jueves, 17 de diciembre de 2009

Buscando respuestas a la campaña mediática desatada contra la UAP.

Qué tienen en común las campañas mediáticas desatadas contra Jeannete Enmanuel Tejada dueña de la empresa Santa Natura, el empresario y corredor de autos César Cataño Porras y el Dr. Fidel Ramírez Prado Rector de la Universidad Alas Peruanas. Se trata de tres personajes provincianos, que vienen triunfando en el mundo empresarial y han sido denunciados por diversos presuntos delitos.

El 2007 Miguel Velarde Valenzuela presentó una denuncia ante la 1º Fiscalía Antidrogas de Lima contra Jeannete Enmanuel Tejada próspera empresaria dueña de Santa Natura, empresa dedicada a la elaboración de productos naturales, por presunta defraudación tributaria desde 1995. Posteriormente se amplió la denuncia por el presunto delito de lavado de activos provenientes del tráfico ilícito de drogas (TID).
El fiscal Iván Quispe Mancilla a cargo de las investigaciones, a lo largo del proceso, pudo recabar documentación que relacionaba al denunciante Miguel Velarde Valenzuela con los dueños de las empresas de la competencia de Santa Natura, siendo estas: KAITA, FITOSANA y BIONATURISTA.
Al término de su investigación el mencionado fiscal determinó, que no había delito por parte de Jeannette Enmanuel Tejada y sus empresas. Posteriormente procedió a denunciar a Miguel Velarde Valenzuela y las empresas de KAITA FITOSANA y BIONATURISTA, por estar tras una denuncia falsa que perjudicó a Santa Natura en US $/. 14 millones de dólares americanos (S/. 45 millones de nuevos soles).

El 1 de setiembre del presente año, en el fenecido programa de TV “Hildebrandt a las 10”, se presentó el empresario y corredor de autos César Cataño Porras, quien rechazó todo vínculo con el TID y denunció la existencia de un grupo empresarial competidor que se opone al ingreso de su aerolínea al mercado.

Expresó además, que la Dra. Lourdes Flores Nano estaba encargada de organizar el directorio de Peruvian Airlines. Refiriéndose a la línea aérea LAN expresó “que en algún momento la competencia iba a atacar”.

Desde hace 13 años la Universidad Alas Peruanas (UAP) emprendió un desarrollo educativo superior, que lo ha llevado a ocupar actualmente el primer lugar por la cantidad de filiales 27, 8 unidades académicas descentralizadas y más de 70,000 alumnos a nivel nacional), convirtiéndose en el main competition (competidor más importante) del mercado educativo nacional.

El nivel y proyección alcanzado por esta Universidad hasta la fecha, sin lugar a dudas ha causado preocupación, desazón y sinsabor en sus competidores, es decir entre los accionistas, dueños de otros centros educativos superiores, similares y de igual nivel, por su rápido crecimiento y expansión. Poniendo en peligro sus intereses empresariales.

Consideremos que, en este mundo competitivo y globalizado, las capacidades y fortalezas de todas las Universidades en general, están orientadas a ofrecer un producto (carrera profesional) que sea singular y de gran demanda en el mercado laboral. Estamos en el siglo XXI, la era del conocimiento y de las TIC´s.

Obviamente la oferta debe estar sostenida por una buena infraestructura, que permita una excelente formación académica a sus alumnos y al término de su carrera, puedan competir en inmejorables condiciones, para ubicar su nicho en el mercado. Condiciones que la UAP ha sabido capitalizar en 13 años de existencia.

Sin embargo hay otros hechos que podría constituir el eslabón de la larga cadena de factores y de causas para esta campaña mediática, convertida en una verdadera guerra psicológica contra esta Universidad, especialmente contra su máxima autoridad.

¿Cuál es el pecado de esta Universidad o de su actual Rector Dr. Fidel Ramírez Prado?
Parece que en nuestro país todavía existe un sesgo inexplicable de antipatía y estigmatización contra muchos peruanos, discriminados por su origen y posición social. Entendemos que tener iniciativa y visión empresarial, para abrir nuevos horizontes en beneficio de la juventud estudiosa de clase media, es un yerro, un grave error, que choca con los intereses de algunas personas o empresas educativas.

Es probable que la inquietud y preocupación de los competidores de la UAP, esté centrada en los factores siguientes: la expansión de esta universidad en lugares alejados de nuestro país, donde era inaccesible una formación académica de calidad; la apertura de nuevas carreras como el de aviación e ingeniería aeronáutica, programas relacionados con la aviación civil muy venida a menos después del remate de Collique, la compra del aeropuerto de Ica y la creación de una línea aérea. Suficientes motivos para poner los pelos de punta de sus competidores.

Por estas razones, se ha emprendido una campaña de guerra sicológica, sostenida por una maquinaria feroz, una exterminadora sanguinaria, conformada por el conglomerado de medios que maneja un conocido diario limeño, porque es sintomático que esta campaña la lidere Perú 21, américa TV y los sigan La República, el Correo, etc.

El objetivo de esta guerra sicológica es impregnar en la mente de la opinión pública nacional, que la Universidad Alas Peruanas, ha nacido sin partida de nacimiento, que no tiene autorización para crear filiales, que su Rector ha conseguido títulos en universidades carentes de seriedad, que el nivel de los docentes es mediocre, aun sabiendo que la mayoría de ellos enseñan en otras universidades privadas y públicas, que tiene demasiadas relaciones y está blindado en el ámbito político y judicial.

Burdas falacias, medias verdades, nos recuerda esa antigua cita de Joseph Goebbels ministro encargado de la propaganda del gobierno de Adolf Hitler en la Alemania Nazi, “Una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad”. Las que han sido desarticuladas mediante comunicados publicados en varios diarios de la capital. Pese a ello la campaña sigue.

Es necesario conocer que, la UAP se ha adecuado al régimen de sociedad anónima y está inscrita en el registro de Personas Jurídicas mediante Resolución N° 656-99-CONAFU, recibiendo la autonomía y reconocimiento de la ANR al Dr. Fidel Ramírez como Rector. Con Resolución N° 531-2002-ANR se incorpora al Dr. Fidel Ramírez Prado al cuerpo colegiado y mediante Resolución N° 737-2005-ANR, se autoriza para la creación de la Escuela de Post Grado, recomendando el incremento gradual de los programas que ofrecen.

Esta campaña mediática que se ha emprendido desde hace dos semanas, tiene como objetivo desprestigiar a la principal autoridad de esta casa de estudios y como daño colateral, desacreditar y satanizar a la UAP frente al interés más creciente de los estudiantes secundarios, que están optando por ingresar a esta universidad y afectando los legítimos derechos de superación de miles de estudiantes de clase media limeña y provinciana.

La juventud estudiosa de todo el Perú debe tener la seguridad que la Universidad Alas Peruanas, les ofrece una formación académica de excelencia y calidad, con una infraestructura moderna y continuará apuntalando carreras universitarias acorde con las demandas del presente siglo y que sustentan su posicionamiento en el mercado educativo.

1 comentario:

guillermo dijo...

Mi Coronel
Solo algunos alcances
No se trata de guerra sicològica. La definción estricta es campaña mediática contra la UAP.
Ahora, haycosas que son ciertas o cuestiones de hecho como se dice leguleyamente
Es cierto que la UAP ha financiado el viaje y prebendas a elementos decisores, y nadie con dos dedos de frente creerá que son por meritos académicos.
Es cierto que la UAP viene haciendo surgir filiales en todo el Perú, sin hacer caso a lo indicaod por la ANR basado en recursos legales.
es cierto que la sede de la UAP tiene triangulaciones que favorecen a su dueño
Mi Coronel, no se trata de buenos peruanos ni malos peruanos, sino se trata de legalidad o de ilegalidad.
Me he permitido ese comentario porque sigo sus interesantes artículos, y creo que en esta ocasión, no concuerdo respetuosamente con Ud.
Saludos cordiales
Guillermo Berríos
TC (R)
Mg Comunicación