PRIMER PLANO DE EL OPERA HOUSE-SYDNEY- AUSTRALIA

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jueves, 22 de octubre de 2026

Rumbo al polígono de tiro. Crónica de una jornada histórica: octubre de 1976

 


Rumbo al polígono de tiro

Crónica de una jornada histórica: octubre de 1976

Por: Arturo Castro

Era junio de 1976, el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez bullía con la presencia de una numerosa delegación militar peruana; quienes conversaban amenamente con sus familiares, ese día se embarcaban en un avión de la línea aérea Aeroflot para viajar la ex Unión de Repúblicas Soviéticas, en misión de estudios.

Nuestro destino inicial era Moscú, capital de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Viajábamos para recibir preparación especializada en material de defensa antiaérea, particularmente en el sistema de misiles Pechora. Abordamos un avión de Aeroflot, la línea aérea de bandera soviética, sin imaginar todavía la extensión del recorrido que teníamos por delante.

El viaje duró más de veinticinco horas, con varias escalas para el abastecimiento de combustible. La primera fue en Santiago de Cuba, donde permanecimos más de cuatro horas y realizamos un breve recorrido por algunos lugares de la ciudad. Después continuamos hacia Lisboa-Portugal y, más tarde, hacia Fráncfort Alemania del Oeste. Finalmente llegamos a Moscú.

Por razones de seguridad, el avión de Aeroflot quedó estacionado lejos de la principal zona de desembarque. Todos creíamos que allí terminaba el largo periplo, pero estábamos equivocados. Nos hicieron abordar un avión militar soviético y, después de varias horas de vuelo bajo el intenso ruido de sus hélices, aterrizamos en un campo apartado. Cada uno descargó su propio equipaje y luego proseguimos en camiones por una vía carrozable hasta un campamento militar que nos recibió con un amanecer gris.

Grande fue nuestra sorpresa al llegar al campamento militar de Yangayá. Su aspecto austero nos recordó los campamentos para prisioneros: no tenía cerco perimétrico, aunque una torre elevada era vigilada por turnos por soldados soviéticos. Aquel paraje era conocido como Yangayá, nombre que para nosotros evocaba el “desierto de las culebras”.

La instrucción en Turkmenia

Entre junio y octubre de 1976, la delegación militar peruana recibió instrucción organizada por especialidades. Cada grupo contaba con un traductor encargado de interpretar al español las explicaciones impartidas por los instructores en idioma ruso. Aproximadamente cuarenta traductores habían sido reclutados en distintas ciudades de la ex-URSS para apoyar nuestra preparación.

Hacia fines de septiembre comenzó la fase de prácticas combativas con aviones. Realizamos ejercicios y rendimos los exámenes correspondientes sobre técnicas de defensa contra ataques aéreos. Las clases, las evaluaciones finales y las prácticas frente a una supuesta aviación enemiga concluyeron durante la primera quincena de octubre.

13 y 14 de octubre: la partida

El 13 de octubre de 1976 la salida fue fijada para las 20:30 horas. A esa hora abordamos los buses que nos conducirían al puerto de Krasnovodska hoy Turkmenbashi, a orillas del mar Caspio. Ya en la madrugada del día 14, a las 00:30, embarcamos en una nave de transporte civil. Doce horas después, a las 12:30, arribamos al puerto de Bakú, en la República Socialista Soviética de Azerbaiyán.

El viaje en tren

Tras desembarcar, subimos a un tren que nos llevaría hacia el polígono de tiro, en la región de Astracán. Ocupamos por parejas nuestros camarotes. Las camas estaban tendidas con frazadas rojas de filetes amarillos; las sábanas y las toallas lucían impecables. Todo estaba dispuesto con esmero y el viaje comenzó en un ambiente muy ameno.

Durante el recorrido atravesamos numerosas estaciones y ciudades. A la hora de la comida nos dirigimos al coche comedor, donde fuimos atendidos con cordialidad por unas señoras de edad. La alimentación había mejorado con respecto a la del campamento: aquel día nos sirvieron una sopa grasosa con un trozo de carne, tallarines y el infaltable té, el chay.

Por la noche nos reunimos en el alojamiento del capitán Óscar G. Compartimos vino y jugamos a las cartas y al cubilete. Al terminar la velada, cada uno regresó a su camarote para descansar.

15 de octubre: el Volga y la nieve

El día 15 desayunamos a las 08:30. Fue un desayuno abundante: jugo de manzana, arroz con carne, huevo duro y té. Desde las ventanas del tren contemplamos el delta del río Volga al internarse en el mar Caspio, con sus múltiples ramificaciones navegables.

En el trayecto nos cruzamos con numerosos trenes de pasajeros y de carga. La mayoría de las estaciones eran amplias y espaciosas; inevitablemente las comparábamos con la pequeña estación de Desamparados, del Ferrocarril Central del Perú. El clima también nos sorprendía por sus cambios bruscos: lluvia, nieve y sol podían sucederse en pocas horas.

A las 12:30 almorzamos y, alrededor de las 13:30, llegamos a una estación intermedia. Allí dejamos el tren y abordamos camiones militares que nos trasladaron al campamento del polígono de tiro. A medida que avanzábamos, el viento y el frío aumentaban. Nos protegimos con los abrigos grises que nos habían entregado en Yangayá y con las shapka-ushanka sobre la cabeza; aun así, el frío parecía penetrarnos hasta los huesos.

Atravesamos parajes inhóspitos mientras continuaba la nevada. Cuando llegamos al polígono, la nevada ya caía con fuerza. El campamento estaba construido con material noble y contaba con edificios de cinco pisos. Aquella noche fue especialmente fría: la temperatura descendió hasta un grado bajo cero, y sus efectos se hicieron sentir en toda la delegación.

16 y 17 de octubre: prácticas bajo un frío implacable

El 16 de octubre nevó con tal intensidad que no pudimos desplazarnos a la zona de posiciones para realizar las prácticas. Al día siguiente, el frío continuaba siendo severo y resultaba difícil conciliar el sueño. Uno de nuestros compañeros abandonó el dormitorio y se instaló en el pasadizo central, tratando de escapar de las corrientes heladas. Las habitaciones tenían ventanas de madera, y la nieve se filtraba por las rendijas entre la pared y los marcos.

El 17 acudimos finalmente al polígono, a las posiciones de cohetes, para efectuar las prácticas combativas. Mientras nosotros trabajábamos, Enrique un compañero permaneció en el dormitorio aquejado por un dolor de muela insoportable. No había odontólogo en el campamento, de modo que solo pudo descansar y soportar el sufrimiento.

19 y 20 de octubre: preparación para el tiro real

Durante los días 19 y 20 realizamos intensas prácticas combativas con aviones. La tarde del 20 observamos la llegada de una delegación de militares húngaros que, al igual que nosotros, había acudido para efectuar sus ejercicios de tiro real. La presencia de otras delegaciones reforzaba la sensación de que se aproximaba una jornada decisiva.

21 de octubre: el Ejército del Perú ingresa en la era de los misiles

El 21 de octubre nos levantamos a las 06:00 horas para desplazarnos a la zona de tiro, donde permanecimos hasta las 09:00. Regresamos al campamento y almorzamos a las 12:00. A las 14:00 emprendimos nuevamente el camino hacia el polígono.

A las 15:20 comenzó el tiro real con el sistema Pechora contra aviones guiados por control remoto. Los dos misiles disparados dieron en el objetivo y lo destruyeron. El estruendo, la tensión acumulada y la certeza de haber cumplido la misión provocaron en nosotros una emoción difícil de describir.

Aquel 21 de octubre de 1976 se convirtió en una fecha memorable. En la operación participaron las dotaciones combativas de los cuatro grupos de tiro, el grupo técnico y las baterías de comunicaciones y servicios. Fue el día en que el Ejército del Perú ingresó en la era de los misiles.

Hoy, al cumplirse cincuenta años de aquella gesta protagonizada por oficiales, personal Auxiliar, alumnos de la ETE y tropa de SMO del Ejército, Oficiales de la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea del Perú, el recuerdo permanece vivo. La jornada ha quedado inscrita en el historial de cada institución y en la memoria de quienes viajamos desde Perú a Yangayá para nuestro entrenamiento y luego hasta el lejano polígono de Astracán.

Más que una prueba de tiro fue la culminación de meses de preparación, sacrificio, lejos de la patria y la familia querida, y el inicio de una nueva etapa para la defensa aérea del país.

Un ferviente homenaje a todos los que integramos esta delegación personal del Ejército, Marina de Guerra y Fuerza Aérea del Perú, hoy que nos encontramos en nuestros cuarteles de invierno. Cumplimos con nuestro deber.



 


viernes, 9 de octubre de 2026

La Inteligencia emocional (IEA) y la Inteligencia artificial (IA)

 


“Es con el corazón como vemos correctamente; lo esencial es invisible a los ojos”

Antoine De Saint Exupéry

La Inteligencia emocional (IEA) y la Inteligencia artificial (IA)

Por: Arturo Castro

En una oportunidad el fallecido físico de GB Stephen Hawking sostuvo que “en algún momento de nuestros 13,800 millones de historia cósmica, algo hermoso sucedió”, él creía que la evolución implicaba que no podía haber diferencia cualitativa entre el cerebro de una lombriz de tierra y el de un ser humano.

En 1965 Gordon Moore, cofundador de Intel, estableció un principio en el que sostenía que, “Que el número de transistores en un microprocesador se duplica aproximadamente cada dos años”; Hawking afirmó, que las computadoras pueden emular la inteligencia humana, e incluso superarla, precisó que, si estas continuaban siguiendo la ley de Moore, se duplicaría su velocidad y capacidad de memoria. Es probable que superarán a los humanos en inteligencia en los próximos cien años.

Se han preguntado: ¿Qué pasa por la mente de las personas cuando enfrentan un peligro, cuando les sucede un accidente? ¿Qué es lo que se le viene a la mente? Veamos el caso de la familia conformada por Gary Mary Jane Chauney y su menor hija Andrea quien sufría de parálisis cerebral, ellos sufrieron un accidente cuando viajaban en el tren Antrack en Luisana, que chocó y cayó a las aguas caudalosas del rio.

Inferimos que la pareja de esposos pensó cómo salvar la vida de su menor hija, para ello lucharon denodadamente logrando sacarla por una ventana del coche inundado de agua y con esfuerzo empujarla hacia fuera, donde finalmente la niña fue salvada por un equipo de rescate, los padres murieron.

Como podemos apreciar el último acto de los padres de Andrea encierra un momento de valentía, vemos el sacrificio paterno que puede ser explicado por los biólogos evolucionistas, que sostienen que se trata de “éxito reproductivo”, refiriéndose al paso de los genes de una generación a otra, en un sentimiento de supervivencia.

Por otro lado, los sociólogos indican el predominio del corazón (sentimiento) sobre la cabeza (razonamiento) en momentos cruciales, se podría incluso suponer, o especular acerca de por qué la evolución ha dado a las emociones tan importante rol en la “psiquis humana”

El presente acto ejemplar de heroísmo paterno demuestra el papel de las emociones que sentimos, demuestra que nuestros sentimientos, nuestras pasiones y anhelos son guías esenciales, tiene un gran poder sobre los asuntos humanos. “Solo un amor poderoso, como es la urgencia de salvar a un hijo querido, podría llevar a un padre(madre) a pasar por alto el impulso de la supervivencia personal”.

Con seguridad muchos de ustedes se habrán preguntado si existe una relación entre la inteligencia emocional (IE) y la inteligencia artificial (IA), como bien sabemos la IE tiene mucho que ver con las emociones, la forma de controlarlas, de expresarlas, mientras que la IA analiza datos relacionados con el comportamiento humano.

Existe alguna interrelación entre la inteligencia emocional y la IA, de qué manera se relacionan y cuáles serían sus diferencias respecto de su aplicación.

Según estudiosos de este tema dicen que Sí. La inteligencia emocional (IE) y la inteligencia artificial (IA) se relacionan principalmente en cómo ambas pueden ayudar a comprender, interpretar y responder las conductas humanas, pero funcionan de maneras muy distinta.

¿Cómo se relacionan?

La inteligencia emocional es la capacidad humana para reconocer, comprender, regular y expresar emociones propias y ajenas. La IA, en cambio, puede analizar datos relacionados con el comportamiento humano -por ejemplo, texto, voz, imágenes o patrones de interacción- para identificar señales emocionales o apoyar decisiones.

En la práctica, se relacionan cuando la IA se usa para:

·         Detectar emociones en mensajes, tono de voz o expresiones faciales.

·         Personalizar respuestas en asistentes virtuales, educación, atención al cliente o salud mental.

·         Apoyar la toma de decisiones en recursos humanos, liderazgo, comunicación y gestión de equipos.

·         Mejorar la interacción humano-máquina, haciendo que los sistemas respondan de forma más empática o adecuada al contexto.

 

El siguiente cuadro ha sido posible con la asistencia de la IA y nos ilustra acerca de esa relación, veamos:

 

Aspecto

Inteligencia emocional

Inteligencia artificial

Naturaleza

Capacidad humana vinculada a emociones, empatía y autorregulación

Tecnología basada en algoritmos, datos y modelos computacionales

Comprensión emocional

Se basa en experiencia, conciencia y empatía real

Reconoce patrones emocionales, pero no siente emociones

Aplicación

Relaciones humanas, liderazgo, educación, negociación, bienestar personal

Automatización, análisis de datos, asistentes virtuales, predicción y apoyo a decisiones

Aprendizaje

Se desarrolla con experiencia, reflexión y práctica social

Aprende a partir de datos, entrenamiento y retroalimentación

Límite principal

Puede verse afectada por sesgos personales o estados emocionales

Puede equivocarse si los datos son incompletos, sesgados o mal interpretados

Diferencias respecto de su aplicación

La inteligencia emocional se aplica directamente en la convivencia humana: permite escuchar mejor, resolver conflictos, liderar con empatía y adaptarse a situaciones sociales diferentes. Su valor está en la comprensión profunda de las personas y del contexto emocional.

La inteligencia artificial se aplica como una herramienta de apoyo. Puede procesar grandes cantidades de información, identificar patrones y sugerir respuestas, pero no posee conciencia, intención ni empatía genuina. Por eso, aunque puede simular respuestas emocionales, no reemplaza el juicio humano ni la sensibilidad ética.

En resumen, “la inteligencia emocional aporta humanidad, empatía y criterio, mientras que la inteligencia artificial aporta velocidad, análisis y automatización”. Su mejor uso ocurre cuando se complementan: la IA ayuda a procesar información y la IE orienta cómo usar esa información de manera ética, responsable y humana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


domingo, 4 de octubre de 2026

Seguridad sin cheques en blanco: una salida constitucional al choque entre Ejecutivo y Congreso.

 


Seguridad sin cheques en blanco: una salida constitucional al choque entre el Ejecutivo y el Congreso.

Por: Arturo Castro

El Perú vive un escenario político, económico y social en el que las amenazas se han convertido en un grave peligro para la estabilidad y la supervivencia del Estado, agravado por la indecisión y la reacción paquidérmica de los poderes públicos para enfrentarlas. Así, la incertidumbre y el temor se apoderan de la población, mientras se cierne una grave amenaza sobre la libertad y la democracia.

Frente a ello, no se debe perder de vista que, si bien vivimos una emergencia criminal y afrontamos la amenaza del fenómeno El Niño, que ya está entre nosotros, ambas situaciones ameritan medidas urgentes para contrarrestar sus efectos dañinos y exigen una reacción rápida de las autoridades. Sin embargo, también requieren límites, control y resultados verificables.

Las redes sociales peruanas se han convertido en una caja de resonancia de la frustración nacional. Allí conviven el miedo legítimo de quien teme un robo, un secuestro, un asesinato o una extorsión; la indignación de quienes observan un Estado lento; y, a la vez, aquella nefasta consigna partidaria que reduce problemas complejos a culpables únicos.

En este escenario, esa mezcla puede describir el malestar, pero no debe reemplazar el razonamiento público. En una democracia, ni la ira, ni el temor, ni la incertidumbre legislan: deben hacerlo las instituciones, con urgencia cuando la realidad lo exige y con límites cuando el poder puede desbordarse.

El debate sobre la delegación de facultades al Ejecutivo ocurre precisamente en ese punto de tensión. La Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados aprobó una fórmula que solo ha considerado la seguridad ciudadana y el fenómeno El Niño por 90 días. Recordemos que la solicitud original comprendía ocho materias, 66 puntos y un plazo de 120 días.

Luego de ello, se tendrá que esperar el debate y la aprobación del Pleno, y después la propuesta pasará a la Cámara de Senadores, donde habrá otra larga deliberación, corrección, debate y aprobación. ¿Se han preguntado cuánto demoran estas discusiones bizantinas, mientras el sufrido pueblo observa, como convidado de piedra, que el valioso tiempo pasa y se hace poco o nada?

Delegar no es abdicar

El artículo 104 de la Constitución permite que el Congreso delegue en el Ejecutivo la facultad de legislar mediante decretos legislativos, pero exige dos condiciones esenciales: una materia específica y un plazo determinado. También excluye las materias que no pueden delegarse y obliga al Ejecutivo a dar cuenta de cada decreto.

La jurisprudencia constitucional ha reiterado que la legislación delegada debe respetar tanto el plazo como el ámbito material de la ley autoritativa. En consecuencia, el Congreso no está obligado a aprobar todo lo solicitado y el Ejecutivo no tiene derecho a recibir un cheque en blanco.

Sin embargo, la facultad de controlar no puede convertirse en una coartada para paralizar, atar de manos o poner una camisa de fuerza. Cuando la extorsión, el sicariato, el secuestro y las economías ilegales transversales deterioran la vida cotidiana, una demora sin cronograma, sin motivación técnica y sin propuesta alternativa erosiona la legitimidad del Parlamento.

Del mismo modo, el Ejecutivo debilita su propia posición cuando presenta un paquete demasiado amplio, mezcla urgencias con reformas de largo plazo o no acompaña cada medida con un diagnóstico, un análisis de impacto presupuestal, indicadores y salvaguardas de derechos.

Atribuir toda resistencia a una oposición conformada por partidos de izquierda quizá resulte políticamente cómodo, pero es analíticamente insuficiente. En el debate hubo reparos de distinta procedencia: unos consideraron que el pedido era amplio e impreciso; otros juzgaron que la fórmula aprobada era insuficiente y reclamaron mayores competencias en inteligencia, sistema penitenciario o intervención de las Fuerzas Armadas.

La crítica democrática debe examinar argumentos y votos concretos, no convertir la identidad partidaria en prueba automática de obstruccionismo. La misma regla vale para el oficialismo: invocar la emergencia no sustituye la obligación de explicar qué norma se cambiará, para qué, con qué costo y bajo qué control.

Si se priorizan la confrontación ideológica, los intereses partidarios y hasta cierto grado de inquina antes que el bien común, nunca se llegará a ningún acuerdo. Ambas fuerzas opositoras deberían buscar el diálogo como instrumento de entendimiento. El recordado líder aprista Ramiro Prialé acuñó una frase que cobra vigencia en estos momentos álgidos: «Conversar no es pactar».

El proceso para que el Congreso autorice la delegación de facultades solicitada por el Poder Ejecutivo debe seguir una ruta lógica y clara: una negociación política en la que el ganador no sea el Gobierno ni el Parlamento, sino, como dicen los comunistas, el pueblo sufrido.

¿Qué debería hacer el Ejecutivo para mejorar las propuestas legislativas?

Algunos analistas coinciden en afirmar que el pedido enviado por el Ejecutivo es muy amplio y general, por lo que se debería desagregar la delegación por submaterias y precisar qué normas se pueden modificar. Las propuestas vagas deben volver al trámite ordinario para lograr mayor claridad.

Cada propuesta debe incluir información detallada sobre el problema, la evidencia, la compatibilidad constitucional, los costos, los responsables, los plazos y los resultados esperados, reduciendo así las discusiones ideológicas y elevando el estándar técnico.

Se deberían establecer controles periódicos. Durante los 90 días de delegación, los ministros y el presidente del Consejo de Ministros deberían informar quincenalmente a las comisiones del Congreso. Además, el Congreso debería revisar con rapidez cada decreto e incluir cláusulas de protección, considerando que las medidas deben respetar los derechos fundamentales y las competencias de los organismos autónomos y los gobiernos subnacionales.

Las situaciones urgentes pueden tramitarse mediante delegación, pero las reformas profundas en áreas como la justicia o la seguridad requieren procesos más amplios, con debates, presupuestos multianuales y coordinación interinstitucional. El Gobierno debe reportar metas verificables. Sin métricas claras, las acciones pueden quedar en propaganda.

Este camino aseguraría que la delegación sea transparente, controlada, técnica y respetuosa de los derechos y los procesos institucionales.

De la confrontación a la responsabilidad compartida

El país no necesita que el Ejecutivo gobierne sin contrapesos ni que el Congreso fiscalice mediante la inmovilidad. Necesita colaboración entre poderes: una delegación limitada, técnicamente sustentada y rigurosamente supervisada.

Si el Congreso recorta facultades, debe explicar por qué y ofrecer una vía alternativa con calendario. Si el Ejecutivo recibe facultades, debe usarlas dentro de los límites autorizados y responder por sus resultados.

La inseguridad ciudadana no distingue ideologías cuando cobra vidas o destruye negocios familiares. Tampoco el fenómeno El Niño pregunta por la bancada de quien pierde su vivienda.

La oposición tiene el derecho y el deber de controlar; el Gobierno tiene la obligación de actuar. Ambos deben abandonar la política del ultimátum. La salida racional no está en quién grita más o más fuerte, sino en legislar mejor, ejecutar con eficacia y rendir cuentas sin excusas.

Los poderes Ejecutivo y Legislativo no tienen patente de corso; todos tienen la obligación de cumplir sus deberes y responsabilidades constitucionales sin buscar la confrontación.

Fuentes consultadas

·         Centro de Noticias del Congreso, sobre el dictamen aprobado el 1 de octubre de 2026.

·         Constitución Política del Perú, artículo 104.

·         El Comercio, sobre el alcance del pedido original y el texto de consenso.

 


viernes, 4 de septiembre de 2026

UN PLEBISCITO QUE NUNCA SE REALIZÓ (Tacna-Arica 1925-1926)

 “Mientras semejantes crímenes se cometen contra la masa del electorado de una de las partes y mientras prevalezca la idea de que el Plebiscito puede ganarse por la fuerza, mientras no haya seguridad para la vida y propiedad en la provincia, mientras el gobierno de Chile permanezca reacio para poner término a este estado de cosas, habrá que postergar cualquier intento de ir a una inscripción correcta y a una elección honrada”

General USA John J. Persghing   

N de R:

Estimados amigos el presente artículo fue publicado en 2012 en plena demanda del Perú por el diferendo marítimo con Chile, los resultados se conocieron a nivel internacional en enero de 2014. La celebración apoteósica del XCVII aniversario del retorno de Tacna a nuestra patria este 28 de agosto pasado, nos brinda la oportunidad para publicarla y así recordar, y para algunos más jóvenes, conocer los entretelones del plebiscito que nunca quiso realizar Chile.

UN PLEBISCITO QUE NUNCA SE REALIZÓ (Tacna-Arica 1925-1926)

Por: Ángel Arturo Castro Flores

Existe un diferendo marítimo en la frontera con Chile, es real e innegable. Por esa razón nuestro país presentó una demanda en la Corte Internacional de la Haya. No se pueden tomar como referentes los acuerdos firmados los años 1952 y 1954 que establecen una zona especial para la pesca artesanal. Los documentos en mención solo buscaban evitar roces entre pescadores de ambos paíse

Chile maliciosamente sostiene que ya hay un tratado de límites marítimo con Perú. Su diplomacia ha emprendido una campaña para lograr consenso a favor de su posición en los países del subcontinente. Los últimos acuerdos de cooperación firmados por los ministros de RREE de Chile y Bolivia, visa una serie de ítems entre los que destacan; defensa, actividades militares y civiles conjuntas.

Chile tiene inversiones por más de 6,000 millones de dólares en nuestro País, es indiscutible y es conocido por toda la opinión pública. Chile es un país embarcado en una gran carrera armamentista, también es innegable, lo dicen los medios de comunicación y las revistas especializadas de defensa que se editan a nivel internacional. 

Chile ha invertido más de 5,000 millones de dólares en sus últimas adquisiciones militares. Actualmente es una gran potencia militar en Latinoamérica, también es verdad.    Chile sigue la política de dominio del mar de Diego Portales y la Teoría del Mar Presencial del Almirante (R) Jorge Martínez Busch. Nadie lo niega. Este año por canon del cobre recibirá aproximadamente 1400 millones de dólares, para adquirir nuevas armas.

Hagamos una visión retrospectiva de la historia, un flash back y trasladémonos  al pasado. Recordar los entretelones que hubo durante el esfuerzo diplomático que realizaron Perú y EEUU, para ejecutar el Plebiscito que contemplaba el tratado de Ancón y en el que se decidiría el futuro de las provincias de Arica y Tacna.

Después de la infausta guerra del Pacífico que Inglaterra empujara a Chile contra Perú y Bolivia. El ejército chileno destruyó todo lo que pudo y se llevó a manos llenas ingentes riquezas de nuestro patrimonio económico y cultural.

Perú quedó en completa ruina, fue necesario mucho sacrificio, esfuerzo sobrehumano, que aún hoy continúa, parafraseando a Winston Churchill se requirió “sangre, sudor y lagrimas” para recuperarnos. Aún quedan rezagos.

Recordemos que en 1894 vencieron los plazos establecidos en el tratado de Ancón para la realización de un Plebiscito. Mediante el cual los ciudadanos de las provincias hermanas Tacna y Arica, deberían decidir su futuro en los brazos de uno u otro país en una votación.

Luego de vencer en la guerra, Chile buscaba quién pagaría la factura de los gastos de guerra. Aceptaron la elección del Dr. García Calderón como presidente provisorio, a quien quisieron manejar a su libre albedrío. García Calderón jamás se dejó avasallar y se opuso tenazmente a la mutilación de nuestro territorio.

El vencedor siempre impone su voluntad al vencido, son las leyes de la guerra y el resultado de la guerra del 79 no podía ser la excepción.  Chile nos impuso el tratado de Ancón, mediante el cual Tacna y Arica permanecerían en poder de Chile por diez años. Vencido el plazo, se procedería a realizar un Plebiscito en el que los pobladores de ambas provincias decidirían su destino.

Es cierto en el tratado de Ancón existían vacíos. El protocolo especial nunca se firmó. Faltaban precisiones respecto a cómo debería realizarse el Plebiscito. Quiénes deberían votar, qué autoridad presidiría el plebiscito, la forma de votación y cuál sería la conformación de las autoridades. Esto dio lugar a que Chile impusiera las reglas para este proceso.

Llegado el año 1894, año que se vencía el plazo para efectuar la consulta plebiscitaria tal como estaba previsto, Chile impuso las normas que aseguraban la victoria electoral a su favor y por tanto no se garantizaba un plebiscito justo, correcto y honesto.

Esta imposición causó gran malestar en Lima, lo que dio lugar a una interminable lucha por hacer prevalecer la justicia e igualdad. Ello prolongó el plazo indefinidamente para realizar el plebiscito. Chile aprovechó para realizar de acuerdo a sus planes una serie de acciones para chilenizar las dos provincias.

La solución a la controversia se hubiera podido zanjar, si se hubiera acudido a una tercera potencia que oficiara como mediador tal como planteaba el Perú. Esta propuesta colisionaba con los intereses políticos de Chile. No aceptaban ninguna intervención externa. ¿Actualmente aceptarían la mediación de una organización internacional en el diferendo de la frontera marítima?                       

                   

El plazo de 10 años que contemplaba el tratado de Ancón fácilmente se alargó hasta 35 años. Durante este largo periodo de tiempo, nuevas generaciones nacieron en las provincias de Tacna y Arica. Muchos peruanos fueron obligados a abandonar estas tierras y desplazarse al Norte y al Este.

 También desplazaron contra su voluntad a compatriotas al interior del territorio chileno. En su reemplazo desplazaron a estas dos provincias a obreros, empleados, funcionarios públicos y la policía secreta. El vencedor tejía su telaraña para lograr la victoria en el Plebiscito.

Mientras tanto en el contexto internacional la Primera Guerra Mundial, produjo como es sabido un desplazamiento de las áreas de influencia. Un nuevo orden mundial promovió el presidente estadounidense Wodrod Wilson, quien estaba en contra de la imposición de los tratados por la fuerza.

Las autoridades chilenas comprendieron rápidamente que la posición asumida ante el plebiscito. Que le había dado buenos resultados hasta ese momento. Con los nuevos conceptos sobre orden mundial, debían ser reorientados para realizar el Plebiscito. Propusieron la fórmula del arbitraje.

El presiente chileno Alessandri, convenció a los líderes políticos de su país sobre la nueva orientación diplomática. Se inició con una ofensiva diplomática, primero sobre algunas cancillerías americanas, buscando consenso para su posición y luego sobre Washington. En otras palabras, hicieron lobby. Buscaban que EE. UU. estuviera más cercano a Santiago que a Lima.

 La ofensiva diplomática estuvo orientada primero a convocar los líderes de partidos chilenos, para informarles que se iba a invitar Perú para discutir las bases del plebiscito que el tratado de Ancón estipulaba. Para ello se utilizaría la figura del arbitraje.

La respuesta peruana decía, es cierto que “Chile había violado el tratado de Ancón”, sin embargo, en aras de la convivencia pacífica, aceptó las propuestas, indicando que el arbitraje estuviera a cargo del presidente de EE. UU.

EE. UU. invitó a ambos países a continuar negociaciones en Washington, para tratar lo estipulado en el tratado en mención. El 15 de mayo de 1922 se iniciaron las conversaciones entre los representantes de ambos países.

Perú planteó que la solución era la devolución de las dos provincias. Chile había violado el tratado de Ancón al haberse opuesto tenazmente a la realización del Plebiscito. De esta manera vulneró el plazo establecido por el mismo tratado.

La responsabilidad de la ejecución del Plebiscito era de Chile y en las circunstancias que se vivían era impracticable. Chile respondió que el plazo fijado por el tratado de Ancón “no era fatal”, es decir no era perentorio, sosteniendo además “que no había razón para que no se llevara a cabo aún vencido el plazo de 10 años”.

El secretario de Estado Charles E. Hughes propuso la fórmula de su propio nombre. Someter al arbitraje solo las cuestiones pendientes de las disposiciones no cumplidas del artículo tercero del tratado de Ancón. En caso de que el árbitro resolviera la improcedencia del Plebiscito, quedarían sin modificar las condiciones actuales de administración del territorio. Chile seguiría con el control de los territorios ocupados.

Chile aceptó de inmediato esta propuesta, Perú propuso modificar algunos términos. El 17 de Julio de 1922 se reunieron con el secretario de Estado Hughes los representantes Melitón Porras del Perú y Carlos Aldunate del Solar de Chile, quienes expusieron las posiciones de ambos gobiernos.

Posteriormente se firmó el protocolo Porras-Aldunate que señalaba “el árbitro debería decidir si el Plebiscito era posible en las actuales circunstancias”, de ser posible establecer las condiciones para efectuarlas.

En mayo de 1925 luego de treinta meses de arduo trabajo, en las que se examinaron documentos y alegatos de ambas partes, el presidente de EEUU Calvin  Cooledge dio su fallo arbitral. Se pronunció de manera positiva sobre la procedencia de realizar el plebiscito.

Respecto a quiénes debían votar se planteó:

-              Los nativos de las dos provincias.

-              Los residentes de dos años antes del 20 de julio de 1922.

-              Los extranjeros residentes que quisieran adquirir carta de ciudadanía.

Al Perú le impusieron condiciones consideradas leoninas, mientras que a Chile se le eximió de responsabilidad por el incumplimiento del tratado de Ancón. Las denuncias de atropellos, expulsiones de ciudadanos peruanos cayeron en saco roto. Las medidas de chilenización llevadas acabo en las dos provincias fueron legitimadas y los expulsados por Chile antes del plazo fijado perdían su derecho al voto.

El impacto del laudo Arbitral causó honda consternación y frustración en el Perú. Los resultados de la ofensiva diplomática iniciada por Alessandri y los lobby´s montados por la diplomacia de Santiago le habían dado excelentes resultados.                                                                                                           

El presidente estadounidense Calvin Cooledge, arbitro del plebiscito para decidir el futuro de Tacna y Arica. Designó inicialmente como su representante al general John J, Pershing como primer presidente. Posteriormente al general William Lassiter como segundo presidente de la Comisión Plebiscitaria.

Chile desarrolló una labor de zapa, incluía acciones de intimidación en ambas provincias. Impuso medidas coactivas que impulsaron el Intendente de Tacna Luís Barceló y el gobernador de Arica Emiliano Bustos. Afectando la libertad de los residentes peruanos.

Acciones que incluían la censura sobre los correos, telégrafos, teléfonos, cables y radio. Así como el control de ciudadanos peruanos residentes en las provincias que se desplazaban al interior de las mismas.

Fuero actividades rutinarias las labores de inteligencia de la policía secreta chilena. Se montaron actividades de observación, seguimiento y vigilancia contra la delegación peruana que residía en el barco “Ucayali”.

El general Pershing consciente de estos hechos, “propuso una serie de requisitos para la ejecución de la inscripción y votación” (1), las que incluían entre otras disposiciones:

-          La reducción de guarniciones militares chilenas.

-        Cambio de la fuerza policial y reemplazo por personal nuevo. Cambio de los miembros de los institutos armados y relevo por civiles.

-      Reafirmación de la libertad de tráfico, expresión y propaganda (manifestaciones públicas, exhibición de banderas)

-      Eliminación e la censura de cables, periódicos, radio, telégrafo, teléfonos y correspondencia.

-       Regreso a Tacna y Arica, con gastos pagados por Chile, de personas con derecho a voto que habían sido obligados a abandonar su residencia.

Estas medidas por adoptarse, causaron preocupación en la delegación chilena. Agustín Edwards jefe de la delegación chilena reunió a sus colaboradores y les expresó su desencanto “Todos estamos unánimemente de acuerdo en que no habrá ninguna expectativa razonable de éxito en la votación del Plebiscito” “…nuestros votantes  son en cantidad inferior a los votantes del Perú…” (2)

La decisión del general Pershing afectó a la delegación chilena. La que se agravó con la presentación de decretos de expulsión de ciudadanos chilenos por diversas actividades ilegales comprobadas.

Esto trajo como consecuencia que en diciembre de 1926, las turbas chilenas atacaran en las calles de Tacna a algunas personas hiriendo gravemente al abogado peruano Emiliano F. Valverde. Al finalizar el mes el general Pershing se retiró de Arica para siempre, sin lograr el encargo de su presidente.

El reemplazante del general Pershing fue el general Lassiter, quien expresó que las condiciones vigentes en el territorio no permitían la realización un acto electoral libre y correcto.

Lassiter emitió el 9 de julio de 1926 una declaración expresando “los comicios libres y correctos, ordenados por el laudo arbitral, eran impracticables por falta de garantías, porque no se habían cumplido los acuerdos sobre los requisitos previos anteriormente anotados”.

El Plebiscito de Tacna y Arica de 1925-1926 fracasó rotundamente por la posición chilena. El general Pershing inicialmente y el general Lassiter posteriormente en conjunto con sus respectivos asesores, llegaron a Tacna con la firme convicción de obrar con justicia, la verdad y la recta razón.

Ambos tuvieron que enfrentar un escenario plagado de violencia, apariencias y maquillaje que había preparado Chile con antelación. Con una población peruana controlada en sus mínimas actividades y desplazamientos y coactada por el odio y la xenofobia chilenos.

Pershing y Lassiter, después de analizar todas las dificultades y obstáculos que imponía la diplomacia chilena, percibieron que todo el esfuerzo efectuado, no lograría cristalizar la ejecución del Plebiscito. Las condiciones sociales anormales existentes, la política confrontacional de Chile, para imponer sus puntos de vista.

Posteriormente ambos generales, cada uno en su periodo apreciaron “in situ”, la negativa y falta de colaboración de la delegación chilena presidida por Edwards y optaron por regresar a su país.

Finalmente, en 1929, se llega al arreglo definitivo mediante la firma del Tratado de Lima, la misma que contempla que "El territorio de Tacna y Arica será dividido en dos partes, Tacna para el Perú y Arica para Chile".

El Protocolo Complementario del mismo tratado, de 3 de junio de 1929, establece que Perú y Chile "no podrán sin previo acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los territorios que, en conformidad al Tratado de esta misma fecha, quedan bajo sus respectivas soberanías, ni podrán, sin ese requisito, construir, al través de ellos, nuevas líneas férreas internacionales".

Algunos analistas diplomáticos y políticos connacionales confían en una negociación directa con Chile respecto al diferendo marítimo. Otros piden ir a la Corte Internacional de la Haya, Chile se opone a esta tesis. Hay quienes no quieren hacerse problemas y aceptan la situación actual.

El gobierno del presidente Alan García tiene un reto más frente a las difíciles relaciones que siempre hemos mantenido con los vecinos del Sur. La solución al diferendo marítimo deberá estar enmarcada dentro del respeto a nuestra integridad y soberanía territorial. En este contexto es imprescindible mejorar las actuales condiciones operativas de nuestras FFAA.

Notas:

(1)   Historia de la República del Perú- Jorge Basadre Grohmann- Tomo XIV-pag110-. Ed. El Comercio-Diciembre 2005. 

(2)   Un Plebiscito Imposible…Tacna-Arica. Ernesto Yepes del Castillo. Ediciones Análisis-Agosto de 1999. 

(3)   Fotografías. Memoria chilena.  

 

 

 

 

 


viernes, 21 de agosto de 2026

Reflexiones en el mes de la patria


El mes de julio es el período que todos los peruanos le dedicamos una mirada profunda y retrospectiva a nuestra amada patria. Es el mes que hacemos un balance general de lo vivido por nuestro país. Observamos lo bueno, malo y feo que ha sucedido.

Este mes se conmemoran a lo largo y ancho de nuestro territorio nacional, muchos episodios heroicos e importantes de nuestra vida republicana. Mes bendito en que evocamos a nuestros Héroes, Precursores, Próceres y Mártires, quienes entregaron sus vidas por un sueño, hoy hecho realidad. ¡La libertad! Es cierto, aún tenemos enormes falencias, sin embargo sostenidamente y con persistencia nos encaminamos hacia el desarrollo. Ojalá sea irreversible para siempre.

Nuestro calendario cívico es muy rico en hechos memorables y gloriosos, pero también en acciones nefastas, dolorosas y tristes, que han marcado con huella indeleble el devenir histórico de nuestro país.

Loa primeros años del siglo XIX ocurrió un hecho trascendental para nuestra vida republicana. La noche del 12 de julio de 1821 Don José de San Martín hizo su ingreso a la ciudad de Lima. El 15 se reunió con los ciudadanos de Lima en Cabildo Abierto y el 28 de ese mismo mes, Proclamó la Independencia de nuestra patria.
Durante la guerra con Chile, hubo grandes victorias en las que participó nuestro pueblo demostrando patriotismo y honor. Así, los días domingo 9 y lunes 10 de julio celebramos la victoria de la Batalla de Concepción (1882) que, con las victorias en Sangrar, Pucará y Marcavalle, conforman la gran Campaña de la Breña. Victorias obtenidas por el general Andrés Avelino Cáceres quien lanzó una contraofensiva, para expulsar a los invasores chilenos del valle del Mantaro.

En la primera mitad del siglo XX, precisamente en julio de 1941 se desató el conflicto con el Ecuador. El Perú salió vencedor de esta contienda hoy felizmente solucionado. El 23 de julio es el día consagrado al Capitán FAP José Abelardo Quiñones, héroe de nuestra Fuerza Aérea quien entregó su vida estrellando su monoplaza contra la baterías enemigas en Quebrada Seca. El 24 de julio celebramos la victoria de la batalla de Zarumilla, que culminó con la ocupación por nuestras fuerzas de la provincia ecuatoriana de El Oro.

Hay hechos dolorosos que enlutaron hogares y dejaron traumas sicológicos en muchos connacionales. El 16 de julio de 1992, un criminal atentado terrorista de SL en la tranquila calle Tarata de Miraflores, trajo como consecuencia 20 personas fallecidas, entre ellas tres turistas extranjeros y más de 250 personas heridas, algunas de gravedad.

La explosión derrumbó varios edificios y afectó importantes hoteles, establecimientos comerciales y edificios de oficinas y departamentos. Los daños superaron los 20 millones de dólares. Se sentían los pasos muy cercanos de las huestes de Abimaél Guzmán.

No podríamos dejar fuera de este recuento de hechos históricos, un episodio que permitió consolidar la lucha contrasubversiva. Es un hecho que hasta el momento ha pasado desapercibido para la opinión pública nacional, pero que tuvo, en su momento, una enorme trascendencia en la desestructuración del aparto militar de SL.

Recordemos que hace exactamente diez años una patrulla de la PM de la hoy 31ª Brigada de Infantería, capturó al camarada Alberto Ramírez Durand (a) “Feliciano”. Un hecho muy importante memorable, pues caía un de los líderes senderistas más buscados. El de 15 de julio 1999 fue capturado “Feliciano”, junto a las camaradas (a) Raquel, “Olga” y “Rita” por el Capitán EP Valdeavellano y personal de tropa de la PM de la hoy 31ª Brig. Inf, en Cochas Chico.

Esta importante acción fue producto de un planeamiento operativo que involucró el empleo de tropas seleccionadas, más de 1,500 soldados organizados en patrullas para estrechar el cerco y de un Equipo Especial de Inteligencia (EEI).

El EEI estuvo bajo el comando del general Luis Fournier Coronado, integrado por personal de Oficiales y Suboficiales (AIO) del Ejército y Oficiales de la policía de la DIRIN-PNP de Lima. Entre ellos: Crl Juan Vargas, Comandante Henry Cueva, My Eusebio Paredes y el Capitán Rolando Terrones, y el apoyo incondicional y sacrificado de la Dra. Mary Pérez Palomino psicóloga.

Este Equipo Especial se encargó de ejecutar un plan de inteligencia, para ubicar, identificar y capturar vivo al camarada “Feliciano”, número 1 de Sendero Luminoso (Sendero Rojo) y refugiado en el valle del Ene, desde hacía varios años.

Han transcurrido diez años de esta importante captura y es justo reconocer que fue un trabajo esforzado y sacrificado, del personal de Oficiales, Suboficiales y tropa de nuestro ejército, quienes enfrentaron no solo a las fuerzas terroristas, a la posibilidad de una embocada, sino que vencieron muchas dificultades, limitaciones y obstáculos del terreno, clima y condiciones meteorológicas adversas. Tal como actualmente sucede en el VRAE.

Pero además, debemos reconocer el trabajo abnegado del personal que integraba el EEI, quienes tuvieron que vencer los obstáculos antes mencionados, para realizar las actividades propias de Inteligencia y Contrainteligencia, en un terreno inaccesible sembrado de explosivos y con el peligro constante de ser atacados por las fuerzas de “Feliciano”.

Se dice “que la victoria tiene varios padres, la derrota ninguno”, este antiguo adagio grafica el interés de protagonismo que tiene el ser humano. Recordaremos que hace unos meses atrás un oficial de la PNP se adjudicó el protagonismo de este hecho histórico, se llenaron muchas páginas de diarios, no sabemos con qué intenciones. Dejando de lado a quienes fueron los verdaderos protagonistas de la captura de “Feliciano”.

Julio es y será un mes importante y sagrado para todos los peruanos. Un periodo de 30 días en que necesariamente todos volcamos la mirada al pasado y recordamos nuestra historia, salpicada de hechos gloriosos, heroicos, dolorosos y trascendentales.

Miremos siempre el pasado para no perder la perspectiva y para no cometer errores nuevamente. Miremos el futuro con optimismo, afiancemos nuestros pasos y avancemos con paso seguro hacia la consolidación de nuestra patria bajo el auspicio de la seguridad y el desarrollo, que son garantía de progreso para nuestra nación.

Feliz 28 de julio para todos.