PRIMER PLANO DE EL OPERA HOUSE-SYDNEY- AUSTRALIA

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domingo, 4 de octubre de 2026

Seguridad sin cheques en blanco: una salida constitucional al choque entre Ejecutivo y Congreso.

 


Seguridad sin cheques en blanco: una salida constitucional al choque entre el Ejecutivo y el Congreso.

Por: Arturo Castro

El Perú vive un escenario político, económico y social en el que las amenazas se han convertido en un grave peligro para la estabilidad y la supervivencia del Estado, agravado por la indecisión y la reacción paquidérmica de los poderes públicos para enfrentarlas. Así, la incertidumbre y el temor se apoderan de la población, mientras se cierne una grave amenaza sobre la libertad y la democracia.

Frente a ello, no se debe perder de vista que, si bien vivimos una emergencia criminal y afrontamos la amenaza del fenómeno El Niño, que ya está entre nosotros, ambas situaciones ameritan medidas urgentes para contrarrestar sus efectos dañinos y exigen una reacción rápida de las autoridades. Sin embargo, también requieren límites, control y resultados verificables.

Las redes sociales peruanas se han convertido en una caja de resonancia de la frustración nacional. Allí conviven el miedo legítimo de quien teme un robo, un secuestro, un asesinato o una extorsión; la indignación de quienes observan un Estado lento; y, a la vez, aquella nefasta consigna partidaria que reduce problemas complejos a culpables únicos.

En este escenario, esa mezcla puede describir el malestar, pero no debe reemplazar el razonamiento público. En una democracia, ni la ira, ni el temor, ni la incertidumbre legislan: deben hacerlo las instituciones, con urgencia cuando la realidad lo exige y con límites cuando el poder puede desbordarse.

El debate sobre la delegación de facultades al Ejecutivo ocurre precisamente en ese punto de tensión. La Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados aprobó una fórmula que solo ha considerado la seguridad ciudadana y el fenómeno El Niño por 90 días. Recordemos que la solicitud original comprendía ocho materias, 66 puntos y un plazo de 120 días.

Luego de ello, se tendrá que esperar el debate y la aprobación del Pleno, y después la propuesta pasará a la Cámara de Senadores, donde habrá otra larga deliberación, corrección, debate y aprobación. ¿Se han preguntado cuánto demoran estas discusiones bizantinas, mientras el sufrido pueblo observa, como convidado de piedra, que el valioso tiempo pasa y se hace poco o nada?

Delegar no es abdicar

El artículo 104 de la Constitución permite que el Congreso delegue en el Ejecutivo la facultad de legislar mediante decretos legislativos, pero exige dos condiciones esenciales: una materia específica y un plazo determinado. También excluye las materias que no pueden delegarse y obliga al Ejecutivo a dar cuenta de cada decreto.

La jurisprudencia constitucional ha reiterado que la legislación delegada debe respetar tanto el plazo como el ámbito material de la ley autoritativa. En consecuencia, el Congreso no está obligado a aprobar todo lo solicitado y el Ejecutivo no tiene derecho a recibir un cheque en blanco.

Sin embargo, la facultad de controlar no puede convertirse en una coartada para paralizar, atar de manos o poner una camisa de fuerza. Cuando la extorsión, el sicariato, el secuestro y las economías ilegales transversales deterioran la vida cotidiana, una demora sin cronograma, sin motivación técnica y sin propuesta alternativa erosiona la legitimidad del Parlamento.

Del mismo modo, el Ejecutivo debilita su propia posición cuando presenta un paquete demasiado amplio, mezcla urgencias con reformas de largo plazo o no acompaña cada medida con un diagnóstico, un análisis de impacto presupuestal, indicadores y salvaguardas de derechos.

Atribuir toda resistencia a una oposición conformada por partidos de izquierda quizá resulte políticamente cómodo, pero es analíticamente insuficiente. En el debate hubo reparos de distinta procedencia: unos consideraron que el pedido era amplio e impreciso; otros juzgaron que la fórmula aprobada era insuficiente y reclamaron mayores competencias en inteligencia, sistema penitenciario o intervención de las Fuerzas Armadas.

La crítica democrática debe examinar argumentos y votos concretos, no convertir la identidad partidaria en prueba automática de obstruccionismo. La misma regla vale para el oficialismo: invocar la emergencia no sustituye la obligación de explicar qué norma se cambiará, para qué, con qué costo y bajo qué control.

Si se priorizan la confrontación ideológica, los intereses partidarios y hasta cierto grado de inquina antes que el bien común, nunca se llegará a ningún acuerdo. Ambas fuerzas opositoras deberían buscar el diálogo como instrumento de entendimiento. El recordado líder aprista Ramiro Prialé acuñó una frase que cobra vigencia en estos momentos álgidos: «Conversar no es pactar».

El proceso para que el Congreso autorice la delegación de facultades solicitada por el Poder Ejecutivo debe seguir una ruta lógica y clara: una negociación política en la que el ganador no sea el Gobierno ni el Parlamento, sino, como dicen los comunistas, el pueblo sufrido.

¿Qué debería hacer el Ejecutivo para mejorar las propuestas legislativas?

Algunos analistas coinciden en afirmar que el pedido enviado por el Ejecutivo es muy amplio y general, por lo que se debería desagregar la delegación por submaterias y precisar qué normas se pueden modificar. Las propuestas vagas deben volver al trámite ordinario para lograr mayor claridad.

Cada propuesta debe incluir información detallada sobre el problema, la evidencia, la compatibilidad constitucional, los costos, los responsables, los plazos y los resultados esperados, reduciendo así las discusiones ideológicas y elevando el estándar técnico.

Se deberían establecer controles periódicos. Durante los 90 días de delegación, los ministros y el presidente del Consejo de Ministros deberían informar quincenalmente a las comisiones del Congreso. Además, el Congreso debería revisar con rapidez cada decreto e incluir cláusulas de protección, considerando que las medidas deben respetar los derechos fundamentales y las competencias de los organismos autónomos y los gobiernos subnacionales.

Las situaciones urgentes pueden tramitarse mediante delegación, pero las reformas profundas en áreas como la justicia o la seguridad requieren procesos más amplios, con debates, presupuestos multianuales y coordinación interinstitucional. El Gobierno debe reportar metas verificables. Sin métricas claras, las acciones pueden quedar en propaganda.

Este camino aseguraría que la delegación sea transparente, controlada, técnica y respetuosa de los derechos y los procesos institucionales.

De la confrontación a la responsabilidad compartida

El país no necesita que el Ejecutivo gobierne sin contrapesos ni que el Congreso fiscalice mediante la inmovilidad. Necesita colaboración entre poderes: una delegación limitada, técnicamente sustentada y rigurosamente supervisada.

Si el Congreso recorta facultades, debe explicar por qué y ofrecer una vía alternativa con calendario. Si el Ejecutivo recibe facultades, debe usarlas dentro de los límites autorizados y responder por sus resultados.

La inseguridad ciudadana no distingue ideologías cuando cobra vidas o destruye negocios familiares. Tampoco el fenómeno El Niño pregunta por la bancada de quien pierde su vivienda.

La oposición tiene el derecho y el deber de controlar; el Gobierno tiene la obligación de actuar. Ambos deben abandonar la política del ultimátum. La salida racional no está en quién grita más o más fuerte, sino en legislar mejor, ejecutar con eficacia y rendir cuentas sin excusas.

Los poderes Ejecutivo y Legislativo tienen patente de corso; todos tienen la obligación de cumplir sus deberes y responsabilidades constitucionales sin buscar la confrontación.

Fuentes consultadas

·         Centro de Noticias del Congreso, sobre el dictamen aprobado el 1 de octubre de 2026.

·         Constitución Política del Perú, artículo 104.

·         El Comercio, sobre el alcance del pedido original y el texto de consenso.

 


viernes, 4 de septiembre de 2026

UN PLEBISCITO QUE NUNCA SE REALIZÓ (Tacna-Arica 1925-1926)

 “Mientras semejantes crímenes se cometen contra la masa del electorado de una de las partes y mientras prevalezca la idea de que el Plebiscito puede ganarse por la fuerza, mientras no haya seguridad para la vida y propiedad en la provincia, mientras el gobierno de Chile permanezca reacio para poner término a este estado de cosas, habrá que postergar cualquier intento de ir a una inscripción correcta y a una elección honrada”

General USA John J. Persghing   

N de R:

Estimados amigos el presente artículo fue publicado en 2012 en plena demanda del Perú por el diferendo marítimo con Chile, los resultados se conocieron a nivel internacional en enero de 2014. La celebración apoteósica del XCVII aniversario del retorno de Tacna a nuestra patria este 28 de agosto pasado, nos brinda la oportunidad para publicarla y así recordar, y para algunos más jóvenes, conocer los entretelones del plebiscito que nunca quiso realizar Chile.

UN PLEBISCITO QUE NUNCA SE REALIZÓ (Tacna-Arica 1925-1926)

Por: Ángel Arturo Castro Flores

Existe un diferendo marítimo en la frontera con Chile, es real e innegable. Por esa razón nuestro país presentó una demanda en la Corte Internacional de la Haya. No se pueden tomar como referentes los acuerdos firmados los años 1952 y 1954 que establecen una zona especial para la pesca artesanal. Los documentos en mención solo buscaban evitar roces entre pescadores de ambos paíse

Chile maliciosamente sostiene que ya hay un tratado de límites marítimo con Perú. Su diplomacia ha emprendido una campaña para lograr consenso a favor de su posición en los países del subcontinente. Los últimos acuerdos de cooperación firmados por los ministros de RREE de Chile y Bolivia, visa una serie de ítems entre los que destacan; defensa, actividades militares y civiles conjuntas.

Chile tiene inversiones por más de 6,000 millones de dólares en nuestro País, es indiscutible y es conocido por toda la opinión pública. Chile es un país embarcado en una gran carrera armamentista, también es innegable, lo dicen los medios de comunicación y las revistas especializadas de defensa que se editan a nivel internacional. 

Chile ha invertido más de 5,000 millones de dólares en sus últimas adquisiciones militares. Actualmente es una gran potencia militar en Latinoamérica, también es verdad.    Chile sigue la política de dominio del mar de Diego Portales y la Teoría del Mar Presencial del Almirante (R) Jorge Martínez Busch. Nadie lo niega. Este año por canon del cobre recibirá aproximadamente 1400 millones de dólares, para adquirir nuevas armas.

Hagamos una visión retrospectiva de la historia, un flash back y trasladémonos  al pasado. Recordar los entretelones que hubo durante el esfuerzo diplomático que realizaron Perú y EEUU, para ejecutar el Plebiscito que contemplaba el tratado de Ancón y en el que se decidiría el futuro de las provincias de Arica y Tacna.

Después de la infausta guerra del Pacífico que Inglaterra empujara a Chile contra Perú y Bolivia. El ejército chileno destruyó todo lo que pudo y se llevó a manos llenas ingentes riquezas de nuestro patrimonio económico y cultural.

Perú quedó en completa ruina, fue necesario mucho sacrificio, esfuerzo sobrehumano, que aún hoy continúa, parafraseando a Winston Churchill se requirió “sangre, sudor y lagrimas” para recuperarnos. Aún quedan rezagos.

Recordemos que en 1894 vencieron los plazos establecidos en el tratado de Ancón para la realización de un Plebiscito. Mediante el cual los ciudadanos de las provincias hermanas Tacna y Arica, deberían decidir su futuro en los brazos de uno u otro país en una votación.

Luego de vencer en la guerra, Chile buscaba quién pagaría la factura de los gastos de guerra. Aceptaron la elección del Dr. García Calderón como presidente provisorio, a quien quisieron manejar a su libre albedrío. García Calderón jamás se dejó avasallar y se opuso tenazmente a la mutilación de nuestro territorio.

El vencedor siempre impone su voluntad al vencido, son las leyes de la guerra y el resultado de la guerra del 79 no podía ser la excepción.  Chile nos impuso el tratado de Ancón, mediante el cual Tacna y Arica permanecerían en poder de Chile por diez años. Vencido el plazo, se procedería a realizar un Plebiscito en el que los pobladores de ambas provincias decidirían su destino.

Es cierto en el tratado de Ancón existían vacíos. El protocolo especial nunca se firmó. Faltaban precisiones respecto a cómo debería realizarse el Plebiscito. Quiénes deberían votar, qué autoridad presidiría el plebiscito, la forma de votación y cuál sería la conformación de las autoridades. Esto dio lugar a que Chile impusiera las reglas para este proceso.

Llegado el año 1894, año que se vencía el plazo para efectuar la consulta plebiscitaria tal como estaba previsto, Chile impuso las normas que aseguraban la victoria electoral a su favor y por tanto no se garantizaba un plebiscito justo, correcto y honesto.

Esta imposición causó gran malestar en Lima, lo que dio lugar a una interminable lucha por hacer prevalecer la justicia e igualdad. Ello prolongó el plazo indefinidamente para realizar el plebiscito. Chile aprovechó para realizar de acuerdo a sus planes una serie de acciones para chilenizar las dos provincias.

La solución a la controversia se hubiera podido zanjar, si se hubiera acudido a una tercera potencia que oficiara como mediador tal como planteaba el Perú. Esta propuesta colisionaba con los intereses políticos de Chile. No aceptaban ninguna intervención externa. ¿Actualmente aceptarían la mediación de una organización internacional en el diferendo de la frontera marítima?                       

                   

El plazo de 10 años que contemplaba el tratado de Ancón fácilmente se alargó hasta 35 años. Durante este largo periodo de tiempo, nuevas generaciones nacieron en las provincias de Tacna y Arica. Muchos peruanos fueron obligados a abandonar estas tierras y desplazarse al Norte y al Este.

 También desplazaron contra su voluntad a compatriotas al interior del territorio chileno. En su reemplazo desplazaron a estas dos provincias a obreros, empleados, funcionarios públicos y la policía secreta. El vencedor tejía su telaraña para lograr la victoria en el Plebiscito.

Mientras tanto en el contexto internacional la Primera Guerra Mundial, produjo como es sabido un desplazamiento de las áreas de influencia. Un nuevo orden mundial promovió el presidente estadounidense Wodrod Wilson, quien estaba en contra de la imposición de los tratados por la fuerza.

Las autoridades chilenas comprendieron rápidamente que la posición asumida ante el plebiscito. Que le había dado buenos resultados hasta ese momento. Con los nuevos conceptos sobre orden mundial, debían ser reorientados para realizar el Plebiscito. Propusieron la fórmula del arbitraje.

El presiente chileno Alessandri, convenció a los líderes políticos de su país sobre la nueva orientación diplomática. Se inició con una ofensiva diplomática, primero sobre algunas cancillerías americanas, buscando consenso para su posición y luego sobre Washington. En otras palabras, hicieron lobby. Buscaban que EE. UU. estuviera más cercano a Santiago que a Lima.

 La ofensiva diplomática estuvo orientada primero a convocar los líderes de partidos chilenos, para informarles que se iba a invitar Perú para discutir las bases del plebiscito que el tratado de Ancón estipulaba. Para ello se utilizaría la figura del arbitraje.

La respuesta peruana decía, es cierto que “Chile había violado el tratado de Ancón”, sin embargo, en aras de la convivencia pacífica, aceptó las propuestas, indicando que el arbitraje estuviera a cargo del presidente de EE. UU.

EE. UU. invitó a ambos países a continuar negociaciones en Washington, para tratar lo estipulado en el tratado en mención. El 15 de mayo de 1922 se iniciaron las conversaciones entre los representantes de ambos países.

Perú planteó que la solución era la devolución de las dos provincias. Chile había violado el tratado de Ancón al haberse opuesto tenazmente a la realización del Plebiscito. De esta manera vulneró el plazo establecido por el mismo tratado.

La responsabilidad de la ejecución del Plebiscito era de Chile y en las circunstancias que se vivían era impracticable. Chile respondió que el plazo fijado por el tratado de Ancón “no era fatal”, es decir no era perentorio, sosteniendo además “que no había razón para que no se llevara a cabo aún vencido el plazo de 10 años”.

El secretario de Estado Charles E. Hughes propuso la fórmula de su propio nombre. Someter al arbitraje solo las cuestiones pendientes de las disposiciones no cumplidas del artículo tercero del tratado de Ancón. En caso de que el árbitro resolviera la improcedencia del Plebiscito, quedarían sin modificar las condiciones actuales de administración del territorio. Chile seguiría con el control de los territorios ocupados.

Chile aceptó de inmediato esta propuesta, Perú propuso modificar algunos términos. El 17 de Julio de 1922 se reunieron con el secretario de Estado Hughes los representantes Melitón Porras del Perú y Carlos Aldunate del Solar de Chile, quienes expusieron las posiciones de ambos gobiernos.

Posteriormente se firmó el protocolo Porras-Aldunate que señalaba “el árbitro debería decidir si el Plebiscito era posible en las actuales circunstancias”, de ser posible establecer las condiciones para efectuarlas.

En mayo de 1925 luego de treinta meses de arduo trabajo, en las que se examinaron documentos y alegatos de ambas partes, el presidente de EEUU Calvin  Cooledge dio su fallo arbitral. Se pronunció de manera positiva sobre la procedencia de realizar el plebiscito.

Respecto a quiénes debían votar se planteó:

-              Los nativos de las dos provincias.

-              Los residentes de dos años antes del 20 de julio de 1922.

-              Los extranjeros residentes que quisieran adquirir carta de ciudadanía.

Al Perú le impusieron condiciones consideradas leoninas, mientras que a Chile se le eximió de responsabilidad por el incumplimiento del tratado de Ancón. Las denuncias de atropellos, expulsiones de ciudadanos peruanos cayeron en saco roto. Las medidas de chilenización llevadas acabo en las dos provincias fueron legitimadas y los expulsados por Chile antes del plazo fijado perdían su derecho al voto.

El impacto del laudo Arbitral causó honda consternación y frustración en el Perú. Los resultados de la ofensiva diplomática iniciada por Alessandri y los lobby´s montados por la diplomacia de Santiago le habían dado excelentes resultados.                                                                                                           

El presidente estadounidense Calvin Cooledge, arbitro del plebiscito para decidir el futuro de Tacna y Arica. Designó inicialmente como su representante al general John J, Pershing como primer presidente. Posteriormente al general William Lassiter como segundo presidente de la Comisión Plebiscitaria.

Chile desarrolló una labor de zapa, incluía acciones de intimidación en ambas provincias. Impuso medidas coactivas que impulsaron el Intendente de Tacna Luís Barceló y el gobernador de Arica Emiliano Bustos. Afectando la libertad de los residentes peruanos.

Acciones que incluían la censura sobre los correos, telégrafos, teléfonos, cables y radio. Así como el control de ciudadanos peruanos residentes en las provincias que se desplazaban al interior de las mismas.

Fuero actividades rutinarias las labores de inteligencia de la policía secreta chilena. Se montaron actividades de observación, seguimiento y vigilancia contra la delegación peruana que residía en el barco “Ucayali”.

El general Pershing consciente de estos hechos, “propuso una serie de requisitos para la ejecución de la inscripción y votación” (1), las que incluían entre otras disposiciones:

-          La reducción de guarniciones militares chilenas.

-        Cambio de la fuerza policial y reemplazo por personal nuevo. Cambio de los miembros de los institutos armados y relevo por civiles.

-      Reafirmación de la libertad de tráfico, expresión y propaganda (manifestaciones públicas, exhibición de banderas)

-      Eliminación e la censura de cables, periódicos, radio, telégrafo, teléfonos y correspondencia.

-       Regreso a Tacna y Arica, con gastos pagados por Chile, de personas con derecho a voto que habían sido obligados a abandonar su residencia.

Estas medidas por adoptarse, causaron preocupación en la delegación chilena. Agustín Edwards jefe de la delegación chilena reunió a sus colaboradores y les expresó su desencanto “Todos estamos unánimemente de acuerdo en que no habrá ninguna expectativa razonable de éxito en la votación del Plebiscito” “…nuestros votantes  son en cantidad inferior a los votantes del Perú…” (2)

La decisión del general Pershing afectó a la delegación chilena. La que se agravó con la presentación de decretos de expulsión de ciudadanos chilenos por diversas actividades ilegales comprobadas.

Esto trajo como consecuencia que en diciembre de 1926, las turbas chilenas atacaran en las calles de Tacna a algunas personas hiriendo gravemente al abogado peruano Emiliano F. Valverde. Al finalizar el mes el general Pershing se retiró de Arica para siempre, sin lograr el encargo de su presidente.

El reemplazante del general Pershing fue el general Lassiter, quien expresó que las condiciones vigentes en el territorio no permitían la realización un acto electoral libre y correcto.

Lassiter emitió el 9 de julio de 1926 una declaración expresando “los comicios libres y correctos, ordenados por el laudo arbitral, eran impracticables por falta de garantías, porque no se habían cumplido los acuerdos sobre los requisitos previos anteriormente anotados”.

El Plebiscito de Tacna y Arica de 1925-1926 fracasó rotundamente por la posición chilena. El general Pershing inicialmente y el general Lassiter posteriormente en conjunto con sus respectivos asesores, llegaron a Tacna con la firme convicción de obrar con justicia, la verdad y la recta razón.

Ambos tuvieron que enfrentar un escenario plagado de violencia, apariencias y maquillaje que había preparado Chile con antelación. Con una población peruana controlada en sus mínimas actividades y desplazamientos y coactada por el odio y la xenofobia chilenos.

Pershing y Lassiter, después de analizar todas las dificultades y obstáculos que imponía la diplomacia chilena, percibieron que todo el esfuerzo efectuado, no lograría cristalizar la ejecución del Plebiscito. Las condiciones sociales anormales existentes, la política confrontacional de Chile, para imponer sus puntos de vista.

Posteriormente ambos generales, cada uno en su periodo apreciaron “in situ”, la negativa y falta de colaboración de la delegación chilena presidida por Edwards y optaron por regresar a su país.

Finalmente, en 1929, se llega al arreglo definitivo mediante la firma del Tratado de Lima, la misma que contempla que "El territorio de Tacna y Arica será dividido en dos partes, Tacna para el Perú y Arica para Chile".

El Protocolo Complementario del mismo tratado, de 3 de junio de 1929, establece que Perú y Chile "no podrán sin previo acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los territorios que, en conformidad al Tratado de esta misma fecha, quedan bajo sus respectivas soberanías, ni podrán, sin ese requisito, construir, al través de ellos, nuevas líneas férreas internacionales".

Algunos analistas diplomáticos y políticos connacionales confían en una negociación directa con Chile respecto al diferendo marítimo. Otros piden ir a la Corte Internacional de la Haya, Chile se opone a esta tesis. Hay quienes no quieren hacerse problemas y aceptan la situación actual.

El gobierno del presidente Alan García tiene un reto más frente a las difíciles relaciones que siempre hemos mantenido con los vecinos del Sur. La solución al diferendo marítimo deberá estar enmarcada dentro del respeto a nuestra integridad y soberanía territorial. En este contexto es imprescindible mejorar las actuales condiciones operativas de nuestras FFAA.

Notas:

(1)   Historia de la República del Perú- Jorge Basadre Grohmann- Tomo XIV-pag110-. Ed. El Comercio-Diciembre 2005. 

(2)   Un Plebiscito Imposible…Tacna-Arica. Ernesto Yepes del Castillo. Ediciones Análisis-Agosto de 1999. 

(3)   Fotografías. Memoria chilena.  

 

 

 

 

 


viernes, 21 de agosto de 2026

Reflexiones en el mes de la patria


El mes de julio es el período que todos los peruanos le dedicamos una mirada profunda y retrospectiva a nuestra amada patria. Es el mes que hacemos un balance general de lo vivido por nuestro país. Observamos lo bueno, malo y feo que ha sucedido.

Este mes se conmemoran a lo largo y ancho de nuestro territorio nacional, muchos episodios heroicos e importantes de nuestra vida republicana. Mes bendito en que evocamos a nuestros Héroes, Precursores, Próceres y Mártires, quienes entregaron sus vidas por un sueño, hoy hecho realidad. ¡La libertad! Es cierto, aún tenemos enormes falencias, sin embargo sostenidamente y con persistencia nos encaminamos hacia el desarrollo. Ojalá sea irreversible para siempre.

Nuestro calendario cívico es muy rico en hechos memorables y gloriosos, pero también en acciones nefastas, dolorosas y tristes, que han marcado con huella indeleble el devenir histórico de nuestro país.

Loa primeros años del siglo XIX ocurrió un hecho trascendental para nuestra vida republicana. La noche del 12 de julio de 1821 Don José de San Martín hizo su ingreso a la ciudad de Lima. El 15 se reunió con los ciudadanos de Lima en Cabildo Abierto y el 28 de ese mismo mes, Proclamó la Independencia de nuestra patria.
Durante la guerra con Chile, hubo grandes victorias en las que participó nuestro pueblo demostrando patriotismo y honor. Así, los días domingo 9 y lunes 10 de julio celebramos la victoria de la Batalla de Concepción (1882) que, con las victorias en Sangrar, Pucará y Marcavalle, conforman la gran Campaña de la Breña. Victorias obtenidas por el general Andrés Avelino Cáceres quien lanzó una contraofensiva, para expulsar a los invasores chilenos del valle del Mantaro.

En la primera mitad del siglo XX, precisamente en julio de 1941 se desató el conflicto con el Ecuador. El Perú salió vencedor de esta contienda hoy felizmente solucionado. El 23 de julio es el día consagrado al Capitán FAP José Abelardo Quiñones, héroe de nuestra Fuerza Aérea quien entregó su vida estrellando su monoplaza contra la baterías enemigas en Quebrada Seca. El 24 de julio celebramos la victoria de la batalla de Zarumilla, que culminó con la ocupación por nuestras fuerzas de la provincia ecuatoriana de El Oro.

Hay hechos dolorosos que enlutaron hogares y dejaron traumas sicológicos en muchos connacionales. El 16 de julio de 1992, un criminal atentado terrorista de SL en la tranquila calle Tarata de Miraflores, trajo como consecuencia 20 personas fallecidas, entre ellas tres turistas extranjeros y más de 250 personas heridas, algunas de gravedad.

La explosión derrumbó varios edificios y afectó importantes hoteles, establecimientos comerciales y edificios de oficinas y departamentos. Los daños superaron los 20 millones de dólares. Se sentían los pasos muy cercanos de las huestes de Abimaél Guzmán.

No podríamos dejar fuera de este recuento de hechos históricos, un episodio que permitió consolidar la lucha contrasubversiva. Es un hecho que hasta el momento ha pasado desapercibido para la opinión pública nacional, pero que tuvo, en su momento, una enorme trascendencia en la desestructuración del aparto militar de SL.

Recordemos que hace exactamente diez años una patrulla de la PM de la hoy 31ª Brigada de Infantería, capturó al camarada Alberto Ramírez Durand (a) “Feliciano”. Un hecho muy importante memorable, pues caía un de los líderes senderistas más buscados. El de 15 de julio 1999 fue capturado “Feliciano”, junto a las camaradas (a) Raquel, “Olga” y “Rita” por el Capitán EP Valdeavellano y personal de tropa de la PM de la hoy 31ª Brig. Inf, en Cochas Chico.

Esta importante acción fue producto de un planeamiento operativo que involucró el empleo de tropas seleccionadas, más de 1,500 soldados organizados en patrullas para estrechar el cerco y de un Equipo Especial de Inteligencia (EEI).

El EEI estuvo bajo el comando del general Luis Fournier Coronado, integrado por personal de Oficiales y Suboficiales (AIO) del Ejército y Oficiales de la policía de la DIRIN-PNP de Lima. Entre ellos: Crl Juan Vargas, Comandante Henry Cueva, My Eusebio Paredes y el Capitán Rolando Terrones, y el apoyo incondicional y sacrificado de la Dra. Mary Pérez Palomino psicóloga.

Este Equipo Especial se encargó de ejecutar un plan de inteligencia, para ubicar, identificar y capturar vivo al camarada “Feliciano”, número 1 de Sendero Luminoso (Sendero Rojo) y refugiado en el valle del Ene, desde hacía varios años.

Han transcurrido diez años de esta importante captura y es justo reconocer que fue un trabajo esforzado y sacrificado, del personal de Oficiales, Suboficiales y tropa de nuestro ejército, quienes enfrentaron no solo a las fuerzas terroristas, a la posibilidad de una embocada, sino que vencieron muchas dificultades, limitaciones y obstáculos del terreno, clima y condiciones meteorológicas adversas. Tal como actualmente sucede en el VRAE.

Pero además, debemos reconocer el trabajo abnegado del personal que integraba el EEI, quienes tuvieron que vencer los obstáculos antes mencionados, para realizar las actividades propias de Inteligencia y Contrainteligencia, en un terreno inaccesible sembrado de explosivos y con el peligro constante de ser atacados por las fuerzas de “Feliciano”.

Se dice “que la victoria tiene varios padres, la derrota ninguno”, este antiguo adagio grafica el interés de protagonismo que tiene el ser humano. Recordaremos que hace unos meses atrás un oficial de la PNP se adjudicó el protagonismo de este hecho histórico, se llenaron muchas páginas de diarios, no sabemos con qué intenciones. Dejando de lado a quienes fueron los verdaderos protagonistas de la captura de “Feliciano”.

Julio es y será un mes importante y sagrado para todos los peruanos. Un periodo de 30 días en que necesariamente todos volcamos la mirada al pasado y recordamos nuestra historia, salpicada de hechos gloriosos, heroicos, dolorosos y trascendentales.

Miremos siempre el pasado para no perder la perspectiva y para no cometer errores nuevamente. Miremos el futuro con optimismo, afiancemos nuestros pasos y avancemos con paso seguro hacia la consolidación de nuestra patria bajo el auspicio de la seguridad y el desarrollo, que son garantía de progreso para nuestra nación.

Feliz 28 de julio para todos.

miércoles, 19 de agosto de 2026

La Ley N°15 del poder “Aplaste por completo a su enemigo”

 


“Los restos de un enemigo pueden volver a cobrar vida, como una enfermedad o una fogata. Por lo tanto, al enemigo debe exterminársele por completo…Nunca se debe ignorar a un enemigo, creyéndolo débil. Puede tornarse peligroso en cualquier momento, como una chispa en una parva de heno.

Kautilya, filósofo indio. Siglo III a C.

La Ley N°15 del poder “Aplaste por completo a su enemigo”

Por: Arturo Castro

La persecución político-judicial del que fue objeto la actual mandataria Keiko Fujimori durante más de una década, es la demostración más evidente de cómo adversarios políticos, enemigos jurados de su padre el expresidente Alberto Fujimori, realizaron una venganza en contra de su hija con la finalidad destruirla políticamente. No pudieron lograrlo.

En esta venganza se coludieron en una sola bolsa negra, algunas ONG’s de ddhh, organizaciones que apoyaron y apoyan a SL-MRTA, sus enemigos políticos, jueces y fiscales caviarizados, periodistas convenidos y traidores, IDL, un fallecido premio nobel, la prensa calificada de farisea y crematística, en un mismo sentimiento enfermizo de odio.

Hoy que Keiko Fujimori es presidenta constitucional de la república ¿Los actos vengativos utilizados por sus enemigos y sus cómplices mediáticos y judiciales que afectaron a Keiko Fujimori deberían ser perdonados, olvidados, debería dejar pasar la página? La respuesta lo dejo a su amplio criterio.   

Debemos o no tomar pie liter, el título de esta ley del poder, dependerá del escenario político, económico y social predominante y debemos considerar también un escenario de conflicto bélico, en el que sí valdría esta afirmación. En los otros campos, se entiende, se tomará como una derrota, fracaso el hecho de aplastar por completo a sus enemigos y que desaparezcan del escenario.

Cuando se produce un incendio los bomberos trabajan hasta apagar la última pavesa, porque se corre el riego de que el fuego nuevamente se avive. De igual modo, durante la II Guerra Mundial, Japón había mostrado un espíritu de lucha y una resistencia formidable, al ejército de EE. UU., para someterlo por completo, para doblegar la moral alta de sus FFAA, los EE. UU. decidieron lanzar la bomba atómica contra las ciudades de Hiroshima y Nagasaki y con ello obtener la rendición de Japón.

Recurrimos a los ejemplos históricos para comprender mejor la aplicación de esta ley. Lo que leerán a continuación es un hecho verídico protagonizado por César Borgia, denominada la trampa de Sinigaglia (Senigallia) ocurrió el 31 de diciembre de 1502. Así como la Conjura de la fortaleza de Magione en 7 de octubre de 1502, hecho en contra de César Borgia.

A continuación, transcribimos este hecho histórico:

“El día en que Ramiro (Lorca) fue ejecutado, César (Borgia) salió de Cesena, dejando el cuerpo mutilado en la plaza de la ciudad y marchando hacia el sur. Tres días más tarde llegó a Fano, donde recibió a los emisarios de la ciudad de Ancona, quienes le dieron garantías de su lealtad. Un mensajero de Vitellozzo Vitelli anunció que el pequeño puerto adriático de Sinigaglia se había rendido a los condottieri (soldados mercenarios).

Sólo la ciudadela, a cargo del genovés Andrea Doria, seguía resistiendo, y Doria se negaba a entregarla a cualquiera que no fuese el mismo César. (Borgia) mandó aviso a Doria de que llegaría al día siguiente, que era exactamente lo que los condottieri querían oír. Una vez llegado a Sinigaglia, César sería presa fácil, atrapado entre la ciudadela y las fuerzas que rodeaban la ciudad...

Los condottieri(mercenarios) estaban seguros de su superioridad militar, convencidos de que, al partir las tropas francesas César Borgia se había quedado sólo con una pequeña fuerza.
Pero en realidad, según Maquiavelo, [Borgia] había dejado Cesena con diez mil hombres de infantería y tres mil caballos, y se había tomado el trabajo de dividir a sus hombres, a fin de que avanzaran por rutas paralelas pero separadas, antes de converger sobre Sinigaglia.

El motivo por el cual avanzaba con una fuerza tan grande era que sabía, gracias a lo confesado por Ramiro de Lorca, del plan de los condottieri. Por lo tanto, decidió volver la trampa contra quienes se la habían tendido. Ésta fue una obra maestra del engaño, que el historiador Paolo Giovio denominó, más adelante, ‘el magnífico engaño’.

La madrugada del 31 de diciembre [de 1502] César Borgia llegó a las afueras de Sinigaglia... Conducidas por Michelotto Corella, la avanzada de las fuerzas de César, de doscientos lanceros, tomó posición sobre el puente del canal... El control del puente impidió el retiro de las tropas de los conspiradores...

César saludó a los condottieri con efusividad y los invitó a unirse a él... Michelotto había preparado el Palazzo Bernardino para que César lo ocupara, y el duque invitó a los condottieri a que pasaran... Una vez adentro, los hombres fueron arrestados por los guardias que se acercaron con paso sigiloso por la retaguardia... [César] dio la orden de atacar a los soldados de Vitelli y de Orsino en las áreas suburbanas... Aquella noche, mientras las tropas eran aplastadas, Michelotto estranguló a Oliveretto y a Vitelli en el palacio Bernardino... De un solo golpe [Borgia] se libró de sus exgenerales y peores enemigos.”

En 208 a.C., el rey de Chu envió dos ejércitos poderosos para conquistar el reino de Chin. Uno, liderado por el general Xung Yi con su segundo Xsiang Yu, este se dirigió al norte en una maniobra de distracción para engañar a los espías enemigos y y aproximarse al objetivo por otra dirección. El otro ejército, bajo el mando de Liu Bang, recibió la orden de marchar directamente hacia Chin, más rápido y menos numeroso.

Durante la campaña, Xung Yi tomó contacto con el enemigo, pero dudó en atacar. Lo que llevó a Xsiang Yu a considerarlo cobarde y a decapitarlo por falta de valentía. Posteriormente, este se dirigió al reino de Chin, llegando después que Liu Bang, lo que afectó su orgullo y confianza.

Fan Tseng, consejero de Xsiang Yu, le advirtió sobre Liu Bang desde el inicio: “Este general campesino solía codiciar solo riquezas, mujeres y vino, pero desde que entró en la capital no lo han tentado ni las riquezas ni el vino ni el sexo. Esto demuestra que apunta más alto”.

Ambos generales, inicialmente amigos y compañeros en la lucha, tenían diferencias socioeconómicas y de carácter que alimentaron una rivalidad. Xsiang Yu, noble, imponente y gran guerrero, era también violento, orgulloso e impulsivo; Liu Bang, de origen humilde y vida desordenada, destacaba por su astucia, capacidad de observar a sus hombres y habilidad para aprovechar sus talentos.

En una oportunidad Xsiang rodeó capturó al padre de Liu Bang y amenazó con hervirlo vivo, la respuesta de este fue “recuerda que somos hermanos de sangre, si hierves a tu padre envíame una taza de esa sopa” Xiang desistió de su amenaza.

En otra oportunidad cercó a su enemigo y estuvo a punto de cazarlo, el consejero le expresó: “Aplástalo ahora, si lo dejas escapar de nuevo, más adelante lo lamentarás”, Xsiang hizo oídos sordos a este concejo, pues quería traer a su presencia a su enemigo y que este le reconociera como su amo, Liu Bang era astuto, mientras negociaba su rendición, nuevamente escapó de sus captores.

Finalmente, Xsiang Yu dispersó imprudentemente sus tropas; Liu Bang aprovechó la ocasión, rodeó su cuartel general y, siguiendo el consejo de sus asesores, destruyó al ejército enemigo. Abandonado y derrotado, Xsiang Yu huyó y se suicidó. El episodio muestra cómo la astucia, el autocontrol y la capacidad de escuchar consejos permitieron a Liu Bang imponerse sobre la fuerza, el orgullo y la impulsividad de su rival.

Aproximaciones a una interpretación de este hecho histórico:

El pasaje relata la transformación de una alianza contra la dinastía Qin en una lucha por la supremacía entre Xiang Yu y Liu Bang. Lo que se puede apreciar el episodio nos presenta dos modelos de ejercer el liderazgo ambos opuestos y explica por qué el guerrero aparentemente superior terminó derrotado por el dirigente más adaptable. Conviene precisar que los acontecimientos centrales corresponden, en términos generales, a la caída de Qin y a la contienda Chu-Han de 206-202 a. C.

Dos formas de ejercer el poder

Xiang Yu era un líder con prestigio basado en su origen, su fuerza personal y su carácter intimidante, era valiente, carismático y eficaz en el combate, pero su temperamento violento limitaba su juicio. Buscaba que Liu Bang reconociera su superioridad; por eso, en momentos decisivos, buscaba llenar su necesidad de afirmación. Su falencia o debilidad no era su capacidad militar, sino la deficiente capacidad de dominar su orgullo y saber escuchar a sus consejeros.

Liu Bang representa un liderazgo pragmático, sus falencias eran sus vicios y su origen humilde, pero a diferencia de Xsiang tenía un gran talento descubrir en sus subordinados sus capacidades, delegar y modificar su conducta cuando aparecía un objetivo mayor. Su mérito no consistió en ser moralmente perfecto ni en vencer siempre por sí mismo, formaba equipos de trabajo, aceptaba el asesoramiento, sabía negociar bien, tenía el don de retirarse cuando debía hacerlo y luego regresar de acuerdo con una mejor situación, su aparente debilidad individual era a su vez su gran fortaleza colectiva.

El sentido de los episodios decisivos

El banquete en el que Liu Bang evita una emboscada simboliza la indecisión de Xiang Yu. Este posee la ventaja, pero no actúa con claridad porque se debate entre la conveniencia estratégica, el honor personal y su relación anterior con el rival. Liu Bang, en cambio, interpreta el peligro con rapidez y prefiere sobrevivir antes que defender su orgullo. El episodio enseña que la oportunidad perdida puede ser tan decisiva como una derrota.

La amenaza contra el padre de Liu Bang revela además una diferencia en el dominio psicológico. Xiang Yu intenta gobernar mediante el miedo, pero Liu Bang neutraliza la amenaza con una respuesta fría y provocadora. No debe interpretarse como indiferencia familiar, sino como una maniobra para impedir que el adversario controle sus decisiones. “Quien conserva la serenidad bajo presión conserva también la iniciativa.”

El desenlace invierte las posiciones: Xiang Yu, obsesionado con perseguir personalmente a su rival, dispersa sus fuerzas; Liu Bang aprovecha el error y sigue el consejo de sus colaboradores. La victoria, por tanto, no aparece como producto de una sola hazaña heroica, sino de la disciplina estratégica, la inteligencia compartida y la capacidad de explotar los fallos del adversario.

Lectura humana

La oposición entre noble y campesino cuestiona la idea de que el nacimiento determina la aptitud para gobernar. Xiang Yu posee educación, linaje y destreza guerrera, pero no logra construir una autoridad duradera. Liu Bang carece de esas ventajas iniciales, aunque sabe atraer talento y transformar alianzas en poder político. El pasaje sugiere así que gobernar exige algo distinto de combatir: moderar impulsos, administrar lealtades, comprender a las personas y pensar más allá de la victoria inmediata.

Tener en cuenta que: la fuerza sin autocontrol ni visión política termina volviéndose contra quien la ejerce, mientras que la capacidad de aprender, escuchar y organizar las habilidades de otros puede convertir a un dirigente imperfecto en vencedor. La historia también advierte que el orgullo confunde la superioridad personal con la eficacia real: Xiang Yu quería ser reconocido como el mejor; Liu Bang comprendió que lo decisivo era alcanzar el objetivo.

Otro ejemplo que apuntamos es el protagonizado por la duquesa Wu Chao nacida en el 625 d.C., una mujer bella y encantadora, ingresó en el harén del emperador y debía competir con las otras mujeres, para convertirse en la favorita del gobernante, pronto fue escalando posiciones no solo por su belleza sino por su carácter, pero sabía que el emperador era veleidoso y cambiante y podía prescindir de ella.

Así que, sedujo al hijo del emperador llamado Kao Tesung que era un libertino, cuando el emperador murió la emperatriz y las mujeres del harén era internadas en un convento completamente rapadas, ella estuvo siete años interna, se comunicó con el emperador a quien había seducido antes y le pidió volver a palacio, el emperador dio un edicto real por el que se incorporó a Wu Chao al harén.

Estando en palacio fue fácil para ella trabar amistad con la emperatriz a quien halagaba en todo momento, incluso esta vio con buenos ojos que Wu se acostara con su marido y que resultara embarazada de este, dado que ella no podía darle un heredero y eso las unió más.

Cuando Wu dio a luz la emperatriz la visitó para conocer la  hija del emperador, al retirarse la emperatriz, Wu una mujer desalmada dio muerte a su hijo recién nacido, responsabilizó de este hecho a la emperatriz, a quien acusó del asesinato y ejecutada, Wu Chao casó con el emperador y fue coronada como emperatriz.

El emperador era un hombre descuidado de sus altas responsabilidades, dedicado a los placeres mundanos, cedió su poder a la emperatriz Wu Chao, la emperatriz pese a ocupara tan alto cargo no se sentía segura en e su puesto, considerando que los enemigos acechaban en la corte imperial.

Le asaltó el temor, vio enemigos en todas partes, desconfiaba de todos, al observar que su sobrina podría en el futuro convertirse en la favorita del emperador, la envenenó, en el año 675 también envenenó a su propio hijo el heredero, a su segundo hijo lo exilió bajo cargos falsos.

Cuando el emperador Kao Tsung murió, la emperatriz hizo declarar inepto a su hijo para gobernar y ella continuó gobernando. Hubo revueltas, golpes de estado palaciegos, todos ellos fracasaron.

En el 688 d.C., no quedaba en el reino ninguna persona capaz de desafiar su poder. En el año 690 d.C. fue nombrada “Sagrado y Divino emperador” de China ella se habría proclamado descendiente de Buda.

Tres ejemplos que nos muestran la naturaleza humana, las fortalezas y debilidades de los protagonistas, los extremos hasta dónde es el ser humano capaz de llegar con tal de conquistar el poder y mantenerse en él, utilizando todas las armas vedadas para enfrentar a sus enemigos y atacarlos hasta aplastarlos y desaparecerlos de la escena.

Se han preguntado por qué hasta hoy persiste la presencia de SL y el MRTA en el escenario nacional; pues, porque los gobiernos posteriores a Alberto Fujimori no consolidaron el enfrentamiento político y dejaron que estas organizaciones ideologizadas y violentistas se mimetizaran y cambiaran de estrategia, utilizaran las armas que da la Democracia para llegar a conquistar el poder y ahora los tenemos en el congreso en ambas cámaras.

Conquistado el campo militar contra las dos organizaciones terroristas, faltó realmente consolidar los otros campos, principalmente el político y en esto hay una grave responsabilidad de los partidos políticos.


 

martes, 28 de julio de 2026

El escenario político, económico y social que encontró Alberto Fujimori en 1990 y el que enfrentará Keiko Fujimori en 2026.

 


“El Perú será grande, el Perú será lo que deba ser, si todos los peruanos nos resolvemos virilmente a engrandecerlo”

Andrés A, Cáceres.

El escenario político, económico y social que encontró Alberto Fujimori en 1990 y el que enfrentará Keiko Fujimori en 2026.

Por: Arturo Castro

Las actividades propias del nuevo gobierno comenzaron el pasado 26 de julio con la elección de las mesas directivas en el Congreso, tanto en la Cámara de Senadores como en la de Diputados, y posteriormente con la toma de juramento de sus integrantes. El 27 de julio se instaló oficialmente el Congreso Nacional, bajo la presidencia de Miguel Torres, quien ocupa la presidencia del Senado.

El 28 de julio, con la juramentación de Keiko Sofía Fujimori como presidenta constitucional de la República, se inicia una nueva etapa en la historia del país. Este hecho simboliza no solo la participación de la mujer en la política peruana, sino también la llegada de una lideresa que ha demostrado, a lo largo de los últimos 15 años, gran espíritu de lucha, perseverancia y una sólida moral para sobreponerse a persecuciones y encarcelamientos injustos promovidos por sus adversarios.

El 29 de julio, se realizará la tradicional parada militar en homenaje a la Patria, en el marco del Ducentésimo Quinto Aniversario de la Proclamación de nuestra Independencia, donde nuestras Fuerzas Armadas, Policía Nacional y organizaciones patrióticas rendirán tributo a la nación.

No podemos ignorar la realidad: después de haber estado en una especie de oscurantismo político durante mucho tiempo, enfrentando amenazas que pusieron en peligro nuestra seguridad como Estado, finalmente se vislumbra un cambio, una apertura de la visión nacional. La luz de la esperanza, la confianza y el orden comenzarán a ingresar en nuestro panorama, guiados por la disciplina y el respeto por el Estado de Derecho.

Es innegable que este nuevo gobierno ha generado expectativas en la población; sin embargo, los desafíos son enormes. El escenario político, económico y social se encuentra convulsionado por graves amenazas a la estabilidad del país. Enfrentamos fuerzas oscuras, que se mantienen a la espera, listas para atacar; una naturaleza parasitaria con su propia narrativa, que forma parte de una estructura que busca socavar nuestra soberanía y bienestar.

Por ello, resulta pertinente realizar una comparación entre el inicio del gobierno de Alberto Fujimori en 1990 y el eventual de Keiko Fujimori en 2026. Ambas etapas representan momentos históricos muy distintos. En 1990, el Perú atravesaba una crisis profunda: colapso económico, violencia política y un sistema institucional en crisis.

En contraste, para 2026, enfrentamos un país con graves amenazas y riesgos, como la inseguridad ciudadana, el narcotráfico, el terrorismo, la minería ilegal, el tráfico de recursos naturales y la persistente informalidad, además de una fuerte polarización social y una crisis de gobernabilidad.

En el ámbito económico:

Alberto Fujimori en 1990:

Recibió de Alan García (1985-1990)un país sumido en la hiperinflación, con precios descontrolados, pérdida del poder adquisitivo, un déficit fiscal severo, reservas debilitadas y una economía prácticamente quebrada. El Estado tenía dificultades para financiarse, y la confianza tanto interna como externa estaba seriamente deteriorada. Perú, país inelegible.

Keiko Fujimori en 2026:

Encontraría una economía más ordenada desde el punto de vista macroeconómico. Aunque en sus primeras declaraciones, Keiko ha señalado que hereda un país con un verdadero desastre económico. Sin embargo, la inflación se mantiene baja o moderada, el crecimiento económico es positivo pero insuficiente, y el déficit fiscal está en proceso de ajuste.

En este escenario, el mayor reto será transformar esa estabilidad en empleo formal, disminuir la informalidad, aumentar la productividad y reducir la pobreza de manera sostenida. La diferencia radica en que, en 1990, el país necesitaba apagar un incendio, mientras que en 2026, el desafío consiste en reconstruir confianza y ampliar la economía formal para que beneficie a más peruanos.

En el ámbito político:

Alberto Fujimori en 1990:

Asumió en medio de una profunda crisis de legitimidad del sistema de partidos, con un gobierno saliente desacreditado y una creciente violencia terrorista de las organizaciones SL y MRTA. La democracia, aunque vigente, operaba en un contexto de debilitamiento institucional, aún bajo la Constitución de 1979, previa al autogolpe de 1992.

Keiko Fujimori en 2026:

Llegaría a la presidencia en un escenario de sistema político fragmentado, con alta desconfianza ciudadana hacia el Congreso, los partidos y el Ejecutivo. El país arrastra años de presidentes debilitados, vacancias y confrontaciones entre poderes, con escasa capacidad para construir mayorías estables.

Su principal desafío será gobernar sin profundizar la polarización ni activar temores autoritarios vinculados a su apellido, demostrando respeto por las instituciones democráticas  el Estado de derecho.

En el campo social:

Alberto Fujimori en 1990:

Recibió una sociedad marcada por la pobreza extrema, la desnutrición, el miedo cotidiano, el terrorismo fortalecido por la indiferencia de anteriores gobiernos, la migración interna forzada (desplazados) y una sensación de desesperanza. La prioridad social era la supervivencia económica y la seguridad frente a las amenazas de las organizaciones terroristas Sendero Luminoso y el MRTA.

Keiko Fujimori en 2026:

Encontraría una sociedad menos afectada por la guerra interna y la hiperinflación, pero mucho más marcada por la informalidad laboral, la inseguridad ciudadana, la extorsión, el sicariato, la desigualdad territorial y la precariedad en los servicios públicos. La ciudadanía exigiría resultados inmediatos en seguridad, empleo, salud, educación y lucha contra la corrupción.

Finalmente:

La diferencia fundamental entre ambos momentos radica en la naturaleza de las crisis enfrentadas. En 1990, Alberto Fujimori asumió un país al borde del colapso económico, político y social; en 2026, Keiko Fujimori encontraría un Perú con mayor estabilidad macroeconómica, pero con profundas heridas sociales, desconfianza en las instituciones y desafíos en seguridad y gobernabilidad.

El reto de 1990 fue estabilizar una nación en emergencia, mientras que el de 2026 será gobernar en un contexto donde la estabilidad macroeconómica ya no basta; se requiere fortalecer las instituciones, garantizar la seguridad, promover la inclusión social y ofrecer resultados concretos, todo ello sin sacrificar los principios democráticos.

Crear consensos entre el Congreso y Ejecutivo será una necesidad de supervivencia y una oportunidad para que el Perú, por fin encuentre la unión para lograr el bienestar de la Nación.






 

 

 

 

 

  

 

Fotografías: Captura de pantalla.