sábado, 21 de junio de 2008

DIARIOS Y REVISTAS LIMEÑAS PUBLICADAS ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DE LA GUERRA DEL PACÍFICO.(Segunda entrega)



La importancia de los medios de comunicación en todas las épocas, y de la prensa escrita durante el periodo de la Guerra con Chile, puede graficarse con el siguiente pensamiento del emperador Napoleón Bonaparte: “Tres diarios adversos, son más temibles que mil bayonetas”.

Cuando se declara la guerra se produjo un insólito enfrentamiento entre los diarios y el dictador Nicolás de Piérola, por lo que este buscó el pretexto de la ausencia de firmas en los artículos y editoriales, para aplicarles el artículo siete del estatuto provisorio, ordenando el apresamiento de directores de los diarios.

Durante la ocupación de Lima, afloraron las contradicciones entre los dos regímenes, el de Piérola y el de García Calderón; los medios de prensa se batieron por los gestos heroicos, la dignidad de la patria, en contraste con la timidez, lindante con la cobardía, de algunos personajes considerados notables que, aceptaron la situación como un hecho consumado.

El papel de la prensa durante esta etapa, debió estar orientada a poner en alerta a la opinión pública nacional sobre las intenciones de Chile. A informar adecuadamente de la preparación militar de los chilenos, exigir la preparación de nuestras fuerzas, pero fundamentalmente conservar la unión de todos los peruanos y elevar el sentimiento patriótico.

Sin embargo, eso no fue así, estuvieron preocupados en apoyar a sus líderes políticos, creando una brecha en la unidad nacional y en algunos casos plegarse a las decisiones de las autoridades chilenas sin ningún tapujo ni vergüenza.

Igualmente, cuando las tropas chilenas se alistaban para invadir nuestro País, el dictador Piérola tenía la obligación de fomentar la unidad nacional, buscar la adhesión de la población a la causa patriótica, pero agravó el divisionismo, que ya había promovido con sus ambiciones de poder.

A FAVOR DE LA CAUSA PATRIÓTICA.

Los principales periódicos considerados en apoyo a la causa nacional fueron:


El Orden, invocó la vigencia de la Constitución y leyes peruanas, asumió la representatividad de la soberanía nacional, siendo vocero oficial del gobierno de García Calderón, su contenido principal estaba dado por la publicación de decretos, bandos, leyes y algunas noticias.

Los editoriales de este periódico que a continuación se detallan, nos permiten determinar que estaban por la causa peruana, pero también un obvio y evidente apoyo al gobierno de García Calderón.

Contribuyó en mantener el patriotismo y fomentó acciones de resistencia al invasor, alentando acciones que permitieran hacer la vida imposible a los chilenos, pero también defendió a la clase pudiente cuando los chilenos impusieron un cupo para los peruanos acaudalados.

El 8 de Marzo de 1881, bajo el título de "A los pobres". Hace una crítica cerrada contra los pobres del país, por su pésimo comportamiento y falta de solidaridad, con los ricos, ante la imposición del pago de cupos.

“Los ricos son los que han sostenido las cargas de la guerra; los que se han arruinado con ella y un numero de ellos además han dado su vida en la batalla de Miraflores. ¿Y habrá hoy alguien, digno del nombre peruano, que se alegre de que esos pobres-ricos reciban el ultimo golpe de gracia?”

¡Cómo! ¿No saben esos mal aconsejados pobres, que el día que se acaben los ricos en una sociedad la sociedad misma perece?; ¿no comprenden, que cuando no haya propietarios ni patrones, no habrá ni quien pague sirvientes, ni mayordomos, ni costureras, ni sastres, ni albañiles, ni carpinteros, ni dependientes y jornaleros de ningún género?” (31)

El 11 de Marzo de 1881, bajo el título de La Inauguración del gobierno provisorio.

“Dos meses mortales han pasado desde el día en que la imperdonable deserción del señor Piérola dejó la capital abandonada en manos del enemigo, expuesta a las consecuencias que inevitablemente debían seguirse después de una acefalia sin ejemplo en nuestra historia”.

“Ya pues, que ellos quisieron con la fuga abdicar un poder que antes escalaron sobre montones de cadáveres; ya que no tuvieron la energía moral necesaria para contemplar cara a cara al enemigo, cumpliendo el penoso pero ineludible deber de tratar con él desde el Palacio de Gobierno…” (32)

El 12 de Marzo de 1881, tituló el editorial de la siguiente manera: La Ceremonia de hoy:

“No son los pueblos grandes los que engrandecen los sucesos, antes bien son los grandes hombres los que lo enaltecen todo, con el poder de su inteligencia. El Perú se encuentra en el momento más solemne de su historia, y en el pueblo de la Magdalena se inaugura hoy la sobrehumana empresa de resucitar a un país”.

“Descubrámonos; y de pié todos los peruanos asistamos en espíritu a tan solemne ceremonia. Depongamos todos nuestros odios e intereses mezquinos ante el altar de la patria; que siquiera una vez en nuestra historia pueda decirse que el Perú estuvo unido, en una obra que es la vida y el porvenir de todos y cada uno de los peruanos. Aquí no hay sino un objetivo: La salvación del Perú”. (33)

Este periódico hacía propaganda al nuevo gobierno de la Magdalena, presidida por García Calderón, estaba en contra de Piérola. Criticó la actuación de Piérola frente al enemigo en las batallas de Chorrillos, San Juan y Miraflores, por no haber podido detener el ingreso del enemigo a Lima y abogaba por hostilidades frente al invasor.

El país se desangraba, Cáceres organizaba su ejército en el centro del país y este diario se preocupaba por la opinión que se tenía del gobierno de García Calderón, en lugar de contribuir a la unidad nacional y la resistencia frente al invasor.

Por otro lado La Patria. El 18 de Agosto de 1880, este diario editorializaba bajo el título de: Trabajos de Chile

“En los momentos actuales el asentimiento es fácil y lo encuentran las afirmaciones más opuestas, sobre todo cuando Chile, que rompe los preceptos del derecho y saca la guerra del cauce regular y legítimo, rompe también con la lógica para no dejar nada sano en la táctica de la destrucción que se ha impuesto”.

“En todo caso, la honra nacional está satisfactoriamente garantizada y existe el convencimiento general y unánime de quien dirige hoy los destinos del país, sigue el camino a cuyo término se encuentran la regeneración y la victoria definitiva”. (34)

El 27 de Agosto de 1880, bajo el título Otra vez a Lima, Julio L, Jaimes editor del periódico, expresaba lo siguiente

“Nunca clima alguno del mundo ofreció alteraciones más diversas y frecuentes que el que ofreció el clima chileno en la atmosfera guerrera. Tan pronto se anuncia una tormenta próxima, como una calma transitoria; tan pronto se oye los truenos y relámpagos precursores del rayo asolador, como se descarga su cielo en lluvia de imprecaciones contra el Júpiter de la Moneda y lo mismo sopla el vendaval deshecho amenazando arrasar los campos vecinos, como se amainan y refrescan los vientos para volver de nuevo a rugir y amenazar sin resultado alguno”.

“¡A Lima! A Lima! Fue el grito unísono en medio de las ebriedades de su triunfo en Tacna y no parecía sino que la expedición había de zarpar aún antes de que se extinguieran los ecos del festín celebrado en Santiago…”. (35)

El 2 de Setiembre de 1880, este diario escribe en su editorial titulado Dignos de Chile:

“No sabemos si los adelantos modernos han modificado sustancialmente el criterio moral, no sabemos hasta que punto el interés se sobrepone al deber y el éxito feliz disculpa los medios empleados para alcanzarlo; pero no hay adelanto humano, ni interés, ni éxito que nos hagan transigir con la villanía, ni aceptar el cobarde sistema de herir a mansalva y sobre seguro”.

“Es posible que Chile, en punto a ese género de adelantos, marche a la vanguardia de los más avanzados pueblos del mundo…”.
“…pero ¿quién puede vencer la repugnancia que causan las acciones cobardes, que como muestra de aquellos adelantos nos proporciona su escuadra? Y ¿quién no mira con horror las doctrinas sustentadas por su prensa y llevadas a la tribuna parlamentaria, respecto a destrucción y arrasamiento de pueblos indefensos, de comarcas cuya floreciente agricultura excita la codicia y mueve la zaña de sus guerreros?”. (36)

El 14 de Setiembre de 1880, este periódico bajo titula su editorial Y va el segundo, expresó lo siguiente:


“Otro de los buques chilenos ha ido a ocupar el fondo del Océano. Caro cuestan ya a Chile los alardes de fuerza y la ostentación de un poder que se ha empleado siempre contra la razón y fuera de toda práctica culta y de toda sugestión hidalga. La nave sepultada ayer entre las ondas, se había ensañado un día antes contra el viaducto de Chancay, intentando destruirlo a mansalva y lanzando sobre el puente más de noventa bombas”.

¿Cómo no sentirse al saber que los buques que sirven al bandalaje, a la extorsión más descarada, a la imposición de rescate, desaparecen uno a uno pagando caro el profanamiento de las sagradas leyes de la guerra?”

“Es menester destruir sin miramiento. Ellos invaden, talan, asesinan, queman, imponen tributo y profanan a las mujeres, purifique pues el fuego tanta infección y sepa el mundo que contra la razón de la fuerza, está la amenaza de lo desconocido”. “No hay términos medios”. (37)

El 16 de Setiembre de 1880, en su editorial publica, bajo el título: El presente es del hombre; el porvenir de Dios.

“Nunca fue Chile escrupuloso por sí mismo; pero moderaba sus ímpetus, restringía su índole el temor a los extraños, y su propia vanidad le obligaba a conservar el título de civilizado mal grado suyo”.

“He ahí que en momento dado cayó el artificio y con la expedición reivindicadora rompió el nudo que mal sujetaba sus instintos para recorrer enseguida, con lógica inquebrantable la pendiente de las abominaciones sin dejar ninguna, desde la mentira oficial, hasta la falsificación de documento de Estado; desde la puñalada al vecino dormido, hasta el engaño al prestamista extranjero; desde el ilícito comercio con los defraudadores de su contrario, hasta el negocio con los bienes cogidos en prenda y desde el fusilamiento de las náufragos, la ultimación impía de los heridos, la inmolación de los inermes, hasta el asalto en cuadrilla, el robo, la violación, la impureza repugnante y el incendio”.

“¿Qué más le queda a Chile que inventar en su prodigiosa fecundidad para el mal? ¿En dónde está la acción reprobada, la trasgresión escandalosa, la práctica ilícita, la escena bárbara, la criminal sevicia, que no hubiesen tenido cumplida ejecución de parte de los estadistas, escritores, tribunos, piezas principales y peones en el tablero político y guerrero de la nación chilena?”. (38)

El 20 de Setiembre de 1880, bajo el título de Ilusiones y realidades, se expresaba:

“A medida que el Perú adquiere esa lucidez que se tiene en los momento supremos y con plena conciencia de su situación, corre en masa decidido a defender su honra y sus interese, Chile pierde la calma, se aturde, y rompiendo con todo género de consideraciones, se precipita en la senda de la violencia y el crimen”.

“La cruzada desbastadora contra las haciendas del Norte, es la más triste y execrable prueba de su impotencia.
Si tuviera la seguridad del triunfo, sí se sentiría fuerte y poderoso, no se echaría a cometer depredaciones de las que solo cosechará desprecio y deshonra”. (39)

1 comentario:

Lucho dijo...

Muy interesante recopilacion de articulos de peridicos de esa epoca.
saludos desde cordoba argentina