jueves, 17 de junio de 2010

El Retorno al pasado maldito.

Como en una película de ficción del Director Quentin Tarantino, en el que el orden cronológico de la trama suele estar alterado, exponiéndonos al inicio, hechos adelantados del futuro y posteriormente mediante en un flash back nos muestra, cómo se ha llegado a esos hechos (pasado) a medida que avanza la película.

Esta estructura cronológica la encontramos en películas como Pulp Fiction, Reservoir Dogs y Kill Bill. Así nuevamente Sendero Luminoso ante la pasividad de los servicios de inteligencia, la permisividad e indiferencia de las autoridades de la UNMSM, un grupo de militantes de esta agrupación violentista, ha hecho su presentación oficial con cánticos, pancartas y trapos rojos, ante la indiferencia y temor de las autoridades y docentes universitarios.

Sin embargo los hechos superan la ficción, así, luego de una larga preparación de varios años, tal como lo denunciara en su oportunidad el diario Correo. Hace pocos días, apareció un vídeo en internet con un acto de aproximadamente 50 seguidores de Abimael Guzmán en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) de Lima, la decana de América (1551).

El escenario no ha podido ser mejor escogido, porque en la Universidad Enrique Guzmán y Valle “La Cantuta y en la UNMSM se inició la intervención del gobierno de Alberto Fujimori. El objetivo limpiar de toda la lacra senderista, que se había enquistado y adueñado de la residencial, del campus universitario. Cuya finalidad era realizar sus actividades proselitistas, e impregnación sicológica, atemorizando al estudiantado, que no quería saber nada de esta prédica senderista. Cómo estudiar en esas condiciones.

Dispuesta la intervención de las universidades estatales en la década de los 90, el ex presidente Alberto Fujimori, hizo un apretado resumen del escenario que se vivía en ellas “Las autoridades de gobierno no podían ingresar a las universidades. Se confundía autonomía universitaria con extraterritorialidad. En los claustros universitarios imperaba la ley del terror, las universidades estatales eran focos de agitación política partidaria y centros, y refugio de terroristas. Dentro de ellas los terroristas encontraron protección e impunidad a vista y paciencia de autoridades en general. Las universidades abandonadas a su suerte, se convirtieron en verdaderos polvorines y campos de batalla. En las paredes solo podían verse pintas terroristas. En los rostros de los alumnos que sí querían estudiar, una profunda preocupación y era lógico SL mataba alumnos y profesores. Las universidades eran centros de entrenamiento y refugio del terror (…)”

Y cuál era la imagen de las instalaciones de esta universidad, sencillamente antiestéticas, desastrosas, deprimentes, violentas. Las paredes exteriores e interiores pintarrajeadas, con lemas senderistas e iconos revolucionarios. Las autoridades temerosas, como hoy, no hicieron absolutamente nada por contrarrestar estas actividades. Tuvo que intervenir el gobierno y ordenara al Ejército para repintar las paredes que le dieran una imagen distinta.

De los partidos políticos, mejor no decimos nada, porque nada hicieron ni ideológica ni políticamente. Sencillamente se hicieron de la vista gorda, bien cabe la expresión francesa "laissez faire, laissez passer" (dejar hacer, dejar pasar). Mucho menos los partidos políticos tradicionales, mejor organizados con una gran militancia, con cuadros técnicos de alto nivel y cuyas organizaciones también existían dentro de esta universidad, se hicieron de la vista gorda, en lugar de polemizar y contrarrestarlas ideológicamente. Dejaron que las FFAA y PNP solucionaran el problema, que era de todos.

Como no podía ser de otra manera, las alarmas contraincendios se han prendido en todo el país. Casi todos los dirigentes políticos, congresistas y pueblo en general han puesto su grito en el cielo. A todo esto qué dirán los padres de familia de cientos de estudiantes de esta universidad. El gobierno debe dar explicaciones a la opinión pública nacional, se debe corta de inmediato este tipo de exaltaciones y reclamaciones a favor de terroristas presos.

Se debe evitar que las universidades San Marcos y La Cantuta donde se conoce que ya están presentes hace mucho tiempo, vuelvan nuevamente a caer en manos de SL y se utilice a los estudiantes como caldo de cultivo o conejillos de indias para sus viles experimentos, así como hace tres décadas. En ese evento proselitista, se sabe, que se han repartido octavillas que defienden la lucha armada y la libertad de Guzmán.

Recordemos que durante el primer gobierno apristas se intervino a las universidades estatales. El 13 de febrero de 1987, tres mil policías intervienen sin orden judicial las universidades nacionales e ingresaron ingresaron a las residencias de la UNMSM en la Av. Grau, Ciudad Universitaria, la Residencia Estudiantil de la UNI (Pabellón M y P) y en la Cantuta (Residencia de Varones y mujeres). Fueron detenidos más de mil estudiantes que fueron conducidos al Fundo Barbadillo, ubicado en Vitarte. Posteriormente se volvió a intervenir el 14 de abril de 1989 las universidades de la UNMSM y La Cantuta.

Hace buen tiempo un paciente trabajo de inteligencia policial ha permitido identificar en los últimos días a por lo menos quince dirigentes estudiantiles y seis colectivos que operan en las universidades de San Marcos y La Cantuta, que difunden la ideología violentista de Sendero Luminoso (SL) y el marxismo.

El desfile de un grupo de militantes de Sendero Luminoso en la universidad de San Marcos, no es un hecho aislado. Se sabe que las actividades de adoctrinamiento se vienen realizan hace muchos años atrás en La Cantuta y en la San Cristóbal de Huamanga.

Así el año 2007 después de un largo trabajo de inteligencia la policía reveló “que unos quince dirigentes estudiantiles y seis colectivos que trabajan en las universidades San Marcos y La Cantuta, difunden la ideología del grupo terrorista Sendero Luminoso y el marxismo. Los grupos identificados como "Los Amautas" y "Los Sikuris", realizan actividad política y de difusión del pensamiento marxista en siete facultades de La Cantuta (…). En la investigación también se revela que el rector de esta universidad, Mario Juan Tutuy Aspauza, trabaja con dos personas que poseen vínculos con SL, como Horacio Tarrasa Llacta y Juan Carlos Ríos Fernández. En San Marcos han surgido varios colectivos pro senderistas y marxistas, entre ellos "Los Talibanes" y el "Movimiento Iniciativa Estudiantil", quienes tienen en sus filas a no menos de 60 jóvenes” (Correo, diciembre 2007) .

Un estudiante sanmarquino cuyo nombre guardamos en reserva por obvias razones ha expresado “bueno, es una buena noticia que al fin investiguen a estos estudiantes, que aun creen en estos pensamientos retrógrados en nuestra universidad, son pocos pero joden por todo, ahora pusieron en Derecho una banderola con vivas al marxismo-leninismo y maoísmo imperecedero, eso preocupa, que sendero esté infiltrándose nuevamente en la universidad y empiecen a tomar fuerza como hace décadas, no es nada agradable ver eso en nuestro campus”. Los estudiantes de San Marcos quieren estudiar.

Es imposible creer que las autoridades y profesores y la mayoría de alumnos de esta Universidad no conozcan de estos hechos. Aparentemente ni se han percatado de ello, lo que nos hace inferir que esta universidad no tiene autoridades, carece de control, no se verifica la asistencia del alumnado, ni qué trasladan al interior de sus aulas y residencia, o es que prefieren no ver lo que sucede al interior de sus instalaciones.

Esto demostraría que el principio de autoridad se ha perdido por temor o desidia, por tanto, el Rector de esta casa de estudios debería presentar su renuncia, por permitir que se realicen actividades de proselitismo político de una organización violentista al interior de la Universidad.

Preocupación, sorpresa e indignación es lo que ha demostrado la opinión pública nacional frente a este hecho. Parecía que la población peruana asistía al remake del desfile senderista en las cárceles de la década de los noventa del siglo pasado.

De inmediato recordaron los coches bomba, el derribo de torres de alta tensión, la falta de fluido eléctrico, los asesinatos selectivos, etc. Nuevamente se vieron ingresando al largo túnel de una pesadilla, que se creía, por lo menos así lo aseguraron las autoridades, que no se volvería a repetir, por saecula saeculorum.

Las autoridades y docentes de la Universidad Mayor de San Marcos le deben una explicación a la opinión pública nacional y a las autoridades de gobierno. No queremos más nidos de terroristas en las universidades estatales. Las Universidades deben servir para lo que fueron creadas, investigar, estudiar y formar excelentes profesionales y no para actividades proselitistas violentas.

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