Australian War Memorial

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EXTERIOR DE MEMORIA DE LA GUERRA-AUSTRALIA

sábado, 11 de abril de 2020

HOMENAJE AL DR. FRANCISCO GARCÍA CALDERÓN LANDA. EN EL CLXXXVI ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO




HOMENAJE AL DR. FRANCISCO GARCÍA CALDERÓN LANDA. PRESIDENTE DEL GOBIERNO PROVISORIO DURANTE LA OCUPACIÓN DE LIMA POR TROPAS CHILENAS.
 EN EL CLXXXVI ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO.

Algunos datos biográficos

"El Dr. Francisco García Calderón Landa nació en Arequipa el 2 de abril de 1834. Fueron sus padres el Dr. Eduardo García Calderón, Vocal de la Corte Superior de Arequipa y Doña Buenaventura Landa de García Calderón. Hizo y terminó sus estudios en el Colegio de la Independencia de la misma ciudad, mereciendo que, previos los respectivos exámenes, el rector de dicho colegio, Dr. Valdivia, lo nombrara Profesor de Matemáticas y Filosofía.

Optó en la Universidad de Arequipa los grados de Bachiller, licenciado y Doctor en Jurisprudencia. Terminada su práctica reglamentaria, recibióse de abogado en 1853: por no haber llegado a la mayoría requerida por la ley, se le puso como requisito que no ejerciera la profesión hasta la edad de 21 años.

En 1854 el Gobierno lo nombró catedrático título de derecho. Se consagró desde entonces por entero al estudio de la Legislación patria; y el caudal de apuntamientos con tal propósito acumulados le sugirió la idea de emprender, sustituyendo al entonces consultado “Diccionario de Legislación y Jurisprudencia” por Escriche, relativo a leyes españolas, una obra nacional de gran aliento que abarcara las que en reemplazo de aquellas habíase dado el Perú desde la fecha de su independencia.

Cuando se trasladó a Lima para 1859, llevó casi concluidos los originales del “Diccionario de la Legislación Peruana”, cuya impresión duró tres años.

El Congreso de 1862, previos muy honrosos informes de conspicuos jurisconsultos de su seno, le otorgó espontáneamente por ese tan notable trabajo, una medalla de oro con la inscripción: “Honor al Mérito Literario”.

Promulgados los códigos penales en 1863, publicó al año siguiente un “Suplemento”, que se refería a la penalidad y todas las nuevas leyes hasta dicho año.

También se dio a conocer en el mundo de las letras, por la introducción que escribió para las “Poesías de Don Mariano Melgar” publicadas por Don Manuel Moscoso Melgar; en la cual hace un concienzudo y detenido análisis literario y crítico del celebre poeta nacional de los yaravíes.

En 1864, fue nombrado oficial primero de una de las secciones de la Dirección de Hacienda; y en el inmediato año, jefe de la sección del mismo Ministerio. En 1866, durante la Dictadura del coronel Prado, fue Director de Administración de la Secretaría de Hacienda, entonces a cargo del ilustre estadista Don Manuel Pardo.

Dimitió su empleo a fines del mismo año para consagrase al ejercicio de su profesión, llegando a ser su bufete, en el transcurso de poso años, uno de los mas reputados y productivos de la capital de la república.

Causas de gran valor le fueron confiadas por empresas industriales e instituciones de crédito. Figuraron entre sus clientes las más altas personalidades de la política y el capital. Ante la comisión mixta peruano-americana creada por la Convención del 4 de junio de 1869 para el fallo de las reclamaciones de ciudadanos peruanos y norteamericanos, fue abogado de los Estados Unidos. En 1894, para dilucidar la cuestión de límites con el Ecuador, el Gobierno le encomendó la redacción de la contra exposición que en defensa de los derechos del Perú había de presentarse al real árbitro.

En 1867 concurrió en representación de la provincia de su nacimiento al Congreso Constituyente cuya Presidencia le fue confiada. En agosto de 1868, durante la administración del presidente José Balta, aceptó la Cartera de Hacienda se hizo cargo hasta diciembre del mismo año. En 1876 fue senador por Arequipa.

Durante la guerra con Chile iniciada en 1879, ante el eminente ataque chileno para ocupar a Lima, se alistó como soldado en el batallón que, bajo las órdenes del Vocal Dr. Francisco Javier Mariátegui, recibió instrucción militar brevemente por el coronel Isaac Recabarren en los pasillos del Palacio de Justicia.

Durante la ocupación de Lima, habiendo huido el Dictador Nicolás de Piérola hacia Canta, este realizó una serie de gestiones para entrar en arreglos con Chile, pero los representantes chilenos desconocieron su autoridad, impidieron la organización de un gobierno por los prosélitos del dictador, se había pensado en el Dr. Antonio Arena.

Se formaron en Lima diversas agrupaciones de ciudadanos, personas notables, que se abocaron a definir la situación, poniendo término a la Dictadura, y elevando al poder a otra persona

La Universidad de San Marcos lo eligió Rector hasta 1891, siendo reelegido en 1895 hasta su fallecimiento, el 1 de septiembre de 1905 en Lima". 

Fuente: MEMORIAS DEL CAUTIVERIO.PRÓLOGO Y NOTAS DE VENTURA GARCÍA CALDERÓN. LIMA. LIBRERÍA INTERNACIONAL DEL PERÚ. S.A. 1949

ARTÍCULOS PUBLICADOS EN EL DIARIO "LA RAZÓN " DE LIMA Y EN ESTE BLOG, EN DIFERENTES FECHAS, SIRVA COMO HOMENAJE A TAN INSIGNE CIUDADANO, PATRIOTA, QUE SUPO CUMPLIR CON SU ROL Y JAMÁS ACEPTÓ UN TRATADO DE PAZ CON CHILE CON CESIÓN TERRITORIO NACIONAL








Carta del Dr. Francisco García Calderón Landa Presidente Provisorio del Perú, dirigida al Contralmirante Patricio Lynch, Jefe de las fuerzas de ocupación de Lima.


El 16 de febrero de 1881, mediante una circular, se cita a las personalidades notables de Lima, a una reunión a realizarse el 18 de ese mes, a las 2 p.m., en la casa N° 64 de la calle San Agustín(altos), para tratar “asuntos que se relacionan con las actuales circunstancias”; (Fdo.) MANUEL G. DE LA COTERA- MANUEL ATANACIO FUENTES- PABLO DE VIVERO- FOCION MARIATEGUI.
La reunión se realizó en casa del General Manuel G. La Cotera, en ella se dieron cita personas notables de Lima, para analizar la situación que se vivía en la capital ocupada por fuerzas chilenas. En esta reunión se estableció que se formaría un Gobierno respetable, que fuera garantía para todos, incluso para el Gobierno de Chile.
Se planteó la necesidad de volver al régimen Constitucional que se había roto, tras la huida de Mariano Ignacio Prado el 19 de diciembre de 1879 y el levantamiento de Nicolás de Piérola. Para ello se llamaría al primer Vicepresidente General Luis La Puerta, para lo cual se designó una comisión integrada por los señores: Bustamante, Helguera, Haza, Velarde, Odriozola, Gálvez, Elías y Boza.
Esta comisión se dirigió a la casa del General La Puerta, quien los recibió, finalmente no aceptó la decisión de la junta, por dos razones: el periodo constitucional del gobierno de Mariano I. Prado del que era Vicepresidente había terminado el 2 de agosto de año anterior y su estado de salud era delicado, no le permitiría volver a las tareas administrativas en medio de la situación político-social que vivía el país.
En vista de esta negativa, la comisión designada regresó a la reunión para informar de la decisión del General La Puerta, lo que causó consternación en los notables. La junta en un nuevo intento de convencer al General La Puerta, nombró otra comisión integrada por ocho personalidades, para entregarle el Acta donde la junta de notables lo reconocían como benemérito y el llamado a restablecer el gobierno constitucional.
La nueva comisión integrada por: el Dr. Odriozola, Contralmirante Haza, General Bustamante, Dr. Rafael Velarde, Jesús Elías, Buenaventura Elguera, Francisco de P. Boza y el Dr. Manuel María Gálvez, se dirigió a la casa del General La Puerta, quien les respondió negativamente, expresando su “inquebrantable propósito de no reasumir el mando supremo del país”.
En Lima, no solo existía una junta de notables que buscaba una solución política al problema de la ocupación chilena. Entendían que el dictador Piérola, poco era lo que podía hacer estando su gobierno itinerante. Otros notables se reunían también en casa de Dionicio Derteano. Manuel Atanasio Fuentes se encargaría de plantear la necesidad de unirse ambas juntas, como finalmente lo hicieron para la elección del Presidente Provisorio.
Sin embargo, preciso era conocer cuáles eran las intenciones de Chile, si las autoridades chilenas se entenderían con los representantes de Piérola; si este era el caso, la junta de notables apoyaría esa decisión; en caso contrario, solicitarían una declaración sobre este punto. La comisión estuvo integrada por: el General Bustamante, Dr. José Luis Quiñonez y Dr. Manuel González de la Rosa. Las autoridades chilenas recibieron a la comisión y quedaron en que al día siguiente darían su respuesta.
Llegado el día, el señor Vergara y el señor Altamirano, representantes plenipotenciarios de Chile, respondieron de manera reiterativa, firme y enérgica, “Pueden estar ustedes seguros de que el Gobierno de Chile, jamás, por ningún motivo, aun con las promesas más lisonjeras, reconocerá al Gobierno de Piérola, ni aceptará tratar con sus enviados sobre la paz. Por lo mismo veremos con satisfacción que los vecinos de Lima formen, libre y espontáneamente un Gobierno, con el cual podamos entendernos, si es aceptado por el país”El Orden, 5 de abril de 1881.
El contralmirante Patricio Lynch, quien se desempeñaba como Jefe político y militar del Callao, asumió el cargo de Comandante en Jefe de Ejército de Ocupación chileno en mayo de 1881, quedando a cargo de la ciudad de Lima. Durante el periodo de Patricio Lynch que abarcó hasta el final de la permanencia de los chilenos en Lima, impuso la ley marcial con mano dura.
Lima ocupada por tropas chilenas. En Jauja, Piérola no descansaba en nombrar a diferentes comisionados para negociar con las autoridades chilenas de ocupación. Al respecto el Diario La Actualidad órgano oficial del gobierno de ocupación, expresó “que jamás se aceptaría entrar en tratados de paz con el ex Dictador, cuyos poderes habían caducado, y además porque había hecho a ese país inculpaciones que no era dable aceptar, reconociéndolo como Gobierno del Perú”. Diario El Orden, 4 de abril de 1881.
El día 25 de agosto de 1881, el embajador de los Estados Unidos en Perú, Mr. Hurlbut, envió una carta al contralmirante P. Lynch, entre otras consideraciones le expresó claramente que “los Estados Unidos apoyarían al Perú en el sentido de no ceder un pie de su territorio a menos que se demostrara que el Perú no iba a ser capaz de pagar una indemnización de guerra de alguna otra manera”. Lynch no contestó la nota, aunque la posición de EE. UU, con seguridad inquietó a los chilenos.
El día de 18 de septiembre, asumió en Chile el presidente Domingo Santa María en reemplazo de Aníbal Pinto. El día 26 del mismo mes por orden de Lynch los chilenos tomaron posesión de la Caja Fiscal del gobierno peruano y embargaron sus fondos en el Banco de Londres. El 28 de setiembre, por bando, Lynch declaró que solo subsistirían las autoridades municipales, suspendiendo el gobierno Provisorio de Francisco García Calderón.
La suerte estaba echada y el final del Gobierno Provisorio del Dr. Francisco García Calderón estaba marcada por el destino, en manos de Lynch. El gobernante de facto aplicaba todo su poder y para ello, disponía la ejecución de una serie de medidas que buscaban la clausura definitiva del Gobierno Provisorio.
Varias razones tenía el Gobierno chileno, para tomar fatal decisión: el reconocimiento del Gobierno Provisorio, por diferentes gobiernos extranjeros entre ellos EE. UU y de los pueblos del Perú que empezaron a manifestarse, fortaleciendo un gobierno que poco a poco se empoderaba, e interpretaba el sentir de la población respecto de la firma de la paz sin ceder territorio nacional. Podemos inferir, que el temor se apoderó del gobierno chileno y de su representante en Lima, al conocer el apoyo estadounidense.




El 6 de setiembre de 1881 Patricio Lynch, dirige una carta al Director General de Rentas, que administra la Caja Fiscal del Gobierno Provisorio, en la que le solicita un informe respecto de la intervención del banco, en la recepción de billetes de emisión fiscal provenientes de EE.UU.
En Lima, según la nota de Lynch circulaban una serie de rumores, lo que hacía presumir, la presunta comisión de actividades de fraude, finalmente muy refinadamente, amenaza al director del banco considerarlo como cómplice, si su respuesta era “capciosa o induce al engaño”.
No sabemos si es real la existencia de rumores en el comercio de la capital de esos tiempos, respecto a la circulación de billetes autorizado por el Gobierno Provisorio. Lo que se puede afirmar es que Patricio Lynch dirige el comunicado en el que conmina al director del Banco para que declare bajo responsabilidad.
Patricio Lynch designa a Joaquín Gajardo como su representante y ante quien el director del banco debía declarar sobre: si el banco que dirige estableció algún arreglo con Francisco García Calderón, sobre billetes que se mandaron fabricar a EE. UU; si se había llevado en depósito billetes al Banco Nacional, o paquetes, bultos cuyo contenido desconocía, y que delate a personas que supieran algo al respecto.
El Jefe de las fuerzas de ocupación, demostrando su celo, ambición y angurria, amenaza al director del banco nacional, en los siguientes términos: “Si en ese banco existen papeles, documentos o cualesquiera otros efectos de propiedad o a nombre del gobierno provisorio u otro funcionario público o de individuos que formen parte del gobierno, UD. no los entregará ni dispondrá en manera alguna de ellos sin previa anuencia del infrascrito, i en cuanto le sea posible hará una relación de esos efectos”.
Según Francisco García Calderón las razones expuestas por Lynch en la carta que acompaña al bando, no explican la verdad sobre las acciones hostiles que dispuso el Jefe de las fuerzas de ocupación y que él explica indicando que estas, obedecían a su negativa de firmar un tratado de paz cediendo territorio nacional, esa era la principal razón de las medidas dispuestas.
El Presidente García Calderón señalaba que las acciones hostiles contra su gobierno se resumían en: el desarme de las tropas peruanas de Magdalena, las conferencias realizadas para el arreglo de paz entre el Perú y Chile; la ocupación de las oficinas fiscales, y las cuentas del gobierno Provisorio en los bancos y las publicaciones de la prensa, tanto en Santiago como las de La Situación vocero de las fuerzas de ocupación.
El 27 de setiembre el diario La Situación, vocero de las fuerzas de ocupación, publica su editorial “LA SITUACIÓN SE DESPEJA”, en la que se pregunta “¿Con que después de nueve meses de esperar pacientemente la organización de un Gobierno capaz de negociar la paz, descubrimos ahora que el tal Gobierno, o principio de Gobierno, no ha tenido jamas el propósito de firmar la paz? Porque querer la paz sin ceder territorio, es sencillamente no querer la paz, desde que el Perú carece absolutamente de recursos para pagar una indemnización al contado”.
En su misiva, el Presidente García Calderón le recordó a Lynch, que a partir de febrero de ese año y contando con la anuencia de los representantes del gobierno chileno en Lima, se autorizó la organización y funcionamiento del Gobierno Provisorio, lo que permitiría realizar tratos, a fin de llegar a un tratado de paz. Trascendió que Chile, no haría ningún trato con Nicolás de Piérola.
García Calderón hace notar que, desde que asumió la presidencia, realizó actos de gobierno como: la desocupación de tropas chilenas de la zona donde funcionaba su gobierno y el pago del cupo impuesto a Lima y el Callao. “Si al practicar esos actos hubiese creído yo que mi autoridad no dependía de los pueblos que me la daban, sino de las autoridades chilenas, no habría por cierto consentido en nada, ni contraído compromisos de ninguna especie…”.
García Calderón precisa que los plenipotenciarios de Chile y el general en Jefe del Ejército de ocupación trataron directamente con él, y de esta manera reconocieron tácitamente la plenitud de sus poderes, emanados por el voto popular y esa fue la razón para celebrar pactos, especialmente para el pago del cupo impuesto “…que son la emisión de un empréstito, contratado en su mayor parte con extranjeros residentes en el país, i la emisión de billetes fiscales, que son obligaciones que la nación peruana tiene que pagar”.
Pero, una parte procedente del empréstito, así como el hecho que Chile recibía billetes fiscales, significaba un reconocimiento a su autoridad y el derecho a realizar acciones de gobierno. García Calderón preciso de manera enfática su rol como presidente Provisorio “Solo el gobierno peruano puede obligar al Perú; i solo del gobierno peruano podrán las autoridades chilenas recibir en pago documentos de crédito peruano; porque yo como ciudadano de este país, no puedo emitir papeles de crédito que impongan obligaciones a la República”.
Seguidamente el Presidente provisorio hace importantes precisiones: no cree que las autoridades chilenas (Vergara y Altamirano) se dejaran engañar al recibir en pago del cupo, papel de emisión privada sin valor oficial, ni que, al no considerarlo gobierno, consintieron en que engañase a extranjeros residentes, a quienes había pedido dinero en préstamo, emitiendo billetes que carecían de valor oficial.
“El primero de estos estremos haría poco honor a la intelijencia de los señores Vergara i Altamirano; i el segundo los constituiría en cómplices de una emisión falsa, hecha por el que no tenía la facultad de hacerla”.
Quedó establecido desde el principio, que el Gobierno Provisorio había sido reconocido por las autoridades de ocupación y por el Gobierno de Chile. Inicialmente por Aníbal Pinto Garmendia y luego por Domingo Santa María.
Así, Francisco García Calderón, por respeto a las autoridades chilenas expresa: “Incapaz soi de pensar de que los señores Altamirano y Vergara puedan ser engañados por mí: reconozco su clara intelijencia; i no les haré el agravio de ponerla en duda”. Aceptar lo contrario sería poner en tela de juicio el accionar político de Altamirano y Vergara, porque habrían ayudado a cometer fraude, sacando provecho del mismo.
Muy convencido del rol que estaba desempeñando, como Presidente Provisorio, no deja de hacer notar que su autoridad provenía de la elección del pueblo, representado por los 114 notables que lo eligieron y del Congreso que había confirmado y prorrogado sus poderes, precisando que “…; i mientras esas dos autoridades no me reemplacen, soi i continúo siendo el presidente del Perú, cualesquiera que sean las emerjencias a que me vea sujeto”.
Enfatizando además que, su autoridad no dependía de la tolerancia de las autoridades chilenas, sino de la soberanía del Perú, verdadero origen de su poder, que no estaba sujeto a las autoridades chilenas y mucho menos que este hubiera desaparecido por la ocupación de una parte del territorio peruano.
El 1 de octubre de 1881, el Contralmirante Patricio Lynch, jefe de las fuerzas de ocupación, responde a la carta de Francisco García Calderón. El contenido del discurso de Lynch, está orientado a desconocer la existencia del Gobierno Provisorio y del reconocimiento de los pueblos del Perú y gobierno extranjeros.
Lynch hace precisiones en el sentido que, no reconocía ni a los representantes del Gobierno Provisorio, como ministros, como en el caso del señor Gálvez, quien se reunía a menudo con Lynch, para conversaciones y por tenerle confianza, que le hubiera agradado cultivar una amistad con Francisco García Calderón.
Según Lynch, nunca reconoció al Gobierno Provisorio como tal, porque en su consideración no estaba en su ánimo reconocer aun gobierno, “al cual veía le faltaban todas las condiciones necesarias de vida i estabilidad…”, de esta manera su intención era facilitarle el camino para que se constituyera realmente en gobierno “i a ponerse por tanto en aptitud de ser reconocido por el de Chile”.
Respecto del pago del cupo que asumió el Gobierno Provisorio, no tuvo mejor explicación que expresar, que la aceptación del pago del cupo era para salvar a los designados para este pago y que esta propuesta del Gobierno Provisorio, se hizo para ayudar a los designados, precisando el cupo impuesto fue a los vecinos y no al Gobierno. Con lo que trataba de evadir su responsabilidad.
Respecto del pago en billetes o por medio de un empréstito que realizó el Gobierno Provisorio, en consideración de Lynch, “se regularizaría con posteridad, como sucede en todos los actos de una administración que se inicia de un modo irregular, cual fue la de Ud.”.  Precisa, que su gobierno accedió en interés de proteger a los vecinos, amenazados por el cupo y las penas impuestas para quienes no cumplieran con el pago.
A la hora de cobrar los cupos e impuestos a nuestros connacionales, cuyo pago asumió el gobierno de Francisco García Calderón hasta noviembre de 1881, sí reconocían al Gobierno Provisorio como tal. No les parece, extraña e interesada esta forma de interpretar las relaciones con un Gobierno que no reconocían políticamente, pero que si aceptaban dinero en pago de impuestos. Muy interesada la posición de Lynch.
Se vivía octubre de 1881, Patricio Lynch para justificar su decisión de cesar el Gobierno Provisorio, no tiene mayor empacho en poner de testigos a dos personajes que habían regresado a Chile y minimiza el apoyo que recibía el Gobierno Provisorio de los pueblos del Perú y países como EE.UU.
“Los señores Vergara i Altamirano manifestaron en diversas ocasiones a los señores Galvez i Denegri, que si para fines del mes de marzo o mediados de abril, no había conseguido el Gobierno provisorio ser aceptado como lejitimo por una buena parte del Perú, los departamentos de la costa por lo menos, Chile no lo consideraría como gobierno, no abrirá negociaciones, ni toleraría ningun ejercicio de autoridad”.
Lynch en el colmo del cinismo y fariseísmo reconocía el perfecto derecho del Perú de constituir un gobierno en cualquier parte del territorio no ocupado. Pero, acusó a García Calderón de “grave paradojización”, tildándolo de enfermo y que sufría de grave contradicción, porque admitía en su carta, la existencia de su gobierno, en presencia de un ejército enemigo.
Lynch habría admitido reconocer el Gobierno Provisorio, si este estaba dispuesto a firmar la paz que exigía el vencedor, en otras palabras, el Gobierno de Francisco García Calderón solo sería reconocido y aceptado por Chile, si estaba dispuesto a firmar un tratado de paz con cesión territorial.
El Dr. Francisco García Calderón, demostró temple y firmeza de convicciones, porque ejerció el Gobierno Provisorio, en las condiciones que se vivía, en un escenario violento y de caos político-social, bajo un estricto control de las tropas chilenas, cumpliendo las exigencias cada vez más violentas para el pago de cupos. Supo responder a la altura de un estadista y dejó sentado su gran patriotismo.  
¿Si Chile no reconoció al Gobierno Provisorio de Francisco García Calderón como lo manifestó Patricio Lynch en su carta? Por qué fue trasladado preso a Chile. La respuesta está en que los chilenos tenían temor de él, su gobierno estaba siendo reconocido por países importantes, temían su liderazgo, su capacidad de estadista y su posición firme frente a la firma de un tratado con grave perjuicio para el Perú.
Francisco García Calderón, no aceptó nunca ceder territorio nacional, así lo hizo saber al gobierno de Chile y  sus representantes en Lima, defendió a la población que era continuamente expoliada por las autoridades chilenas de ocupación y por eso lo trasladaron preso a Chile, donde permaneció detenido y controlado por la policía secreta chilena por más de 2 años.
N de R.
En los párrafos que se han transcrito de los documentos utilizados, se ha respetado la forma idiomática de escribir de la época.
Notas:
1.      Ahumada, Pascual. Tomo V, cap. Segundo, págs. 251-255. GUERRA DEL PACIFICO, Recopilación completa de todos los documentos oficiales, referentes a la guerra. Imprenta i Librería Americana, Valparaíso. Edición 1888.
2.      Diario La Situación del 27 y 30 de Setiembre de 1881.
3.      Diario La Situación del 3 de Octubre de 1881.
·         Carta del Dr. Francisco García Calderón Presidente Provisorio al Contralmirante Patricio Lynch.
·         Carta del Contralmirante Patricio Lynch dirigida al Dr. Francisco García Calderón Presidente Provisorio del Perú de 1 de octubre.
·         Bando del Contralmirante Patricio Lynch, cesando el Gobierno Provisorio.





















martes, 11 de septiembre de 2012

El Túnel del tiempo.El Gobierno Provisorio del Dr. Francisco García Calderón Landa


El Gobierno Provisorio del Dr. Francisco García Calderón Landa (Marzo- Noviembre de 1881)

Las fuerzas chilenas ocuparon la bella capital del Perú el 17 de enero de 1881, se instalaron en el Palacio de Gobierno y desde este cómodo lugar gobernaron con mano de hierro. El dictador Nicolás de Piérola después de la destrucción de Chorrillos, la hecatombe de San Juan y Miraflores, había fugado en dirección a Canta, abandonando la ciudad a merced de las tropas chilenas. Piérola, ególatra y narcisista, creía que aun gobernaba el Perú, se aferraba al poder con uñas y dientes; pero, se había equivocado.

A instancias de las fuerzas de ocupación y requiriendo estos un representante del gobierno para iniciar las tratativas de paz, los ciudadanos  notables de Lima se reunieron para elegir un nuevo gobierno. Este se encargaría de las negociaciones de paz con las tropas enemigas.  “A impulsos de esta urgente necesidad, se han reunido los mas notables ciudadanos de Lima y ha proclamado al Gobierno Provisorio del señor García Calderón, que se levanta pacíficamente, sin más aspiración que salvarnos de la crisis  sin igual que hoy atravesamos…”. (1) El Orden 11 de marzo de 1881.

Así, se inician una serie de gestiones que dan su fruto y el 12 de marzo de 1881, se instala en Magdalena el Gobierno Provisorio del Dr. Francisco García Calderón Landa. “El Perú se encuentra en el momento más solemne de su historia, y en el pueblo de la Magdalena se inaugura hoy la sobrehumana empresa de resucitar a un país”.

En carta dirigida al general Cornelio Saavedra general en Jefe del ejército  chileno, el 12 de Marzo, el Ministro de RREE Dr. Manuel María Gálvez, pone en conocimiento de las autoridades chilenas que el Dr. Dn. Francisco García Calderón, elegido Presidente Provisorio del Perú, toma posesión del mando supremo y señala como residencia del gobierno el distrito de Magdalena.

El gobierno de García Calderón estuvo organizado de las siguiente manera: “Presidente del Consejo y Ministro de Hacienda y Comercio, Sr. D. Aurelio Denegri, Ministro de Gobierno, Policía, Obras públicas y estadística, Sr. D. Coronel D. Manuel Velarde, Ministro de Justicia, Culto, Instrucción y Beneficencia, Sr. Dr. D. Miguel Vélez, Ministro de Guerra y Marina, Sr. Capitán de Navío D. Camilo Carrillo y Ministro de Relaciones Exteriores, Sr. Dr. D. Manuel María Gálvez”. (2) Diario El Orden de 10 de marzo de 1881.

El 16 de marzo de 1881, Chorrillos entrega el Acta de adhesión al gobierno provisorio. El 17 de marzo, el gobierno de García Calderón es aceptado y proclamado en varios puntos del país, entre ellos Trujillo “(…) y el acta de los vecinos de Trujillo es la mayor patente prueba de que la gente sensata y seria del país, los que no se dejan llevar de sus propios aunque mal entendidos intereses, los que, no tiene a gloria ser indiferentes al porvenir de la Patria, se agrupan decididos bajo la bandera de la constitucionalidad, única áncora de salvación de los pueblos civilizados”. (3) El Orden 17 de marzo de 1881.

En el Acta de Adhesión de Trujillo al Gobierno Provisorio figuran miembros de la Magistratura, Municipalidad de Trujillo y vecinos notables de  esta ciudad. De esta manera desconocen el gobierno dictatorial de Piérola, tildado de arbitrario y  aceptan al Dr. Francisco García Calderón como presidente, “Todos estiman caducos los poderes que dieron al señor Piérola, desde el momento en que este no usó de ellos sino para llegar al desenlace humillante de Chorrillos y Miraflores”. (4) El Orden 17 de marzo de 1881.

El 17 de marzo se publica en la sección Oficial del diario El Orden el Acta de adhesión de Chorrillos al Gobierno del Dr. Francisco García Calderón, lo que es calificado como un ejemplo. El acta expresa su conformidad y reconocimiento, “En la villa de Chorrillos, a los diez y seis días del mes de Marzo del año de mil ochocientos ochenta y uno, reunidos los vecinos de este lugar, hemos acordado hacer una demostración de nuestro patriotismo y como medida de tranquilidad para nuestro trabajo y ejercicio de todos nuestros derechos, reconociendo como Presidente Provisorio de la república al Sr. Dr. Don Francisco García Calderón…”. (5) El Orden17 de marzo de 1881.

Durante la ocupación de Lima, las autoridades chilenas exigieron el pago de cupos, muchos de ellos llegaron a sumas elevadas, que el pueblo y los comerciantes nacionales y extranjeros tuvieron que aceptar y pagar en silencio, de lo contrario sus propiedades eran confiscadas. En marzo de 1881, las fuerzas chilenas de ocupación exigían el pago de un millón de pesos en un plazo perentorio.

El Presidente provisorio desde el momento que asumió la presidencia, debió asumir también la responsabilidad del pago de este cupo, para ello debió apelar a la ayuda de todo el pueblo de Lima y principalmente a los notables y comerciantes como expresáramos, quienes entregaban su cuota como un préstamo al gobierno. “S.E., el Presidente ha contraído el formal compromiso de entregar a las fuerzas invasoras el millón de pesos fuertes que, bajo de severos apremios, habían ellos exigido de cincuenta de nuestros compatriotas”. (6) Diario El Orden 21 de marzo de 1881.

La premura que vivía el gobierno de García Calderón para pagar el cupo impuesto por el enemigo, obligó a publicar un aviso en la Sección Oficial en el diario El Orden, en el que se solicitaba el empoce de su préstamo a todos los peruanos e indicando los bancos en que se hará ese depósito, “De orden del señor Ministro del Ramo se previene a las personas que han suscrito a este empréstito, que en el día procedan a entregar la suma que les corresponde en el Banco de Lóndres, México y Sudamérica, recabando un recibo provisional, que les será canjeado oportunamente por los certificados definitivos. Las personas que no hayan suscrito este empréstito y desean hacerlo, pueden ocurrir con tal fin a la Dirección de Contabilidad General y crédito”. (7) El Orden 23 de marzo de 1881.

Como siempre sucede, en toda colecta no faltan los denominados  ventajistas, criollos y los avispados, esa época no era diferente a la de ahora, se organizaron personas inescrupulosas que a nombre de gobierno realizaban el cobro de cupos en provecho propio, “Se ha sabido con mucho pesar que hay individuos que se han permitido tomar el nombres de S. E., el Presidente para inaugurar una colecta en favor de nuestros heridos. Con este estratagema han conseguido de algunas personas sumas respetables”. (8) El Orden, 26 de marzo de 1881.

Cuando Piérola abandonó la capital el Prefecto del departamento, también siguió los pasos del dictador. Piérola nunca tuvo la intención de quedarse en la capital para hacer frente a las tropas invasoras, defender Lima con su vida y buscar la forma de negociar la paz, según narra el diario El Orden del 21 de abril de 1881, “Si el señor de Piérola no se aleja de la capital, y se viene a ella, y apoyado por los restos de sus fuerzas, mantiene el orden, no habría desaparecido tampoco de su puesto el Prefecto del departamento, ni hubiésemos presenciado las escenas de sangre y fuego del 16 y 17 de Enero, más vergonzosas y humillantes aun para el Perú que todas las desgracias y derrotas de la guerra”. (9) El Orden, 21 de abril de 1881.

El diario de ocupación La Actualidad, del 12 de febrero de 1881, refiriéndose al dictador Nicolás de Piérola, quien había huido de la capital antes de cumplir sus deberes de gobernante, expresa “Herida de muerte en los campos de Miraflores, en donde manchó innecesariamente el pabellón de su patria con una odiosa felonía y en donde sacrifico con implacable crueldad la flor de la población limeña a su ambición y sus terrores,  la dictadura ha ido arrastrando pesadamente su esqueleto del campo de batalla a Canta, de Canta a Tarma y de Tarma a Jauja, el último refugio de las consunciones en el postrer periodo”. (10) Diario La Actualidad, 12 de febrero de 1881.

Muchas penurias hubiera evitado Piérola al pueblo peruano custodiado bajo las bayonetas chilenas, si se hubiera avocado a cumplir con responsabilidad y patriotismo el cargo que asaltó en diciembre de 1879, tras la huida de Prado, “Si, cumpliendo con su deber, hubiera entrado entonces en negociaciones con el enemigo, habría obtenido para la capital del Perú, siquiera el que la dominación extranjera no se prolongara en ella con todas sus dolorosas consecuencias”. (11) El Orden, 21 de abril de 1881.

Piérola en ningún momento aceptó que las autoridades chilenas accedieran a la petición que le hicieron los notables de Lima para conformar un Gobierno Provisorio y elegir al Dr. Francisco García Calderón como Presidente. Fiel a su estilo en todo momento se avocó a petardear este propósito.

Piérola, fue intrigante, rebelde y contestatario, hizo todo cuanto pudo por desestabilizar al gobierno de García Calderón, incluso envió una circular a los plenipotenciarios extranjeros representantes de sus gobiernos, atacando y criticándolo. Haciendo notar que él aun se mantenía al mando de la República, lo que en parte era cierto, sin embargo, observaba preocupado que, las provincias ya se estaban manifestando a favor de García Calderón y perdía poder.

“…que el Perú, representado por el Gobierno de S.E., el Jefe Supremo, a quien la nación entera acata y obedece, protesta contra todos los actos practicados o que en adelante pueda practicar el titulado gobierno provisorio localizado en la zona dominada con los ejércitos invasores; y por lo tanto, no será mi gobierno responsable en ningún tiempo ni circunstancia, de las obligaciones que nazcan de ese pupilaje administrativo”. (12) Circular del 1 de abril de 1881, firmada por Aurelio García y García secretario general de Piérola.

Llegado a este punto, es necesario recordar las razones expuestas para la conformación del Gobierno Provisorio, entre otras, se consideró que este respondía a la necesidad de un gobierno legítimamente constituido, marcando la diferencia con la Dictadura, que se dio origen después del asalto al poder, “La Dictadura fue soportada solamente por patriotas que debían callar frente al enemigo; y como hecho se inauguró, por la guerra y para la victoria, de hecho se consideraba muerta por la fuga y la derrota”. (13) El Orden, 4 de abril de 1881.

Desde diciembre de 1879, en que Piérola asumió el poder dictatorial en el Perú, nunca garantizó el triunfo de nuestras fuerzas. Más bien hizo todo lo imposible en darle al país el más grande fracaso, cooperó a la derrota de Tacna por eclipsar a Lizardo Montero a quien mezquinó su apoyo, una victoria de Montero hubiera sido el final de su dictatorial gobierno. Derribó a su antecesor Prado argumentando “que no se le había querido conceder ni el derecho de dejarse matar a la cabeza de un puñado de voluntarios”. (14) El Orden, 4 de abril de 1881.

Solo su vanidad comparable con su egocentrismo, no tuvo en cuenta que sus dotes y cualidades estaban lejanos respecto a los militares profesionales que habían recibido formación, “proclamóse más militar que todos sus generales, y no supo ni combatir, ni vencer, ni siquiera morir, sino fugar, dejando a la capital y al ejército en el más absoluto abandono; ese Gobierno, decimos, tenía derecho solo a la execración universal y había sin duda caducado, por estas y por mil otras razones”. (15) El Orden, 4 de abril de 1881.

Lo cierto es que, Nicolás de Piérola había abandonado a su pueblo en las horas más difíciles, había entregado la capital del Perú a las tropas chilenas. Gobernaba a través de decretos y circulares inicialmente desde Canta y posteriormente desde Tarma y Jauja, motivo más que suficiente para que el pueblo declarara la vacancia del cargo, que él había asaltado, “La capital abandonada por el Dictador a la clemencia de sus mismos enemigos, tenía derecho a declarar vacante el poder que tan mal había ejercido el señor Piérola, y elegir a cualquiera que pudiese salvar la sin igual situación que el país atravesaba”. (16) El Orden, 4 de abril de 1881.

En aquellos aciagos días, Lima estaba completamente ocupada por tropas chilenas. En Jauja, Piérola no descansaba en nombrar a diferentes comisionados para negociar con las autoridades  chilenas de ocupación. Al respecto el Diario La Actualidad órgano oficial del gobierno de ocupación, expresó “que jamás se aceptaría entrar en tratados de paz con el ex Dictador, cuyos poderes habían caducado, y además porque había hecho a ese país inculpaciones que no era dable aceptar, reconociéndolo como Gobierno del Perú”. (17) El Orden, 4 de abril de 1881.

Antes de proceder a la elección del Presidente del Gobierno Provisorio, los notables de Lima se entrevistaron dos veces consecutivas con las autoridades chilenas, entre ellos el Ministro de Guerra Vergara.

En la primera entrevista expusieron el objeto de su comisión, el mismo que no fue comprendido por el general Vergara, aclarada la situación la comitiva le planteó la siguiente pregunta “¿están o no resueltos definitivamente los representantes de Chile a tratar con el señor Piérola? Si están por la afirmativa, nuestros amigos y creemos que el país entero con ellos, se someten sin replica a esta solución; pero en el caso negativo, y solo en ese caso, nos ofrecemos a formar un Gobierno en Lima”. (18) El Orden5 de abril 1881.

Al día siguiente acudieron a la cita a  la hora indicada, el señor Vergara y el señor Altamirano, ambos representantes plenipotenciarios de Chile en el Perú, respondieron a la pregunta de manera reiterativa, firme y enérgica, Pueden estar ustedes seguros de que el Gobierno de Chile, jamás, por ningún motivo, aun con la promesas más lisonjeras, reconocerá al Gobierno de Piérola, ni aceptará tratar con sus enviados sobre la paz. Por lo mismo veremos con satisfacción que los vecinos de Lima formen, libre y espontáneamente un Gobierno, con el cual podamos entendernos, si es aceptado por el país”. (19) El Orden, 5 de abril de 1881.

De todo lo anteriormente expuesto se desprende que la comitiva actuó con  lealtad y solo los guiaba el bien de la patria, descartándose algún interés partidista. Otro inconveniente gravísimo que se le presentó a los notables, era la enfermedad crónica del vicepresidente general La Puerta quien no aceptó su designación como Presidente, no valieron actas firmadas ni reiteradas súplicas, “Todo se estrelló contra la voluntad inquebrantable del señor vicepresidente; ni actas firmadas por personas muy caracterizadas, ni las reiteradas suplicas de tres o más comisiones que se le acercaron, ni la influencia de sus más íntimos amigos de quienes nos valimos, nada fue capaz de cambiar su resolución negativa”. (20) El Orden, 6 de abril de 1881.

Es indudable que la conformación del Gobierno de García Calderón, afectó muchos intereses, principalmente los políticos de quienes aun reconocían a Piérola como gobernante legítimo, desconociendo su origen espurio y golpista, inicialmente algunas ciudades del interior del país, se declararon en contra del mismo. Es más, hubo protestas en Arequipa, Puno y Huaraz en contra, se firmaron actas y proclamas desfavorables a García Calderón.

El 7 de abril de 1881, el dictador Piérola desde Jauja encausa al Gobierno de Lima, decretando: “Art. 1°. Los ciudadanos que con el permiso y la ayuda de losa funcionarios chilenos se han reunido en el caserío de la Magdalena para titularse Gobierno provisorio, tan pronto como puedan ser habidos, serán juzgados en consejo de guerra verbal, por los delitos de inteligencia con los enemigos de la patria, auxilio a estos, rebelión al frente de ellos y abuso de caudales públicos”. (21) Ahumada, Pascual. Guerra del Pacífico. T V, pág. 290.

Por su parte Pedro A. del Solar, Jefe Superior, político y militar de los departamentos del sur, quien obedecía las ordenes del dictador Piérola, Decretó, “Declárese traidores a la patria a los que componen el Gobierno provisorio. Formado en la capital de la República, y a los peruanos que le obedezcan o le presten apoyo directo e indirecto”. (22) Ahumada, Pascual. Guerra del Pacífico. T V, pág. 290.

Así se forjó el Gobierno Provisorio del Dr. Francisco García Calderón Landa, contra la incomprensión de peruanos, quienes seguían los dictados de Nicolás de Piérola y no como muchos estudiosos, aseguraban ciertas las versiones, que este Gobierno había sido impuesto por las fuerzas enemigas de ocupación.

Prueba de ello es que, en noviembre de ese año, Francisco García Calderón fue conducido prisionero a Chile, precisamente, por no aceptar un tratado de paz que considerara pérdida territorial y porque su gobierno amenazaba con su legitimidad reconocida por los pueblos el Perú y otros estados extranjeros, a las fuerzas de ocupación. Permaneció dos años y medio en cárceles chilenas.





lunes, 26 de enero de 2009

De la Magdalena a Valparaíso, Vía Crucis de un presidente peruano.


El diario El Comercio del 22 de setiembre de 1905, edición de la mañana, informaba a sus lectores sobre el fallecimiento del Dr. Francisco García Calderón, insigne y sacrificado patriota, héroe civil y ex presidente del Gobierno Provisorio, durante la infausta ocupación de nuestra capital por tropas chilenas.

“Pocos minutos antes de doce de la noche de ayer, dejó de existir el Dr. Francisco García Calderón”. “(…) El Dr. García Calderón era en nuestro presente de pobreza intelectual, un rayo de luz y de ingenio del pasado. El Perú pierde, pues a un hombre que supo darle esplendor y renombre, y que luchó en el campo del derecho y de la ciencia, por la integridad del territorio nacional, tal vez con más provecho que los que lo hicieron en el campo de batalla. La República le debe un tributo de gratitud”. (1)

Mientras Nicolás de Piérola “El Califa” director de la guerra y responsable de la debacle de San Juan y Miraflores, del bombardeo, incendio y destrucción de Chorrillos, el más hermoso de los balnearios de esta parte del Continente y ante el inminente ingreso de las tropas de Baquedano, huía de Lima en dirección a Canta,. Un pueblo acongojado, avasallado, desguarnecido y abandonado por sus gobernantes, se organizaba para recibir a los invasores.

El 16 de enero de 1881 las tropas chilenas se aprestaban a ingresar a la bella ciudad de Lima, con toda su maquinaria logística y militar disponible. Así, se aprestaron a tomar el botín más rico y grande, corolario de una guerra fratricida que grupos de poder económico de Inglaterra y sus cómplices chilenos armaron contra Bolivia y Perú, para apoderarse de las riquezas guaneras de Antofagasta y Tarapacá. Finalmente el 17 de ese aciago mes, ingresaron a Lima.

Para apoyar sus operaciones militares y complementarlas con las operaciones sicológicas y propaganda, el 20 de enero de ese año, fundan los chilenos en Lima el diario “La Actualidad” que se editó e imprimió en la imprenta del diario El Peruano.

Las autoridades de ocupación no quisieron ningún trato con el dictador Piérola que había fugado, dejando Lima a merced de las tropas enemigas. Los personeros chilenos desconocieron la autoridad del dictador y se abocaron a la búsqueda de una autoridad, para firmar un tratado de paz conveniente a sus intereses.

Las fuerzas de ocupación continuaban con su labor de impregnación sicológica sobre la población. El diario La Actualidad el 12 de febrero de 1881 tituló su editorial En Jauja; en el que se describe las correrías del dictador Piérola:
“Herida de muerte en los campos de Miraflores, en donde manchó innecesariamente el pabellón de su patria con una odiosa felonía y en donde sacrificó con implacable crueldad la flor de la población limeña a su ambición y sus terrores, la dictadura ha ido arrastrando pesadamente su esqueleto del campo de batalla a Canta, de Canta a Tarma y de Tarma a Jauja, el último refugio de las consunciones en el postrer periodo”.

“La tisis de la dictadura no es alegre. Va acabando en ahogos de tinta y siembra de decretos la montaña, en las convulsiones de la agonía. (…)”. (2)

En Lima se formó diversas agrupaciones de personas notables, resueltas a dar solución a la situación acéfala del gobierno peruano. El 22 de febrero de 1881, se reunieron ciento catorce notables de Lima bajo la Presidencia de Aurelio Denegri, para deliberar sobre la grave situación del país y la necesidad de encontrar una solución al problema existente.

Después de larga discusión decidieron: “Primero, que ha llegado el caso de constituir un Gobierno Provisorio; segundo que ese gobierno debe ser unipersonal; tercero, que se sujetara a la Constitución de 1860; cuarto, que se faculta ampliamente al gobierno provisorio para adoptar las medidas necesarias en materias de Hacienda; y quinto que el gobierno convocara la reunión de un Congreso, dentro de la quincena siguiente”. (3)

Luego se procedió a la votación para elegir al representante, el resultado fue 104 votos a favor del Dr. Francisco García Calderón. El 10 de julio de 1881 el Congreso confirmó la elección de Francisco García Calderón como presidente del Gobierno Provisorio.

El presidente García Calderón se abocó a buscar la mejor forma de afrontar las exigencias del general chileno Saavedra, quien había impuesto un cupo por un millón de pesos, pagaderos en un plazo de 8 días, bajo la amenaza de destruir las propiedades de las 50 personas, que los chilenos habían designado para este pago. Por temor, los propietarios habían abandonado todo a merced de las tropas enemigas.

El emisario chileno para el tratado de paz fue el Plenipotenciario Joaquín Godoy quien exigió a nombre de su gobierno, realizar las conversaciones con García Calderón directamente, pese a que su nivel era con el ministro de RREE Dr. Gálvez. Entre las exigencias planteadas por Godoy al presidente García Calderón estaban: “Cesión territorial desde la Quebrada de Camarones al Sur, pago de millones por gastos de guerra y varias otras garantías”. (4)

El gobierno Provisorio enfrentó una situación económica de guerra, muy difícil, pero además, se vio en la imperiosa necesidad de celebrar un contrato con el “Credit Industrial” de Paris. Se utilizó como garantía la venta del guano y salitre, el que permitía asegurar el servicio integro de la deuda externa y el pago de una indemnización 80 millones de pesos.

El fuerte acercamiento que García Calderón tuvo con los plenipotenciarios de diferentes países como: EEUU, Costa Rica, Uruguay, Suiza y Dinamarca cuyos gobiernos reconocieron su autoridad, fue el inicio de una corriente de simpatías a su gobierno que crecía entre los representantes extranjeros, que a las autoridades de ocupación no pasó desapercibida.

El diario La Situación, fue el segundo diario que publicaron las fuerzas de ocupación en Lima. Reemplazó a La Actualidad, que fue desactivada por las autoridades chilenas. La imprenta del diario El Peruano donde se imprimía, fue desmantelada y transportada a Chile. El 4 de junio de 1881 este diario publicó su primer número.

Basta revisar parte del contenido de su primer número, para darse cuenta que era un diario sumamente agresivo, que trasuntaba las verdaderas intenciones de sus autoridades. Su lenguaje era provocador y servía como un medio de propaganda para las fuerzas enemigas. Ese primer número decía entre otras cosas: “Diario nacido en tierra extranjera, lejos de la patria, de los que le dan la vida, tiene, necesariamente, la nacionalidad de su bandera. La Situación nace bajo el estandarte de Chile y centinela destacado de avanzada de su prensa en el Perú, su pensamiento y su palabra procurará que sean el pensamiento y la palabra de los suyos.” (5)

El Congreso se instaló el 10 de junio de 1881 en la Escuela de Clases en Chorrillos, construcción que no fue devorada por el incendio, como las demás, porque aviesamente los chilenos la utilizaron como hospital para curar a sus heridos. En esta sesión los congresistas ratificaron la elección de Presidente a favor del Dr. Francisco García Calderón.

Días previos a su arresto, el Dr. Francisco García Calderón citó al Congreso para una sesión secreta en su domicilio en Lima. A esta cita llegaron la gran mayoría de congresistas, burlando el patrullaje de las tropas chilenas. García Calderón planteó la elección de un Vicepresidente, quizás previendo que las autoridades chilenas endurecerían sus medidas contra él. Se eligió a Lizardo Montero, quien ejercería el cargo en su ausencia. Luego de esta sesión el Congreso se disolvió.

El 5 de setiembre de 1881 fueron desarmados los pocos gendarmes residentes en la Magdalena, de nada valió la protesta del presidente ante este atropello. Lynch ordenó el 26 tomar posesión de la Caja Fiscal y embargar los fondos del gobierno en el Banco de Londres. Dos días después decretó por bando la suspensión del ejercicio de toda autoridad, que no estuviera establecida por el cuartel general chileno. La detención de García Calderón sería la siguiente medida.

Antes de partir hacia Chile en calidad de preso, García Calderón firmó el decreto de trasmisión de mando al Contralmirante Lizardo Montero y comunicaciones a los coroneles La Torre y Cáceres a quienes recomendaba el reconocimiento del gobierno Provisional.

La triste despedida del Dr. Francisco García Calderón puede percibirse al leer parte de su proclama a la República. “Esta medida violenta, dijo, ha sido dictada contra mí por la energía con que he defendido la integridad del territorio y la soberanía de la nación. Siendo la víctima de tan noble causa, voy al extranjero con la satisfacción del deber cumplido, y llevo la convicción profunda de que la obra comenzada por mi llegará a término feliz por acción del señor Vicepresidente don Lizardo Montero, quien, por el hecho de mi prisión, queda encargado del mando”. (6)

Patricio Lynch pretextando que el presidente García Calderón “había continuado ejerciendo actos de gobierno”, ordenó su detención inmediata, así como la del Ministro de RREE Dr. Manuel M. Gálvez. La madrugada del 6 de noviembre de 1881 fueron embarcados en el buque chileno Almirante “Cochrane” hacia Pisco, luego fueron abusivamente trasbordados al transporte “Chile” que los condujo a Valparaíso.

El Dr. Francisco García Calderón relata los momentos en que es capturado y conducido a destierro “El 6 de noviembre de 1881 fui reducido a prisión en Lima por las autoridades chilenas que ocupaban esa ciudad. Varias son las causas que se han atribuido a esa arbitraria medida; pero la única verdadera es que el gobierno de Chile se persuadió de que yo no estaba dispuesto a firmar tratado de paz con cesión de territorio”. (7)

El Dr. García Calderón fue hostilizado, amenazado y el gobierno de ocupación creyó haberlo reducido a la impotencia, debido a las restricciones violentas que aplicó al indefenso presidente peruano. Porque abusivamente no solo dispuso el desarme de las tropas, sino que, cerraron la oficina donde atendía, le quitaron el territorio libre de la Magdalena y Chorrillos, se apoderaron de dinero que estaba depositado en el Banco de Londres, Méjico y Sudamérica y le prohibieron ejercer su autoridad dentro del territorio ocupado.

El gobierno de ocupación al apreciar, que no podría vencer la voluntad de lucha del presidente García Calderón, inició una campaña inmisericorde con la prensa a su disposición. La prensa adicta a las fuerzas de ocupación lo declaró loco, “y dijo que estaba poseído de la monomanía del poder supremo”.

Pero, recordemos que nuestro país en setiembre de 1881, presentaba el siguiente aspecto: “toda la Costa en poder de las fuerzas chilenas y el resto del territorio por las fuerzas que sostenían a Nicolás de Piérola, gobernante del Perú por derecho divino”. (8)

Mientras tanto, en el interior del país, los pueblos de Arequipa, Moquegua, Puno y Cuzco reconocieron al gobierno Provisorio y desconocieron a Piérola. Esta decisión patriótica cambió la situación del gobierno Provisorio, porque ya no era el Gobierno de la Magdalena, sino un régimen que se fortalecía, al disponer de una buena porción territorial, donde las fuerzas chilenas no tenían control.

Francisco García Calderón podía trasladarse al Sur y ejercer su mandato desde Arequipa. Aquí hubiera aglutinado a las fuerzas organizadas, dispersas y a las del centro del país que lideraba Cáceres. Hubiera liderado la resistencia conjunta. Pero, el enemigo se percató de esta maniobra y lo redujeron a prisión. He aquí la verdadera razón de su detención y destierro del país.

A García Calderón le dieron un plazo de 24 horas para arreglar sus asuntos personales. Al destierro lo acompañó uno de sus edecanes, el Comandante D. Pedro Garezón. García Calderón relata “Cuando entré al Cochrane, la oficialidad de este buque estaba muy satisfecha, porque se les había dicho que debían conducirme a Valparaíso”. Posteriormente le informaron que solo lo llevarían hasta Pisco, donde trasbordaría a otro buque.

Esta era una forma de hacerle entender a García Calderón y al pueblo peruano, que las autoridades chilenas de ocupación, no lo consideraban más como Presidente. Por tanto debía ser conducido a Chile como cualquier prisionero.

De un buque de guerra bien mantenido, pasó a un transporte sucio, maloliente, en el que había enfermos, delincuentes, oficiales destituidos y todo lo malo que es repatriado por inservible. El capitán del barco, dispuso que sus alimentos los pasara en su camarote y les suplicó que en la noche cerraran las puertas con llave, para evitar robos y atropellos de sus huestes.

El 16 de noviembre de 1881, Francisco García Calderón, presidente del Perú, desembarcó en territorio chileno. Se abría otro capítulo en su vida, una vida cargada de abusos indignos para un presidente, sufrimientos y vicisitudes. Una verdadera pesadilla y un calvario, que solo él con su extraordinaria sensatez, perseverancia y fortaleza moral, supo sobrellevar dignamente hasta el final de su encierro, que fue en mayo de 1884, siete meses después de la firma del tratado de Ancón del 20 de octubre de 1883. Permaneció preso 2 años y 6 meses.

El Dr. Francisco García Calderón viajaría a la Argentina, luego a Europa y finalmente “regresó al Perú en junio de 1886. Una compacta multitud de todas las clases sociales lo recibió en el Callao; la formaban las autoridades, jefes, oficiales de mar y tierra, muchas personas distinguidas del Poder Judicial, del Congreso, de la Universidad, de los Consejos Provinciales, del Clero, Artesanos, etc. La ovación duró hasta su domicilio”.
Notas:
(1-3-4-6-7-8) García Calderón, Francisco. Memorias del Cautiverio, Librería Internacional del Perú S.A. 1949.
(2-5) Castro, Arturo. La Prensa limeña en la guerra con Chile. Editorial de la UAP. 2008.
Fotografía: http://www.adonde.com/presidentes/1881calderon.htm&usg
Pubicado en el Diario La Razón. Lima-Perú. 28 enero 2009. con el título. García Calderón, desterrado y cautivo en Chile por negarse a firmar la paz con cesión de territorio.

viernes, 10 de abril de 2020

BATALLA DE TARAPACÁ VERSIÓN CHILENA. DIARIO LA SITUACIÓN

Estimados amigos de la red:
Publico esta composición fotográfica, sobre la Batalla de Tarapacá, versión chilena, publicado por el diario La Situación en noviembre de 1881
Su lectura les permitirá sacar muchas conclusiones sobre el comportamiento noticiosos de la prensa chilena en Lima.

"El 4 de junio de 1881 se publicó el primer número del diario La Situación. Segundo diario fundado por las autoridades chilenas de ocupación. Se publicó hasta el 30 de mayo de 1882, en un total de 302 ejemplares". Tomado de la obra "La Prensa de ocupación" Lima, 1881-1883, de Arturo Castro.

martes, 31 de marzo de 2020

1881, CHILE TUVO LA OSADÍA DE QUERER IMPONER UN PROTECTORADO EN PERÚ



¿Qué entendemos por Protectorado?
En el Derecho Internacional Público. Se trata de una relación jurídica convencional entre dos Estados, en que el Estado protegido concede al Estado protector, el derecho de gestionar sus asuntos exteriores y de intervenir en su administración, a cambio del compromiso por parte de este último de defenderlo.

El protectorado puede surgir de un acuerdo entre dos o más Estados o del convenio entre un Estado y otro débil que no cuenta con las instituciones necesarias para ejercer su soberanía. En un protectorado suelen convivir autoridades de ambos estados.

“El protectorado suele implicar que un Estado fuerte brinda protección a otro más débil o a una entidad menor, actuando en el territorio del protegido”. El Estado protector por cumplir esta función suele recibir diferentes beneficios. El Estado protegido conserva cierta autonomía, el protectorado implica el dominio del poderoso sobre el débil.

Los conceptos de geopolítica se desarrollaron en el planeta a partir de las teorías de investigadores, militares y geógrafos de principios del S XX como: RATZEL, HAROLD MACKINDER geógrafo inglés, que en 1904 presentó su trascendental trabajo “El eje geográfico de la historia”, y el jurisconsulto político sueco RUDOLF KJELLEN, quien sostuvo que, el Estado nacía, crecía y moría en medio de luchas y conflictos biológicos.

Karl Ernst Haushofer, fue político, militar, geógrafo alemán, principal ideólogo del Lebensraum, nos ilustran sobre la constitución y desarrollo del Estado: El Heartland, Hinterland y las Fronteras. El Heartland o Núcleo vital de un Estado está conformado por: El Poder Económico, Político y Militar.

El escenario caótico en lo político, social y administrativo que vivía el Perú en su Heartland (Lima) fue descrito por dos enviados políticos especiales del gobierno chileno de Aníbal Pinto Garmendia, para tratar los asuntos de la firma del tratado de paz. Estos dos personajes a quienes no se identifica; pero, bien podrían ser dos de los que estuvieron en las conferencias de Arica: José Francisco Vergara y Eulogio Altamirano Aracena.

El 17 de enero de 1881 las tropas enemigas ocupan la capital del Perú, el 18 es el aniversario de la fundación de Lima. El 20 de enero de ese año y a tres días de la ocupación de Lima, los chilenos publican el primer diario de una serie de 4, que se publicarán a lo largo de la ocupación del Perú.


El diario de ocupación La Actualidad, fundado en Lima el 20 de enero de 1881, publicó el día 1 de febrero de 1881, su Editorial: “Sostener el billete”. En ella aseguraba a la opinión pública de Lima lo siguiente:

“Es indudable que el principal deber y el principal encargo de las autoridades chilenas en el Perú consisten en velar por los intereses de Chile. Ante esto las demás consideraciones son ligeras, o por lo menos no hay probabilidad de que prevalezcan”. (1)

Durante la ocupación de Lima por las fuerzas enemigas, Chile pasó a administrar los ingresos por impuestos que se cobraban en los puertos y caletas de la costa peruana ocupada, impuestos y patentes, ingresos de la venta del guano de las islas especialmente de la isla Lobos, impuestos de guerra, intervención en centros mineros y principales ciudades del país y un largo etc.

Para marzo de 1881 el entonces coronel Andrés A. Cáceres se encontraba en algún lugar de Lima recuperándose de sus heridas derivadas de la batalla de Miraflores. El 15 de abril se embarcó en el ferrocarril para trasladarse a Chicla y desde aquí a Jauja, donde se entrevistó con Nicolás de Piérola iniciando la organización del ejército del centro, al que a lo largo de ese año se sumarían veteranos de Chorrillos, Miraflores y jóvenes voluntarios a lo largo del valle del Mantaro.

El 12 de marzo de 1881, es elegido el Dr. Francisco García Calderón Landa presidente provisorio del Perú, por una junta de notables de Lima y Callao, luego de una larga negociación con los representantes políticos en Lima del presidente Aníbal Pinto, quienes finalmente dieron su aceptación, negando toda posibilidad de negociación con Nicolás de Piérola.


En nota reservada con fecha marzo de 1881, que se sometió a conocimiento de dos representantes del Gobierno chileno en Lima, exponía crudamente la crisis política que vivía el país, “La situación no mejora. No se encuentra entre los hombres públicos del Perú uno solo que se atreva a adelantarse para tratar de encarrilar el convoy del estado (…)” (2)

Según el informe, los autores consideraban que el dictador Nicolás de Piérola aún mantenía su prestigio al interior del Perú, indicaban que su gobierno era acatado por sus fieles amigos, también por sus enemigos políticos quienes apoyaban más por temor a ser considerados traidores, en caso de regreso de Piérola a Lima. Esta apreciación no era del todo cierta.

Frente a ello se abría la necesidad de normalizar la situación y para ello planteaban que Piérola dándose por vencido, debería reconocer la imposibilidad de continuar la resistencia, pues en opinión de ellos, el dictador carecía de hombres, dinero y lo que es más importante: armas y municiones, y por esta razón Nicolás de Piérola debería “deponer las armas y mostrarse grande en la adversidad, firmando una paz que reclama el bienestar de ambas naciones”. (3)

Caso contrario, si Piérola se negaba a esta posibilidad de rendirse y firmar el tratado de paz impuesto, afirmaban que, “lo único que queda para Chile es organizar un sistema de gobierno provisional y resignarse a mantener PROTECTORADO MAS O MENOS PROLONGADO sobre la capital o litoral del Perú (…)”. (4)

No era descabellada esta idea de los chilenos. Crear un Protectorado en Perú, les facilitaría todas sus actividades administrativas del potencial del país. Además, bajo la justificación que esta guerra les había costado grandes sacrificios y dinero, no se sentirían satisfechos y “(…) quiera contentarse con una victoria estéril. Exigirá del Perú la compensación de sus gastos de guerra (…)” (5)

El análisis también aborda la problemática de la crisis hacendaria del Perú, y que esta situación venía de años atrás, tiempos de despilfarro, la mala administración de los gobiernos pasados, y sumados a la guerra actual, con sus ingresos fiscales absorbidos por la maquinaria chilena. La situación económica del Perú era tan calamitosa, que los chilenos se preguntaban "¿De dónde puede sacarse hoy una contribución de guerra?". (6)

Para conocer la situación que atravesaba el Perú, el informe aseguraba que desde 1873, los residentes habían perdido el 95 % de su capital, es decir quienes disponían “de 1,000,000 de soles podía con ellos comprar 187,000 libras esterlinas. Hoy la misma cantidad le proporciona menos de 10,000 libras esterlinas” (7)

Los gobiernos pasados nunca pusieron coto a la emisión de moneda que carcomía el crédito del Estado, de los particulares y sembró la ruina al país y Europa cerró los créditos y empeoró la suerte de los gobiernos. Igual situación atravesaban los bienes raíces que sí estaban afectados, dado que los arriendos del presente eran los de 10 años atrás. “cuando no han disminuido, y los dueños de fincas han tenido que resignarse a la par que los tenedores de papeles a ver disminuir su entrada día por día.

El informe hace una crítica a la manera cómo los gobiernos del Perú han manejado la cosa pública, siendo la principal causa de su crisis las deudas contraídas por préstamos, la emisión del papel moneda sin respaldo, las grandes obras no terminadas, la creación de industrias implementadas con préstamos, los préstamos hipotecarios “no sobre el valor del terreno, como aconsejaría la prudencia sino sobre el valor estimado de las haciendas incluidas las cosechas” (9)

Critica la miopía política de los gobernantes anteriores que dispusieron la fabricación del papel moneda en cantidades ilimitadas, “pues con él salvaban las deudas del día y se mantenía contento al ejército y a los pensionistas de palacio”. (10)

Frente a esta situación desastrosa el informe sostenía, que se debía implementar principios de moralidad, de orden y de trabajo, precisando que, quien se hiciera cargo del gobierno debería responsabilizarse de hacer una obra de reconstrucción ardua, pero no imposible, asegurando que ese trabajo llevaría al Perú a su regeneración y prosperidad.

Para lograr la prosperidad proponía que los peruanos debían abandonar los golpes, revoluciones, respetar la propiedad de extranjeros y nacionales, entender que para progresar era importante un buen gobierno; pero, un gobierno del pueblo no de un circulo de amigos y se debía respetar la dignidad del trabajo.
Esta tarea monumental no se puede hacer de la noche a la mañana, enfatizando que este cambio en la forma de pensar y de ser del pueblo peruano, requería de una autoridad que, “por mucho tiempo todavía tendrá que intervenir directamente en los asuntos del Perú, mucha también la seguridad de una prensa hábil y concienzuda”. (11) Se refiere naturalmente al gobierno de Chile y su ejército.

Seguidamente como si vivieran un sueño forzado por el optimismo y su vanidad de creerse dioses o autoridad supremo por encima del bien y del mal, precisaron que, obtenida y asegurada la paz, los capitales extranjeros regresarían volando, para contribuir al desarrollo, las obras inconclusas como los ferrocarriles del norte y sur, reiniciarán sus trabajo paralizado por la guerra, y “con ellas principiará una época nueva de prosperidad sólida, basada sobre la paz, la industria y el trabajo” (12)

Después de plantear un escenario favorable a sus intereses fenicios, como regresando de un sueño, retornan a la realidad de su análisis y abordan la problemática del pago de la indemnización de guerra, fin supremo de Chile, y se preguntan: ¿Cómo conseguir el pago de la indemnización de guerra, que exigirá Chile de todas maneras, proponen, “se presentan tres caminos: la coerción individual, la administración chilena de las rentas del país y la formación de un gobierno provisional, apoyado por las fuerzas de ocupación”. (13)

La primera solución traería como consecuencia la molestia de la población contra las autoridades, molestia para los ejecutores y estéril en su aplicación y resultados. Aunque después se comprobó que fue muy beneficioso para el enemigo. Respecto de la segunda propuesta, afectaría la dignidad del país ya mellada por la ocupación, conquistado y sin poder manejar siquiera sus recursos. Aunque la realidad mostraba que, los chilenos controlaban y administraban los recursos del Perú.

Respecto de la tercera propuesta, los chilenos promocionaron, levantando el ego al dictador Nicolás de Piérola, indicando que este personaje era el más indicado por su influencia en la población, acordaron llamarlo para que de inmediato regresara a Lima y haga un tratado de paz formal y duradero con Chile, par evitar revueltas y protestas, “Chile le prestaría eficaz apoyo, manteniendo guarniciones más o menos fuertes” (14)

Sin embargo, la verdadera intención de este documento, era la económica, la exigencia del pago de una deuda de guerra que ya estaban cobrando en cada pueblo, al indicar que, “el primer acto de este gobierno sería señalar las contribuciones, sean directas o indirectas, que habrá que poner a un lado para la amortización de la deuda de guerra, y de velar, con escrúpulos fidelidad, a su recaudación y aplicación”. (15)

El año 1879 las aduanas peruanas produjeron por concepto de pago de aranceles casi 8 millones de pesos. Para marzo de 1881, calculaban para fin de año un ingreso de 10 millones, con una audacia a prueba de todo afirmaron que, con una economía bien llevada, rígida, una administración correcta de los fondos fiscales “el Perú al cabo de 10 años, presentaría como la Francia, el espectáculo grandioso de una Nación que a fuerza de trabajo y ahorro habrá sacudido las cadenas del invasor”. (16)

Termina el informe de marras, con una exhortación, una arenga a la población del Perú, al asegurar que todas esas medidas de llevarse a cabo el final sería feliz para Perú,“Cumplidos lealmente sus compromisos, normalizando su modo de vivir, el Perú se encontraría entonces purificado, regenerado y feliz” (17)

Si esta situación fue descrita hasta marzo de 1881, lo cierto es que Chile, su pueblo, sus autoridades y su prensa en Santiago, Valparaíso y en el Perú promovían la creación de un Protectorado en Perú.



Se vivía el mes de octubre de 1881 y este plan nunca fue abandonado, fue postergado, tan es así que el 13 de octubre de 1881, el diario La Situación, segundo diario fundado por el enemigo en Lima, publica su editorial titulado “EL PROTECTORADO”, en el que sostienen la necesidad de crear un protectorado en Perú:
“Desde algún tiempo a esta parte, algunos de los diarios de Chile han venido hablando con insistencia del protectorado chileno en el Perú.

Todo este cuadro sombreado aquí y allá por los pelotones de montoneros que asoman el país, presenta el estado de desesperante descomposición en que se encuentra el Perú, y demuestra que no pueden fundarse esperanzas de que, abandonado a sus propias fuerzas, puede constituir algo como un gobierno para su reorganización política y administrativa”. (18)

La prensa de ocupación, en este caso el diario La Situación siguiendo directivas de Santiago y de Patricio Lynch continúa su campaña promocionando la creación de un Protectorado de Chile en nuestro país.

El 14 de octubre de 1881, el diario La Situación publica su editorial “EL DIAGNÓSTICO”
Sostiene en ella que en Chile se habían demorado en entender y comprender la verdadera situación del Perú, celebraban que la opinión por fin había conocido la realidad, para justificar la creación de su famoso Protectorado, afirmando lo siguiente:

“El Gobierno, por su parte, ha tentado varios tratamientos de curación a fin de llegar cuanto antes al resultado apetecido, ora empleando la dureza en pequeñas dosis, ora contemplaciones que solo se tienen con los niños regalones y los enfermos caprichosos.
Pero, un año ha sido, harto lo sabemos ya, todo intento, aún los más generosos, para encarrilar en la razón a este paciente, no tan obcecado como desesperanzado de sí mismo, que se abandona cual masa inerte a nuestras manos. 
¿Qué hacer en este caso extraño, de tamaña indolencia o servidumbre? Se ha dicho la opinión.
Y de todos los labios ha salido esta receta. EL PROTECTORADO”. (19)


De lo anteriormente expuesto, podemos establecer que el plan chileno de crear un Protectorado chileno en Perú duraría 10 años, lo tenían bien planeado al más mínimo detalle, especialmente la recaudación de fondos que limpiamente trasladaban a Chile.

Qué hizo que este plan se frustrara, varios factores: La negativa de Nicolás de Piérola para ocupar el gobierno nuevamente, había condicionado su aceptación pidiendo se negociara con la misión consular, la elección del Dr. Francisco García Calderón como presidente provisorio con anuencia de las autoridades chilenas, la acción de las guerrillas de Cáceres cercando Lima y la disposición del presidente chileno para ocupar Jauja y Arequipa al ver que se había descuidad y las informaciones indicaban el crecimiento del ejercito del centro y de las guerrillas, que unidas lucharían a partir del siguiente año al mando de Andrés A. Cáceres.


Notas:
1. Editorial. Diario La Actualidad. 1 de febrero de 1881. Castro, Arturo. “La prensa de ocupación. Lima 1881-1883. Edición 2008.
(2 al 17) Ahumada, Pascual. GUERRA DEL PACIFICO. T V. Cap. III. Pág. 275. IMPRENTA Y LIB. AMERICANA. DE FEDERICO T. LATHROP. 1888.
(18) Diario La Situación. Editorial 13 de octubre de 1881. Hemeroteca UNMSM.
(19) Diario La Situación. Editorial 14 de octubre de 1881. Hemeroteca UNMSM.

miércoles, 25 de marzo de 2020

COMUNICADO DE LA ALIANZA POR LA REIVINDICACIÓN DE LAS FUERZAS ARMADAS Y PNP




Alianza por la Reivindicación de las FFAA y PNP

COMUNICADO Nº 004-2020-ALIANZA
Lima, 24 de marzo de 2020

Al revisar la sentencia del Tribunal Constitucional, sobre la demanda de inconstitucionalidad del DLeg 1132, presentada por seis mil ciudadanos, contenida en el Expediente 0002-2016-PI/TC, encontramos expresiones que nos orientan hacia el pensamiento de los actuales magistrados, respecto a las pensiones que percibimos quienes estamos incursos en el régimen del DL 19846; las mismas que bien vale la pena analizar y aclarar desde nuestro punto de vista.

PRIMERO: En el punto 14, los magistrados indican que “Cabe recordar que este Tribunal ha señalado en el fundamento 22 de la Sentencia 0020-2005-PI/TC y 0021-2015-P 1/TC (acumulados), que una norma incurre en una infracción constitucional de forma en tres supuestos:
a.     Cuando se produce el quebrantamiento del procedimiento legislativo previsto en la Constitución para su aprobación;
b.   Cuando se ha ocupado de una materia que la Constitución directamente ha reservado a otra específica fuente formal del derecho; y
c.       Cuando es expedida por un órgano que, constitucionalmente, resulta incompetente para hacerlo.

Al presentarse la demanda de inconstitucionalidad de la Ley 30683, el punto principal en el que se apoya el Ejecutivo, es en el art. 79 de la Constitución donde se indica que “los representantes ante el Congreso no tienen iniciativa para crear o aumentar gastos públicos”, pero resulta que si bien existe un importante monto para cubrir la equiparidad de todos los pensionistas del régimen del DL 19846, debe entenderse que la Ley 30683 no incurre en iniciativa de gasto, puesto que solo corrige desde el punto de vista legal, la inobservancia del gobierno de turno, al no aplicar en forma uniforme lo que dispone el DL 19846, pues se debió tener en cuenta que la Primera disposición final y transitoria de la Constitución específica que “por razones de interés social, las nuevas reglas pensionarias, establecidas por ley se aplicarán inmediatamente a los trabajadores y pensionistas, de los regímenes pensionarios del Estado, según corresponda”.

SEGUNDO: El art. 2do del DLeg 1133, es claro cuando dispone que “Declárese que el presente Decreto Legislativo no afecta de modo alguno los derechos y beneficios de personal activo y pensionistas de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional del Perú que actualmente pertenezcan al régimen del Decreto Ley N° 19846, manteniéndose para ellos las mismas condiciones y requisitos establecidos en el citado Decreto Ley y sus normas.” Es decir las pensiones de todos los que pertenecen al Régimen del DL 19846 deben ser iguales de acuerdo a los requisitos que se precisan en este DL, en consecuencia la Ley 30683 solo corrige la arbitrariedad del Ejecutivo al establecer pensiones diferentes entre los que obtienen la condición de pensionistas después de la entrada en vigencia de los Decretos Legislativos 1132 y 1133 y los que lo hicieron antes; en consecuencia no se puede hablar de iniciativa de gasto por parte del Congreso, puesto que actuó dentro de sus facultades.

TERCERO: En el punto 37 los magistrados señalan que “Este órgano de control de la Constitución tiene resuelto que la discriminación es aquel trato diferente y arbitrario que le impide a la persona acceder a oportunidades esenciales a las que otros, en su misma condición, tienen acceso (Sentencia 0090-2004-AA/TC, fundamento 43).” Pues bien, las condiciones de trabajo y los requisitos para acceder a la pensión de todos los que pertenecen al Régimen del DL 19846 son exactamente iguales, en consecuencia no debe haber diferencia entre las pensiones entre los que salieron antes y los que salieron después, de la entrada en vigencia de los Decretos Legislativos 1132 y 1133.

CUARTO: En el numeral 52, los magistrados interpretan que “la diferencia radica en que los actuales pensionistas del Decreto Ley 19846, que adquirieron dicha calidad con anterioridad a la entrada en vigor del Decreto Legislativo 1132, prestaron servicios en un régimen laboral distinto al régimen laboral establecido en este último”.
Hasta donde entendemos el Decreto Legislativo 1132 es una ley de remuneraciones y por tanto es aplicable solo al personal en actividad, pero no establece ningún régimen laboral, los regímenes laborales de militares y policías están establecidos por sus Leyes y Reglamentos y son muy distintos a los de otros servidores públicos, puesto que están sometidos a un alto riesgo de vida, a prestar servicios las 24 horas -de ser necesario-; en épocas de emergencia están en la obligación de trabajar durante todo el tiempo que duren las mismas, no importa si se trata de días, semanas o meses; deben asistir al lugar geográfico donde sean requeridos o por disposición de sus comandos, prestar servicio en lugares inhóspitos y alejados de sus familias, etc. Y todo esto, como deben comprender los señores magistrados del TC, está comprendido dentro de su régimen laboral que no establece una simple Ley de Remuneraciones.

QUINTO: Mucho insisten algunos magistrados en que se pretende que las pensiones sean iguales a las remuneraciones; es fundamental que antes de dictar sentencia los Señores Magistrados del Tribunal Constitucional entiendan -y no nos cansaremos de recalcar- que lo que la Ley 30683 lo único que hace es que, todos los pensionistas del Decreto Ley 19846, que cumplen con los requisitos que en éste se establecen, tengan los mismos montos pensionarios, puesto que les asiste el mismo derecho; asimismo, que las pensiones no son iguales a las remuneraciones y que lo único pensionable es la denominada Remuneración Consolidada, la cual constituye tan sólo el 59% del total de la remuneración que percibe el personal en actividad en sus distintas jerarquías y grados.

COMISIÓN EJECUTIVA
ADOFAIP- ADOFERS-ASANP – ASOMAR - ASOFER.GRP -ASORPIP – ASTSOEPFFAA.CUSCO - APCPMP - ATSIFAP – ATSIFAP.PIURA – ATSIFAP.CHICLAYO – ATSIFAP.CALLAO – ATSIFAP.PISCO – ATSIFAP.AREQUIPA – ATSIFAP.IQUITOS – ASTYSOREP – ASTYSOREP.SULLANA – ASTYSOREP.LAMBAYEQUE – ASTYSOREP.HUARAZ– ASTYSOREP.TRUJILLO – ASTYSOREP.ICA – ASTYSOREP.AREQUIPA – ASTYSOREP.MOQUEGUA – ASTISOREP.TACNA – ASTYSOREP.PUNO – ASTYSOREP.CUSCO – ASTYSOREP.HUANCAYO – ASTYSOREP.IQUITOS – ASPIP - AVISTOMAR – AS. 21 DE MAYO – CACOP – COM.COOR. – COGRP – COMIPOL.PIURA – COMIPOL.TUMBES – FREUMILPOL.AREQUIPA – FEDERPOL – AMHOLE - INT’L POLICE ASSOC.SP. –– ASPIP – APOFEP - ASMAFAR-
Pasaje CRL. César CANEVARO Nº 190, Of. 205; Urb. Las Gardenias; Santiago de Surco. Cel. 961992149.-952960141: Email: alianza_secretaria_ejecutiva@hotmail.com