jueves, 12 de julio de 2018

La corrupción avanza a pasos agigantados





La justicia brasileña ha dado por finalizado el acuerdo que tenía con la justicia peruana en lo relacionado al caso Lava Jato, el mayor caso de corrupción que se haya dado en Brasil y cuyos tentáculos han llegado a otros países del subcontinente, entre ellos nuestro país.

Aquí quedará esta herencia maligna sembrada por una empresa constructora brasileña, que aprovechó el interés inmoral de gobiernos y empresas nacionales. Odebrecht, trajo podredumbre y lo diseminó, bajo los cimientos en un sinfín de obras, de las que sacaron grandes beneficios financieros.

De nada ha servido lo diligente del allanamiento dirigido por un Equipo Especial del Ministerio Público, con autorización de la jueza María de los Ángeles Álvarez Camacho, realizado en enero de este año, contra 42 viviendas y oficinas de 17 investigados, representantes o lobistas de las empresas constructoras,

Entre los años 2011 y 2014, en nuestro país se constituyó el “Club de la Construcción”, conformada por empresas constructoras que trabajaban y trabajan en nuestro país, lo hicieron con la finalidad de beneficiarse en la adjudicación de obras públicas, previa licitación amañada, “vía acuerdos ilegales y licitaciones fraudulentas”.

El Club de la Construcción estaba conformada por aproximadamente 30 empresas constructoras, nacionales y extranjeras: Obrainsa, Malaga, Cosapi, Graña y Montero, ICCGSA, JOHE, Grupo Plaza, Constructora San Martin, OAS, Andrade Gutiérrez, Motaengil, Queiroz Galvao, H&H Casa, etc. Entre ellas acordaban cuál sería la beneficiada de la "buena pro" convocada por Provías Nacional, una entidad del MTC.

Las voces criticando a los fiscales peruanos que llevan los casos de corrupción brasileña, no se dejaron esperar. El fiscal Hamilton Castro fue el principal criticado y atacado, por haber ejecutado un acuerdo en el que todas las ventajas eran para las empresas constructoras brasileñas, que actuaron en connivencia con constructoras nacionales.

Por otro lado, lo sospechábamos antes y hoy es una realidad, la justicia peruana ha llegado a un nivel tan alto de podredumbre, que nuestra población ha tenido un ataque de arcadas y repugnancia. Solo con la destitución, profunda investigación, reestructuración y refundación del Poder Judicial; quizá, este poder del Estado pueda recuperar el respeto, el afecto y la confianza de la ciudadanía.

Los diálogos que se han escuchado realmente pintan de cuerpo entero la calidad moral de los intervinientes del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) y jueces. Y pensar y aceptar que, el CNM es el órgano encargado de nombrar y destituir a jueces y fiscales de la Nación. Una tremenda burla a la nación.

¿Así se nombran a jueces y fiscales? Lo sospechábamos desde hace mucho tiempo, hoy la denuncia de IDL nos muestra una realidad que afecta la moral de la nación, negociados y tráfico de influencias. Pobre país devastado por la putrefacción. Crece la incomodidad, desazón, desconfianza y desafecto hacia la justicia. “Doy para que des, Doy para que hagas”.

Lo peor es que, los involucrados salen a defenderse con argumentos deleznables, fatuos, carentes de verdad. Así, se muestran en un autorretrato que los define. Se muestran tal y como son, huérfanos de moral, valores, ética, desvergonzados y cargados de cinismo pocas veces visto. Una falta de respeto a la nación. Aquí, no pasa nada.

No pueden tapar los hechos ni con toneladas de hormigón. Los hechos están ahí, se muestran como son. Cada personaje desnudo frente a su voz, actitudes, hechos u omisiones. Mimetizan su pútrido y pobre espíritu, con una coraza de piel de rinoceronte, no contra balas, sino contra misiles con cabezas nucleares. No se ruborizan por nada.

Jueces que venden sus conciencias al mejor postor, por un puñado de “verdes”, copan cargos importantes en la telaraña judicial, nombran o gestionan el nombramiento de un entorno, con amigos de absoluta confianza, que le permita acceso a información clave para las decisiones judiciales, hacen uso de un clientelismo bárbaro.

La mayoría de la población se pregunta, ¿Será la finalidad el bienestar de la población? Claro que no, el fin supremo es hacer negocios, asesoramientos bien remunerados, convenios para los familiares y estudios especiales, involucrando a familiares para beneficio personal.

No decían que el juez solo obedece a su conciencia cuando imparte justicia. Es un descalabro para el país, que el Poder Judicial, clave para la lucha contra la corrupción, haya sido absorbido, atenazado, apresado por la corrupción y jueces deshonestos.

Se debe reformar el Poder Judicial, sí y urgente. Debe ser el mismo Poder Judicial (PJ) que realice esta reforma, no. “El gato no puede estar de despensero”. Una comisión de alto nivel conformado por hombres probos y honestos que, aún existen en medio de la podredumbre, barro y cieno de la corrupción.

La población nacional, no debe permitir que los mismos jueces corrijan la situación grave que atraviesa el PJ. Tampoco sería correcto que venga una comisión de la Corte Interamericana de DDHH, ni de la Comisión Interamericana de DDHH, porque son entes supranacionales con una cargada orientación ideológica de izquierda, lo que haría muchísimo daño al país.

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