martes, 2 de septiembre de 2008

EL INFORME DE LA EX_CVR Y LA GUERRA PSICOLÓGICA.

“…Pero aquí estamos. Porque ganamos la guerra de las armas y perdimos la guerra psicológica…”
Almirante Massera.


Este 31 de agosto último se conmemoró el quinto aniversario de la presentación del Informe Final de la ex_CVR denominado Hatun Willakuy, que traducido al castellano significa “Gran Relato”. Pero, lo que no se recordó es que la mencionada comisión presentó el 17 de junio de 2003, en la sede de la ONU en New York-USA ante los organismos de derechos humanos y políticos de dicho país, los avances de su investigación.

El objetivo de esta presentación previa, fue conseguir respaldo político, económico e ideológico a su informe final, con lo cual estaban vulnerando la soberanía del Estado peruano, al contravenir lo expresamente dispuesto por los DS N° 065-2001-PCM y DS N° 063-2003-PCM, que señalaban la obligación de entregar el informe final de manera originaria al Presidente de la República y a los representantes de los otros poderes del Estado.

El presidente de la ex_CVR, en el prefacio del Informe abreviado, indica que “Se nos pidió investigar y hacer pública la verdad sobre los veinte años de violencia de origen político iniciados en el Perú en 1980. Al cabo de nuestra labor, podemos exponer esa verdad con un dato abrumador y al mismo tiempo insuficiente: la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) ha concluido que la cifra más probable de víctimas fatales en esas décadas supera los 69,000 peruanos y peruanas muertos o desaparecidos a manos de organizaciones subversivas o por obra de agentes del Estado”.

Continúa en el siguiente párrafo expresando que “Nos ha tocado rescatar y apilar uno sobre otro, año por año, los nombres de los peruanos que estuvieron y ya no están: La cifra es demasiado grande como para que nuestra Nación permita que se siga hablando de errores o excesos de parte de quienes intervinieron directamente en esos crímenes. Y es, también, demasiado estridente y rotunda como para que alguna autoridad o un ciudadano cualquiera. Este informe expone, pues, un doble escándalo: el del asesinato, la desaparición y la tortura masivos, y el de la indolencia, la ineptitud y la indiferencia de quienes pudieron impedir esta catástrofe humana y no lo hicieron”.

Eduardo Galeano en su obra cumbre “Las venas abiertas de Américalatina”, nos conduce en su relato, por los caminos de las exacciones y latrocinios del que fue objeto Latinoamérica por los imperialismos europeos en el siglo XVI. Cuanta violación de derechos humanos de los naturales, genocidio, antipatía y usura se derrochó en contra de los indígenas y sus riquezas naturales, en esta parte del planeta.

Actualmente en nuestro país vivimos otro tipo de coacciones e imposiciones, de explotación del sentimiento de animadversión, hacia personas que siendo juzgadas, son objeto de una inmisericorde campaña mediática, para influenciar en la opinión pública nacional, jueces y hacer realidad ese sentimiento de venganza y persecución, contra las FFAA, PNP y algunos integrantes del gobierno de Fujimori, sometidos desde hace ocho años.

Sí, vemos con mucha preocupación, que las venas están abiertas aún, pero, son las venas del odio, la aversión y la avaricia, que domina a representantes de organizaciones de derechos humanos, que se han manifestado en toda su dimensión con ocasión del quinto aniversario de la entrega del famoso informe de la ex_CVR. Que como podemos apreciar, no ha reconciliado a nadie, más bien ha polarizado al pueblo peruano.

La opinión pública nacional ha percibido claramente, que existe una clara campaña de guerra psicológica sostenida y orquestada por estas organizaciones y algunos medios de comunicación, contra las FFAA y PNP, que vencieron a la subversión homicida y violenta. Cuya mejor demostración es el sinnúmero de entrevistas a sus representantes, ceremonias, reportajes escritos y televisados, buscando resaltar este quinto aniversario del Informe. Para qué. Con qué objeto.


Para nadie es un secreto que esta ex comisión, recibió más de diez millones de dólares como presupuesto y que finalmente dicho documento no ha servido para el fin que se habían propuesto. No ha reconciliado a nadie, ni lo logrará en el futuro, además contiene datos sobre víctimas que han sido considerados inverosímiles por especialistas. Sus conclusiones finalmente, constituyen su verdad y no la de todos los peruanos.


Lo que si percibe nuestro pueblo, es el odio, xenofobia, rencor y animadversión que traslucen esos reportajes, tanto escritos, televisivos y radiales contra las FFAA y PNP. Campaña dirigida y orquestada contra las fuerzas de seguridad de la nación, que nos salvaron del flagelo terrorista, a quienes estas organizaciones, con sus áulicos y adláteres defienden a capa y espada.

La intencionalidad de los mensajes de estos diarios y programas televisivos, tienen por objeto modificar las opiniones, sentimientos y conducta de nuestra población; ponerlos en contra de sus FFAA y PNP. Algunos de sus representantes, han pedido que nuestras fuerzas de seguridad pidan perdón. Mientras ellos acongojados rinden pleitesía en el “ojo que llora” a quienes iniciaron una guerra fratricida, que trajo violencia y destrucción a nuestra patria. La amnesia colectiva los ha capturado, el olvido machaca sus cerebros.


Se conoce que la estrategia contrasubversiva fue ganarse la adhesión de la población para romper el nexo con las organizaciones subversivas. Esa misma estrategia la vienen aplicando estas organizaciones de izquierda, para separar a la población de sus FFAA , PNP y estudiantes. Cómo se explica entonces, que se haya infiltrado en los textos de sociología para secundaria, conceptos que valorativamente ponen a los estudiantes contras las fuerzas de seguridad de nuestro país.


Esta gran campaña sicológica, emprendida desde hace ocho años, busca impregnar en la mente de la población peruana, que Fujimori es culpable, que nuestras FFAA y PNP son genocidas. Son las mismas conclusiones que ha venido sosteniendo el famoso informe. Esta campaña no escatima esfuerzo, tiempo, ni economía, hay una constante repetición de los mensajes y las apelaciones en artículos y caricaturas.

La campaña sicológica que han emprendido contra las FFAA y PNP tiene como fin supremo la destrucción de sus valores o virtudes, la unión, confianza y su moral para dominar sus actitudes y conducta. Para ello cuentan con el apoyo o ayuda de una gran cobertura mediática. Están aprovechando la oportunidad psicológica del aniversario del Informe y en ese gran escenario en que se ha convertido la parte final del megajuicio a Fujimori.

Así, mucho antes que el Dr. César San Martín y el colegiado, se pronuncien oficialmente. El juicio mediático ha sido lanzado como una bola de nieve. Está provocando un alud de inconmensurable tamaño y poder, que no solo barrerá en su camino con Fujimori, las FFAA y PNP, sino que pondrá al país de rodillas ante los organismos supranacionales. Entonces sí celebrarán con placer los enemigos de la patria.

1 comentario:

gruespac.espe dijo...

preocupa mucho la situacion de nuestras fuerzas armadas, el estado no muestra una actitud racional sino emocional sobre aspectos vinculados con situaciones vinculantes a la seguridad nacional.
aqui hay mucho dinero en juego..a quienes favorece el gobierno??
Nuestro heroes de chavin de huantar son ahora tratados como asesinos.. esto es el colmo.. la gente ya se a olvidado que hemos perdido seres queridos en la lucha contra los terroristas..