miércoles, 11 de marzo de 2015

La subasta de Urresti


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El periodista volvió nuevamente a ser el de antes, le puso las preguntas en la boca y las respuestas no se dejaron escapar, Urresti no desperdició la oportunidad para poner cara de cariacontecido, a ratos afligido, con una actitud y voz totalmente quebrada, por la situación que atraviesa, había dado un giro de 180° con respecto a la etapa cuando ocupaba el feudo de Limatambo.
Lo que vimos esa noche en la televisión, nos sorprendió, el rostro compungido,  pesaroso  y por ratos parecía arrepentido por su actitud al frente del Ministerio del interior, cuando las mieles del poder le endulzaban la boca y el espíritu. En un abrir y cerrar de ojos, volvió a la realidad, mejor dicho, Humala lo regresó a su realidad, para enfrentar a la justicia.
Es difícil saber lo que realmente siente y lo que sucede en el fuero interno del general Daniel Urresti, él solo, conoce a la perfección. Estar en las botas de Urresti y enfrentar a la justicia en las circunstancias actuales, es una situación lamentable. Fue un ministro polémico, contestatario y por ratos agresivo con los líderes de la oposición, tan solo por  asumir la defensa de la pareja presidencial.
No es que sus mensajes no estuvieran muy bien dirigidos, lo estaban, sino que algunos de ellos estaban cargados de connotación e intención negativa contra sus destinatarios. En un lenguaje provocador y hasta irrespetuoso. Al difundirse en las redes sociales masificó sus mensajes y su efecto y la reacción se multiplicó, recibió mucha aprobación, pero también un gran sector contrario lo criticó.
“La venganza es un plato que se saborea frío”, dice el título de una antigua película, un spaghetti western del año 1971. Apreciamos en este hecho una gran confabulación de apristas y caviares atornillados en el Poder Judicial y el Ministerio Público. Ambas instituciones desgastadas, devaluadas y sospechosamente corruptas.
No estamos en contra de la investigación del Ministerio Público, para llegar a la verdad, pero, hay cosas raras, se desenterró un caso que tiene casi 25 años y cuyos responsables ya purgaron sus penas. Claro, según el fiscal aparecieron nuevos indicios, testigos y toda esa parafernalia necesaria para juzgar a militares especialmente.
Eso demuestra que la reconciliación solo es un sueño de opio, promocionado por el informe de la ex Comisión del odio y la irreconciliación. Sigue la cacería de brujas, contra oficiales que cumplieron con su deber y órdenes del poder político. Hasta cuándo durará este martirio.
Se sigue apelando a la gastada frase “lesa humanidad”, forzando las leyes para que sean retroactivas, que el estatuto de Roma puso en vigencia  partir del año 2003. Es un grave perjuicio de muchos militares que entregaron su vida y sus sacrificios, para permitir que hoy y ayer sus juzgadores duerman tranquilos, sin sobresaltos. Qué casualidad, al día siguiente de la despedida de Urresti, salió el fiscal, para  acusarlo y solicitar 25 años de PPL.
Y cuál será la reacción de Ollanta Humala ante la embestida del ministerio público, seguirá insultando a los fiscales, o se concentrará en ver la forma de salvar a su ex ministro o lo abandonará a su suerte, como hizo con sus camaradas de armas, a quienes prometió el “oro y el moro” y luego traicionó sus promesas,  y se untó de manteca para que le resbalara todo.
Lo que no estuvo bien en la entrevista y fue de pésimo gusto, fue que al final del programa el ex ministro del interior, en una actitud fingida apeló al sentimiento de las personas de una manera equivocada. No era el Urresti provocador, contestatario, rebelde, respondón y convertido en el caparazón de la pareja presidencial.
Siendo oficial del Ejército cometió la gran torpeza de subastar los símbolos de mando que la nación le entregó el día de su graduación como oficial y la réplica del sable que utilizó el Coronel Francisco Bolognesi en Arica, con ocasión de su ascenso al grado de General de Brigada y esta actitud denotó el poco afecto que siente por la institución que lo cobijó durante 39 años de servicios.
Es posible que el General de Brigada Daniel Urresti ignorara la historia del Ejército, sus valores, tradiciones, usos y costumbres. Consideramos que es muy probable. Porque desde que ocupó el cargo de Ministro, no dejó de identificarse con los símbolos de la Policía Nacional, olvidando que pertenecía al Ejército.
Recordemos que el día de su incorporación como militante del partido nacionalista, seguía utilizando los símbolos de la policía nacional. ¿A qué grado de desafección ha llegado Daniel Urresti en desmedro de su origen profesional? ¿Es correcta la actitud que ha adoptado el ex Ministro en estos últimos tiempos?
No, consideramos que se trata de una demostración clara de su profundo desprecio por los símbolos que representan a la Nación peruana, a la Escuela Militar de Chorrillos, a su historia y tradiciones, a su propio ascenso a General de Brigada, porque como ya dijimos es con ese motivo que le entregaron la réplica del sable del Coronel Francisco Bolognesi en una ceremonia especial.
¿Quién salvará a Urresti de la acometida del Ministerio Público?

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