domingo, 9 de agosto de 2009

¿Doe Run debe cumplir su responsabilidad social en la Oroya?

Qué tienen en común los niños, que residen y los que residieron durante la última década del siglo pasado en la ciudad de Herculaneum, Missouri, EEUU, con los familiares y niños del presente siglo de la ciudad de la Oroya, Perú.

Salvando las distancias geográficas, el color de la piel, el desarrollo tecnológico de los países y el idioma, sin lugar a dudas, es la contaminación por residuos de plomo, que afectan gravemente a las dos ciudades. Esta contaminación envenena la sangre de miles de niños peruanos, llamados “niños de plomo”.

Muchas veces hemos escuchado, que “los niños son el futuro de una nación” ¿Realmente los niños son el futuro de nuestro país? Cuando nos planteamos esta pregunta y buscamos una respuesta, nos referimos a todos los niños del Perú, no solo a quienes viven en las ciudades grandes.

Qué pasa con aquellos niños que viven cerca a fundiciones, centros metalúrgicos a inmediaciones de minas o fábricas y pasos obligados para el ferrocarril como es el caso de nuestro primer puerto el Callao. Cuál es el papel de las autoridades frente a este problema.

Según estudios médicos, la contaminación por plomo puede causar daños en el cerebro, la sangre, el sistema nervioso, los riñones y el sistema reproductivo. Estos daños pueden manifestarse y causar serios problemas como pérdida de memoria, cansancio o fatiga, problemas emocionales, falla en los riñones, coma o la muerte.

Los efectos de la contaminación por plomo en los niños son muy severos, en zonas de explotación minera como Herculaneum y la Oroya. Los niños pequeños son más susceptibles a ser afectados por residuos de este metal. Las personas expuestas al plomo pueden convertirse en vehículos de contaminación indirecta e involuntaria, porque está comprobado que llevan polvo de plomo a la casa, en su ropa de trabajo.

Es el caso de los trabajadores y sus familiares que residen cerca de la Fundición de la Oroya, los efectos causados por las descargas de residuos de plomo se agravan, por lo estrecho de la quebrada y por la ubicación de la chimenea principal a escasa distancia del centro de la ciudad, lo que es sumamente nocivo para toda la población y el ecosistema. Debería planearse el traslado de la ciudad o en su defecto el de la chimenea.

Se conoce por información de la revista Forbes que Ira Rennert dueño de la empresa Doe Run, ha sido considerado como la persona que ocupa el puesto N° 57 dentro del ranking de los ricos en los Estados Unidos. Este simpático personaje tiene una fortuna valorizada entre 4 y 6 mil millones de dólares.

Según la Revista Mother Jones de San Francisco, California, EE.UU, en su edición de noviembre/diciembre 2006, "Doe Run tuvo que gastar millones de dólares en Herculaneum para limpiar la suciedad que había creado".

Anna Cederstav, una científica ambientalista del estudio de abogados Earthjustice quien ha coescrito un libro sobre La Oroya, refiriéndose a esta empresa señaló que "Si pueden irse al extranjero y ganar plata rápida en lugares donde no son muy controlados, y enviar esas ganancias a casa para pagar sus cuentas en los Estados Unidos, definitivamente lo harán".

Cuando en 1997 a la empresa Doe Run que explotaba la fundición de plomo en Herculaneum, se le puso tensa las relaciones con los trabajadores y los pobladores, Renco buscó y adquirió una fundición en el Perú. Ocho años después el 2005 la nueva instalación en nuestro país, le estaba generando casi cuatro veces más ingresos que la fundición de Missouri y arrojando al aire 31 veces más plomo.

Porque una cosa es segura, en EEUU esta empresa fue objeto de presión no solo de la opinión pública, sino de sus propios trabajadores y sus familiares, para mejorar las condiciones de trabajo y de vida que ofrecía a sus obreros y sus familiares. Pese a las ventajas laborales de los trabajadores quienes tienen mejores sueldos, el nivel de vida es superior, además tienen la prensa y las leyes más severas y también la presión de las organizaciones de protección del medio ambiente.

Estas razones motivaron al dueño de la empresa para extender sus operaciones al exterior, en este caso nuestro país, porque encontraron las regulaciones más flexibles y laxas, las autoridades encargadas de ejercer control no lo hacen, la mano de obra es barata y los recursos naturales abundantes.

Como antecedente podemos anotar que “En enero del 2001 el Departamento de Salud de Missouri y el Servicio de la Tercera Edad revelaron datos de estudios de plomo en la sangre que mostraron altos niveles de plomo en los niños que vivían en Herculaneum. La fuente principal de contaminación por plomo del área es la fundición de plomo de Doe Run, la más grande a nivel nacional. El estudio mostró que 24% de los niños menores de 6 años se encontraban dentro de los estándares federales de envenenamiento con plomo, definido como el tener por lo menos 10 microgramos de plomo por decilitro de sangre”.

¿Qué hicieron las autoridades de EEUU?

Al conocer los resultados de la contaminación, el gobierno federal anunció un plan de emergencia de varios millones de dólares, para reubicar cerca de 100 residencias, mientras que Doe Run implementaba un plan de limpieza y reducción de emisiones de la fundición de plomo. Al mismo tiempo las familias con niños pequeños o mujeres embarazadas, fueron trasladadas a lugares alejados de la fundición.
Y en nuestro país, qué están haciendo las autoridades para revertir este grave problema que afecta a la población, principalmente a los niños de la Oroya y al medio ambiente de esta zona del país. Se está exigiendo el cumplimiento del PAMA, para lo cual la empresa minera ha pedido un nuevo plazo.

Se sabe que los niños de la Oroya tienen una mayor cantidad de plomo en la sangre. En la era de la globalización de la información, de la protección del medio ambiente, frente al calentamiento global y sus efectos nocivos en los ecosistemas, es muy importante que nuestras autoridades exijan que esta empresa cumpla con su responsabilidad social. Protejamos a nuestra niñez.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sr. Castro Flores, al inicio de su pagina menciona que "...Trabajamos para ti manteniendo un alto grado de profesionalismo..." le haria algunas preguntas: Ud ha visitado La Oroya ultimamente,ha visto los trabajos de mejora ambiental responsabilidad social que ha realizado Doe Run Peru, ha visto lo que publica OSINERMIN en su pagina web sobre lo que ha realizado DRP. Si su respuesta es negativa entocens no estan manteniendo un alto grado de profesionalismo. DRP esta enseñando a pescar, no esta regalando pescado, como Ud insinua acerca de lo que ha hecho en Herculaneum.

agustin dijo...

A veces queremos defender lo indefendible; todas las obras, cambios que se efectuaron en La Oroya y en el complejo metalurgico no es obra y voluntad de la empresa Doe Run, es un compromiso adquirido ante el pueblo peruan: DRP sabia muy bien los enormes porblemas que tenia el Comeplejo metalurgico, empresa PEÑOLES de Mexico, renuncio despues de haber ganado el concurso internacional.
Que ha pasado desde octubre 1997 en que DRP asumio la direccion, ha ampliado por enesimas veces el PAMA como se le antoje, Gracias a los BENDITOS peruanos que estuvieron en el poder estaal y privado, tenemos muestras a la vista; y me da mucha pena que para satisfacer un ego paralizaron las operacioens dizque que quieren mas meses u años para concluir el PAMA comportamiento de un niño malcriado.