sábado, 5 de abril de 2008

LA RONDA DE LA TRAICIÓN


Un día como hoy hace 129 años, para ser exactos el 05 de abril de 1879, funesta fecha de triste recordación para todos los peruanos, Chile le declaró la guerra al Perú. Ayer fue el salitre y el guano de la isla, los motivos para cubrir las ambiciones desmedidas del gran capital inglés. En el futuro inmediato, los ojos de Chile están puestos en los minerales polimetálicos, el gas y el agua, este último un recurso abundante en nuestro país.

Hagamos un paralelo entre el escenario actual en las relaciones con nuestro adversario, sabemos que nuestra balanza comercial es ampliamente favorable a Chile, sus inversiones seis mil millones de dólares, en energía, grifos, tiendas por departamentos, puertos, líneas aéreas e hipermercados, le dan una marcada ventaja sobre nuestras inversiones, que solo les permiten en el rubro alimenticio en su país y no llegan trescientos millones de dólares.

La demanda presentada por el Perú ante la Corte Internacional de la Haya, será un largo proceso en el que la Justicia Internacional, será a la luz de nuestro justo reclamo, imparcial y ajustada a nuestros derechos. Para afrontar esta situación Chile desde hace mucho tiempo ha adquirido por valor de seis mil millones de dólares, un conjunto de armas modernas, ha preparado a su fuerza operativa y viene realizando maniobras cerca a nuestra frontera Sur. ¿Con qué objeto?, es fácil entender que, nos hace demostraciones de fuerza y poderío bélico.

Recordemos cómo era el escenario antes de la guerra de 1879, para ello, reproducimos un mensaje escrito por el ex presidente Rufino Echenique en el que, nos presenta una imagen del Perú antes de la guerra, en los siguientes términos:(1)

“El Perú dividido en dos partido intransigentes entre sí, que pretendían dominar el uno sobre el otro y ambos, enemigos del gobernante; éste envanecido cual nadie, juzgando que su nombre bastaba para todo, ciego sin conocer esa situación y, por tanto, sin hacer nada que fuera capaz de remediarla…”

“…el país sin crédito absolutamente en el exterior; en materia de Hacienda, entregada la principal fuente de su riqueza a personas sin conciencia que la explotaban en provecho propio y, por ello, sin recursos en lo absoluto para cualquier eventualidad, su escuadra desatendida aún de lo más necesario, inutilizados sus buques de más poder, sin pensarse en repararlos, desmantelados los otros, sin las correspondientes dotaciones en marinería ni artilleros…”

“…su ejército disminuido, sin la necesaria disciplina ni organización, sus parques, en fin, completamente desprovistos, principalmente de las poderosas armas de nuevo invento”
“Nos encontrábamos en esa situación de impotencias en fuerzas de mar y tierra, de descuido e improvisación administrativa, de desorden interior y de falta de recursos…”

“Una oligarquía temeraria y audaz se había apoderado de su gobierno y sin ninguna piedad por el mañana de la nacionalidad, sin respeto por el derecho ajeno, sin devoción alguna por la ley, sin probidad fiscal y política, sin conciencia en fin de los deberes, había despilfarrado sin tasa los cuantiosos recursos públicos…”

Nuestro país fue arrastrado a una conflagración, a la que llegó desarmado por las continuas luchas políticas entre los caudillos y por una falta de visión sobre nuestra integridad y seguridad nacional. Además por la existencia de rivalidades fundados en intereses políticos y económicos que los obligó a desarmar a los buques y licenciar al ejército, lo que fue a la postre funesto para el país. No más improvisación esa debe ser la consigna.

Algo similar está sucediendo ahora, estamos cosechando, la improvisación y descuido que se hizo latente durante el gobierno anterior, en que se castigó a las FFAA, más por un afán revanchista, que como una medida correctiva, en ese quinquenio se disminuyó el presupuesto a las FFAA, se les trató peor que a entenados. El presupuesto asignado solo alcanzaba para bienes, servicios, pagar pensiones y sueldos, nada para mantenimiento de la fuerza operativa, ni siquiera el interés por mantener una fuerza disuasiva.

Toledo mantuvo durante todo su gobierno a un asesor chileno, que a no dudarlo lo asesoraba muy bien en aspectos de inversiones y defensa a favor de Chile, por este hecho Toledo estaría incurso en el presunto delito de traición a la patria. Hay algunos pelafustanes que creen inocentemente que el gobierno de la “chacana” se preocupó por la Defensa Nacional. Tremenda falacia.

Ni que hablar en lo interno, cuya política fue nefasta frente a la lucha contrasubversiva, se desactivaron muchas BBCCSS, porque una apreciación realizada concluía, que las acciones terroristas habían disminuido y no era necasario mantenerlas activas, hoy somos testigos la forma como las organizaciones narcoterroristas vienen asesinando a policías, precisamente en los lugares donde Toledo ordenó la desactivación de las BBCCSS.

He creído conveniente transcribir algunos párrafos de la sesión secreta extraordinaria del Senado chileno realizada el 2 de abril de 1879, en el que se declara la guerra al Perú y de otros documentos para constatar la forma alevosa y traicionera del comportamiento chileno para con nuestro país:

“El señor Fierro presenta un proyecto de declaración de guerra al Perú y lo justifica con diversos despachos telegráficos y datos sobre las negociaciones seguidas en Lima desde el 20 de Enero de 1879- Da lectura a un extracto del tratado secreto que en la víspera lo había leído el enviado Lavalle después de haber negado su existencia- Leyó también una nota del Cónsul de Chile en Arequipa anunciando el paso de armas por el Perú y varios telegramas del señor Godoy en que le anunciaba las conferencias con el presidente Prado y sus ministros hasta que confesaron la existencia del tratado secreto, todo lo cual lo habían hecho, incluso el envío de Lavalle, solo para ganar tiempo-“ (2)

Más que causas reales esgrimidas por los chilenos, para la declaratoria de guerra, lo que hubo fue justificaciones a su plan de expansión, la calamitosa situación económica de su economía que prácticamente estaba en bancarrota y la voracidad del capitalismo Inglés, los obligó a buscar un motivo para invadir un territorio con un enorme potencial. La clase política chilena venía preparando su golpe artero con mucha antelación, casi después del combate del 2 de mayo de 1866.

Lo cierto es que la firma del tratado secreto con Bolivia trajo la cola del diablo y las siete plagas para nuestro país. La finalidad del tratado según su articulo primero, visaba “garantizar mutuamente la independencia, soberanía y la integridad de sus territorios respectivos y los obligaba a defenderse ante cualquier agresión exterior, bien sea de otros estados independientes o de fuerzas sin bandera que no obedezcan a ningún poder reconocido”.

A todas luces era un tratado netamente defensivo, no era un tratado para atacar a ningún país, tal como fue la interpretación del gobierno chileno y la justificación en el Senado mapochino para la declaratoria de guerra.

En los días posteriores a la declaración de guerra por Chile al Perú, este país buscó de todas formas romper y dividir a los aliados, prueba de ello son las gestiones que a nivel diplomático se realizaban con toda prontitud.

Analicemos el contenido de la carta dirigida al Presidente de Bolivia Hilarión Daza por Justiniano Sotomayor ex Cónsul chileno en Corocoro Bolivia, que viajó a este país ex profesamente para esta gestión, quien además era hermano del coronel Emilio Sotomayor, jefe del Estado Mayor del ejército chileno: (3)

“…la ruptura de relaciones entre Bolivia y chile me ha sido muy dolorosa, porque siempre he sido de opinión siempre que no debiera haber en América del Sur países que cultivasen más estrechas relaciones de amistad…”

“El Perú, por el contrario, es el peor enemigo de Bolivia, es el que la agobia bajo el peso de sus trabas aduaneras, el cancerbero de la libertad comercial, industrial y hasta cierto punto política de Bolivia”.

“…Chile es el único país que puede librar a Bolivia del pesado yugo con que el Perú la oprime. Chile es también la única nación que aliada a Bolivia puede darle lo que le falta para ser una gran nación, es decir, puertos propios y vías expeditas de comunicación”.

“Aliada del Perú y haciendo la guerra Chile, ¿qué le sucederá a Bolivia si Chile es vencido? Que caerá en manos del Perú y gemirá como antes bajo el peso de sus gabelas. Y si Chile triunfase, ¿qué ganarían los aliados? Bolivia vencedora o vencida, quedará sin puertos y anulada como nación”.

“Al Perú le haremos guerra a muerte; a Bolivia no podremos odiarla".

Como se puede apreciar, la diplomacia chilena utilizaba el sabio adagio maquiavélico de “divide y reinarás”, así no solo engañaba a Bolivia para lograr sus fines, sino que premonitoriamente y anticipadamente adelantó la actual situación geográfica que vive Bolivia, al haber perdido su litoral; queda demostrado el papel de Caín que le cupó desempeñar a Chile.
Debemos estar alertas y listos para cualquier eventualidad y ello pasa por mejorar la situación material y económica de nuestras FFAA.
Notas:
(1) y (3) LECAROS, Fernando: La Guerra con Chile en sus documentos.
(2) AHUMADA, Pascual: Documentos Oficiales, correspondencias de la Guerra de Perú, Chile y Bolivia.

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