martes, 7 de octubre de 2008

LA CORRUPCION ESTÁ GANANDO LA BATALLA

A propósito de los últimos actos de corrupción que han removido hasta sus cimientos al gobierno aprista, causando un terremoto de 7 grados. Debemos precisar que la corrupción es un cáncer social y no existe de manera silvestre. Es necesaria la existencia de un binomio el "corrupto y el corruptor". Ambos se protegen entre sí, el uno al otro, coexisten en el mismo lodazal y viven como rémoras pegadas a la piel del Estado.

No sé cuál es la percepción del pueblo peruano, sobre el escándalo que involucra a personajes apristas y funcionarios del gobierno. Con seguridad será de vergüenza, de lastima y desazón. A qué o quién hacer responsable de estos hechos. Creo que coincidimos en expresar que obedece a una maldición perpetua que absorbe a gobernantes y funcionarios gubernamentales de nuestro país.

Algunos personajes que están involucrados hasta la coronilla, sostienen sin vergüenza, ni pudor y remordimiento, pero con mucho cinismo, la falsedad de los audios, por último niegan su participación en actos de corrupción. Analistas de este fenómeno social sostienen que, la corrupción ha invadido todos los estratos de nuestra sociedad.

La corrupción no es nueva, es tan antigua como la existencia humana. En nuestro país hacemos referencia al rescate de Atahualpa. El Inca había percibido la ambición desmedida de Pizarro y su gente, ofreció a los conquistadores un pago para quedar libre. Pizarro un ambicioso al fin, no rechazó la propuesta, recibió parte del rescate y luego ordenó la muerte de Atahualpa.

Al inicio de nuestra era republicana durante la elección de los miembros del Congreso Constituyente de 1821 convocado por San Martín. Manuel Antonio Colmenares fue elegido representante de Huancavelica. Este personaje llevó del mercado a indígenas cargadores al recinto electoral, les entregó cédulas escritas para que votaran por él. Salió elegido y nadie lo conocía en Huancavelica.

Otro hecho grave fue el pago con dinero del Estado a los hacendados por la manumisión de los esclavos fallecidos o que nunca existieron. Además se conoce que los consignatarios del guano se beneficiaron con los contratos, dejando migajas al país. El monopolio de la explotación y comercialización a cargo de la casa Dreyfus, a cambio de un empréstito para pagar deudas e intereses vencidos.

Las coimas repartidas durante la construcción de los ferrocarriles, las comisiones repartidas entre políticos y las recibidas de los hacendados y mineros interesados en el trazo del ferrocarril. Para 1870 y durante la guerra con Chile se dejó de pagar la deuda contraída.

En 1889 se logró un acuerdo mediante el contrato Grace, casa representante de tenedores de bonos no cancelados. Este contrato fue denunciado por su “entreguismo y corrupción”. El país perdió todos los ferrocarriles, parte de la producción del guano, las minas de mercurio de Huancavelica y de carbón de Ancash.

Cedimos el control de algunas aduanas y millones de hectáreas de tierras en la selva. Allí nació la poderosa Peruvian Corporation que controló la rede ferrocarrilera del país hasta 1970 que el general Juan Velasco estatizó. A cambio de estas concesiones el gobierno peruano fue liberado de sus obligaciones respecto a los empréstitos de 1869, 1870 y 1872 y recibió 250, 000 soles al firmar el contrato y 200,000 libras esterlinas en veinte años.

Durante el gobierno de Fernando Belaunde el 12 de agosto de 1968, se firmó un anexo al "Acta de Talara", por el señor Fernando Espinoza Gerente de la IPC y el Ing. Carlos Loret de Mola, en nombre de la Empresa Petrolera Fiscal (EPF). Posteriormente el 11 de setiembre, el Ing. Loret de Mola denunció la desaparición, de la página once de aquel instrumento legal sobre compra y venta de crudos. Lo que a la postre precipitaría el pronunciamiento militar del general Juan Velasco Alvarado.

Es al finalizar el siglo XX durante el gobierno de Fujimori donde encontramos el referente más notorio, debido a la utilización de las tecnologías de la información y comunicación (TIC). La grabación audiovisual de Kouri-Montesinos, marcó el derrumbe del gobierno de Alberto Fujimori.

La evidencia más importante fue la confiscación de una serie de audiovisuales, grabaciones de audio y video, mal denominados “vladivideos”. Los protagonistas principales, ya todos los conocemos, son personajes encumbrados de la política, empresa, miembros de las FFAA, PNP, Poder Judicial, banqueros, etc.

Por qué entonces ya no nos sorprende este hecho de corrupción que involucra a una serie de personajes apristas, funcionarios del gobierno y representantes de Discover Petroleum: Rómulo León Alegría, Alberto Químper Herrera y otros Juan Valdivia, César Gutiérrez, Daniel Saba, Jostein Kjerstad, Ernesto Arias Schreiber, Fortunato Canaán Fernández.

Cuántos más estarán involucrados en este y otros negociados, con coimas de por medio y que cuentan con buenas relaciones en la cúspide o ápice del poder político y algunos funcionarios “bien aceitados”.

Todos se preguntan, si a estos individuos les ha brotado una coraza de rinoceronte, o están camino a ser ofidios que cada cierto tiempo mudan de piel, son quizás camaleones humanos que cambian de color según la ocasión, o posiblemente ya tienen piel de cocodrilo, por eso no les hace nada ninguna saeta de moralidad y honestidad. Quizás son palabras huecas: honor, honradez, responsabilidad. Qué valores practican estos señores.

La opinión pública nacional está anonadada, abrumada y desalentada de tener este tipo de funcionarios corruptos en el gobierno. En quién confiar, es que la corrupción, a este paso llevará a nuestra sociedad hacia su descomposición material y moral e influirá negativamente en las nuevas generaciones. Qué ejemplo están dando estos señores.

El pueblo exige iniciar una lucha frontal contra la corrupción, implementar la aplicación de una estrategia integral que abarque reformas administrativas y legales. Un poder judicial realmente independiente y un liderazgo político que exalte los valores éticos. Garantizar la existencia de una prensa alerta y realmente libre que ejerza el papel de vigilante público.

Pero, debemos estar alertas porque muchas son las causas que han originado el fracaso de los esfuerzos realizados para combatir la corrupción. La extensión del fenómeno, la parsimonia de algunas autoridades o, al deseo de convivir con ella porque permite una vida muelle. Además de la falta de mecanismos de monitoreo y control.

Su subsistencia se debe a las limitaciones del poder, a la falta de un compromiso serio por parte de altos funcionarios, el incumplimiento de promesas electorales y las reformas legales dispersas. La credibilidad de un gobierno, está basada en la formulación de medidas contra la corrupción y en la verdadera aplicación de las mismas. No debería temblarle la mano al presidente para poner coto a esta situación.

No será posible emprender una lucha frontal contra la corrupción apelando solo a la ética y la transmisión de valores morales en el hogar, la escuela y la universidad. Consideramos muy importante y necesario eliminar las oportunidades que generan la corrupción, como la que ha dado lugar a este caso gravísimo y que afectará sin lugar a dudas el índice de aceptación ciudadana del gobierno aprista.

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