domingo, 28 de febrero de 2016

El hombre que no podía amar


En entrevista a un diario local ante la pregunta ¿Le sorprende que Keiko Fujimori esté encabezando las preferencias electorales? Vargas Llosa expresó “Ella tiene un tercio del voto que a mí me parece muchísimo. Mi esperanza es que no pase de allí y que en una segunda vuelta el candidato que compita con ella gane las elecciones”. Aunque al nobel le fastidie así están las cosas en el Perú, el viene con aires de Europa.
Más del 30% del electorado prefiere a Keiko Fujimori como presidente a partir de julio del presente año y eso le desagrada y al escritor le sabe a chicharrón de sebo, no lo puede pasar. Ante la siguiente pregunta ¿Y quién podría ser ese candidato? Indicó muy suelto de huesos, que le gustaría fuera Pedro Pablo Kuczynski, por ser una persona preparada y que nunca ha sido “acusado de nada deshonesto“.
Al parecer el escritor no recuerda o tiene lagunas mentales, que lo han obligado a olvidar, el episodio protagonizado por el candidato de sus preferencias Pedro Pablo Kuczynski Godard del Partido Peruanos por el Kambio (PPK). Se trata de la fuga a USA a través de la frontera con Ecuador en 1968, después de haber entregado $ 17 millones de dólares a la IPC, equivalente a $ 105 millones de hoy. ¿No es deshonesto?
Numerosos diarios de la época dieron cuenta de esta fuga en un automóvil acondicionado para tal efecto, César Vásquez Bazán expresa “Si bien en octubre de 1968 el ejército había tomado las instalaciones de La Brea y Pariñas, la International Petroleum Company (IPC) pudo llevarse ese mes del Perú el equivalente de 105 millones de dólares del día de hoy. La IPC logró extraer del sistema financiero dichos fondos gracias al apoyo recibido de Pedro-Pablo Kuczynski, a la sazón uno de los seis gerentes del Banco Central de Reserva que aparece en la relación de funcionarios publicada en la Memoria 1968 de dicho banco. En la actualidad, Kuczynski es uno de los precandidatos de la derecha a la presidencia del Perú”.
Posteriormente el escritor dejándose dominar por sus malévolos  sentimientos, se expresa negativamente de Keiko Fujimori al afirmar que,  “…, Sería una catástrofe para el Perú que se eligiera a Keiko Fujimori. Sería la reivindicación de una dictadura. Una de las dictaduras más corrompidas, más violentas, más sanguinarias. Que todo eso se olvide y sea reivindicado por el electorado, sería una vergüenza para el Perú”. Es que Vargas Llosa se cree adivino, posee una bola de cristal y se erige como la autoridad moral del país.
El nobel español-peruano Mario Vargas Ll., ha expresado nuevamente y por enésima vez, su sentimiento de animadversión, rencor y odio en contra de Alberto Fujimori su  adversario político en las elecciones de 1990, con tanta bajeza que ha dirigido su ataque a la candidata de Fuerza popular Keiko Sofía Fujimori Higuchi. Tan solo por liderar las encuestas para las elecciones 2016. ¡Qué les parece!
Desde su derrota electoral, estaría afectado por pesadillas, no podrá dormir a plenitud, no solo por la antipatía que muestra por el apellido Fujimori a través de sus innumerables entrevistas, escritos y columnas de opinión a nivel mundial,  sino porque, no sabe cómo explicar o reconocer hidalgamente, que sus protegidos Ollanta Humala y Nadine Heredia a quienes apoya de manera irracional lo han defraudado rotundamente.
La opinión pública está anonadada y sorprendida por la conducta de un nobel de literatura, quien en lugar de proponer la reconciliación de todos, se ha propuesto dejar un país polarizado, una estela de odios, temores y locuras humanas, la historia lo juzgará y será implacable con el escritor. Él pudo luchar y conseguir la reconciliación nacional, que mal aconsejado y falto de decisión, no pudo, ni quiso, ni intentó Ollanta Humala.
Todo el odio que destila y que acumula en su mente y especialmente en el corazón, hasta el presente, con seguridad lo llevará hasta la tumba, hasta el último suspiro, el silencio postrero, hasta el descanso eterno. Es que no es a Fujimori a quien realmente odia, sino  al pueblo peruano que le dio la espalda en esas elecciones.
Con qué moral el nobel español-peruano, sigue atacando cuantas veces tiene oportunidad a la hija de Alberto Fujimori. Un hombre que abandonó a su primera esposas su tía Julia Urquidi Illanes en 1964, para casarse con su prima Patricia Llosa Urquidi y después de celebrar 50 años de feliz matrimonio en la ciudad de los rascacielos, traicionó y abandonó a su esposa por Isabel Preysler. Este patético personaje es el garante de Ollanta a quien considera el mejor presidente y se erige como garante de PPK.


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