martes, 30 de octubre de 2007

Premio monetario a defensora de los derechos humanos de terroristas.

La fundación estadounidense, la ONG Graber ha galardonado, recompensado, hecho un reconocimiento a la subversiva Mónica Feria Tinta con 160,000 dólares por su defensa de los derechos humanos, no sabemos si son los derechos humanos de los policías, militares muertos, sobrevivientes discapacitados, campesinos y autoridades asesinados por sendero luminoso; lo cierto es que se trata de los derechos humanos de los senderistas, organización de la que ella formaba parte en un diario de triste recordación.

Así, parafraseando a Madame Rolland, quien al subir al cadalso, miró la estatua de la Libertad y gritó: “¡Libertad cuantos crímenes se han cometido en tu nombre!”; podríamos expresar con todo derecho “¡Derechos Humanos cuántas transgresiones se cometen en tu nombre!”. En efecto, innumerables crímenes. Pero, ¿cuántos en nombre de los derechos humanos y de quiénes?

Los atentados terroristas del 11 de setiembre en EEUU hicieron que el terrorismo y los derechos humanos sean temas de dimensión global, además muy sensibles en nuestro país que se recupera de los años de violencia desatada por SL contra el Estado y en defensa de esos derechos, se viola y atenta incomprensiblemente contra los derechos de otros; no es raro entonces, encontrar voces discordantes sobre este tema.

Primero fue el informe de la ex CVR que en lugar de cerrar heridas y buscar la reconciliación entre los actores, por el contrario sus conclusiones abrieron la brecha entre civiles y militares a quienes hicieron "responsables de aplicar un sistemático procedimiento de represión indiscriminada, así como excesos en su accionar, con practicas generalizadas y/o sistematicas de violaciones de los derechos humanos", lo cual como se viene demostrando hoy, no es verdad.

Después, el ataque furibundo a los integrantes de la Operación Chavín de Huantar a quienes se acusó de ejecuciones extrajudiciales, luego el monumento que llora, un homenaje a los terroristas en pleno corazón de la ciudad, una afrenta para quienes enfrentaron al terrorismo demencial. Pronto al paso que vamos tendremos un monumento a Abimaél Guzmán (a) camarada Gonzalo y el nombre de sus secuaces en las principales avenidas de Lima.

Mientras que por otro lado podemos percibir en esa misma sociedad una marcada indiferencia, una indolencia total con los deudos y sobrevivientes discapacitados de las FFAA, PNP y CCAADD que enfrentaron al flagelo terrorista y se sacrificaron en nombre de todos.

Por ello no deja de llamarnos la atención que la subversiva Mónica Feria Tinta, sea objeto de reconocimiento pecuniario, por una fundación de un país como EEUU que está en franca lucha contra el terrorismo mundial, cabe la pregunta ¿son los miembros de esta fundación tan ingenuos que se han dejado sorprender por un lobo vestido de cordero? . El tiempo dará la razón a quien la tiene.

En respuesta a esta afrenta, el pueblo y el gobierno deben erigir un monumento a los caídos, civiles y militares frente a la subversión y un reconocimiento a sus FFAA, PNP, y CCAADD, campesinos, autoridades, hombres, mujeres y niños que lucharon en contra de la subversión, sin cuyo esfuerzo hoy no podríamos disfrutar todos los peruanos de estos momentos de tranquilidad, nunca más coches bomba, asesinatos selectivos, emboscadas, derribamiento de puentes torres de alta tensión( TAT), etc.

Reconozcamos valientemente el esfuerzo y sacrificio del pueblo, sus FFAA, PNP y CCAADD, esta es una gran oportunidad.

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