jueves, 14 de mayo de 2009

Campaña de OPSIC en torno al diferendo marítimo.

El núcleo de la filosofía de Sun Tzu sobre la guerra descansa en dos principios: el Arte de la Guerra se basa en el engaño y el supremo Arte de la Guerra es someter al enemigo sin luchar. La conquista de la mente y de los corazones siempre ha sido desde hace muchos años el objetivo final de las operaciones psicológicas.

En este contexto, desde nuestro enfoque el gobierno chileno desde hace un buen tiempo viene ejecutando, una bien montada campaña de operaciones psicológicas a nivel nacional e internacional, con la finalidad de fortalecer su posición frente a la denuncia presentada por nuestro país, ante la Corte Internacional de la Haya.

Esta campaña tiene dos vertientes: la primera visa el planeamiento y ejecución de una serie de medidas y medios variados, con la finalidad de informar a la opinión pública de su país y de los países que consideran sus aliados sobre su posición respeto a la denuncia del Perú.

Esta operación mediante la información oficial y mediática, busca influenciar en las opiniones, sentimientos y conducta de su población, para que estas sean favorables y logren consenso de las fuerzas políticas y su opinión nacional frente a la demanda peruana. Con lo cual buscan fortalecer su frente interno, en torno a una posición que sus autoridades saben que jurídicamente es débil y deleznable.

Por otro lado, esta campaña está orientada a buscar la modificación de las opiniones, sentimientos y conducta de nuestras autoridades, FFAA y población, utilizando para ello una copiosa propaganda sobre sus últimas adquisiciones, la negación de una carrera armamentista evidente, su gran poder militar con respecto al Perú y la consolidación de países aliados.

Pero, al mismo tiempo esta campaña millonaria les permite ganar simpatizantes y aliados en el extranjero, Inglaterra y principalmente EEUU y nuestros vecinos Ecuador, Bolivia. En el caso ecuatoriano últimamente ofreciéndoles armamento obsoleto a precios irrisorios y a Bolivia mediante la promesa de la salida al mar.

Esta operación también utiliza como la punta de un vértice, la desinformación, no solo para desinformar a su población, sino también para sorprender a los organismos internacionales, aprovechan además, la falta de información que existe en otros países respecto al diferendo marítimo, mediante el envío de emisarios oficiales.

Veamos, hace unos días el diario El Mercurio de Chile ha publicado una declaración de nueve ex cancilleres mapochinos, quienes sostienen que la frontera marítima ya fue trazada entre nuestros dos países, por los convenios pesqueros de 1952 y 1954.

Por otro lado, arquitectos chilenos han presentado un proyecto para construir un túnel 150 kilómetros de extensión en el norte de Chile, debajo de la línea de la Concordia, que deberá conectar Bolivia con una isla artificial en el Océano Pacífico. El ministro chileno de RREE Mariano Fernández, declaró que su país está abierto a “todas las ideas que fomenten la integración de América Latina”. Insinuando que el Perú no busca la integración.

El 4 de mayo del presente, el Jefe del Ejército chileno, general Oscar Izurieta, descartó que su país esté en una carrera armamentista, respecto a la compra de 18 aviones F-16 a Holanda, indicó que cada país es soberano para determinar cuáles son los niveles de defensa que estima que son adecuados para sus necesidades. Todos sabemos que sí están en una carrera armamentista.

Respecto al arte del engaño al que hace mención Sun Tzu en su obra el Arte de la Guerra. La diplomacia chilena siempre practicó intentos divisionistas, recordemos que el 5 de abril de 1879 Chile declaró la guerra al Perú. El 8 de mayo de 1879 Z. Flores representante de Bolivia en nuestro país, le dirige una carta al Dr. Don Manuel Yrigoyen, Ministro de RREE del Perú.

En esa misiva le informa entre otras hechos sobre la labor perseverante de Chile para lograr unirse a Bolivia y desmembrar el territorio del Perú. Le hace entrega de dos cartas de fechas 8 y 11 de abril, enviadas por Don Justiniano Sotomayor, ex cónsul de Chile en Corocoro, Bolivia, dirigidos al Hilarión Daza presidente boliviano. Justiniano Sotomayor era hermano del coronel Emilio Sotomayor quien era el jefe de estado mayor general del ejército chileno.

Chile nunca ha escatimado esfuerzos en seducir la lealtad de Bolivia, lo hizo antes, durante y después de la guerra de 1879, lo hace hoy convenciendo a Evo Morales y al pueblo boliviano que le dará salida al mar.

La labor de zapa que realizó la diplomacia chilena para conquistar a este país y ponerlo en contra de Perú, se demuestra con el ofrecimiento de ayuda en la conquista del territorio peruano, comprendido entre el río Loa y el Morro de Sama (paralelos 19,21 y 30).

Dado el escenario actual que viven los tres países, creemos conveniente transcribir algunos párrafos de la carta escrita en Santiago de fecha 8 de abril de 1879 por Justiniano Sotomayor, al general Hilarión Daza presidente de Bolivia.

“Me encuentro aquí desde hace un mes y usted no tendrá necesidad de que le diga por qué me he venido. La ruptura de relaciones entre Bolivia y Chile me ha sido muy dolorosa, porque siempre he sido de opinión que no debiera haber en la América del Sur países que cultivasen más estrechas relaciones de amistad”.

“El Perú, por el contrario, es el peor enemigo de Bolivia, es el que la agobia bajo el peso de sus trabas aduaneras, el cancerbero de la libertad comercial, industrial y hasta cierto punto política de Bolivia”.

“Chile es el único país que puede librar a Bolivia del pesado yugo con que el Perú la oprime. Los únicos puertos naturales de Bolivia son Arica, Ilo y Mollendo o Islay”.
“Aliada del Perú y haciendo la guerra a Chile, ¿qué le sucederá a Bolivia si Chile es vencido? Que caerá en manos del Perú y gemirá como antes bajo el peso de sus gabelas. Y si Chile triunfase, ¿qué ganarían los aliados? Bolivia vencedora o vencida, quedará sin puertos y anulada como nación”.

“Por el contrario, Bolivia unida a Chile, ¿no tendría seguridad de vencer al Perú? ¿No tendría en su mano apoderarse de la puerta de la calle de que carece?

“(…) Pero llegó el momento de declarar la guerra al Perú y el país se levantó en masa, como un solo hombre, y todos han conocido que el Perú ha llenado la medida de sus intrigas, ingratitudes y deslealtades y solo se habla de castigarlo terriblemente”.

“Al Perú le haremos guerra a muerte; a Bolivia no podremos odiarla”.
El pez por la boca muere, la carta en mención la escribió un diplomático chileno que expresa el pensamiento oficial de su gobierno. Con esta experiencia histórica nos preguntamos ¿El presidente Evo Morales aún confía en las buenas intenciones de Chile para una salida al mar?
Por ello, Bolivia debe reflexionar sobre su planteamiento de romper las relaciones con Perú. A diferencia de Chile, a Perú y Bolivia los une lazos históricos, culturales, geográficos y naturales, que no se pueden disparar por la borda. Los cancilleres de Bolivia y Perú deben sentarse a conversar sobre las diferencias que existen en el trato al tema de asilo político que el Perú ha facilitado, que no sea este un motivo para romper nuestras relaciones.

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