. Hurlbut, envió una carta al contralmirante P. Lynch, entre otras consideraciones le expresó claramente que “los Estados Unidos apoyarían al Perú en el sentido de no ceder un pie de su territorio a menos que se demostrara que el Perú no iba a ser capaz de pagar una indemnización de guerra de alguna otra manera”. Lynch no contestó la nota, aunque la posición de EE. UU, con seguridad inquietó a los chilenos.
El día de 18 de septiembre, asumió en Chile el presidente Domingo Santa María en reemplazo de Aníbal Pinto. El día 26 del mismo mes por orden de Lynch los chilenos tomaron posesión de la Caja Fiscal del gobierno peruano y embargaron sus fondos en el Banco de Londres. El 28 de setiembre, por bando, Lynch declaró que solo subsistirían las autoridades municipales, suspendiendo el gobierno Provisorio de Francisco García Calderón.
La suerte estaba echada y el final del Gobierno Provisorio del Dr. Francisco García Calderón estaba marcada por el destino, en manos de Lynch. El gobernante de facto aplicaba todo su poder y para ello, disponía la ejecución de una serie de medidas que buscaban la clausura definitiva del Gobierno Provisorio.
Varias razones tenía el Gobierno chileno, para tomar fatal decisión: el reconocimiento del Gobierno Provisorio, por diferentes gobiernos extranjeros entre ellos EE. UU y de los pueblos del Perú que empezaron a manifestarse, fortaleciendo un gobierno que poco a poco se empoderaba, e interpretaba el sentir de la población respecto de la firma de la paz sin ceder territorio nacional. Podemos inferir, que el temor se apoderó del gobierno chileno y de su representante en Lima, al conocer el apoyo estadounidense.




El 6 de setiembre de 1881 Patricio Lynch, dirige una carta al Director General de Rentas, que administra la Caja Fiscal del Gobierno Provisorio, en la que le solicita un informe respecto de la intervención del banco, en la recepción de billetes de emisión fiscal provenientes de EE.UU.
En Lima, según la nota de Lynch circulaban una serie de rumores, lo que hacía presumir, la presunta comisión de actividades de fraude, finalmente muy refinadamente, amenaza al director del banco considerarlo como cómplice, si su respuesta era “capciosa o induce al engaño”.
No sabemos si es real la existencia de rumores en el comercio de la capital de esos tiempos, respecto a la circulación de billetes autorizado por el Gobierno Provisorio. Lo que se puede afirmar es que Patricio Lynch dirige el comunicado en el que conmina al director del Banco para que declare bajo responsabilidad.
Patricio Lynch designa a Joaquín Gajardo como su representante y ante quien el director del banco debía declarar sobre: si el banco que dirige estableció algún arreglo con Francisco García Calderón, sobre billetes que se mandaron fabricar a EE. UU; si se había llevado en depósito billetes al Banco Nacional, o paquetes, bultos cuyo contenido desconocía, y que delate a personas que supieran algo al respecto.
El Jefe de las fuerzas de ocupación, demostrando su celo, ambición y angurria, amenaza al director del banco nacional, en los siguientes términos: “Si en ese banco existen papeles, documentos o cualesquiera otros efectos de propiedad o a nombre del gobierno provisorio u otro funcionario público o de individuos que formen parte del gobierno, UD. no los entregará ni dispondrá en manera alguna de ellos sin previa anuencia del infrascrito, i en cuanto le sea posible hará una relación de esos efectos”.
Según Francisco García Calderón las razones expuestas por Lynch en la carta que acompaña al bando, no explican la verdad sobre las acciones hostiles que dispuso el Jefe de las fuerzas de ocupación y que él explica indicando que estas, obedecían a su negativa de firmar un tratado de paz cediendo territorio nacional, esa era la principal razón de las medidas dispuestas.
El Presidente García Calderón señalaba que las acciones hostiles contra su gobierno se resumían en: el desarme de las tropas peruanas de Magdalena, las conferencias realizadas para el arreglo de paz entre el Perú y Chile; la ocupación de las oficinas fiscales, y las cuentas del gobierno Provisorio en los bancos y las publicaciones de la prensa, tanto en Santiago como las de La Situación vocero de las fuerzas de ocupación.
El 27 de setiembre el diario La Situación, vocero de las fuerzas de ocupación, publica su editorial “LA SITUACIÓN SE DESPEJA”, en la que se pregunta “¿Con que después de nueve meses de esperar pacientemente la organización de un Gobierno capaz de negociar la paz, descubrimos ahora que el tal Gobierno, o principio de Gobierno, no ha tenido jamas el propósito de firmar la paz? Porque querer la paz sin ceder territorio, es sencillamente no querer la paz, desde que el Perú carece absolutamente de recursos para pagar una indemnización al contado”.
En su misiva, el Presidente García Calderón le recordó a Lynch, que a partir de febrero de ese año y contando con la anuencia de los representantes del gobierno chileno en Lima, se autorizó la organización y funcionamiento del Gobierno Provisorio, lo que permitiría realizar tratos, a fin de llegar a un tratado de paz. Trascendió que Chile, no haría ningún trato con Nicolás de Piérola.
García Calderón hace notar que, desde que asumió la presidencia, realizó actos de gobierno como: la desocupación de tropas chilenas de la zona donde funcionaba su gobierno y el pago del cupo impuesto a Lima y el Callao. “Si al practicar esos actos hubiese creído yo que mi autoridad no dependía de los pueblos que me la daban, sino de las autoridades chilenas, no habría por cierto consentido en nada, ni contraído compromisos de ninguna especie…”.
García Calderón precisa que los plenipotenciarios de Chile y el general en Jefe del Ejército de ocupación trataron directamente con él, y de esta manera reconocieron tácitamente la plenitud de sus poderes, emanados por el voto popular y esa fue la razón para celebrar pactos, especialmente para el pago del cupo impuesto “…que son la emisión de un empréstito, contratado en su mayor parte con extranjeros residentes en el país, i la emisión de billetes fiscales, que son obligaciones que la nación peruana tiene que pagar”.
Pero, una parte procedente del empréstito, así como el hecho que Chile recibía billetes fiscales, significaba un reconocimiento a su autoridad y el derecho a realizar acciones de gobierno. García Calderón preciso de manera enfática su rol como presidente Provisorio “Solo el gobierno peruano puede obligar al Perú; i solo del gobierno peruano podrán las autoridades chilenas recibir en pago documentos de crédito peruano; porque yo como ciudadano de este país, no puedo emitir papeles de crédito que impongan obligaciones a la República”.
Seguidamente el Presidente provisorio hace importantes precisiones: no cree que las autoridades chilenas (Vergara y Altamirano) se dejaran engañar al recibir en pago del cupo, papel de emisión privada sin valor oficial, ni que, al no considerarlo gobierno, consintieron en que engañase a extranjeros residentes, a quienes había pedido dinero en préstamo, emitiendo billetes que carecían de valor oficial.
“El primero de estos estremos haría poco honor a la intelijencia de los señores Vergara i Altamirano; i el segundo los constituiría en cómplices de una emisión falsa, hecha por el que no tenía la facultad de hacerla”.
Quedó establecido desde el principio, que el Gobierno Provisorio había sido reconocido por las autoridades de ocupación y por el Gobierno de Chile. Inicialmente por Aníbal Pinto Garmendia y luego por Domingo Santa María.
Así, Francisco García Calderón, por respeto a las autoridades chilenas expresa: “Incapaz soi de pensar de que los señores Altamirano y Vergara puedan ser engañados por mí: reconozco su clara intelijencia; i no les haré el agravio de ponerla en duda”. Aceptar lo contrario sería poner en tela de juicio el accionar político de Altamirano y Vergara, porque habrían ayudado a cometer fraude, sacando provecho del mismo.
Muy convencido del rol que estaba desempeñando, como Presidente Provisorio, no deja de hacer notar que su autoridad provenía de la elección del pueblo, representado por los 114 notables que lo eligieron y del Congreso que había confirmado y prorrogado sus poderes, precisando que “…; i mientras esas dos autoridades no me reemplacen, soi i continúo siendo el presidente del Perú, cualesquiera que sean las emerjencias a que me vea sujeto”.
Enfatizando además que, su autoridad no dependía de la tolerancia de las autoridades chilenas, sino de la soberanía del Perú, verdadero origen de su poder, que no estaba sujeto a las autoridades chilenas y mucho menos que este hubiera desaparecido por la ocupación de una parte del territorio peruano.
El 1 de octubre de 1881, el Contralmirante Patricio Lynch, jefe de las fuerzas de ocupación, responde a la carta de Francisco García Calderón. El contenido del discurso de Lynch, está orientado a desconocer la existencia del Gobierno Provisorio y del reconocimiento de los pueblos del Perú y gobierno extranjeros.
Lynch hace precisiones en el sentido que, no reconocía ni a los representantes del Gobierno Provisorio, como ministros, como en el caso del señor Gálvez, quien se reunía a menudo con Lynch, para conversaciones y por tenerle confianza, que le hubiera agradado cultivar una amistad con Francisco García Calderón.
Según Lynch, nunca reconoció al Gobierno Provisorio como tal, porque en su consideración no estaba en su ánimo reconocer aun gobierno, “al cual veía le faltaban todas las condiciones necesarias de vida i estabilidad…”, de esta manera su intención era facilitarle el camino para que se constituyera realmente en gobierno “i a ponerse por tanto en aptitud de ser reconocido por el de Chile”.
Respecto del pago del cupo que asumió el Gobierno Provisorio, no tuvo mejor explicación que expresar, que la aceptación del pago del cupo era para salvar a los designados para este pago y que esta propuesta del Gobierno Provisorio, se hizo para ayudar a los designados, precisando el cupo impuesto fue a los vecinos y no al Gobierno. Con lo que trataba de evadir su responsabilidad.
Respecto del pago en billetes o por medio de un empréstito que realizó el Gobierno Provisorio, en consideración de Lynch, “se regularizaría con posteridad, como sucede en todos los actos de una administración que se inicia de un modo irregular, cual fue la de Ud.”.  Precisa, que su gobierno accedió en interés de proteger a los vecinos, amenazados por el cupo y las penas impuestas para quienes no cumplieran con el pago.
A la hora de cobrar los cupos e impuestos a nuestros connacionales, cuyo pago asumió el gobierno de Francisco García Calderón hasta noviembre de 1881, sí reconocían al Gobierno Provisorio como tal. No les parece, extraña e interesada esta forma de interpretar las relaciones con un Gobierno que no reconocían políticamente, pero que si aceptaban dinero en pago de impuestos. Muy interesada la posición de Lynch.
Se vivía octubre de 1881, Patricio Lynch para justificar su decisión de cesar el Gobierno Provisorio, no tiene mayor empacho en poner de testigos a dos personajes que habían regresado a Chile y minimiza el apoyo que recibía el Gobierno Provisorio de los pueblos del Perú y países como EE.UU.
“Los señores Vergara i Altamirano manifestaron en diversas ocasiones a los señores Galvez i Denegri, que si para fines del mes de marzo o mediados de abril, no había conseguido el Gobierno provisorio ser aceptado como lejitimo por una buena parte del Perú, los departamentos de la costa por lo menos, Chile no lo consideraría como gobierno, no abrirá negociaciones, ni toleraría ningun ejercicio de autoridad”.
Lynch en el colmo del cinismo y fariseísmo reconocía el perfecto derecho del Perú de constituir un gobierno en cualquier parte del territorio no ocupado. Pero, acusó a García Calderón de “grave paradojización”, tildándolo de enfermo y que sufría de grave contradicción, porque admitía en su carta, la existencia de su gobierno, en presencia de un ejército enemigo.
Lynch habría admitido reconocer el Gobierno Provisorio, si este estaba dispuesto a firmar la paz que exigía el vencedor, en otras palabras, el Gobierno de Francisco García Calderón solo sería reconocido y aceptado por Chile, si estaba dispuesto a firmar un tratado de paz con cesión territorial.
El Dr. Francisco García Calderón, demostró temple y firmeza de convicciones, porque ejerció el Gobierno Provisorio, en las condiciones que se vivía, en un escenario violento y de caos político-social, bajo un estricto control de las tropas chilenas, cumpliendo las exigencias cada vez más violentas para el pago de cupos. Supo responder a la altura de un estadista y dejó sentado su gran patriotismo.  
¿Si Chile no reconoció al Gobierno Provisorio de Francisco García Calderón como lo manifestó Patricio Lynch en su carta? Por qué fue trasladado preso a Chile. La respuesta está en que los chilenos tenían temor de él, su gobierno estaba siendo reconocido por países importantes, temían su liderazgo, su capacidad de estadista y su posición firme frente a la firma de un tratado con grave perjuicio para el Perú.
Francisco García Calderón, no aceptó nunca ceder territorio nacional, así lo hizo saber al gobierno de Chile y  sus representantes en Lima, defendió a la población que era continuamente expoliada por las autoridades chilenas de ocupación y por eso lo trasladaron preso a Chile, donde permaneció detenido y controlado por la policía secreta chilena por más de 2 años.
N de R.
En los párrafos que se han transcrito de los documentos utilizados, se ha respetado la forma idiomática de escribir de la época.
Notas:
1.      Ahumada, Pascual. Tomo V, cap. Segundo, págs. 251-255. GUERRA DEL PACIFICO, Recopilación completa de todos los documentos oficiales, referentes a la guerra. Imprenta i Librería Americana, Valparaíso. Edición 1888.
2.      Diario La Situación del 27 y 30 de Setiembre de 1881.
3.      Diario La Situación del 3 de Octubre de 1881.
·         Carta del Dr. Francisco García Calderón Presidente Provisorio al Contralmirante Patricio Lynch.
·         Carta del Contralmirante Patricio Lynch dirigida al Dr. Francisco García Calderón Presidente Provisorio del Perú de 1 de octubre.
·         Bando del Contralmirante Patricio Lynch, cesando el Gobierno Provisorio.





















martes, 1 de noviembre de 2016

El ejemplar Juramento de Francisco Bolognesi


Han transcurrido dos centurias del nacimiento del héroe nacional Francisco Bolognesi Cervantes, quien junto a Miguel Grau Seminario constituyen dos paradigmas, ejemplos de amor a la patria, honor, dignidad y cumplimiento del deber hasta el sacrificio de sus vidas. Cuando toda esperanza estaba rota.
Este 4 de noviembre se cumple doscientos años del nacimiento del Coronel Francisco Bolognesi Cervantes. Hasta hoy con plena seguridad, para todos nuestros connacionales, la memoria nos trae su juramento, pronunciado frente el parlamentario chileno, mayor Juan de la Cruz Salvo y en presencia de los oficiales de su Estado Mayor.
“Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho”, pronuncio el héroe y el soldado chileno escuchó estupefacto, ensimismado y quizás sin comprender la dimensión de la decisión y - el sacrificio inútil de tantas vidas como él había planteado al héroe- al ingresar a conversar con el Jefe de la Plaza de Arica.
Es que el parlamentario chileno Sargento Mayor Salvo se sorprendió por la firmeza, convicción y convencimiento de Bolognesi quien, junto a sus acompañantes, habían decidido conscientemente entregar sus vidas en defensa de la patria. Arica último bastión, último reducto, último lugar antes de partir a la mansión de los héroes.
El juramento ante el Morro de Arica pronunciado por Bolognesi, está grabado sobre piedra, constituye la piedra angular, la base fundamental sobre la que se yergue indómito el Ejército de nuestra patria. El juramento constituye un ejemplo de desprendimiento, honor, sacrificio y dignidad, que dejaron los defensores de Arica.
Para la población nacional que viven a lo largo de nuestro territorio y otros miles más de connacionales que, por razones diversas, viajaron a otras latitudes, será un gran acontecimiento y de la mayor importancia, la celebración del bicentenario del nacimiento del Coronel Francisco Bolognesi, inmolado en Arica, el 7 de junio de 1880.
Mucho se ha escrito a lo largo de estos años sobre la vida de este gran héroe nacional designado como patrono del Ejercito de Perú. Se han llenado carillas extensas, se han escrito libros, ensayos, se han realizado concursos literarios entre los estudiantes de los colegios, representaciones teatrales, pinturas y acuarelas en su honor.
Bolognesi no solo entregó su vida por el honor y dignidad de la nación peruana en el Morro de Arica, comandando a hombres como él que habían jurado morir en defensa de nuestra patria, sino que dos de sus hijos también ofrendaron su vida en la batalla de Miraflores en enero de 1881, ¿puede haber mayor sacrificio por la patria?
Pero yendo más allá, entrego su vida porque con su acción heroica, consideró la posibilidad de que en nuestra patria, se dejaran para siempre los continuos enfrentamientos entre camarillas políticas y caudillos, por defender sus intereses y apetencias de poder y encaminaran al país hacia el bienestar general.
Sin embargo, con seguridad queda mucho por recordar y por seguir su ejemplo. No en un campo de batalla, que llegado el momento con plena seguridad cumplirán su juramento, sino en el fiel cumplimiento de nuestros deberes, en todas las actividades que competen a todos los peruanos, en el rol, que desempeñan, en las diversas actividades que cumplen en bien del desarrollo nacional.
Alfonso W. Quiroz, prolífico investigador y escritor joven fallecido el 2013, dejó para la lectura obligada de todos los peruanos, su considerada obra cumbre Historia de la corrupción en el Perú, afirma que “ La corruptela comprende el ofrecimiento y la recepción de sobornos, malversación y la mala asignación de fondos y gastos públicos, la interesada aplicación errada de programas y políticas, los escándalos financieros y políticos, el fraude electoral y otras trasgresiones administrativas (como el financiamiento ilegal de partidos políticos en busca de extraer favores indebidos) que despiertan una percepción reactiva en el público”.
En estos tiempos de crisis de valores, de irrespeto a las leyes, de anomia que ataca los cimientos de la moral y ética nacional, de instituciones como el Poder Judicial, Ministerio Público, Instituto Penitenciario, sectores de nuestra Policía nacional y un gran sector de nuestra juventud, en grave crisis de descomposición moral, cobra gran importancia el ejemplar juramento de Francisco Bolognesi.
No se ha emprendido una lucha frontal contra la corrupción en todos los sectores, el virus sigue latente, se ha refugiado en amplios sectores de la sociedad, hoy una plaga, que amenaza convertirse en una pandemia nacional, si es que los sectores responsables continúan con su política reactiva, de apagar o amagar incendios cada vez que una pavesa las revive.
Con una educación muy venida a menos en estos últimos años, especialmente en los colegios estatales. Con escándalos de corrupción en los hospitales de salud del Estado. Una gran necesidad de mejoramiento y satisfacción de las necesidades básicas de un gran sector de la población que no tiene calidad de vida. Programas de alimentación deficientes para nuestra desnutrida niñez rural. Hay mucho por hacer si queremos avanzar como nación en este siglo de gran competencia.
En la obra La Epopeya del Morro editada por La Comisión permanente de la Historia del Ejercito del Perú en 1980, con ocasión del centenario de la batalla de Arica, se afirma que, “El sacrificio de Arica ha legado un mensaje para generaciones presentes y futuras, porque la sentencia `tengo deberes sagrados que cumplir`, constituye la afirmación de una convicción que reclama de la conciencia nacional una actitud firme y resuelta respecto de los fines de la patria; esto es, que el contenido de la breve y profunda frase: `tengo deberes sagrados que cumplir`, debe ser guía permanente en los hogares, en las aulas, en los centros de trabajo, en la práctica deportiva, en las actividades comunales, en los cuarteles, en fin en todos los actos de la vida diaria”.
Andrés Avelino Aramburú reconocido como el periodista de la Defensa Nacional escribió:
“(…) Leonidas, se creyó inexpugnable en sus Termopilas; Alejandro, lanzándose hacia el Asia obedeció el Oráculo; Cesar, pasando el Rubicón, llevaba en sí su fortuna guerrera; Aníbal, atacando a Roma, jugo la suerte de su destino; Hernán Cortez, destruyendo sus naves, se corta únicamente la retirada; Ricaurte, sepultándose en el parque San Mateo, fue la inmolación indeliberada; todo es grandioso saltando los límites de lo humano, para el asombro de las generaciones.
¡El hombre es capaz de acercarse a Dios!
Pero Bolognesi y los suyos, señores -y perdónesenos la vanidad patriótica- es superior a sus hermanos de inmortalidad.
¡Sabían que toda resistencia era imposible, que la suerte les deparaba el sacrificio, que el morro sería su túmulo mortuorio; que su destino era morir; y resolvieron ocho días antes; y cumplieron ocho días después su juramento: ¡Quemaremos el último cartucho!  ¡Y lo quemaron!
Junto con él los ilumino la gloria; junto con él resonó en himno patrio; junto con él se abrió el cielo para recibirlos”.
En tiempos de crisis como el actual, que amenaza anular la voluntad de lucha de las autoridades contra las plagas que atacan a nuestra sociedad, que amenaza apagar la esperanza de nuestra población en sus autoridades libremente elegidas, especialmente de la población más vulnerable y que requiere de un liderazgo a prueba de fuego y proactiva para enfrentarlas.
Con la ley en la mano los jueces y fiscales probos que aun aman la justicia, juren como Francisco Bolognesi cumplir con su deber, como el cumplió en defensa del honor nacional, así  lograremos el orden, que requiere nuestro país para tranquilidad de los 30 millones de peruanos. Por ello es imperativo, además, corregir el rumbo que está tomando la República, recogiendo los ejemplos del pasado y poniendo en práctica ejemplos como el de Francisco Bolognesi.
¡El Coronel Francisco Bolognesi del pasado, nos trae su ejemplo de dignidad y honor en el cumplimiento de sus deberes!  ¡Loor al Titán del morro de Arica!
Foto: Pintura "Coronel Bolognesi junto a su escritorio y ultima carta".
Autor.
Juan Marcelino León Dextre
Concurso Pictográfico realizado por el Comando del EP, con ocasión del bicentenario del nacimiento del Coronel Francisco Bolognesi Cervantes.




lunes, 17 de octubre de 2016

La corrupción cerca al gobierno




Mientras el gobierno se remece con escándalos que hacen temblar sus debilitados cimientos, que estaban reforzando a tres meses de haber asumido el Ejecutivo; a la ex primera dama Nadine Heredia, no le ampliarían el impedimento de salida al exterior que acaba esta semana. Nadine estará expedita para reunirse con su esposo actualmente en España. ¡Qué les parece, así estamos en el país!

No sabemos por qué razones, Pedro Pablo Kuczynski mantiene en el gobierno a numerosos funcionarios, que han trabajado con el anterior gobierno. Cuando lo racional era licenciarlos de inmediato. No solo de los diversos estamentos del Estado, sino en los organismos de seguridad como la DINI. Mal comienzo, se debe gobernar con personas de absoluta confianza, para ello, se debe contar con los respectivos cuadros técnicos.

Por otro lado, cómo es posible que asesores eternos que se mimetizan en la jungla política, que cambian de ropaje como el camaleón, muy bien descrito en el vals, que interpretan loa Troveros criollos “Parlamanías”, ocupan cargos en los que se decide la administración de recursos del Estado, no sabemos si a espaldas del presidente. Nos referimos al escándalo provocado por Dr. Carlos Moreno y que afecta directamente a PPK.

Esta semana el semanario “Hildebrandt en sus trece”, publica la denuncia de Marco Maldonado, fundador de Peruanos por el Kambio y miembro del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido de gobierno, quien indicó que “Carlos Moreno formaría parte de un esquema de corrupción, más amplio que habría sido montado por Gilbert Violeta y otros asesores”.  Maldonado estaría dispuesto a brindar su declaración ante el Ministerio Público.

Ante la pregunta que le planean a Marco Maldonado ¿A qué se refiere? referida al escándalo protagonizado por el Dr. Carlos Moreno, en el que asegura que esto es algo pequeño frente a otras cosas que había en el partido; respondió “Pedro Pablo está nadando en una piscina de tiburones blancos. No se entiende por qué le ha dado su confianza a un grupo de de gente que no lo merece. Muchos en partido sabemos esto”. ¿Tiburones blancos? Quiénes son, no lo ha dicho.

A lo largo de la entrevista Marco Maldonado hace importantes precisiones del rol que habría cumplido el Dr. Moreno como operador del actual congresista Gilbert Violeta, presuntamente para hacer negocios como el de presunta la construcción de un hospital en Loreto, en la que asegura que, Violeta pondría la empresa constructora y que esa obra habría sido negociada con el gobernador regional.

La denuncia más grave contra Gilbert Violeta es que este presuntamente habría cobrado cupos para acceder a la designación de las candidaturas para el Congreso, dado que Violeta habría tenido la autorización de PPK para elegir a los candidatos al Parlamento. Asegura que los cupos se pagaban en efectivo y no está seguro que esos dineros hayan ingresado al partido. Denuncia muy grave que debe aclarar el presidente Kuczynski.

Como sabemos, el Estado es una abstracción dirigida por personas, el presidente debe conducir y gobernar el país, para ello requiere no solo de sus ministros, sino de asesores o consejeros que tengan una experticia en determinado campo, que los ayuden a pensar, para que el presidente o ministros puedan de  cumplir, con sus responsabilidades de manera eficiente.

Lo malo es cuando el consejero o asesor realiza actividades ejecutivas. Existe una frondosa cantidad de normas legales en cada entidad pública, lo que sucede es que por la cercanía del poder se crea un gobierno paralelo, que hace mucho daño al gobernante, como en el gobierno de Humala, que se creó la figura de la pareja presidencial.

Así, la señora Nadine empoderada por su esposo, tuvo infeliz actuación como presidente de su partido. Decidiendo el nombramiento o despido de ministros, autorizando compras en los diversos sectores, utilizando el avión presidencial, etc., que debió ser responsabilidad de Ollanta Humala, configurando presuntos delitos de usurpación de funciones, por los que está denunciada.

Es preocupante que los asesores o consejeros asuman el ejercicio del poder, por el empleo de su propia influencia, porque esto genera la corrupción, lo que no se debe tolerar. PPK al inicio del gobierno debió deslindar responsabilidades de personas cercanas al poder que ejercen su influencia para obtener beneficios personales y terceros.

Los consejeros, deben ayudar al presidente o ministros, no deben asumir funciones ejecutivas. Ayudar, asesora, y aconsejar sin  comprometer al presidente ni a ministros, especialmente si cumplen comisiones en el interior del país, tomando decisiones que no les corresponde frente a la población o las autoridades.

Los ministros conducen los sectores de la administración pública, ello implica manejar un presupuesto, ser personas expertas en diferentes campos, sin embargo en temas técnicos requieren de consejo y asesoramiento. Toda persona que maneja poder necesita su consejero, para aquellas tareas que son muy complejas y así, tomar una sabia decisión en provecho de la población nacional.

El poder del Jefe de Estado es muy grande, y muy delicado como para ser manejado por llaves compartidas o empoderando a funcionarios, para que estos lo utilicen en beneficio económico personal o grupal, ni para que hagan negociados, aceitadas u honorarios de éxito, en desmedro de la gran mayoría de connacionales que viven en la extrema pobreza.

El Perú está cansado de la actitud de 4 zamarros que se aprovechan de la situación, poniendo en peligro la vida de muchos peruanos enfermos, como es el caso del ex consejero presidencial en temas de salud Dr. Moreno, a quien en el colmo de la desfachatez, burla e hipocresía, le agradecieron los importantes servicios prestados al país. A qué se refiere este agradecimiento, no lo sabemos.

Existe un marco legal que regula la función pública, por tanto no se debe permitir la invasión de funciones de asesores y consejeros en actividades y funciones que solo les compete al Presidente y Ministros de Estado.






La rapacidad chilena preparada con antelación


martes, 27 de septiembre de 2016

De Compra de armas, trofeos de Sendero Luminoso y la DINI



“Si la política exterior es el escudo de la República, entonces, la información estratégica es aquella que coloca el escudo en el lugar adecuado y en el momento adecuado”
Walter Lippmann 

Compra de armas.
Ejemplos históricos sobre países que optaron por el desarme unilateral, o por una política de defensa errada, carente de previsión y prevención, en un escenario de conflicto latente, hay muchos y muy dolorosos  y luego no pudieron enfrentar a sus adversarios, empeñando hasta la ropa interior por largos años. El Perú a fines del siglo XIX es el mejor ejemplo.

En 1913 realizando una reflexión retrospectiva del resultado de la guerra con Chile, el historiador José de la Riva Agüero y Osma expresó: “No nos perdimos por audaces y cavilosos; nos perdimos por confiados e ingenuos; por creer que los convenios diplomáticos, el aparato de las alianzas o los meros sustitutos de intervenciones y mediaciones podían suplir la efectiva e insustituible garantía de las armas. Funestísimo error del que no estamos curados por completo; acerba lección, que hoy más que nunca debemos recordar y aprovechar”.

Por ello, no deja de llamar la atención, las críticas a la compra de armas para las FFAA realizadas en el gobierno de Ollanta Humala. Quedan los disconformes, los enemigos de las FFAA, los caviares y sus satélites. Los ecos de esa campaña mediática interesada, en contra de las FFAA, están en el aire, todavía no cesan, se mantienen vigentes. Qué quieren, ver desarmado al país, con armas viejas y obsoletas.

Las compras militares realizadas después de 40 años, son para reemplazar el material hoy obsoleto que adquirió durante su gobierno el general Juan Velasco Alvarado. Algunos analistas que le hacen juego a Chile, lo consideran un exceso de gasto. El ex ministro de Defensa Rafael Rey, aseguró que en el subcontinente americano no habría guerras en el futuro, por lo que la compra era insulsa. ¿Será cierto eso?

Los trofeos de Sendero Luminoso
Sendero Luminoso se sigue camuflando, mimetizando entre la población, buscan mantener vigente su predica con otras acciones y valiéndose de organismos de fachada, quieren participar democráticamente, en la vida política del país, pero realizan romerías con banderolas rojas y repitiendo estribillos de homenaje a los terroristas caídos en las cárceles, sembrando el temor en la población que los ve pasar por sus calles.

Primero inauguraron su “Ojo que llora”, luego con ayuda de organizaciones no gubernamentales extranjeras construyeron su “lugar de la memoria”, para lavar sus conciencias y hoy han construido su “mausoleo para enterrar a sus héroes”, según ellos. Cómo apareció este mausoleo, no fue por arte de birlibirloque. ¿Nadie se dio cuenta? ¿El alcalde no sabía nada? Cómo se puede construir sin que las autoridades no se enteren.

Qué dice al respecto Alfredo Crespo, dirigente del MOVADEF y abogado defensor del terrorista preso Abimael Guzmán en declaraciones a una emisora, hizo una defensa cerrada de la construcción del mausoleo senderista, asegurando que “Ellos tienen pleno derecho a honrar a sus seres queridos que fueron asesinados en el genocidio de junio de 1986, ordenado por el entonces presidente Alan García”.

De qué se trata ¿de apología del terrorismo? Al parecer sí. Qué hacían los servicios de inteligencia. Según expertos, este mausoleo y sus romerías, son actividades proselitistas que configuran apología al terrorismo y que deberían intervenir las autoridades. SL viene actuando con otras estrategias, buscando las condiciones objetivas para nuevamente volver a actuar.

El conglomerado de izquierdas Frente Amplio (FA) y el MOVADEF coinciden en su oposición para que el mencionado mausoleo levantado en el distrito de Comas sea demolido. ¡Qué les parece! ¡Nada sorprende de las izquierdas! Para esto sí se unen las izquierdas atomizadas. Claro, la ideología es la misma, hay congresistas del FA que se oponen a la demolición,  ¿Tenemos en el Congreso presencia de simpatizantes de SL?

La Dirección Nacional de Inteligencia

La Dirección Nacional de Inteligencia es el más alto organismo del Estado que produce Inteligencia Estratégica, sobre “diversos Estados, Organizaciones Internacionales y Fuerzas Transnacionales en el ámbito externo y diversos asuntos relacionados con grupos humanos en el ámbito interno”, útil para la toma de decisiones en los más altos niveles del gobierno, respecto de nuestra política de seguridad y el planeamiento, preparación y ejecución de la Defensa Nacional.

Respecto del nombramiento del nuevo jefe de la DINI Guillermo Fajardo, el congresista Gino Costa ha declarado que el administrador y policía en retiro, "Curiosamente tiene un perfil más parecido al que se necesitaría para el manejo y solución de conflictos, que para el ente rector de la Inteligencia”. ¿No se deben nombrar para estos puestos de suma importancia, profesionales que tengan el perfil para este importante cargo?

Tim Weiner autor de la obra “Legado de cenizas. La historia de la CIA”, sostiene  que “Cualquier país que desee proyectar su poder fuera de sus fronteras ha de ser capaz de otear el horizonte, de saber lo que se avecina y de prevenir cualquier posible ataque contra su población. Debe anticiparse a la sorpresa. Sin un servicio de inteligencia fuerte, inteligente y perspicaz, los presidentes y generales pueden quedar tan ciegos como inútiles”.

Durante el nefasto gobierno del presunto corrupto expresidente Alejandro Toledo, (caso Ecoteva), rodeado de asesores chilenos y caviares, destrozaron el sistema de inteligencia del Estado peruano y dejaron sordo y ciego al país, a merced de las amenazas internas y externas. 7 jefes de la DINI se sucedieron. Los resultados se pueden oler en el ambiente.

Iniciaron una “reorganización”, previa purga, despidiendo a expertos funcionarios que habían trabajado durante muchos años en este servicio, para nombrar a su gente de confianza que de inteligencia sabían tanto como de física cuántica. Toledo y quienes ocuparon la jefatura de este importante servicio para el Estado nacional, son responsables

Toledo, que por este solo motivo debería ser sometido a un juicio por presunta traición a la patria, designó siete, sí siete Jefes del Servicio de Inteligencia Nacional durante su mandato. Se relevaron desde ilustres desconocidos y asesores personales, caviares asesores de oficinas extranjeras. El Servicio de Inteligencia Nacional, fue sometido a una serie de cambios, sin ningún plan estratégico, solo por capricho.

El gobierno ha nombrado a un policía en retiro para ocupar la jefatura de la DINI, no para el gobierno pasajero que en 5 años se va a su casa. No sabemos si este funcionario tiene las fortalezas y perfil profesional para el cargo. No se conoce antecedentes de haber trabajado antes en un organismo similar, más bien es un empresario que ha trabajado en el rubro de la solución de conflictos. Le deseamos éxitos en su desempeño. 




miércoles, 21 de septiembre de 2016

La deshonestidad una práctica habitual


Hace unos días la señora Martha fue al mercado de Julio C. Tello en Lince, llegó donde su casera la señora Jovita quien tiene un puesto de venta de pollos y todos los fines de semana le vende pollo fresco. Hizo su pedido y esperó que atendieran a una señora que llegó minutos antes.

Ese día era muy especial para Martha pues tenía la reunión mensual con amigas de toda la vida en casa, una reunión en la que darían la bienvenida a una amiga que venía de Australia de visita a su familia. Pidió dos pechugas y dos pollos enteros a la vendedora, pagó y se despidió de su casera hasta la siguiente semana y se retiró volando a su casa.

Al llegar a casa y entregar el pollo a la señora Juanita encargada de la cocina, se percató que faltaba una pechuga. Al principio se sintió engañada, estafada, luego como el tiempo corría, adquirió otra pechuga en una bodega cercana y dejó para el sábado el reclamo.

Efectivamente llegó ese día al puesto de Jovita con el fin de reclamar airadamente, grande fue su sorpresa cuando la señora Jovita le pidió disculpas, por no haber colocado la compra completa, indicando además que al darse cuenta de ello la buscó en el mercado sin lograrlo. Asunto arreglado, las suposiciones a priori de Martha, quedaron descartadas.

Sin embargo, en otros niveles de nuestra sociedad el comportamiento de algunos personajes deja mucho que desear. Hace muchos años atrás, la palabra de la persona valía como una tonelada de oro o más. Palabra de honor era  una práctica habitual, un compromiso que se asumía y se cumplía a cabalidad. Cuándo fue que esta práctica se perdió en el sinuoso camino de nuestra vida republicana.

No solo en la política se han presentado casos que atentan contra la ética y especialmente contra la honestidad, que deberían ser valores que los profesionales de todos los campos deberían practicar a diario en todos su actos, en especial los denominados “padres de la patria”, porque suponemos que son un ejemplo para la juventud. Con qué cara pueden mirar a sus electores, quienes los eligieron por ser “honestos”.

El eslogan del partido nacionalista fue “la honestidad hace la diferencia” y qué sucedió a lo largo de un lustro perdido y que terminó en medio de escándalos y sospechas de malos manejos de dineros provenientes del exterior, agendas manchadas, compras de patrulleros y armas para la PNP y armamento para las FFAA cuestionadas y bajo la lupa de las comisiones del Congreso.

“El escritor Alfredo Bryce Echenique plagió 16 artículos periodísticos de 15 autores, publicados en diversos medios de comunicación, confirmó la Sala de Propiedad Intelectual del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi)”, por lo que se sancionó al escritor con una multa equivalente a 20 Unidades Impositivas Tributarias (UIT), equivalentes a 71 mil soles.

Bryce reconoció, haber copiado los textos de Oswaldo de Rivero, quien también lo acusó de plagio. “Ese fue un error. Le escribí, y allí sí me disculpé e hice público mi error”, reconoció. No solo el escritor Bryce Echenique autor de un mundo para Julius, fue denunciado por haber plagiado. La denuncia de plagio contra el excandidato presidencial de Alianza para el Progreso, lo sacó de la contienda electoral.

Los hermanos Acuña Peralta no se salvan de las denuncias de plagio, César Acuña dueño de la Universidad César Vallejo, fue acusado de plagio por el docente Otoniel Alvarado Oyarce por apropiarse de su obra “Política Educativa: conceptos, reflexiones y propuestas”. Fue denunciado penalmente por la Segunda Fiscalía Especializada en Delitos Aduaneros y Contra la Propiedad.

El excandidato presidencial fue multado con S/39,500 por el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) organismo que encontró culpable a César Acuña Peralta de plagiar el libro del docente universitario Otoniel Alvarado Oyarce, infringiendo las normas del Derecho de Autor.

Por otro lado, el ex congresista Virgilio Acuña Peralta fue acusado de plagio, quien el año 2002 publicó como suyo el libro “El Proceso administrativo de control interno en las gestión municipal”. Copia de una tesis que fue sustentada el año 2000 por los profesores Gilberto León FLores y José María Zevallos en la Universidad Federico Villareal. Virgilio trato de justificar su proceder con mil argumentos, parece que es una práctica rutinaria entre los hermanos Acuña.

El Congreso y la opinión pública vieron con sorpresa cómo el tercer Vicepresidente de la mesa directiva el aprista Elías Rodríguez fue denunciado por plagio de proyectos de ley presentados. Para defenderse no tuvo otro reparo que echarle la culpa a su asesor, la presión de la prensa, la población y sus mismos  compañeros de bancada, hicieron que renunciara, dejando su cargo a Luciana León.

Se despidió expresando  "Por la transparencia institucional, mi honor y mi partido, dejo el cargo de tercer vicepresidente. Agradezco confianza brindada del Congreso de la República". No les parece que esto es una burla a la confianza ciudadana de los pocos apristas que votaron por él.

No creen ustedes que ya es tiempo que quienes asumen responsabilidades en los diferentes poderes del Estado, cumplan con sus obligaciones, sus deberes y compromisos. Ya es tiempo que cesen los engaños al pueblo para hacerse elegir en cargos públicos. Ya es tiempo que se recupere la honestidad en los actos públicos. Ya es tiempo de recuperar esa antigua práctica de la “palabra de honor”.

¡Ya es tiempo! De cerrarle el paso a la deshonestidad.