lunes, 25 de agosto de 2008

1975 y 2008 dos años de grandes acontecimientos y vicisitudes.

A nivel mundial la década del setenta del siglo pasado, trajo muchos descubrimientos, que mejoraron las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Entre ellos: la producción de la primera fibra óptica, el microprocesador de 4 bits fabricado por INTEL Corp., el primer programa para enviar correo electrónico, la conexión de ordenadores en redes de área local y se implantó el sistema de telefonía celular en Chicago.

En lo económico, en el segundo semestre de 1973 estalla una grave crisis internacional capitalista y cuyas mayores manifestaciones fueron la recesión industrial, la inflación y la desocupación masiva de mano de obra calificada en los países desarrollados. Nuestro país, subdesarrollado al fin y con una economía dependiente, no podía evadir esta situación y se profundizó la crisis económica.

En nuestro país el año 1975 será recordado, como un año crucial en el cambio de rumbo político que adoptaron los militares que se encontraban en el poder. Sale Juan Velasco y entra Francisco Morales- Bermúdez, con lo cual cambia el rumbo económico del gobierno denominado revolucionario; se deja de lado el Plan Inca y lo reemplaza el Plan Túpac Amaru.

Ese año fue muy especial, porque se inicia en Febrero con una huelga policial, el primero de una serie de paros, que se irán gestando a lo largo de los años y que amenazaron la estabilidad y la seguridad interna del país. Este primer paro policial dejó como saldo un centenar de muertos, millonarias pérdidas económicas, incendios, saqueos y vandalismo.

La falta de vigilancia policial en las calles, ese fatídico 5 de febrero fue aprovechada por delincuentes y agitadores, para desatar el caos en el centro de Lima, el Callao y principales distritos. Causaron incendios en el Circulo Militar de la Plaza San Martín, el auditorio moderno del Centro Cívico, las oficinas del diario Correo, intentos en el diario Expreso y saqueos en las principales tiendas del Jirón de la Unión, Monterrey, Scala Gigante, etc.

La policía reclamaba aumento de salarios y un mejor trato a su personal. En vista que sus necesidades no fueron atendidas ni satisfechas, optaron por un paro, que fue aprovechado por los enemigos políticos del régimen militar. Hasta hoy no se conoce a los que dirigieron estos actos de violencia.

El gobierno de Velasco responsabilizó al Apra, Haya de la Torre, la izquierda revolucionaria, movimientos sindicales y al poder económico que había sido afectado con las medidas del régimen militar. La capital quedó a merced de los delincuentes y agitadores quienes causaron violencia y destrucción de la propiedad privada.

Los huelguistas se concentraron en el cuartel de Radio Patrulla, en la avenida 28 de Julio. El gobierno militar se vio obligado a declarar en emergencia al país y ordenar el empleo de las FFAA para recuperar el control y orden interno. Así en la madrugada del 5 de febrero el Ejército abrió fuego contra dicho cuartel policial, en el que murieron varios policías.

Algunos analistas de la época, tenían claro que estos hechos violentos, eran un presagio a nuevos cambios en política. En Tacna, en la mañana del 28 de Agosto, luego de la procesión de la bandera, se realizó la ceremonia del homenaje a la mujer tacneña, a la que acudió el entonces Premier Francisco Morales Bermúdez y los generales de las regiones militares. El Presidente Juan Velasco Alvarado se encontraba en Lima.

El 29 de Agosto se produjo el pronunciamiento de Tacna, Francisco Morales- Bermúdez, toma las riendas del gobierno. Este hecho es conocido como el Tacnazo. Fue un golpe militar sui generis, entre militares, liderado por Morales Bermúdez contra el gobierno del Presidente Juan Velasco Alvarado. Este hecho fue calificado como una traición; así, se inició la llamada Segunda Fase del Gobierno Revolucionario de las FFAA (1975-1980).

Recordemos que las primeras noticias la tuvieron los oyentes de Radio Bicolor de Tacna. Según el comunicado, Juan Velasco había sido destituido por haber desviado el proceso revolucionario de la fuerza armada, iniciado el 3 de Octubre de 1968 y por su personalismo, y además aducían que este no se encontraba en la plenitud de sus facultades. Morales Bermúdez no continuó con el gobierno llamado revolucionario sino que siguió su propio plan.

Han pasado más de treinta años de estos hechos. De los dos protagonistas, el general Juan Velasco murió hace varios años y su tumba fue dinamitada por sus enemigos políticos. El general Morales Bermúdez, está vivo, es casado en segundas nupcias con una dama chilena. Acude los domingos a escuchar misa en la Parroquia San Felipe Apóstol en San Isidro.

Estamos viviendo Agosto de 2008, estos días nuestro país se debate entre la derogación o no, de la Ley de la Selva, que está enfrentando al Premier con el Legislativo. Un dilema entre la pérdida de autoridad por presión o por harakiri.

Frente a la incertidumbre de tomar la decisión más correcta y no echar más leña al fuego, ambos poderes tendrán que negociar su posición. Sería muy preocupante para todo el país que se adopte una medida incorrecta o paliativa. El gobierno debe tener claro que no se deben repetir, más moqueguazos, baguazos, o lo que fuere. El respeto al principio de autoridad es primordial.
Cabe preguntarse entonces ¿Se paralizará nuevamente la Selva y sigue siendo una solución la política del bombero? Y además ¿Cuál será el papel que deberán cumplir las FFAA y PNP en caso que no se derogue la mal llamada Ley de la Selva? La emprenderán contra los nativos y después qué, juzgamientos, cárceles, derechos humanos, ONG´s, los caviares, etc.

Hay una serie de indicios para inferir que el gobierno en el corto plazo enfrentará una serie de movimientos, paros, huelgas, tomas de carreteras y puntos críticos, como puentes y los servicios públicos esenciales (agua, gas, telefonía, etc.). Según nuestra modesta percepción no se ha encontrado aún la fórmula mágica para contrarrestar estas acciones, que se seguirán dando, por los signos de debilidad que da el régimen.

Así, nuevos nubarrones surgen en el espectro político y social. Como cereza de postre, ha surgido al interior de los integrantes de las FFAA y PNP en retiro, un nuevo sentimiento de unidad e integración, que los ha fortalecido frente a la lenta reacción del gobierno, para solucionar sus peticiones de mejoras remunerativas y justas pensiones.

Se viene una nueva marcha de los miembros de las FFAA, PNP en retiro, discapacitados, viudas, y familiares para este 28 de agosto. Dado los antecedentes positivos de las dos convocatorias anteriores, que fueron muy auspiciosas y contundentes; la del 28 se asegura que será todo un éxito.

Frente a la bien lograda unidad monolítica, demostrado en las movilizaciones anteriores y que ha contado con la masiva participación de todos los estamentos de la jerarquía militar, desde suboficiales hasta generales, nunca antes visto.

El gobierno responde con una campaña sicológica, bajo un proyecto que el Ministro de Defensa Dr. Antero Florez-Aráoz, presentará el 26 de agosto al Congreso. Se asegura, el aumento de las remuneraciones en porcentajes que fluctúan entre 41 y 144%, con una nueva escala de haberes, en seis etapas escalonadas y el reflotamiento de la Caja de Pensiones Militar Policial (CPMP).
Como se podrá inferir, la finalidad de esta campaña es a todas luces neutralizar, la marcha programada para este fin de mes, y porque además podemos colegir que esta, cuenta con la simpatía del personal en actividad. Es que han comprendido que cumplidos sus años de servicios, pasarán irremediablemente al retiro.

Esta movilización abonará más al deterioro de la imagen del gobierno de Alan García, porque enfrenta al ejecutivo con sus fuerzas de seguridad, injustamente castigadas y postergadas por los gobiernos de turno desde hace 25 años.

Señor presidente Dr. Alan García Pérez, las FFAA y PNP piden una solución urgente, real, objetiva y tangible a sus justas demandas, es necesario escuchar sus peticiones.

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