sábado, 7 de agosto de 2010

Ab re, Contra toda razón.

Como un tornado encabritado algunos medios de comunicación que le han declarado la guerra al presidente Alberto Fujimori, se la emprenden contra la hija que lidera las preferencias electorales con miras a la presidenciable de 2011 y sus hermanos. No hay nada que hacer y es por los resultados magros, deleznables y menudos, obtenidos hasta la fecha en las encuestas por sus contendores políticos.

Los últimos resultados de las encuestas publicadas por las principales empresas de opinión y que favorecen a Keiko Fujimori, han picado los fondillos de sus contrincantes. De inmediato toda la maquinaria mediática a su disposición, enemiga del régimen fujimorista, se ha puesto a caminar a pasos acelerados, quemando llantas, más parece una carrera estrepitosa y zigzagueante.

Todos tenemos la percepción que se ha desatado nuevamente una campaña de persecución judicial contra Keiko Fujimori. Lo más sorprendentes es que la haya emprendido la Dra. Gladys Echaíz Fiscal de la Nación. Según connotados jurisconsultos no tiene ni pies ni cabeza. Con el tiempo este casos se tornarán en emblemáticos y en modelos mentales de cómo no debe actuar el Ministerio Público y sus fiscales.

La Dra. Gladys Echaíz ha denunciado “que existe una total interferencia política, tratando de coaccionar a la Fiscal de la Nación, para que no lleve a cabo siquiera una investigación preliminar. No pueden entrar esos actores políticos a interferir. Allí está el Partido Aprista, el premier Velásquez, quien es el vocero del Ejecutivo, que salió a decir que era inadecuado, exagerado y que era inoportuna una investigación (a Keiko Fujimori). ¿Entonces yo que soy? los ataque vienen de un lado y otro, incluso me han declarado la guerra, han dicho la guerra está desatada”.

No debe haber interferencia entre los poderes del estado, eso está claro; pero frente a los hechos que observamos, nos preguntamos: ¿Cuándo una decisión judicial se torna en una decisión que invade los fueros políticos? Precisamente en plena campaña electoral para las presidenciales y qué deben hacer los políticos frente a ello, ¿Qué sucedería si Keiko Fujimori no fuera futura candidata a la presidencia, cuál sería el proceder de la fiscal de la nación? Creemos que no pasaría nada, como dicen los muchachos hoy en día.

Como afirma y asegura el tribuno Javier Valle Riestra “(…) le recordó a la fiscal de la Nación, que no ha tenido en cuenta que Keiko Fujimori ha sido investigada y citada 4 veces por el Congreso, 4 veces por la Policía Nacional, 7 veces por la Fiscalía, 8 por el Poder Judicial y ahora ella vuelve a perpetuar la persecución”.

¿Qué más quiere la Dra. Echaíz? ¿A quién o quienes le estaría haciendo el juego la fiscal de la nación? La opinión pública nacional tiene bien claro que en el presente caso judicial, la Dra. Echaíz se ha excedido, ya que las razones de extradición del presidente Alberto Fujimori fueron por los casos: Barrios Altos y La Cantuta, Congresistas tránsfugas, Indemnización de 15 millones de dólares a Montesinos, Allanamiento de la casa de Montesinos, Espionaje telefónico y Medios de comunicación.

No aparece por ningún lado la de enriquecimiento ilícito, mal podría entonces acusar a Keiko Fujimori y sus hermanos, como cómplices en este presunto delito.

Más allá de toda conjetura, juicio de valor o disquisición que tengamos al respecto, esta denuncia será un boomerang contra los adversarios políticos y medios de comunicación, que presumimos están detrás de la denuncia de la fiscal de la nación. Porque, qué casualidad, se da cobertura a este caso, cuando Keiko lidera a nivel nacional las preferencias del electorado.

No dudamos que en lugar de afectar el crecimiento de las preferencias de Keiko, este hecho propiciado por la fiscal de la nación, servirá como un nuevo impulso para su despegue y es casi seguro que la preferencia de sus contendores disminuirá exponencialmente, en relación directa a sus bajas pasiones y malas artes.

Porque nuestro sufrido pueblo ya no se deja engañar, sabemos interpretar el verdadero sentir de las grandes mayorías que apoyan a Keiko. Es que la percepción que tiene el ciudadano de a pié, es que en este caso “hay gato encerrado”. Existe no solo una caza de brujas, una persecución judicial Ab aeterno, sino un odio enfermizo que les nubla la visión y los hace cometer errores garrafales como el presente.

Podemos presumir, que el objetivo de los adversarios políticos del fujimorismo, jugando en tándem con el ministerio público, obedece a la necesidad que tienen los enemigos del fujimorismo de todos los pelajes, de enlodar, embarrar, satanizar y demonizar la campaña meticulosa, sostenida y pragmática que ha emprendido Keiko Fujimori en todo el país y que le está dando excelentes resultados hasta el momento. ¡Señores dejen trabajar en paz!

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