miércoles, 2 de septiembre de 2009

Boliviamar un proyecto geoestratégico olvidado.


Los mapochinos están efervescentes y no es para menos, están en su mes patrio, este 17 habrá un gran desfile militar, disuasivo dicen, como parte del programa del bicentenario de su Independencia y en diciembre realizarán sus elecciones presidenciales. Quién reemplazará a Michelle Bachelet, no se sabe, por ahora las encuestas siguen su curso. Hay favoritos como en todo proceso electoral.

En esta nueva contienda electoral chilena los candidatos no pasan de seis, a diferencia de nuestro país, que para el proceso anterior se presentaron 24 candidatos, casi uno por Región. En EE.UU son dos, máximo tres los candidatos, así el voto ni el Congreso se atomiza. ¡Qué tal diferencia!

En Chile hay candidatos para todos los gustos y sabores ideológicos. Destacan Sebastián Piñera del partido Renovación Nacional, Eduardo Frei del oficialista Concertación de Partidos por la Democracia, Marco Antonio Enríquez-Ominami del Partido Socialista, Jorge Félix Arrate Mac Niven del Partido Comunista, Gumucio Alejandro Navarro el Movimiento Amplio Social y Miguel Adolfo Gerardo Zaldívar Larraín por Chile primero.


Como es usual en estos ajetreos políticos, los candidatos ofrecen el moro y el oro a sus electores, se les desata la sin hueso y “promesa tras promesa hasta tener servida la mesa”, luego olvidar esa promesa. Algunos candidatos olvidan sus posiciones principistas, para no perder potenciales votos de sus electores. En ese contexto hablar sobre desarme es una mala maniobra política.


En todas partes se cuecen habas. Los marketeros políticos están a la caza de tal o cuál estrategia a utilizar, dependiendo del que adopten los rivales. Los Brain Storm y Focus Groups funcionan al máximo y las 24 horas del día, tomando el pulso, impulso y repulso a la opinión pública.


El candidato de la derecha chilena Sebastián Piñera dejó su imagen de conciliador, al sostener que está de acuerdo con derogar la ley del cobre, pero, opina que se debía establecer mecanismos que garanticen el financiamiento estable a sus FFAA para que puedan planificar su equipamiento, como se sabe, Codelco garantiza el 10% de sus exportaciones para equipamiento y preparación de las FFAA chilenas. ¿Hasta hoy no sabemos para que tanto armamento?


Piñera muy seguro expresó “Estoy convencido de que, dada la situación de América Latina, nuestras FF.AA. deben mantener una capacidad operativa disuasiva para proteger y garantizar nuestro territorio, mar, límites y soberanía. Sería un tremendo error debilitar esa fuerza disuasiva”. ¿Contra quién o quiénes deben mantener esa capacidad disuasiva?


Dejando bien clara su posición respecto a nuestro país, con relación a la denuncia presentada ante la Haya, expresó que “(…) Con Perú hay un diferendo, aunque estoy convencido de que Chile no tiene ningún problema pendiente, ni territorial ni marítimo, porque quedaron todos resueltos en los tratados del 21, 52 y 54. Frente al diferendo en La Haya, estoy seguro de que el derecho, los tratados y la jurisprudencia dan la razón a Chile”.


¡Qué tal conciencia la del candidato Piñera! Cuando viene de visita a nuestro país dice otras cosas, ¿será porque tiene intereses económicos en Perú’. Falta coherencia y abunda la hipocresía, como siempre.


Por otro lado, el diario mapochino El Mercurio informó que Bolivia ingresará a la modernización militar, su proveedor será Rusia, país que le abrió una línea de crédito por US $ 1,000 millones. De esta manera, Bolivia adquirirá armamento moderno que reemplazará, dicen, a su parque militar constituido por naves T-33, fabricadas hace 40 años y los tanques SK-105 o M-9, de los años sesenta.


Las preguntas salen por si solas ¿Por qué Bolivia se suma a la carrera armamentista? ¿Quién impulsa esta Estrategia armamentista? Mientras tanto ¡Qué hará Ecuador, tradicional aliado de Chile? Finalmente ¿Cuál es la respuesta de Perú ante esta situación? Seguimos en nuestra NUBE, eso sí es cierto.


Es bueno recordarle a la opinión pública nacional, que nuestro país no se opone a que Chile le abra las puertas del Océano a Bolivia, para que este país mediterráneo pueda proyectar su desarrollo a la Cuenca del Pacífico. Además, Bolivia sabe que Chile no puede darle salida al mar por territorios que antes fueron peruanos, nada más, así de simple.


Si Chile decide esto, entonces Chile estaría violando el tratado de 1929. Hasta hoy, las conversaciones para una probable salida al mar entre Bolivia y Chile, es un tema bilateral entre estos dos países.


Finalmente, estamos convencidos que Chile no le dará salida al mar a Bolivia, tal como ellos quieren, con soberanía, está jugando con los sueños bolivianos. Chile está aplicando la mecedora diplomática para obtener agua de Silalá y gas que necesita urgentemente.


Lo que debe hacer el país altiplánico, es aprovechar las bondades que Perú le ofreció en la década de los noventa del siglo pasado. Utilizar al máximo Boliviamar una playa de 5 Kms de extensión, ubicada a 17 Km al Sur de la ciudad de Ilo.


Esta playa forma parte del proyecto de desarrollo turístico firmado entre Perú y Bolivia el año de 1992, acuerdo gratuito por 50 años, ya transcurrieron 17, firmado entre los presidentes Ing. Alberto Fujimori Fujimori y Jaime Paz Zamora, de Perú y Bolivia respectivamente.


De esta manera Bolivia tendría permanente acceso al mar y podría geoestratégicamente proyectarse hacia la Cuenca del Pacífico, exportando sus principales productos como: la soya, la quinua, el gas y alimentos orgánicos, y no estar perdiendo el tiempo en gestiones que no darán ningún resultado.

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