domingo, 28 de noviembre de 2010

¿Perú y Chile países hermanos o países competidores?

Durante el conflicto del Cenepa del año 1995 entre Perú y Ecuador, dos países garantes del Protocolo de Amistad y límites de Río de Janeiro, vendieron armas al Ecuador. Chile y Argentina, con pleno conocimiento de sus respectivos gobernantes. ¿Cómo podemos calificar este hecho?

En la visita que realizó a nuestro país la presidenta de Argentina y en un encuentro con empresarios de ambos países, Cristina Kirchner aclaró que su viaje a Lima "es una visita de desagravio institucional y de reparación histórica". Nunca le pidió disculpas al pueblo peruano.

Esperábamos que durante la visita del presidente chileno Sebastián Piñera a nuestro país, por lo menos, dijera lo mismo que Cristina Kirchner, absolutamente ninguna referencia a ese hecho oprobioso acaecido entre “países hermanos” como lo considera el señor Piñera, diríamos mejor, solo socios con intereses.

Piñera siendo muy hiperactivo y locuaz, lo demostró en su carrera alrededor del Golf, hasta se emparentó con el Inca Huayna Capac. Vino a Lima y salió en hombros. Nos habló de un futuro diferente entre nuestros dos “países hermanos”. Dijo que tenemos muchas coincidencias que nos unen, pero se cuidó en mantener latente un mensaje claro, que Chile seguirá comprando armas y terminó con una larga retahíla de consideraciones muy importantes para su país.

A qué está jugando Chile, ¿sabrán que la mayoría de los peruanos especialmente sus dirigentes, políticos, y algunos empresarios y periodistas sufren de amnesia?

En reciente entrevista en un diario de la capital a la pregunta planteada por el entrevistador ¿cómo ve la relación entre Perú y Chile al 2016 y nuestro bicentenario del 2021? Sebastián Piñera ha expresado lo siguiente: “Con Perú hemos tenido agendas del pasado que a veces han tendido a separarnos, esa agenda se expresa en el diferendo marítimo, donde evidentemente tenemos posiciones encontradas, no tenemos acuerdo en esta materia. Chile sostiene que los tratados de 1952 y 1954 son tratados limítrofes, que fijaron el límite marítimo en el paralelo, en el punto terrestre que llega a las costas, hasta las 200 millas mar adentro. Esa es nuestra tesis, creemos que es la correcta y la vamos a defender con mucha fuerza. Perú tiene la tesis distinta, por tanto, dejemos que eso se quede en La Haya. A la corte lo que es de la corte y a los pueblos, gobiernos y presidentes lo que es nuestro. Nuestra tarea es fortalecer la integración en infraestructura y energía, proyectarnos en forma conjunta hacia el mundo del Asia Pacífico”.

En su doble lenguaje el presidente Piñera, por un lado sostiene como correcta la tesis que los acuerdos pesqueros de 1952 y 1954 son reconocidos por su gobierno como tratados limítrofes y que estos fijaron el límite marítimo en el paralelo; por otro lado, lean bien, dijo que su posición la van a “defender con mucha fuerza”. Claro, para eso han comprado y siguen comprando más armas.

Sin embargo, detengamos por un momento y analicemos lo expresado por el presidente Piñera. Si nos atenemos al escenario en que se dieron ambos convenios, convendremos en que describe la situación. Es decir los antecedentes o considerandos, fundamentación básica de todo convenio o acuerdo y que describen el contexto, que para el presente caso, está referido a las faenas de pesca y los roces continuos entre pescadores chilenos y peruanos.

El 18 de agosto de 1952, en Santiago se suscribió “Las declaraciones sobre zona marítima y sobre problemas de pesquería en el Pacífico Sur y las conversaciones sobre el reglamento para faenas de Caza Marítima en las aguas del Pacífico Sur”.

En su primer considerando expresa “Que los gobiernos de Chile, Ecuador y Perú están preocupados por la falta de protección que amenaza la conservación de los recursos pesqueros de las zonas marítimas de su jurisdicción y soberanía”. Luego hace referencia a otras situaciones colaterales o conexas como: la intensificación de la pesca en áreas extensas, la amenaza de agotamiento de los recursos, además, se refiere a las migraciones de las especies marinas y la necesidad de dar medidas de protección y conservación, que permitan una mejor alimentación y economía de los países.

El 4 de diciembre de 1954 se firma el “Convenio sobre zona especial fronteriza marítima”, entre Perú, Chile y Ecuador. Cuyo espíritu es recogido en el primer considerando del referido convenio y que dice: “La experiencia ha demostrado que debido a las dificultades que encuentran las embarcaciones de poco porte tripuladas por gente de mar con escasos conocimientos de náutica o que carecen de los instrumentos necesarios para determinar con exactitud su posición en alta mar, se producen con frecuencia de modo inocente y accidental violaciones de la frontera marítima entre Estados vecinos”. Puntualiza además en el segundo considerando “Que la aplicación de sanciones en estos casos produce siempre resentimientos entre pescadores y fricciones entre los países (...)”

Como podemos apreciar, en ninguna parte de ambos convenios se habla de tratados marítimos.

Cuando el presidente Piñera dice que su posición en el Tribunal de la Haya la van a defender con “mucha fuerza”, no solo amenaza veladamente, sino que con seguridad se refiere a su potencia militar, que ha crecido exponencialmente.

El escudo de Chile reza “Por la razón o la fuerza”. Chile actualmente se ha erigido como una potencia militar en esta parte del Continente. Esto debido a su ambiciosa y desmedida vocación armamentista. Según informes internacionales, hasta la fecha ha gastado la friolera de 10, 000 millones de dólares. ¿Y los pobres del sur chileno que han sufrido las consecuencias del terremoto?

La visita del presidente chileno al Perú ha desnudado algunas falencias geopolíticas y geoestratégicas del que carecen la gran mayoría de autoridades, empresarios y analistas de los medios de comunicación. No sabemos si se hacen, desconocen, o son deliberadamente parte de esa inopia, que sostiene que las relaciones con el país del sur se deben llevar por cuerdas separadas.

De otra manera no se explica, que Alan García haya aceptado la formación de una comisión para estudiar la posibilidad de vender gas a Chile. Qué beneficios puede traer al Perú esta venta. Para los peruanos ninguno. Los únicos beneficiados y beneficiarios serán los del sur, porque a leguas se huele la necesidad que tienen de energía y agua.

Cuando se trata de productos oriundos como el pisco, el suspiro limeño, la mazamorra morada, o la chirimoya, el maíz morado y una gama de productos peruanos, inmediatamente se desata una campaña mediática. Apelan al nacionalismo, a la protección de nuestros productos oriundos y nativos de estas tierras, más aun si Chile quiere adueñarse y patentar estos productos como si en sus tierras estériles se pudieran producir.

Pero cuando se trata de empresas estratégicas, recursos naturales no renovables como son la energía, aeropuertos, puertos, minas, gas y sus productos afines a partir de este recurso, de inmediato salen los acólitos, bustos parlantes, pelafustanes y demás ayatolas, en una campaña a favor de y en contra de los intereses del Perú.

De inmediato les endilgan una retahíla de expresiones para criticar la posición de sectores del país, que no están de acuerdo con vender un recurso estratégico como el gas a nuestro eterno competidor, socio y adversario.

Conocemos perfectamente que Chile sin energía ni agua no podrá desarrollar, especialmente su región norte, así hayan construido sus dos plantas de regasificación quedará estancado y observará con preocupación que su eterno adversario despega al primer mundo porque tiene un potencial mayor y de excelentes características. ¿Sabrán aprovechar nuestros empresarios y dirigentes la posición geoestratégica de nuestro país?

Según el portal La Prensa y agencias.- “El Gobierno de Chile aprobó un decreto supremo que autoriza a la Empresa Nacional del Petróleo (Enap) exportar a la Argentina gas natural licuado (GNL) obtenido en su planta de regasificación en el puerto de Quintero, Valparaíso, con lo cual se convierte en un competidor de Bolivia para abastecer ese mercado. Según informó el diario local La Tercera, la ordenanza emitida por el Ministerio de Hacienda adapta la regulación aduanera, autoriza la venta del combustible a la Argentina y da vía libre para venderlo a otros países de la región”.

“Como consecuencia de la instalación en el país de terminales de recepción y de instalaciones de regasificación de gas natural licuado (GNL), resulta técnicamente factible el envío de dicho combustible a Argentina u otros países de la región, en caso de presentarse oportunidades comerciales para ello”.

La visita de Sebastián Piñera solo tiene un interés, el gas peruano. De materializarse la venta del gas de Camisea a Chile, sin lugar a dudas este llegará en el futuro hasta la Argentina, ambos garantes del protocolo de amistad y límites de Río de Janeiro. Mientras tanto, se cierne una amenaza sobre el cambio de la matriz energética, que se postergaría o por lo menos se extendería el plazo.

Recuerden, los países no son hermanos, no caigamos en la habilidad locuaz del señor Piñera. Los países no comparten sentimientos de ninguna índole. Los Estados están en permanente competencia por lograr el Bienestar y Seguridad de sus pueblos. En nuestro país, el país de las maravillas, los gobernantes de turno priorizan sus actividades empresariales e interese personales. Los estados solo tienen intereses.

Nota: Publicado por el diario La Razón. Lima.Perú. 01-12-10. Título: "La visita del presidente Sebastián Piñera solo ha tenido como único interés el gas peruano".

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