martes, 7 de abril de 2015

¿Ollanta Humala se atreverá a cerrar el Congreso?


Dos hechos importantes marcan con seguridad la agenda del país en los últimos tiempos y el derrotero de la pareja presidencial en el futuro inmediato, para la solución de los mismos, aunque la mayoría de analistas y voceros políticos, tienen poca confianza en que esta situación revierta, por falta de liderazgo y firmeza del presidente.
Por un lado, la “Ley Pulpin” ideado y propuesto por el equipo experimentado, los mejores cerebros salidos de post grado de universidades estadounidenses, reunido en un “Think Thank del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que se derrumbó como un castillo de naipes, frente a un tifón juvenil que se movilizó por las calles principales de Lima haciendo retroceder al gobierno.
El segundo hecho es la censura al gabinete de Ana Jara, motivado por el espionaje a políticos, periodistas y empresarios, que nos trae del pasado la mala utilización de los servicios secretos, para actividades de probable chantaje a empresarios, políticos, militares y periodistas, y otras actividades que lindan con la delincuencia.
Aquí faltó liderazgo del Presidente para enfrentar el tema, muy grave por supuesto y dictar las medidas inmediatas para corregir el error, optó por mirar desde la platea haciéndole juego a la oposición y veía cómo  la campaña mediática, iba demoliendo a la Premier, mientras él observaba impasible, sin reaccionar, pese a disponer infinidad de  estrategias para salir del problema.
Cuando dentro de 30 días el gabinete de Pedro Cateriano se presente ante el Congreso, para que este apruebe su plan de trabajo, en la que sería la última etapa del gobierno de Ollanta, todos los reflectores estarán dirigidos hacia la actuación de la oposición, porque de no obtener el voto de confianza, el Presidente podrá disolver el Congreso de conformidad a lo dispuesto en la Constitución de 1993. Constitución por la que no juró al asumir la jefatura del gobierno.
Mientras esto sucede en la capital, en provincias se van calentando las arenas del desierto, las frías lagunas de los andes y los meandros de nuestra selva. El ánimo de la población se eleva  a una temperatura de descontento de pronósticos reservados. La indecisión del gobierno, para tomar el “toro por las astas” en Conga y evitar enfrentarse a Santos,  le está pasando la factura y afectando la gobernabilidad del país.
Los proyectos de inversión paralizados en Cajamarca Conga ($ 4,500 millones), le sigue el malestar en Arequipa Tía María ($ 1,200 millones) y el descontento que se incuba en Talara que afecta a Petroperú. Son cuatro hechos internos que con seguridad afectan las inversiones, la creación de empleos y que pueden llevar a Humala a la ingobernabilidad. Si sumamos el bajo precio de los metales y la disminución de nuestras exportaciones, ni el caso de espionaje chileno ayudará a aglutinar el sentimiento nacional de desazón.
Este escenario pintado como está, la reacción timorata del gobierno, afectó la gobernabilidad, sumado a la probable desaprobación del nuevo gabinete que preside el confrontacional Pedro Cateriano, ¿será suficiente para justificar el cierre del Congreso? No estamos de acuerdo con que sea la única opción. No estamos en 1992, cuando estaba amenazada nuestra integridad como Estado-Nación y cuando el escenario político-social y económico era distinto, otras eran las enfermedades.
Hubo muchas razones para que Alberto Fujimori disolviera el Congreso. Michael Massing, editor de "The Columbian Journalism Review, Bachiller en Arte de la Universidad de Harvard y Master de The London School of Economics and Political Science, lo expresa así,  "Desde 1988, el Perú está metido en una profunda depresión.  El sabotaje de la guerrilla, combinada con un total mal manejo del gobierno, ha enviado en picada el total del producto nacional, por un 20%.  El desempleo ha llegado a un 70% y el ritmo de inflación al 3,000%. En estos días en Lima hay colas para el azúcar, arroz, y aceite de cocina.  El gobierno está tan corto de fondos que muchas veces no puede pagar a sus propios empleados.  En este desesperado escenario, la coca es uno de los pocos espacios brillantes.  Por lo menos un millón de los veintiún millones de peruanos, están envueltos en el tráfico.  La coca es una de las grandes exportaciones del país, con ingresos de más de un billón al año...”.
Habría que agregar, un Poder Judicial y Ministerio Público que actuaban impartiendo justicia a favor de los integrantes de SL-MRTA, mientras  la PNP se esforzaba en capturar a  terroristas, el Poder Judicial se encargaba prestamente de liberarlos por falta de pruebas, más por temor que por convicción. Además el Congreso actuando a espaldas del pueblo, ponía zancadillas y obstáculos a todo proyecto para reformas en el campo económico y lucha contra la subversión.
Al respecto, Víctor Alvarado, del diario "La Razón" en una entrevista a Ricardo Uztarroz, periodista francés de la agencia de noticias France Press, quien regresaba a su país después de haber permanecido en el Perú desde 1999. Ante la pregunta ¿Por qué dice que hay un paralelismo entre Fujimori con De Gaulle e incluso con Churchill?
Uztarroz: “Creo que hay un paralelismo en la historia de los presidentes Alberto Fujimori y Charles De Gaulle.  Fujimori llegó al gobierno de un país quebrado, donde se hablaba de equilibrio estratégico entre las fuerzas militares y las de Sendero Luminoso, y a 30 años de aquella experiencia, ahora la historia revela que no fue cierto.  Le correspondió asumir una tarea difícil, sangrienta y dolorosa, que fue rehuida por los gobiernos anteriores de García y Belaúnde.  Y no sólo derrotó al terrorismo de Sendero Luminoso y MRTA, sino también emprendió una tarea, tanto o más difícil que la anterior: sacar a su país del hoyo de la quiebra financiera en que lo habían dejado los regímenes anteriores”.
No creemos que las condiciones político, económicas y sociales en el escenario presente, representen siquiera  el 10% de lo que fue el año 1992. No vivimos el escenario de violencia ni la amenaza de ser considerados un país inviable. Hoy las condiciones son diferentes, nuestras RIN superan los $ 60,000 millones y el matrimonio SL-TID en el VRAEM, está focalizado y el gobierno si se decide, lo puede acabar.


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