sábado, 24 de marzo de 2012


“Con las glorias se olvidan las memorias”
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Llegado al poder, lejos de las promesas electorales de mejorar económicamente a los uniformados. Bien apoltronado en su sillón de gobernante, guardando prudente silencio, el comandante Ollanta Humala presidente de la república, parece haber perdido el rumbo. Muy pronto olvidó que fue gracias al apoyo de las FFAA, PNP y familiares en retiro, que ganó las elecciones en la segunda vuelta.

Toledo aplicó negativamente su gran restructuración de las FFAA y PNP, disminuyó el presupuesto al sector Defensa e Interior durante su quinquenio, malísimo. García con su desprecio ancestral por los uniformados, los meció durante cinco años, se burló socarronamente y jamás les tuvo consideración y agradecimiento, pésimo.

El jueves 22 quienes cifraron sus esperanzas en él y marcharon pacíficamente por las calles de la capital, realmente recibieron un portazo en el rostro, una nueva cacheta de indiferencia, que demuestra la falta de consideración por los veteranos, viudas y discapacitados de la nación. A esta marcha reivindicatoria acudieron 66 asociaciones y 20 delegaciones que vinieron especialmente desde provincias.

Presidente Ollanta Humala y Premier Oscar Valdéz los militares sí tienen palabra de honor, cumplen con la palabra empeñada, demuéstrenlo.

El ciudadano de uniforme que llegó a palacio de gobierno por el voto de uniformados en retiro, sus familiares, viudas y discapacitados, no debería hacer oídos sordos a los gritos angustiados y desesperados de sus hermanos de uniforme. Recuerde su formación castrense en la EMCH y cumpla con su promesa. No siga la política de la mecedera y el merengueo que aplicó Alan García, ese no es el camino.

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