jueves, 24 de febrero de 2011

De Felipillos, espías, traidores y traidorzuelos.

“No hay secreto que el tiempo no revele”.

Jean Racine, Británico, 1669.

No nos habíamos percatado que en nuestra fauna política, teníamos un “mesías” un salvador del Perú y que en nombre de esa su cosmovisión individual y propia, asumió para sí y ante sí, la salvación política del país en el proceso electoral del 2006, al considerar a Ollanta Humala un peligro para la democracia, o su manera especial y particular de interpretar lo que es la democracia.

Se trata del sociólogo Fernando Rospigliosi quien funge de analista político y es entrevistado y caserito de los programas de Rosa María Palacios y Jaime de Altahus y un diario impreso. Para ello no tuvo mejor idea que acudir a la embajada de EE.UU y conversar con uno de sus funcionarios, él sostiene, que la reunión fue un almuerzo, inferimos pagado por el funcionario estadounidense.

Luego del escándalo mediático que poco a poco se viene apagando, gracias a la ayuda oportuna de su grupo de amigos caviares, ha sido entrevistado en varios programas. En los programas donde se presentó, ha tratado de justificar su desafecto con el país y la poca o nula consideración con los peruanos. Indicando que, otros personajes habían acudido antes que él y que en esa fecha ya no formaba parte del gobierno de Toledo.

Lo cual puede ser cierto; pero, manejó información de alto nivel y de gran importancia para el país, y también para los funcionarios de la embajada yanqui.

La pregunta es, quién puede justificar tamaño despropósito e irresponsabilidad. Durante el gobierno de Toledo fue ex Ministro del Interior con acceso a información proporcionada por la DIGIMIN y ex jefe del Servicio de Inteligencia, dos organismos donde se maneja una gran cantidad de información de suma importancia para la seguridad del Estado peruano. Por tanto, él representaba un excelente objetivo para ser captado y reclutado como colaborador o informante.

Las citas de los colaboradores e informantes con los funcionarios de las embajadas extranjeras y agentes extranjeros, nunca son en la sede diplomática, eso es elemental, sino en lugares previamente escogidos y mediante la utilización de buzones ubicados estratégicamente. Como es el caso del almuerzo aludido por el involucrado.

El propósito de Rospigliosi fue solicitar la intervención de la embajada de EE.UU, un país extranjero, para que intervenga el 2006 y haga fracasar al candidato presidencial Ollanta Humala, quien no era de las preferencias de este personaje y a quien considera poco menos que un minusválido político. Su odio y antimilitarismo domina y obnubila su visión, si es que la tiene.

Por otro lado, el espionaje es una actividad de larga data. Los agentes (espías) van en busca de la información, que les interesa para preservar no solo la seguridad de su país. En otros casos detrás de los nuevos descubrimientos o la construcción de aviones, misiles, nuevos productos de belleza, para el hogar u otro accesorio.

En la historia mundial existen muchos casos conocidos de espionaje, de todo tipo: militar, político, industrial, etc. Los espías ubicados en el objetivo por espiar, nunca trabajan solos, se valen de colaboradores e informantes. Hombres y mujeres desafectos con su país, empresa, familia o que mantienen un sentimiento de odio y animadversión por sus congéneres, con espíritu de venganza y que buscan una recompensa a cambio. Puede ser: poder, dinero, mujeres y drogas.

Referente a la profesión o actividad de espía, el célebre novelista francés Honore de Balzac expresó La profesión de espía es sumamente singular cuando el espía trabaja por su propia cuenta. ¿No experimenta éste acaso la excitación de un ladrón sin dejar de aparecer como un ciudadano honesto? Pero el hombre que abraza este oficio debe estar preparado a hervir lentamente de cólera, a consumirse de impaciencia, a permanecer erguido en el fango mientras se le hielan los pies, a congelarse y a abrasarse y a sentirse defraudado por falsas esperanzas”.

Por tanto, conocer lo que hacen los vecinos se ha convertido en una tarea vital, si se quiere la preservación de la seguridad personal o de un Estado, frente a los intereses y amenazas que son contrarios a los intereses de nuestro país.

Al Tco FAP Ariza lo enjuiciaron y está a la espera de su condena, en principio a 35 años por espiar a favor de Chile. Entregó información importante sobre la capacidad operativa de los aviones de nuestra Fuerza Aérea poniendo en peligro la seguridad nacional. Pagará caro su felonía; pero ya nos causó un gran daño.

¿Qué sanción se le debe dar a un personaje que acude presto a una embajada extranjera, para pedir y clamar ayuda y evitar se elija a un candidato al que odia por ser militar y lo que representa? A esto él le llama democracia. ¿Cómo debemos llamar a esta acción los peruanos?

Los servicios secretos del mundo, los más importantes, en sus actividades de búsqueda de información sobre sus potenciales enemigos, no escatiman ningún esfuerzo, ni dejan al azar sus actividades de reclutamiento de colaboradores e informantes, que casi siempre están en el objetivo que deben observar.

Los servicios secretos de EEUU están adscritos a las embajadas de su país en los diferentes países del mundo. Son los encargados del reclutamiento de colaboradores e informantes. Para ello utilizan todo tipo de armas, el chantaje, el dinero, las drogas, etc. Para el espía es importante conocer las características psicobiográficas de sus potenciales colaboradores, conocer principalmente sus debilidades humanas.

Tim Weiner autor de la obra “Legado de cenizas” (La historia de la CIA) dice “Los anales de la Agencia Central de Inteligencia están llenos de locuras y desventuras, junto con actos de valentía e ingenio. Están repletos de éxitos fugaces y fracasos duraderos en el extranjero, y marcados por batallas políticas y luchas de poder en el propio territorio estadounidense. Los triunfos de la agencia han ahorrado sangre y riqueza; sus errores han derrochado ambas cosas (…)”.

La difusión de los informes anónimos y documentos filtrados con contenido sensible en materia de interés público a través de Wikileaks, sin lugar a dudas será uno de los más rotundos fracasos para seguridad de las informaciones que afecta a la diplomacia estadounidense, por la orfandad de sus informes y por el daño irreparable que le ha causado, solo comparable con lo sucedido en New York y Pensilvania el 13 de setiembre del 2001.

El caso del espía Ariza es un buen ejemplo de cómo los chilenos reclutaron a este traidor. Utilizaron su debilidad por las mujeres y el dinero fácil. Todos los servicios secretos del mundo realizan estas actividades y utilizan estos métodos y que no se rasguen las vestiduras, o quieran parecer lo que no son, tapando con su verborrea sus tremendos rabos de paja y su responsabilidad en un hecho tan vergonzoso como es el caso en que está involucrado Fernando Rospigliosi.

No solo comete traición a la patria quien vende secretos militares a países adversarios y competidores como Chile como es el caso de Ariza, sino quienes acuden o dan información sensible sobre la situación política, social y económica de nuestro país a funcionarios extranjeros violando nuestra soberanía.

El pueblo peruano ya los ha identificado y ha tomado debida nota de esta malévola acción del falso mesías, al considerarse el salvador de la democracia y gestionar que el candidato Ollanta Humala no llegue a la presidencia. Él lo decidió así; entonces, poco importa la decisión que tomen los 20 millones de peruanos, que acudan a las urnas. El pueblo debe estar alerta para impedir que este tipo de personajes, lleve de las narices a los electores este próximo abril.

¡Estemos preparados!

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