domingo, 24 de abril de 2016

Las encuestas y la realidad


Cuando se utiliza la desinformación y se le suma la manipulación de la misma, estamos hablando de un concepto acuñado por Jhon Provoost Riley,  autor de la obra  “La  Mesinformación   en nombre de la Realidad”. Lo que en este caso, si ustedes tienen la paciencia de observar, parecería muy evidente.

¿Son reales las encuestas de las principales empresas de opinión nacional? No lo podemos asegurar. Hay personas que no creen en ellas, otras, la mayoría no las entienden por su complejidad, por tanto se muestran escépticas, especialmente de cómo salen los resultados, hay otros que si creen en ellas y que les permite ir mejorando sus campañas de acuerdo a los resultados.

En el mercado nacional existen una variedad de empresas que realizan encuestas de opinión y compiten no solo por ampliar su cartera de clientes, sino por brindar información “dicen” lo más cercana a la realidad y con un bajo porcentaje de error, aunque como dijimos, los ciudadanos son libres de confiar en sus resultados, las más conocidas son: IPSOS PERU, DATUM, CPI, IMA, GFK, IDICE, etc.

Antes de la primera vuelta, la mayoría de los 10 candidatos afirmaban diplomáticamente que las encuestas eran una fotografía del momento político que se vivía, otros que tomaban con humildad sus resultados cuando les eran favorables y los no favorecidos despotricaban y denunciaban a las empresas encuestadoras como Alan García y Alejandro Toledo.

En marzo de este año y antes de la primera vuelta, se publicó la encuesta realizada por la empresa CPI, sus resultados para una segunda vuelta arrojaban para PPK 41.7% y para Keiko Fujimori 40.2%. La primera vuelta se realizó, como saben todos, el 10 de abril y el 15 la empresa IPSOS publicaba resultados de una encuesta realizada entre el 13 y 15 del mes, los resultados fueron: PPK 44%, Keiko Fujimori 40%; B/N 10% y NS 6%.

No entendemos esta premura, porque los resultados oficiales de las elecciones a cargo de la ONPE no  se habían publicado, faltaba llegar de provincias y el extranjero los resultados de la primera votación. IPSOS realizaba el trabajo de campo, de análisis y publicaba resultados, en plena recepción de los resultados a nivel nacional. ¿Esto es coherente y valido?

Estas semanas estamos asistiendo a una competencia entre las empresas encuestadoras, para hacer conocer a la opinión pública nacional, cómo está variando la preferencia por los dos candidatos. Entre el 15 y el 17 de abril la empresa CPI realizó una encuesta cuyo resultado indica que Keiko 43,6% y para PPK 41%; Blanco 9,1 y NS 5,8%

La empresa DATUM publica el 18 de abril el resultado de sus encuestas indicando que para PPK 41,1%, Keiko 40,4%; Nulos 8,6% y NS 9,9%. La última encuesta publicada por IPSOS este domingo, nos entrega como resultado un 43% para PPK frente a un 39% de Keiko. ¿Tanta diferencia? Será cierto que PPK tiene esa intención de voto, cuando la primera vuelta ganó Keiko con el 39,86% frente al 21,01% de PPK. Voto blanco  o viciado 14% y 6% no precisa.

Qué nos indican los resultados de las diferentes encuestas o cuál es la intención de las encuestadoras. Casi todas las empresas coinciden en dar como ganador a PPK y esto no sería otra cosa que plantar un hashtag en la mente de los electores, especialmente de los que quieren votar en blanco y los indecisos, para dar “a priori” como ganador al candidato de Peruanos por el Kambio. Eso es torcer la elección.

Todos los voceros de las distintas tiendas políticas, especialmente los de PPK, coinciden en afirmar, que un gobierno de Keiko sería  una dictadura. Ligan de manera perversa los errores políticos de su padre con ella. Le endilgan maliciosamente una responsabilidad en el gobierno de su progenitor que no tuvo. Sostienen maledicentemente que ella es “la primera dama de la mafia Fujimontesinista” y un sinfín de anatemas que por la salud de los ciudadanos del país da vergüenza reproducir.

Inclusive hay algunos políticos irresponsables que se han ido hasta plantear escenarios indeseables, “cómo hacer para disolver el Congreso”, en caso de que triunfe Keiko y se regodean en presencia de sus entrevistadores como Pedro en su casa, dando sus sugerencias y recomendaciones, y dicen hipócritamente defender la estabilidad política y el orden democrático.

Esta campaña como lo dijimos anteriormente está dirigida a poner en el imaginario popular que PPK debe ser el triunfador, para asegurar el equilibrio de poderes. Todo depende nos parece, de la empresa que contrate a la encuestadora y presumo que las variaciones porcentuales no serían tan reales como quieren hacer ver.

Respecto de las encuestas que se vienen publicando, la opinión pública, los ciudadanos que tiene la responsabilidad de elegir la mejor opción el domingo 5 de Junio, toman debida  nota y muestran su extrañeza por la forma cómo están llevando las empresas encuestadoras la información, como sostenemos al principio de esta nota.

Finalmente, un apunte respecto de las encuestas, “muchas son las noticias que incluyen diagramas o gráficos estadísticos, que las dota de la objetividad que se suele atribuir a la ciencia de la estadística. Aunque a veces estos gráficos resulten confusos o poco comprensibles por complejidad”. Otras veces la noticia misma son los datos, las cifras, adquiriendo esta un tinte irrebatible, categórico, ocultando o disfrazando la rigurosidad del estudio, su fiabilidad. “La Estadística es una ciencia cuyos resultados finales dependen del proceso de recogida de datos y del modelo que se elija”.

1 comentario:

Pepe Gamarra dijo...

Efectivamente, resulta contradictorio, ver el resultado del 10 de Abril y luego compararlo con los pronósticos y resultados, que anunciaban las encuestadoras. De qué se trata ?, de una orientación del voto ? De direccionarlo, de acuerdo a intereses subalternos ?. Se trata de intereses ya conversados, cual aquelarre, para llevar agua para su molino, con cántaro al hombro, por cada uno de los políticos y hombrecillos interesados. Esa es la deformación del modelo electoral, es la desinformación para causar el desconcierto general. El pueblo es la ley y él eligió a un partido de un total de cinco en las urnas, lo cual se debe respetar. No hay más ciego que no quiera ver , ni sordo que no pueda oir.