sábado, 2 de julio de 2011

En Chile también se cuecen habas.

Después de la caída del muro de Berlín el año 89 y la posterior desintegración del ex URSS el año 91, quedó demostrado el fracaso rotundo de las ideologías de izquierda, que habían marcado la esencia de la guerra fría. Entonces, los ideólogos de izquierda buscaron una nueva vía, nuevas oportunidades y formas de emplear sus energías ideológicas y de seguir teniendo presencia, especialmente en países del tercer mundo, como el nuestro.

En Argentina, Perú y Chile estas organizaciones terroristas y violentistas fracasaron rotundamente, porque enfrentaron a sus FFAA que protegieron la esencia de la identidad, nacionalidad, costumbres, ética y moral nacional. Sin embargo, las organizaciones terroristas, bajo la protección de las ONG´s de derechos humanos, cambiaron esa victoria en derrota en el campo político y psicosocial.

Esta situación, que muchos pueden creer se da solo en nuestro país, no es así, Chile y Argentina en la parte Sur y quizás Colombia en el futuro tendrán que batallar frente a estas organizaciones, para defender a sus fuerzas de seguridad. Las FFAA salvaron al Perú del abismo.

En nuestro país, se percibe la interferencia de los organismos de derechos humanos y la izquierda caviar en la lucha contra el narcoterrorismo, nuestros soldados luchan con una espada de Damocles sobre sus cabezas. Permítanme glosar y comentar la carta que el general ECH Hernán Núñez Manríquez le ha dirigido a Dn Felipe Bulnes Serrano, Ministro de Justicia del gobierno chileno, este 24 de junio 2011.

Entre otras consideraciones el general Hernán Núñez Manrique le pregunta al ministro de justicia ¿HASTA CUÁNDO SEREMOS INJUSTOS CON NUESTROS SOLDADOS Y LOS TENDREMOS EN EL OLVIDO?

El general Núñez le hace recordar al ministro de justicia que “Hacen 37 años atrás, en 1973, el integrante del Consejo de Defensa del Estado, Don Ricardo Rivadeneira, recientemente fallecido y fundador de RN - su partido -, al salir de una reunión con el ex Presidente Allende, pensó que el gobierno de la UP "era un desastre y que los militares debían intervenir"; y entonces, ahí mismo, en La Moneda, le dijo a los otros integrantes de ese organismo: “Complotemos, tomemos contacto con los militares”.

Desde esta perspectiva, el pronunciamiento militar del general Augusto Pinochet fue un complot en el que participaron muchos líderes políticos de la época, inclusive se habla de la participación de la CIA. “(…)“terminamos de complotar”, después de haberle entregado algunos antecedentes sobre sus intenciones. Con la sabiduría y preparación del Sr. Rivadeneira, se supone que al solicitar “complotar” a los militares, era para que estos actuaran como tales”.

Sin embargo, a casi dos meses del golpe militar de Pinochet, afirma el general Núñez que en julio de ese año, Eduardo Frei Montalva, presidente del senado, expresaba ante la directiva de la SOFOFA (Sociedad de Fomento Fabril) “Este problema sólo se arregla con fusiles”; y en 1974, el ex Pdte., de la Corte Suprema Rafael Retamal le decía a Patricio Aylwin: “Deje Patricio que los militares hagan el trabajo sucio. Cuando limpien la casa nos la entregarán a nosotros y vendrá la hora del Derecho”.

Pero, a la vista de lo que sucede en Chile, según la percepción del general Núñez, no ha habido igualdad en el trato a civiles y militares. Algo parecido está sucediendo en Argentina y en nuestro país hace rato que militares son convidados de piedra y miran con asombro, cómo las ONG´s de derechos humanos, imponen la agenda a los gobiernos sucesivos de Toledo y García. En nuestro país no hay un trato justo, correcto y honesto para los militares que se enfrentaron a las organizaciones terroristas.

Pasado el tiempo, el general Núñez observa que en su país la justicia es realmente ciega y actúa parcializada, porque “No he sabido que los complotadores, los que pensaban que el problema se arreglaba con fusiles, o los que nos dejaban que hiciéramos el trabajo sucio, han sido perseguidos, procesados o encarcelados, o han tenido una página condenatoria o vejatoria - como sí la han tenido los militares (…)”

Y asegura, convencido que en su país “Solo han pagado aquellos que fueron el instrumento –militares, marinos, aviadores o carabineros- que motivaron, impulsaron o que se dieron, quienes veladamente querían el poder”. ¿Les parece conocida esta afirmación mirando nuestra propia realidad?

Hernán Núñez prosigue expresándole al ministro de justicia chileno que “Los complotadores, los que pedían nuestra intervención, los aduladores, los que nos motivaban a ser más duros, los que nos mataron en atentados o selectivamente - mientras los soldados están en las cárceles-, han llegado a las más altas investiduras políticas, económicas y sociales del país. Eso Sr. Ministro, no es igualdad “desde el proceso histórico hacia atrás (…)”.

Consideramos válidas las interrogantes que plantea el general Núñez al ministro de justicia de su país, respecto a la situación que viven los militares chilenos. En el escenario nacional, muchas de esas interrogantes, requieren respuestas del gobierno de turno y de la sociedad civil, como dice llamarse ahora. Aquí algunas de las interrogantes que hace el general ECH Hernán Núñez.

“¿Cómo va a ser igualdad que los autores de asaltos, atentados, secuestros y crímenes, todos de carácter terrorista, hayan sido amnistiados en los gobiernos de la Concertación?”

“¿Cómo va a ser igualdad, que un terrorista, autor del secuestro del Coronel Carreño, dé una entrevista de prensa en Francia, a las orillas del Sena. Mientras un anciano de 84 años, el Sr. Alfonso Podlech, esté encarcelado en Italia por el sólo hecho de haber sido Fiscal Militar durante el Gobierno de las FF.AA. y de Orden?”.

“¿Cómo va a ser igualdad, que responsables de la mayor internación de armas a Chile por Carrizal Bajo en 1986, para asesinar compatriotas, hace 25 años atrás, estén sentados en el Parlamento, legislando sobre el bien y el mal de los chilenos, y militares sean procesados y encarcelados por situaciones ocurridas hace 37 años?”

“¿Cómo va a ser igualdad que los familiares de los “detenidos desaparecidos” sean recibidos de inmediato por todas las autoridades, y no exista el mismo trato para nuestros representantes, las familias de nuestros mártires o de nuestros prisioneros?”

“¿Cómo va a ser igualdad que exista una oficina de derechos humanos del Gobierno para un solo sector de la sociedad, con abogados, fondos, aportes, museos, memoriales, becas; y que los militares procesados o encarcelados vivan de la mendicidad pública para su defensa?”

“¿Cómo va a ser igualdad que mientras asaltantes, criminales y violadores entran y salen infinitas veces de la cárcel, los militares no puedan optar a beneficios porque sicólogos de Gendarmería determinan que son un "peligro para la sociedad o que no están preparados para dichos beneficios?"

“¿Cómo va ser posible que un General prisionero, con graves problemas de salud, sea llevado esposado al Servicio de Urgencia del Hospital Militar; o nuestros Oficiales y Suboficiales, sean sometidos al vejamen de ser paseados también esposados, en presencia de familiares, camaradas y niños, que concurren a ese centro sanitario?” “¿Venganza o maldad?”

Mientras Alan García ha participado personalmente en rendir merecidamente su homenaje a cantantes, periodista y artistas fallecidos, acercándose compungido, entristecido y cariacontecido, buscando solo los flashes de las cámaras y la televisión, para cuidar el rating, jamás acudió al entierro de un soldado muerto en emboscadas.

El general Núñez termina expresando su desazón, su gran decepción por esta situación “Nosotros vamos a los funerales a rezar, a pedir, a rendir nuestro homenaje, a entregar nuestro apoyo y camaradería. A llorar nuestros deudos. A diferencia de otros, no obligamos a movilizar Carabineros a los cementerios, no gritamos consignas de odio, no pintamos grafitis en la tumbas. No enterramos nuestros muertos en medio del gas lacrimógeno. Todo lo hacemos en silencio y respeto. Sin prensa, sin declaraciones. Sin odio”.

Toda comparación, relación o analogía que se puede realizar de la situación que viven los militares en Chile, con lo que viven los militares en Perú es una triste coincidencia, muy lamentable. Es que la izquierda caviar, aquí, en Santiago y Buenos Aires actúa de la misma manera, porque los verdugos salen cocinados en serie y listos para aplicar su particular interpretación de las leyes en sus respectivos países. ¿Hasta cuándo?

Nota: http://pronombrespersonales.bligoo.cl/carta-del-general-hernan-nunez-manriquez

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