viernes, 13 de mayo de 2011

Proceso electoral o guerra política.

La guerra según Karl Von Clausewitz es “un acto de violencia destinado a obligar al adversario a ejecutar nuestra voluntad”. Si asimilamos como una guerra política la competencia electoral entre los candidatos a la segunda vuelta, con los últimos acontecimientos de violencia, indudablemente en esta competencia no solo existe una confrontación de voluntades y lo que se persigue es la reducción psicológica del adversario, sino que, se hace patente el empleo de medios de fuerza física.

La lid electoral entre ambos adversarios en competencia por la primera magistratura del país, está derivando en una guerra política de increíbles dimensiones y que amenaza desbordarse en actos de violencia cuyos primeros vestigios se han sentido. Como se sabe, Kenyi y Keiko Sofía de Fuerza 2011, han recibido lluvia de piedras y huevos en su recorrido proselitista.

Otro tanto la han sufrido periodistas en provincias y Jaime de Altahus de canal N, quien sufrió un acoso cavernario del lumpen nacionalista y otros colectivos que apoyan la candidatura de Ollanta. En una confrontación de ideas se debe proscribir la violencia física.

Hipotéticamente, si los resultados son favorables a Keiko Sofía con seguridad los seguidores de Humala no se quedarán tranquilos. Apelarán a diferentes formas de reclamos tanto lícitos como vedados. No se conformarán con los resultados y justificarán que hubo fraude y otras monsergas más para soliviantar especialmente a sus seguidores. El gobierno debe tomar sus medidas de precaución ante estos probables hechos.

Por otro lado, en el escenario si triunfa Humala, cuál será la reacción de los seguidores de Keiko Sofía, del presidente García, de la cúpula del Apra y los comprometidos en los casos emblemáticos: BTR, la entrega del puerto de Paita, el Moqueguazo y el Baguazo.

Cuál será la posición de los medios de comunicación que están en las antípodas del modelo que quiere imponer Ollanta y que a todas luces se parecerá al de Chávez y Correa. Cuál será la reacción de los inversionistas nacionales y extranjeros, que será de los capitales invertidos hasta la fecha.

Estando los resultados de las encuestas como las presentas, con una diferencia muy corta entre los dos candidatos. Hasta ahora nadie se ha preocupado por establecer una estrategia política si el triunfo es del líder de Gana Perú.

No se puede negar que hay una guerra mediática de grandes proporciones contra el candidato de Gana Perú, los principales grupos mediáticos como El Comercio están tras la candidatura de Keiko Sofía, aun sabiendo todos que, en la primera vuelta el apoyo de este conglomerado mediático estuvo orientado a PPK y atacaron a Castañeda y Keiko, y descuidaron a Humala.

En la competencia de la segunda vuelta electoral presidencial, han aparecido nuevos elementos de violencia física, agresiones y lesionados como corolario de la guerra mediática y de otra naturaleza que se viene llevando a cabo en favor de ambos candidatos.

A todo esto, debemos agregar otro aditivo más, un ingrediente que en lugar de morigerar estas elecciones, amenaza con aumentar el fuego y sorprende a la opinión nacional, porque las ONG´s de Derechos humanos que no deberían tomar partido en actividades políticas, han decidido apoyar a Ollanta Humala a quien antes atacaban por violación de derechos humanos en el caso Madre mía. Incoherencias de estas organizaciones que solo sirven para defender los derechos humanos de los terroristas, quizás porque se ven reflejados en estos denominados luchadores sociales y violentos.

La guerra psicológica entre ambas agrupaciones o Alianzas, está derivando y degenerando en insultos, diatribas y frases peyorativas entre los diferentes representantes de ambas alianzas.

Quieren posicionar en la mente del oponente, no las bondades del plan de gobierno o campaña que han presentado, sino los errores cometidos, sus antecedentes, los dimes y diretes, las acciones del pasado, las faltas en su conducta y comportamiento habitual, los antecedentes de los progenitores. De propuestas y soluciones a los problemas del país no se habla y no hay tiempo para ello, los candidatos están contra el reloj.

Así se desarrolla esta campaña por la segunda vuelta entre Keiko Sofía y Ollanta Humala. Quien gane las elecciones deberá comprometerse por hacer del país más inclusivo, con una justa distribución de la riqueza, con una lucha frontal contra la corrupción, el analfabetismo y la pobreza. Mientras tengamos un 30% de pobres en el país, jamás seremos, ni en sueños parte de los países del primer mundo.

No hay comentarios: