martes, 9 de octubre de 2012

EL TÚNEL DEL TIEMPO.(Ocupación de Lima) 1881.


Entrevista al Ministro Plenipotenciario de Chile en Estados Unidos, Señor Marcial Martínez, realizada por el diario La Estrella de Panamá y publicado por el diario El Orden el 19 de marzo de 1881.

NR: En la presente entrevista al Ministro Plenipotenciario de Chile en Estados Unidos, Señor Marcial Martínez, expresa una serie de conceptos respecto a la situación que se vivía durante la ocupación de Lima año 1881.

Entre otros temas aseguraba que, Perú debía indemnizar a Chile en dinero o territorios, por los gastos ocasionados durante la campaña. ¡Increíble!  Según su propio cálculo ascendían a 3,000 vidas y $ 30, 000,000 de pesos.

De igual manera, Chile establecería en Arica un puerto libre para el comercio de Bolivia.
Respecto a la continuación de la guerra, por Piérola u otro jefe militar peruano, aseguró que eso era imposible debido a que el Perú se encontraba en completa impotencia, así la resistencia era imposible y muy sacrificada debido a la situación de indefensión que atravesaba Perú, sin escuadra y los recursos estaban bajo el control de las fuerzas chilenas de ocupación. 

Esta propuesta o proyecto chileno, muy antiguo y que se pierde en los años aciagos de esta guerra, disfrazada convenientemente, ha vuelto a ser planteada en varios ocasiones en el siglo XX y en el presente, como una solución a la meditarreinad de Bolivia, Pinochet lo propuso a Bánzer.

Respecto a la aplicación de la teoría del uti possidetis de 1810 al presente caso, indicó que no era posible su aplicación, y que, ambos países debían perder una porción de su territorio para compensar los sacrificios chilenos.

Sobre las futuras elecciones para presidente en Chile y sus candidatos, fue muy enfático en señalar que, debería ser mediante la participación de candidatos civiles, cerrando el paso a los deseos principalmente del general Baquedano, de quien dijo que era un hombre valiente y que no se prestaría a ningún manejo político. La opinión pública chilena estaba por un gobierno civil.

Entrevista.

 Deseando nosotros aprovechar de la presencia del Panamá del ministro Plenipotenciario de Chile a los Estados Unidos, Sr. Marcial Martínez, para obtener de él algunas noticias que pudieran poner a nuestros lectores en disposición de conjeturar más o menos aproximadamente cuál puede ser el desenlace del sangriento drama que se viene presenciando desde hace dos años en el pacífico, nuestro reportero se dirigió en la tarde del sábado 5 del corriente al Gran Hotel, para tener con el Sr. Ministro una entrevista previamente solicitada y concedida”.

“El señor Ministro, que, diremos de paso, tiene bastante parecido con el General en Jefe de la Guardia, General Julián Trujillo, se mostró afable; y evidentemente acostumbrado a estas conferencias, propuso con naturalidad entra desde luego en materia, y se dio principio al interrogatorio, al que contestaba él, siempre con las más perfecta serenidad. Trataremos trasladar al papel la sustancia de sus respuestas, y pondremos solo entre comillas las palabras suyas en que parecía recalcar”.

P.- ¿Cuál es la opinión en Chile sobre las condiciones de Paz? ¿Se procederá sobre las bases de Arica? ¿Se exigirá mayor indemnización, o mayores concesiones territoriales?
R.- “No habiendo sido yo Plenipotenciario en las conferencias de Arica, no se debe presumir que esté al cabo de los pensamientos del Gabinete en el particular. Cuanto yo diga en esta conversación habrá de ser informal y no se debe tener por una expresión ni siquiera semioficial. La opinión pública en Chile exige del Perú una indemnización rigurosa que esté a la altura de los sacrificios de sangre y dinero que el país ha hecho y que no bajan de 3,000 vidas y $ 30, 000,000. En cuanto a las condiciones de detalle, la prensa chilena ha formulado claramente sus opiniones. Me parece que las bases de Arica probablemente servirán de punto de partida al tratado de paz que se celebre. El Gobierno de Chile presentó al del Perú diversas coyunturas, que este no supo o no quiso aprovechar, para conseguir un arreglos de las dificultades pendientes. En consecuencia, todo lo demás que se exija en adición a las condiciones de Arica, lo deberá el Perú a la tenacidad o falta de buen sentido de sus Gobiernos. Los sacrificios que ha hecho Chile desde la campaña de Tacna, deberán indudablemente ser representados por indemnización, sea en territorio sea en dinero”.

P.- ¿Cómo se asegurará la ejecución del tratado? ¿Por la ocupación de territorio no cedido, o por la de las aduanas, o de algún otro modo?
R.- “Es este punto más delicado, cabalmente. Opino  que habrá ambas cosas ocupación de territorio y de aduanas”.

P.- ¿Chile dará un puerto a Bolivia, por ejemplo el de Arica, con inclusión de Tacna y una faja suficiente para el dominio de un camino desde la Paz al litoral?
R.- Como hasta ahora no ha habido ninguna negociación iniciada con Bolivia, el Gobierno de Chile no ha tenido oportunidad de formular ideas a este respecto, pero es opinión muy generalizada entre diversos hombres públicos, la de que debe establecerse en Arica un puerto libre para el comercio de Bolivia. En este caso el territorio de Tacna y Arica quedaría sometido a un régimen puramente municipal, dependiente del Gobierno de Chile, sin que por eso se infiera que Chile se atribuya al dominio perpetuo sobre aquella comarca, se impondría un derecho de faro, tonelaje u otro análogo para subvenir a los gasto municipales, entre los que podrían incluirse los de escuelas públicas, etc. En lo judicial, aquella región dependería de un tribunal superior, que probablemente se establecerá en Iquique”.

P.- Negociará Chile separadamente con cada uno de sus adversarios, o, como en Arica, presentará bases generales que ambos aliados deben aceptar?
R.- A juzgar por el giro que han tomado los acontecimientos, bien puede suponerse que los tratados tendrán que celebrarse por separado.

P.- ¿Hay probabilidades de que se prolongue la lucha por la actitud del señor Piérola o por la presencia de un ejército organizado en el Sur?
R.-  Viniendo como vengo del Perú, donde permanecí algunos días y tuve ocasión de estudiar el estado de las cosas, he adquirido la convicción de que el Perú se encuentra enteramente postrado, esto es, en completa impotencia; desde que la continuación de la resistencia sería imposible, no solo porque el país quiere paz, sino también por razones topográficas, y más que todo, por la falta de recursos con qué continuar la contienda. Por otra parte, semejante proyecto sería descabellado, puesto que el Perú no tiene hoy escuadra y todos sus recursos están a merced de nuestras armas victoriosas. Por último, estoy persuadido de que la mayoría de los peruanos no se prestaría a seguir en pos del señor Piérola ni de ningún otro jefe, en el desatentado propósito de prolongar el conflicto, haciendo una estéril guerra de montoneras, que solo contribuiría a la desmoralización del país.

P.- ¿Tiene el actual Gobierno improvisado en el Perú elementos de estabilidad?
R.-   Se me figura que el Gobierno llegará a constituirse, pues probablemente recibirá el apoyo de todos los departamentos. Además en la capital se adhirieron todas, o casi todas las agrupaciones políticas. Y digo agrupaciones, porque, como Ud. no ignora, puede decirse que en el Perú no existen verdaderos partidos políticos, pues no merecen el nombre de tales los grupos que se forman en torno de determinadas personalidades y que no proclaman verdaderos principios políticos. Así, puede creerse que el Gobierno actual, si llega a constituirse, no representará una agrupación determinada, sino el deseo general en el sentido de la paz; si bien opino que para su estabilidad futura le será necesario el respeto de las armas de Chile; sin que por esto se entienda que Chile pretende intervenir en los negocios internos del Perú, mientras este cumpla los compromisos que contraiga.

P.- ¿Cuál es el límite probable de la ocupación de Lima y el Callao por las tropas de Chile?
R.- Es una cuestión muy compleja que depende de muchas circunstancias que no están muy bien diseñadas; de donde resulta que ni el mismo Presidente de Chile podría por ahora dar solución a la pregunta.

P.- ¿Qué piensa el Sr. Ministro acerca del uti possidetis de 1810, en relación con la llamada doctrina sudamericana, que proscribe el derecho de conquista en América?
R.- Apartándome de la teoría del uti possidetis de 1810, que no es aplicable a la cuestión actual entre Chile, el Perú y Bolivia, creo que estas dos repúblicas deben perder una porción de su territorio por vía de compensación, ya que, no pueden dar otra garantía, que equivalga ni parcialmente a los males que han inferido; a lo que se agrega que Chile ha sido dueño del Desierto hasta el paralelo 23°. Lo demás que se ha hablado sobre derecho de conquista no ha sido más que un recurso de hostilidad, puesto en juego por los enemigos de Chile.

P.- ¿Qué puede decirse respecto a las próximas elecciones para la presidencia en Chile?
R.-  A mi salida de Chile, aun estaba oscuro el campo político. En el sentir de algunos, acaso en Abril, se reunirán dos convenciones de distintas fracciones del partido liberal para designar a candidatos. Sin embargo, los hombres sensatos esperaban la unión de esas fracciones, porque en Chile no debe haber hoy, atendidas las circunstancias, sino un gobierno civil y liberal. Y esta opinión está muy esparcida. Aun cuando se ha hablado de candidato militar, no es de creer que llegue el caso de tener que recurrirse a una candidatura militar, por más que ella no representase esas odiosas oligarquías que han postrado a otras repúblicas.

P.- ¿No es posible que el partido de oposición adopte un candidato militar?
R.- El partido conservador es el que probablemente pudiera querer acogerse al prestigio de las victorias obtenidas; pero, en mi sentir, no podría ese partido contrarrestar las fuerzas del partido liberal unido. Por otra parte, creo firmemente que ningún militar, habiendo varios muy meritorios en Chile, tenga pretensiones a la presidencia.

P.- ¿Cuáles son las figuras que más descuellan en el campo electoral?
R.- No habiéndose reunido aún las convenciones y habiendo estado los espíritus preocupados por la guerra exterior, no se ha proclamado hasta el día ninguna candidatura. Privadamente se mencionan varios nombres, como los de Santa María, Amunátegui, Vergara, Baquedano y otros. El general Baquedano es un hombre tan valiente como patriota y modesto, que no se prestará a ningún manejo de partido, para desviar la corriente de la opinión, que en Chile está pronunciada por el Gobierno estrictamente civil. Considero posible que llegue a triunfar, como en Estados Unidos, algún candidato hasta hoy imprevisto.

“Con esto se dio por terminada la entrevista”.

Notas: Diario El Orden 19 de marzo de 1881.

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