lunes, 9 de junio de 2008

ENERGÍA ALTERNATIVA PARA EL DESARROLLO

Vender o no nuestro gas de Camisea a Chile, por qué hacerlo y cuál sería nuestro beneficio, son preguntas sin respuesta inmediata y que han causado tremendo escozor, ha movido las fibras más sensibles de nuestro nacionalismo, claro, además del divorcio conceptual entre el desarrollo y la seguridad nacional que deben ir de la mano. El presidente García asegura que eso depende de los inversionistas. ¿Y qué hay del Estado peruano dueño del recurso?

No es una discusión bizantina, la que se ha planteado entre ambientalistas, estudiosos de la geopolítica y líderes políticos de la oposición, estos últimos a la caza de una promoción mediática para sus intereses. Lo importante es que debemos transitar hacia un cambio de la matriz energética del país y llegar a una masificación en provecho de nuestra población, antes de exportar.

Los altos precios del petróleo que han batido el récord este año, incidiendo en el alza abrupta de los combustibles y los precios de los alimentos, necesariamente obligarán a los países a buscar nuevas fuentes de energía para el futuro. La naturaleza nos ofrece otras alternativas, como la eólica, depósitos de nitratos de gas, la energía fotovoltaica, los biocombustibles, etc, como una forma de disminuir la importación de crudo y proteger el medio ambiente.

Argentina vive actualmente una gran crisis energética, lo que ha provocado la disminución en el abastecimiento de gas y electricidad para la gran industria y la metrópoli en general, lo que está causando a su vez un descontento en la población. Chile tiene graves problemas de abastecimiento de combustible, Bolivia no le vende gas a Argentina porque este país le vendía a Chile. Como sabemos Bolivia después de la guerra del Pacífico perdió territorio costero y se convirtió en país mediterráneo. Con Chile tiene un problema pendiente de solución por la salida al mar.

Chile le ha echado ojo al gas boliviano de Tarija, pero también al de Camisea y está haciendo lobby para obtener abastecimiento de nuestro gas, que le serviría para incrementar su desarrollo. ¿Y el nuestro cómo queda? Hay connacionales que hacen antesala a favor del país del sur, en contra de nuestros intereses.

En el caso del Perú es responsabilidad del gobierno y es sumamente importante que la producción de gas, proveniente de Camisea, se oriente prioritariamente a la masificación de su consumo interno y al desarrollo de la petroquímica, lo que potenciará nuestro desarrollo industrial.

Frente al panorama de la falta de abastecimiento de energía en los países de la región, es imprescindible que busquen otras fuentes que reemplacen y permitan disminuir el efecto invernadero de los combustibles provenientes del petróleo y gas, lo que contamina el medio ambiente y causa los cambios climáticos en toda la tierra, claro está, sin afectar el desarrollo industrial.

En el fondo del golfo de México, cuya profundidad máxima llega a los 800 metros, se han encontrado grandes depósitos de hidratos de gas que se forman en los sedimentos marinos. Este podría ser a futuro el reemplazo para los combustibles que producen el efecto invernadero. La cantidad de estos depósitos alcanzaría para abastecer a todo EEUU por 3, 000 años, cuando se agote en el planeta las reservas de petróleo y gas natural.

La energía eólica es otra fuente alternativa; actualmente se desarrolla en el mar del Norte, parte del Océano Atlántico, ubicado entre las costas de Noruega y Dinamarca por el este, las islas Británicas al oeste, y Alemania, los Países Bajos, Bélgica y Francia al sur. Tiene una superficie de unos 575.000 km2, una longitud aproximada de 965 Km. y una anchura máxima de 645 Km. Es un mar muy poco profundo, con una profundidad media de 95 metros.

Aprovechando los fuertes vientos uniformes, Holanda viene desarrollando un programa de captación de energía eólica, con grandes turbinas que se levantan casi 70 metros sobre nivel del mar, y con aspas de 42 metros de longitud, que al girar producen energía para iluminar por lo menos a 3,000 casas, cada una de ellas.

Otros países actualmente realizan la explotación de la energía eólica en el planeta, así Alemania con una producción superior a los 14.300 MW es el número uno, los Estados Unidos, que se quedaron retrasados con una producción eólica en los años 80, con 4150 megavatios, luego están España, Dinamarca y Holanda, todos ellos obtienen casi el 18% de su electricidad del viento.

En la región, Uruguay es el país que ha mostrado mayor interés en el empleo de la energía eólica. Es tanto el interés que se construirá un parque eólico en el departamento de Maldonado, el que destaca entre todos ellos por ser el pionero, además la empresa alemana Sowitec ha manifestado su interés por realizar en la zona de San José un parque eólico así como una fábrica de molinos de viento.

Stanford Ovshinsky, el fundador y el científico principal de Dispositivos de Conversión de Energía Inc. en Colinas Rochester, indica que "el mundo tiene que caminar a las formas alternativas de energía, existe una lista de varias formas alternativas de energía, como las provenientes del viento, mareas, el hidrógeno, la energía geotérmica y solar, siendo esta última de mayor potencial".

Otra alternativa es la energía que proviene del sol y a través de un proceso de almacenamiento, es transformada en energía eléctrica o calórica. La radiación solar es captada por paneles solares que luego la transforman. La conversión fotovoltaica es el único medio en transformar la energía suministrada por el sol en forma de rayos, en electricidad.

Actualmente está en el tapete la disminución del uso de los combustibles que producen los gases tóxicos que afectan la capa de ozono y que causan el cambio de clima en todo el planeta. Las grandes potencias industrializadas EEUU, China, Rusia y Europa son en conjunto los que más emanaciones dañinas lanzan a la atmósfera. Todos están actualmente por la explotación de los biocombustibles, lo que traerá más hambruna al planeta.

Frente a esta situación nuestro país privilegiado aún dispone de reservas de gas en plena explotación, pero debería mirar prospectivamente otras fuentes de energía alterna, para no pasar los malos ratos que viene viviendo Chile y Argentina por combustible para su bienestar y desarrollo.

Exportemos gas, sí, pero con valor agregado, antes aseguremos en prioridad la masificación de nuestro mercado interno, dándole a nuestra población lo que le corresponde y tanto ha esperado y contribuyamos a preservar el medio ambiente.Contenido de la nueva página
Nota:
Publicado en el diario La Razón, Lima-Perú, el 09 de Junio de 2008.


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