PRIMER PLANO DE EL OPERA HOUSE-SYDNEY- AUSTRALIA

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domingo, 27 de julio de 2008

EL RESPETO A NUESTRA BANDERA Y SU EMPLEO INADECUADO.


Manuel guarda como un tesoro muy preciado dentro de sí, el día que descubrió la Bandera Nacional, era casi un niño pues tenía siete años, el tío Rodrigo, lo llevaba los domingos sobre sus hombros al frontis del cuartel de Pueblo Libre.

Allí sus ojos se iluminaron por primera vez con los colores de nuestra bandera y sintió una gran emoción que le embargaba el corazón, cuando al compás de la Marcha de Banderas, la gloriosa enseña bicolor surcaba los vientos y era elevada por un soldado hasta el tope del mástil.

En lo alto casi confundiéndose con el cielo eterno flameaba nuestra hermosa bandera, orgullosa, limpia, solemne, épica, señorial, heroica ante la mirada de los ciudadanos que se apretujaban a su lado. Los ojos pardos de Manuel, encendidos por las lágrimas, mientras su corazón palpitaba de una emoción imposible de describir, hoy pasados los años lo recuerda con la misma sensación.

Creció como todo joven peruano y aprendió en el Colegio que según Decreto Supremo del 28 de Mayo de 1923 se estableció el 7 de Junio como el día de la Jura de la Bandera, además de rememorarse el aniversario de la Batalla de Arica.

Dos fueron las razones para esta decisión adoptada por el gobierno de entonces, la primera debido a la importancia que toma la histórica respuesta y la otra, porque realzando la figura eterna de Bolognesi, reconfortamos el patriotismo con el recuerdo de su sacrificio.

Pero además por el holocausto de nuestros precursores y héroes que dieron y dan su vida por defender nuestra integridad no solo territorial, sino la integridad moral. Como Alfonso Ugarte nos enseñara con su sacrificio.

Manuel, tiene sesenta años, la vida le ha enseñado que un país que se sostiene en valores cívicos es un país fuerte moralmente y dueño de su identidad. Que esos valores éticos y morales pasan por el respeto que se debe tener por nuestros símbolos patrios, entre ellas nuestra bandera, hoy lamentablemente utilizada por una productora y bailarina para promocionarse.

Hoy en la madurez de su vida muy fructífera, reside en Tacna con su esposa, hijos y nietos, a quienes ha inculcado respeto y amor a nuestros símbolos patrios. En esta ciudad es testigo anualmente de un acto memorable, la gran Procesión de la Bandera, con el cual se rememora aquel 28 de julio de 1901 cuando salió por primera vez el pendón bicolor por las calles de Tacna cautiva.

No es porque él sea un chauvinista o patriotero, sino porque comprende y tiene siempre presente, que los símbolos patrios distinguen nuestra condición de peruanos y porque la Bandera Nacional ocupa un lugar preferente en la memoria de la nación peruana. La Bandera aglutina y liga el sentimiento nacional.

Frente a la confusión de los últimos días, se debe distinguir la Bandera Nacional, del Pabellón Nacional, algunos intelectuales y críticos no conocen la distinción conceptual o lo han olvidado y muy a menudo cometen errores e inducen en la población a comprender erróneamente los conceptos.

La Bandera nacional es el símbolo que identifica a la nación. El Pabellón nacional es la misma bandera pero, se le adiciona el Escudo de Armas que es el símbolo del Estado soberano. La Bandera de Guerra es la enseña nacional, de modelo único, que se otorga a las Unidades y reparticiones de las FFAA y PNP.

Existen una serie de disposiciones legales que a través del tiempo se han venido publicando oficialmente respecto a la Bandera. En ellas se ha establecido una serie de normas para su creación, modificación, sus características, uso y empleo adecuado. No se considera, muy por cierto, servir como asiento, silla de montar u otra forma de uso inadecuado, como el realizado esta semana, que fue utilizado el Pabellón Nacional sobre el lomo de un caballo y una bailarina desnuda, para promocionar su almanaque.

Debemos enseñar a nuestros hijos y nietos el valor de nuestros símbolos patrios y su empleo adecuado. No debemos ser irreverentes, ni jugar con los sentimientos patrióticos de nuestra población, bajo el pretexto de un modernismo mal entendido. Respetos guardan respetos. Los símbolos patrios se respetan.

viernes, 25 de julio de 2008

Alberto Fujimori, Un cumpleaños privado de libertad.


Hace unos días los familiares de las víctimas de La Cantuta, un profesor y nueve estudiantes asesinados por el grupo Colina, fueron objeto de homenaje en diferentes instituciones antes de ser trasladados a su última morada, llenando muchas páginas de algunos medios de comunicación. Fue a no dudarlo, un hecho muy doloroso para todos, el asesinato de los estudiantes y el profesor.


Pero, nos llama a reflexión el contraste, ese doble rasero que utilizan algunos medios de comunicación de clara tendencia izquierdista, o simpatizantes, para juzgar a las víctimas de dos hechos graves acaecidos y originados por la violencia utilizada, según su ideología o posición social.

Por un lado, las víctimas de La Cantuta fueron objeto de innumerables muestras de solidaridad, de diferentes organizaciones de izquierda, de sus familiares y las ONG’s de derechos humanos, que reconocemos como válidos por sus intereses. Los mensajes expresados en el entierro fueron muy expresivos y elocuentes, las consignas apelaron a la justicia y a la condena de Fujimori. Esto último nos deja percibir cierto tufillo de venganza, más que de justicia.

Por otro lado, las víctimas del criminal atentado de la calle Tarata en Miraflores sumaron 20 personas, entre ellas tres turistas extranjeros y más de 250 personas heridas, algunas de gravedad. La explosión derrumbó varios edificios y afectó importantes hoteles, establecimientos comerciales y edificios de oficinas y departamentos. Los daños superaron los 20 millones de dólares. Cierta prensa no le dedicó ni siete líneas en ese doloroso aniversario, para ellos Tarata quedó en el completo olvido, se esfumó en la bruma del tiempo. No pasó nada.

No hubo homenajes, romerías, ni participación de las ONG’s de derechos humanos, ni organismos de izquierda. La opinión pública nacional se pregunta por qué esta diferencia, e indiferencia y trato desigual de estos organismos con las víctimas de la violencia senderista. Para estas organizaciones no tienen el mismo valor las víctimas de estos dos sucesos violentos.

Durante el presente juicio al ex presidente Fujimori, algunos de los testigos han afirmado que el profesor y cinco de los estudiantes eran integrantes de SL y responsables de haber preparado el coche bomba que estalló el 16 de julio de 1992 en la calle Tarata, del distrito de Miraflores. Otro artefacto explotó antes cerca de la municipalidad y otro vehículo cargado con media tonelada de material explosivo, colocado entre Diagonal y Benavides, no llegó a estallar. Gracias a la divina providencia, porque las víctimas y pérdidas materiales hubieran sido cuantiosas.

Para nadie es un secreto que, de un tiempo a esta parte, los mal llamados organismos de derechos humanos, se han dedicado con todo esmero a la defensa de esos derechos, pero, de las organizaciones subversivas MRTA y SL, que violentaron mediante el terror la tranquilidad de nuestro país. El entierro de las víctimas de La Cantuta fue una ocasión más para este tipo de demostraciones, con el apoyo de cierta prensa que le dio gran cobertura. Algunos de sus representantes han tenido el cuajo de solicitar que el Ejército pida perdón.

Este 28 de julio el ex presidente Alberto Fujimori cumple setenta años y los pasará, con seguridad, rodeado de sus familiares, disfrutando de un feliz onomástico, pero privado de su libertad, mientras 27 millones de peruanos gozamos de paz y tranquilidad, gracias a la decisión política que adoptó, para que las FFAA y PNP enfrentaran de manera integral con los otros dominios, la lucha contra la subversión que desangraba nuestro país.

La política integral en la lucha contra la subversión terrorista, emprendida por el ex presidente Fujimori, fue el inicio para revertir la situación político-social caótica a partir de la década de los noventa y que estaba a punto de balcanizar nuestro país. El Perú había sido catalogado como un país inviable y un obstáculo al desarrollo de los otros países de la región.

Hoy, esos años, gracias a la amnesia colectiva los percibimos muy, pero muy lejanos, como si nunca lo hubiéramos vivido; así es la memoria colectiva, el tiempo se encarga de hacer olvidar que muchos miembros de las FFAA y PNP dieron su cuota de sangre en pro de nuestra libertad, paz y tranquilidad que hoy respiramos, que disfrutan nuestros hijos y nietos, y ojalá para siempre.

Mal que les pese a muchos políticos, analistas, sobre todo de izquierda, lo cierto es que con Fujimori el país resucitó, desde el abismo de la inflación y el terrorismo, con paso seguro hacia el camino del progreso. Fujimori revirtió la situación y en la actualidad se pueden cosechar los frutos de la aplicación de su política no solo en el campo económico.
En este nuevo aniversario de su natalicio los peruanos de buen corazón reconocemos el valor de sus decisiones políticas para enfrentar el terrorismo demencial, la salvaje inflación y sacar al país del abismo.
Publicado en el diario La Razón de Lima, el 25 dejulio de 2008.

domingo, 20 de julio de 2008

Un diario al servicio de las fuerzas de ocupación.



El 17 de enero de 1881, las fuerzas chilenas ingresaron a Lima después de arrasar Chorrillos. Precisamente un día antes del aniversario de su fundación, ese día de verano, el manto azul de su cielo se puso color negro y corrieron ríos de sangre y lagrimas de dolor e impotencia.
La ocupación de Lima fue muy dolorosa para todos los peruanos. Mientras Piérola huía a Canta, Baquedano ocupaba la ciudad abandonada, en Palacio de Gobierno ondeaba la bandera chilena en su mástil.

Se implantó la ley marcial y con ello se legalizó los abusos abominables contra la población indefensa a quienes impusieron cupos y demás exacciones, y un control estricto de la prensa limeña.

Se sabe que la primera víctima en una guerra es la verdad. El primer peldaño de la tergiversación es la propaganda. Las autoridades chilenas impusieron una serie de publicaciones impresas, escritos y dirigidos por y para chilenos y en una clara estrategia propagandística y de guerra sicológica contra la población peruana.

De esta manera mantenían informada a sus fuerzas, a la opinión pública a los indiferentes, a los colaboracionistas que los hubo y además les permitía mantener la moral elevada de sus tropas, la cohesión y el patriotismo de las fuerzas de ocupación en tierra extraña.


Uno de los primeros diarios fundado para hacer realidad su intencionalidad propagandística, fue La Actualidad, este diario fue editado en la antigua imprenta de El Peruano. Su primer número salió el 20 de enero de 1881, tres días después de la ocupación de la capital, duró hasta mayo del mismo año.


Este diario publicaba no solo noticias nacionales y de la situación política chilena, sino además, la intencionalidad era clara, realizar propaganda a las fuerzas de ocupación, a favor de las autoridades chilenas de ocupación y guerra sicológica mediante sus candentes editoriales.

La finalidad suprema era ganar la mente de la población peruana, convencerlos de que la única solución a la guerra era la firma de una paz que ellos la ofrecían como la panacea del mundo, pero que en el fondo estaba preñado de odio y su aceptación era vergonzoso para los intereses nacionales. Pero claramente favorable a sus intereses estratégicos, de quedarse con territorios peruanos.

Los editoriales de este periódico son el reflejo de las intenciones de las autoridades chilenas en la capital. Así podemos percibirlo en los siguientes:

El 21 de Enero de 1881 editorializa de la siguiente manera:

“¿Se encuentra o no se encuentra el Perú en el caso de fundar en Lima, con arreglo a última pauta constitucional vigente, un gobierno bastante fuerte para mantener el orden?”
En una diáfana presión sicológica de este medio, el 24 de Enero de 1881.Bajo el título Objeto del viaje del Ministro de la Guerra:
“La ocupación de Lima después de dos sangrientas batallas y los acontecimientos que han seguido a ella imponen al estudio y la resolución de los hombres que representan en esta ciudad el poder público de Chile, en lo civil y lo militar, una serie de arduos y trascendentales problemas”.

“No se contaba,- debemos confesarlo- con que, destruido por el hecho lo que hecho había fundado, los habitantes de Lima, y en particular los ciudadanos más distinguidos, que deben tener en sus manos la dirección de la opinión pública, experimentasen dificultades para construir una administración provisional, con fuerza y prestigio suficientes para hacer respetar la ley, para celebrar un tratado de paz con Chile y para reunir un congreso”.

“La vacilación y el retraimiento de los buenos peruanos, fruto sin duda de la dolorosa experiencia, colocan a los jefes del ejército chileno en una situación que no carece de embarazos y de peligros”.
“Le sale al encuentro, a esta hora, la disyuntiva siguiente”:
“Echarse a cuestas la tarea de la administración de todo el territorio del Perú, adonde alcance sus armas, que podría ser todo el sur, desde la línea Mollendo, Arequipa, Puno, y toda la costa del centro y del Norte; recaudar allí las rentas, administrar la justicia, reorganizar las oficinas, etc., mientras la nación peruana no se resuelve a acometer la empresa dolorosa y mortificante, pero inevitable y heroica, de reorganizar su gobierno en días de derrota y de ocupación extranjera”.

“O bien, decidirse a tomar cartas en el aventurado juego de la política interna del Perú, buscar aliados y reconocer adversarios entre los partidos y caudillos que han disputado antes de ahora y pueden disputar de nuevo por el mando, y en fin, proporcionar a alguno de ellos la fuerza necesaria para imponerse y constituir gobierno”.
“Contra los dos términos de la disyuntiva se subleva el sentimiento público chileno; ambos están erizados de punzantes dificultades. Pero, en el punto a que las circunstancias nos han conducido, los representantes del gobierno de Chile en este país tendrán forzosamente que decidirse por uno de ellos”.

“Viene, en seguida y como consecuencia de lo anterior, el problema militar. No hacemos la paz, luego la guerra ha de continuar; ¿y en qué nuevo teatro y en qué proporciones? ¿Cuál será el plan de operaciones que se adoptará para impedir que el enemigo organice fuerzas considerables? ¿Regirán, por ultimo, en la campaña contra la montonera, las mismas reglas, que se ha observado mientras la resistencia a la invasión era mantenida por ejércitos regulares?(…)"

El 2 de Febrero de 1881, bajo el título de El momento va siendo serio. Este diario continúa su campaña de guerra sicológica y de propaganda, amenaza abiertamente a la población, no encuentra una autoridad a su medida, continúa buscando un interlocutor con quien negociar la paz, una autoridad “respetable” que represente a nuestro país y acepte la imposición de sus intereses estratégicos mezquinos, como son cesión territorial y pago de indemnizaciones de guerra.


“Van corridos quince días desde que el ejército chileno ocupó la capital del Perú, y la situación conserva los caracteres de incertidumbre e incoherencia con que se presentó en los primeros momentos al espíritu del vencedor”.

“Van corridos quince días desde que Lima y el Callao obedecen de hecho a funcionarios chilenos, y todavía se halla sin despejar las incógnitas siguientes”:
“¿Esta o no está resuelta la nación peruana a aceptar la ley de la victoria y a celebrar la paz con Chile?”

“¿Tiene o no tiene el Perú un gobierno que lo represente en las negociaciones y que pueda comprometerse en nombre del estado?”

“Es cierto que, en la primera semana de la ocupación, una veintena de personas, llamadas a reunión por el Primer Alcalde de la Municipalidad de Lima, declararon que en su concepto, no había dejado de existir el gobierno de la Dictadura, y que consideraban siempre a don Nicolás de Piérola como el jefe Supremo de la Nación”.

“¿Quién gobierna hoy el Perú? ¿Con quién pueden entenderse los que tienen asuntos que discutir y cuentas que arreglar con el estado peruano?”

“(…) No tenemos, sin embargo, embarazo para manifestar nuestro profundo convencimiento de que el puñado de fugitivos que anda paseando de villa en villa, en las gargantas de la sierra, su derrota y sus indecisiones y en cuyos pasos vacilantes se revela el conflicto entre el deseo de conservar el mando y el temor de atraerse la impopularidad celebrando la paz,- no tenemos, decimos, embarazo para declarar que don Nicolás de Piérola y los suyos han perdido la faculta de hablar y obrar en nombre del pueblo peruano, sin contar con que el audaz violador de las suspensión de armas del 15 de enero se ha colocado voluntariamente, respecto de las autoridades chilenas, fuera del palio de la confianza internacional”.

“¿Quiere el Perú la paz?”
“¿Hay en la actitud y las manifestaciones del país algo que autorice a los hombres bien intencionados y sensatos para declarar que la sangrienta contienda del Pacífico ha concluido y para dar a los hogares en agonía y a los talleres paralizados voces de consuelo, de esperanza y de aliento?”
“¿Hay algo que autorice a los representantes de la nación chilena en el Perú para prolongar por un tiempo más la tregua que han concedido, generosamente, al vencido, en la hora de su completo anonadamiento?”
“He aquí una interrogación de muy grave significado, una interrogación que los peruanos patriotas y discretos harían bien en pesar en lo más íntimo del alma”.

Como podemos observar, este diario fue fundado con la clara misión de propagar, una serie de mensajes orientados a convencer a las autoridades peruanas, a los personajes notables de la ciudad y a la población en general, pero además tenía la misión de ser el sostén ideológico de la estrategia militar.

Convencer a los habitantes de Lima, a los personajes representativos, que sus ofrecimientos de paz eran sinceros, que constituían una opción favorable para nuestro país desangrado, mutilado y expoliado. Nunca se entendió así, era todo lo contrario.

¡No señores! Detrás de ello se escondía su verdadera intención, no prolongar la guerra más de lo necesario, no propiciar una resistencia que sería fatal a sus intereses. Acopiar toda la riqueza posible obtenida y trasladarla a su país, como así fue.

Lograr un tratado ventajoso a sus intereses estratégicos, además porque la prolongación de la guerra les traería miles de problemas que no podrían enfrentar, ni afrontar, las tropas estaban cansadas y reclamaban parte de la torta obtenida por los abusos y cupos.

En otras palabras ya estaba en sus espíritus el temor, los invadía la desconfianza en sus posibilidades de hacer la guerra en un terreno de difícil acceso para ellos, nuestra zona serrana, corrían contra el tiempo pues conocían las acciones de resistencia que se realizaban, liderada por Andrés A. Cáceres en la zona andina al mando de sus montoneras.

domingo, 13 de julio de 2008

Chile, con todas sus miserias, nos vencerá mañana i siempre, si continuamos siendo lo que fuimos i lo que somos. Rodeado con el prestijio de sus victorias, posee crédito; así que en toda guerra tendrá dinero, i con el dinero, soldados i buques, rifles i cañones, amigos i espías.
Manuel González Prada.


Réplica furibunda a una carta del Brujo de los Andes.

Debemos tener presente, porque la historia nos ha enseñado, que nuestro país llegó al conflicto con Chile en condiciones desventajosas. Con sus fuerzas militares carentes de preparación, con la prensa sin una visión real sobre el adversario, en medio de una crisis política, social y económica y, una lucha intestina entre caudillos que se dio en pleno desarrollo de la guerra.

Hecho que fue aprovechado no solo por los políticos chilenos en su área específica, sino para la implementación de su aparato de propaganda. Durante la ocupación de Lima por la fuerzas chilenas (17 de enero 18881- agosto 1883), se publicaron una serie de periódicos.

Hubo diarios que defendieron la causa nacional, pese al control estricto establecido por los chilenos, no faltaron los indiferentes pero, los temerosos que preferían publicar noticias diferentes a la situación de la guerra; otros defendían la posición política de los caudillos, Iglesias, García Calderón, Piérola, etc., y algunos que les cupo el triste papel de traidores.


El diario La Dictadura, se fundó con la única finalidad de defender los logros que se obtenían durante el gobierno del dictador Nicolás de Piérola. Por otro lado el diario El Orden, defendía al gobierno de Francisco García Calderón, es cierto defendía la causa nacional, pero también atacaba al “Califa” Piérola. Podemos percibir una gran rivalidad entre los diarios, frente a las narices de las fuerzas de ocupación.

Los chilenos con una clara visión estratégica y mediante el empleo de la prensa en apoyo a sus operaciones militares, fundaron primero La Actualidad, posteriormente en su reemplazo La Situación y en sustitución de este El Diario Oficial, para la publicación de las disposiciones oficiales de Lynch. El Comercio apócrifo que se publicó en el Callao. La finalidad era muy clara, hacer propaganda y operaciones sicológicas.

Dentro de los diarios publicados en Lima, destaca el diario La Reacción, fundado en 1882 en Cajamarca, se trasladó a Lima el 02 de enero de 1884. Desde su fundación este diario se puso al servicio de los intereses políticos de Iglesias, facilitando la labor de los chilenos, era su vocero oficial y su defensor más expresivo, no respetaba honras, satanizaba a Cáceres.

El 18 de Enero de 1884, Editorializaba con una crítica mordaz a la misiva que el general Cáceres le enviaba por intermedio de un conocido a Iglesias, en ella reprochaba la aceptación de las condiciones chilenas para firmar el tratado de paz, este diario se ensañó contra Cáceres y lo trató de traidor y antipatriota.

La carta del 31 de diciembre de 1883 dirigida a una persona identificada como NN, fue puesta en conocimiento de Iglesias; en ella Cáceres respondía a una comunicación de un amigo no identificado, sobre las causas que engendraron los desastres sucesivos en Lima. Cáceres expresaba sus conceptos respecto a las calamidades que vivía la República, en estos términos:

“Los desastres ignominiosos del Perú se deben a que nunca nos planteamos las situaciones netamente y como son en realidad: por falta de carácter, por cálculos mezquinos, por intransigencias que no reconocen un origen noble, nos hemos rebelado siempre contra las soluciones dictadas por la razón, por la moral, por el patriotismo y por el deber, que nos acogemos a todas las intrigas, a todas las bajezas, a todas las apostasías, que nos presentan ante el mundo como un pueblo abyecto y prostituido, incapaz de salvar lo que nunca debe perderse: la dignidad del infortunio”.

“Sí, amigo mío, ésta es la verdad, pese a quien pesare”.

“Supone Ud. y con fundamento, que muchos desengaños habrán lacerado mi corazón y muchas esperanzas fallidas habrán torturado mi espíritu en el camino de la noble causa de la resistencia”.

“Su inteligencia superior ha comprendido el carácter y la intensidad de mis sufrimientos; pero abrigue Ud. esta convicción invariable: Los obstáculos y las horrorosas decepciones que he encontrado a mi paso y que hoy mismo se me oponen con creciente insistencia, no serán bastante para hacerme abandonar el campo de la defensa del Perú”.

“Cuando se ha pasado por Tarapacá y por Huamachuco, no se puede retroceder sin mengua: no quiero profanar con mis plantas, en ese extraño retroceso, las cenizas de tantas víctimas augustas, ni empañar con una monstruosa deserción las glorias que he podido conquistar para mi patria en sus desgracias”.

“Me dice Ud. y reconozco su sinceridad, que el patriotismo me pide que ponga término a la lucha, para servir a mi país en las grandes evoluciones de su reorganización. Póngase Ud. la mano al corazón y reconsidere sus palabras. ¿Qué reorganización bajo un orden de cosas impuesto por el enemigo? La reorganización del Perú no reconocerá nunca como base la traición de sus malos hijos ni los esfuerzos de las bayonetas de Chile. Esa reorganización vendrá más tarde”.

“Lo que conviene hoy es poner a salvo la Honra Nacional. Chile, al crear un gobierno en el país, no ha hecho política peruana, ha hecho y está haciendo política chilena. ¿Y cree Ud. después de esto, que es posible la reorganización de la República? Ud. me manifiesta que el gobierno de Iglesias ha ratificado solemne y definitivamente sus títulos de tal, y que a él se debe la paz y la reconquista de la autonomía perdida; agregando Ud. que para que a ese beneficio sigan los del orden, los del progreso, los de nuestro renacimiento a la vida de la ley y la libertad, es preciso que todos contribuyan a ello, y que la suerte me reserva en esa tarea un hermoso papel”.

“Quiero ser franco con Ud. tanto como Ud. lo ha sido conmigo. Yo no veo en Iglesias sino a un teniente chileno, que obedece a los propósitos chilenos, que vive bajo la sombra de los chilenos y que, en suma, subsistirá con el aparato de poder que tiene en Lima, tanto tiempo cuanto el que permanezcan en el territorio nacional los ejércitos chilenos. ¿Qué solemne y definitiva ratificación de títulos, es, pues, de la que Ud. me habla? Más, quiero poner fin a estas enojosas apreciaciones y resumir lo que siento y lo pienso en orden a la actual situación”.

“Hundida la república por causa de sus propios hijos, más que por la victoria del enemigo, no queda a los buenos peruanos otro camino que el de la resistencia, camino erizado de dificultades y fecundo en enseñanzas dolorosas, pero a cuyo término se encuentra indefectiblemente, sino el triunfo completo sobre Chile, una solución que ponga a salvo la honra y la verdadera autonomía de la nación”.

“¿Qué se necesita para esto? Carácter para perseverar, carácter para no transigir con el cálculo y la cobardía, carácter para sobreponerse a todo, inclusive a las derrotas, carácter siempre carácter”.

“¿Se teme la efusión de sangre? Ese es un temor pueril. La historia nos enseña que las grandes causas demandan grandes martirios, y que la reorganización de un pueblo no es, en suma, sino el resultado de sangrientos sacrificios. Yo que conozco esa ley social, no puedo desecharla, desde que tengo voluntad para cumplirla”.

¿Cuál fue la respuesta del diario La Reacción?



El diario respondió con una campaña orquestada que duró varios días. En su editorial del 18 de enero de 1884, respondía de manera agria a la misiva de Cáceres, escupió todo el veneno de que es capaz la cobra más mortífera, veamos la respuesta:

“La lectura de la carta dirigida por el general Cáceres a S.E el presidente de la República nos ha causado pena más que indignación”.

“Porque efectivamente si es triste, muy triste, oír recriminaciones e insultos en respuesta a la nobleza y a la generosidad, lo que es mucho más, que un hombre que tiene una alta clase militar, una buena reputación de valor y que la ha tenido de patriotismo…”.

“La carta que tenemos a la vista no es una simple negativa a la franca y abnegada invitación hecha por la alta persona del jefe de Estado, no, es algo más, es un burla al país entero, un insulto arrojado a la faz de la República”.

“¿Con qué derecho hace esto el general Cáceres? ¿Le da razón su terco orgullo o el interés de su pobre y criminal circulillo para pretender anarquizar la República y echar una horrible sombra sobre el cuadro de ventura y prosperidad que empieza a delinearse?”

“El general Cáceres está traicionando al Perú”. “No le ha bastado, no, ser el mal sino de esta desgraciada patria en tres largos años en los que ha arruinado veinte poblaciones y esquilmado otras tantas, no le ha bastado haber derramado la sangre de millares de indios, no le ha bastado humillar el pabellón de la república en Huamachuco con una nueva derrota…”.

“El general Cáceres nos habla de la paz ignominiosa, de los bien defendidos intereses del país, de paz pedida de rodillas y de gobierno formado por las afrentosas bayonetas chilenas, como si fuera posible obtener una paz mejor que la que se ha hecho con beneplácito del Perú entero…”.

“¿Puede el general Cáceres o el gobierno de que ha sido inconsciente instrumento haber firmado o firmar algo más provechosos para el Perú?”.

De igual manera al día siguiente este diario continuó su campaña mediática contra Cáceres, La Reacción en el editorial del 19 de Enero 1884, firmado por Manuel A. San Juan, sostenía respecto a la carta de Cáceres lo siguiente:

“No queremos creer que, en efecto, que las ideas y conceptos contenidos en los primeros acápites de la mencionada carta sea sean manifestaciones sinceras y fieles de lo que el general Cáceres piensa respecto de la obra acometida con laudable firmeza por el actual jefe del Estado”.

“ No, el general Cáceres no ignora que si las condiciones personales del que hoy desempeña la primera magistratura del Perú contribuyeron a asegura el éxito de la causa que con verdadero valor moral iniciara el agente principalísimo de esta victoria pacífica ha sido la idea impalpable, la idea incoercible, que penetrando como rayo de vivificadora luz en todos los espíritus agobiados por el peso abrumador del infortunio, ha hecho renacer en ellos la consoladora esperanza de mejores días” .

La campaña orquestada contra Cáceres continuó en este diario, así El 23 de enero de 1884, bajo la firma de Luis E. Márquez, La Reacción editorializaba:

“Solo a aquellos a quienes el exceso de luz ofusca la mirada y todo lo ven negros en pleno mediodía, pueden resistirse a la evidencia de que la opinión pública favorece unánimemente el programa administrativo de su excelencia el general Iglesias”

“Este programa esta formulado en dos palabras: gobernar con todos y para todos hasta que redimido el territorio, y establecida prácticamente la reforma de la Constitución…”.

Como podemos apreciar, los diarios de esa época aciaga para nuestra patria, defendían intereses personalistas, caudillistas; algunos como La Reacción tuvieron una línea editorial que lindaba con la traición, que buscaban el enfrentamiento entre peruanos, antes de buscar la unidad en la lucha contra los invasores, proponiendo tratos, o aceptándolos en contra de los intereses nacionales.


Tengamos presente que frente aun hecho grave como es la Guerra, que involucra a la nación entera, los medios de comunicación deben cumplir un papel fundamental en las decisiones de autoridades y gobernantes a favor de la integridad del país; por tanto, la prensa debe mantenerse alerta, en su cometido de informar verazmente y con cautela, para evitar que la opinión publica, pueda ser ganada por la propaganda de la prensa del adversario.

domingo, 29 de junio de 2008

Hay en marcha un proyecto de quiebre logístico y moral de las FFAA y PNP.

Publicado en el diario La Razón, 29 de junio de 2008.
Especial

La “Guerra de Puertos” entre Perú y Chile y otras amenazas contra la seguridad nacional. Problemas sin solución: judicialización abusiva, potenciamiento de equipos y ausencia de remuneraciones justas.

El mundo se encamina a tres grandes crisis, que sin lugar a dudas van a causar graves problemas sociales en todo el planeta, ellas son: financiera de EEUU, energética y del hambre o la hambruna. En nuestra región las necesidades de combustible y agua, serán las que dominen las relaciones con nuestros vecinos, algunos de ellos carecen de estos recursos no renovables y miran con ojos ambiciosos a quienes sí lo poseemos.

Hace unos años el general Edgardo Mercado Jarrín, en su obra “La Revolución Geoestratégica”, nos advertía con mucha antelación sobre un nuevo tipo de competencia con Chile de carácter económico, y visionaba con anticipación la “guerra de puertos”, entre Perú y Chile, que ha cobrado actualidad con la nueva ley de puertos que aprobó el Congreso.

Nuevos conceptos

Además, presenciamos los nuevos acuerdos de los ministros de Defensa de Chile y Bolivia, quienes han firmado un memorándum en materia militar, que les permitirá el intercambio de conocimientos y la capacitación en operaciones de paz, ambos hechos abonan una preocupación más para nuestra seguridad. Porque tienen como trasfondo la solicitud de salida al mar de Bolivia.

Los nuevos conceptos sobre soberanía, esbozados por Fernando Araujo, canciller colombiano, han planteado una nueva visión sobre la soberanía, indicando que esta debía tener un aspecto más amplio, que incluya la seguridad para todos los ciudadanos, más allá del concepto de soberanía territorial. Por otro lado, la teoría del mar presencial expuesta hace ya varios años por el chileno Jorge Martínez Busch, que busca desde alta mar cautelar sus intereses, protegiendo su patrimonio marítimo y su seguridad.

Y el de la guerra preventiva, aplicada como un instrumento legítimo y moral de la política exterior estadounidense, para la defensa y seguridad de su pueblo, nos debe hacer reflexionar sobre el nuevo rol que deberán cumplir las FFAA y la PNP de nuestra nación en este siglo, en el contexto sudamericano y mundial. Porque no vivimos aislados.

Amenazas a la vista

Actualmente las amenazas a nuestra seguridad no están circunscritas a peligros solo provenientes del interior. Hace unos días un soldado de nuestro ejército ha sido herido por miembros de las FARC en la frontera con Colombia. La toma violenta de un contingente policial al mando de un general en el puente Montalvo (Moquegua), punto crítico importante, ha puesto sobre el tapete la violación del principio de autoridad y un atentado grave a la seguridad nacional.

Quién pudiera dudar que el empeño en una carrera armamentista y la preparación de la fuerza operativa de un país vecino, Chile, sean parte de las amenazas que se ciernen sobre nuestra nación, que lucha por salir del subdesarrollo. Considerando además que está pendiente una demanda por los límites marítimos, ante la Corte Internacional de La Haya, pese a la provocación de políticos sureños y demostraciones, cerca de nuestra frontera sur.

Pero existen además otras amenazas: penetración económica extranjera, instituciones democráticas débiles, corrupción oficial, defectuosos servicios de salud y educación, deterioro del medio ambiente, pobreza, sida, piratería, falsificación de monedas, ciberterrorismo, narcoterrorismo, etc., que significan en conjunto hoy, las nuevas plagas que se ciernen sobre sociedades débiles como la nuestra y a las cuales debemos hacer frente. En primera línea estarán las FFAA y PNP.

Pregunta clave

En la novela Conversación en la Catedral, de Mario Vargas Llosa, el personaje central Fernando Zavala se pregunta ¿en qué momento se había jodido el Perú?, la editorial Milla Batres publicó en 1990 una obra titulada con la misma pregunta y para dar respuesta reunió a una serie de personajes intelectuales y políticos, quienes esbozaron desde su perspectiva algunas soluciones a los problemas endémicos del país, como son la extrema pobreza, la exclusión, los deficientes servicios de educación, salud y seguridad.

Por el lado de las instituciones fundamentales del país, sucede algo parecido, ¿en qué momento fue que perdieron su capacidad adquisitiva? Y pasaron a formar parte de ese inmenso porcentaje de pobreza del país. Hace veinte años que soportan un injusto sistema de remuneraciones y pensiones.

La problemática de remuneraciones y pensiones de las FFAA y PNP ha tocado por primera vez la conciencia de todos sus integrantes, vemos que en diferentes medios de comunicación se publican artículos referidos al tema, hay movilizaciones y marchas. Sí, realmente es una gran preocupación, por las implicancias en la seguridad económica de sus miembros y familiares.

Esta situación ha obligado a múltiples gestiones de las diferentes organizaciones que agrupan a los oficiales en situación de retiro y a preocupaciones de los comandos y del Mindef y se espera el resultado del trámite de la propuesta en manos del Ministerio de Economía.

Cumplir o no cumplir

Las FFAA y la PNP durante el anterior régimen han sido sometidas a sendas reestructuraciones, promocionadas hasta el hartazgo y que a la postre no han mejorado en nada la condición de pauperización logística, material, económica y profesional de los integrantes de las instituciones esenciales de la nación. Hemos visto con preocupación lo sucedido en Moquegua, que no es el único caso, donde se resquebraja el principio de autoridad.

¿Cómo cumplir con el precepto constitucional en las actuales condiciones?

La estructura, moral y disciplina de nuestras instituciones están actualmente en riesgo, muchos de sus miembros no solo deben enfrentar, por su misión la lucha contra los remanentes de las organizaciones subversivas, el narcoterrorismo y hacer frente a hechos violentos contra las autoridades, sino que por presión de organismos de derechos humanos y ONG’s de izquierda, deben hacer frente a persecuciones judiciales, es decir, librar dos batallas.

La incertidumbre ante la disyuntiva de cumplir la orden y luego ser enjuiciado por delitos de lesa humanidad, o no cumplir la orden y también ser enjuiciado por desobediencia, en ambas situaciones el militar o policía sale afectado en sus legítimas aspiraciones de continuar su carrera, y lo más grave aún, arrastra a su familia a la zozobra e inseguridad.

Estrategia externa

No sería aventurado entonces sostener hipotéticamente que se está desarrollando el quiebre, operativo, logístico y moral de nuestras FFAA y PNP, que como percibimos afectan peligrosamente a la seguridad nacional. Esto obedecería a una estrategia externa concertada con grupos interesados de izquierda del país, para deteriorar y debilitar sistemáticamente a las entidades defensoras del estado. No es difícil adivinar la finalidad de esta acción.

Pero, a esta situación han contribuido una serie de factores adversos como: drásticas reducciones del presupuesto, reducción del personal, persecución judicial emprendida por recomendación de la ex CVR y desmantelamiento sistemático de sus bienes, y reducción alarmante del programa de entrenamiento de las fuerzas.

Como ejemplo podemos decir que en la judicialización de los casos a los que han sido sometidos muchos miembros de nuestras FFAA y PNP, que participaron exitosa y valientemente en la lucha contrasubversiva, se han cometido una serie de arbitrariedades. Somos testigos de que no se han respetado los principios establecidos en nuestra Constitución vigente como: los principios de legalidad, irretroactividad de la ley, prescripción de la acción penal, debido proceso, tutela procesal efectiva y jurisdiccional y presunción de inocencia.

Además, somos testigos de como es mal utilizado el informe presentado por la ex CVR, cuyas conclusiones no son vinculantes para el Poder Judicial, pero que sin ninguna duda, se están aplicando en las denuncias penales como base sustancial de la acusación penal.

Dos columnas

Hace pocas semanas el ministro de Defensa Antero Florez-Aráoz en su mensaje por el día del Juramento de la Bandera, frente al monumento del coronel Francisco Bolognesi, ha invocado a buscar consenso en la población y el gobierno, para mejorar la situación de operatividad de las FFAA y el mejoramiento urgente de la situación remunerativa y pensionaria.

Todos los presentes sabemos que desarrollo y seguridad son, sin duda, una dualidad conceptual para el logro del bien común. Ambos son indisolubles. Como dos columnas que sostienen un templo. Por otro lado, ley, orden y poder de policía del Estado contribuyen a la seguridad interior del territorio.

A todo esto sabemos, que los sueldos para los funcionarios del Estado, que cumplen tareas importantísimas para el país están atrasados, por las medidas de austeridad. Lo triste es que existen funcionarios de este mismo estado peruano que no están considerados, pese al importante rol que cumplen para la seguridad del país los miembros de las FFAA y PNP, sus viudas y discapacitados.

Nuestro país atraviesa por una de sus mejores etapas en materia de bonanza económica, pero también para nadie es un secreto que las remuneraciones y pensiones de las FFAA y PNP están desfasadas con esta realidad que vive el país.

En las actuales circunstancias, existe la necesidad ineludible de contar con una ley de remuneraciones para el personal de las FFAA y PNP, a fin de asegurar la sostenibilidad de cualquier propuesta de reforma previsional. Esta situación floreciente de nuestra economía, es la oportunidad inmejorable para ello.

Causas de la quiebra inminente de la Caja de Pensiones Militar Policial.

Otro tema candente es la situación de la Caja de Pensiones Militar- Policial, que es muy grave y está a punto de quebrar. Fue fundada el año 1974, su deterioro comienza en 1979, cuando el gobierno de esa época permitió, la reducción de las aportaciones del 27% al 12%; como resultado, el aporte de sus miembros bajó del 12% al 6%, y el del Estado, del 15% al 6%.

Posteriormente, el Estado dejó de pagar los montos que le correspondía como aporte, dejando que sólo el personal uniformado aportara con sus sueldos. Estas son las principales causas en las que radica la crítica situación de la CPMP que se encuentra al borde de la quiebra.

Si la CPMP llegara a quebrar, con seguridad serán perjudicadas, no solo las promociones que a partir del año 1974 pertenecen a ella, sino también podríamos vernos involucrados todos los presentes, porque al desaparecer la CPMP, el gobierno no tendría otra opción que unificar el sistema de pensiones creando una nueva ley, que al modificar y/o eliminar la ley 19846, correría el riesgo de desaparecer nuestra cédula viva. Como se presume es la intención final.

¿Qué hacer? Creo que lo urgente es tomar conciencia de la grave situación que viven nuestras fuerzas de seguridad, están frente a una crisis que si el gobierno no le hace frente, el futuro es incierto para todos y principalmente para las nuevas generaciones. Por lo que se debe mantener el ímpetu de nuestros reclamos, empleando todas las vías legales.

Tengamos siempre presente que las FFAA y PNP no son del gobierno, son de la nación, se deben a todos los peruanos y el poder político como un elemento constitutivo del Estado, tiene la obligación de satisfacer sus necesidades fundamentales, para seguridad de toda la nación peruana.

sábado, 28 de junio de 2008

DIARIOS Y REVISTAS LIMEÑAS PUBLICADAS ENTRE 1879-1884.( TERCERA ENTREGA)

A FAVOR DE LAS FUERZAS DE OCUPACIÓN.

Se sabe que la primera víctima en una guerra es la verdad. El primer peldaño de la tergiversación es la propaganda. Las autoridades chilenas impusieron una serie de publicaciones impresas, escritas por chilenos y dirigidos a chilenos y en una clara estrategia propagandística contra los peruanos.

De esta manera mantenían informada a sus fuerzas y les permitía mantener la moral elevada, la cohesión y el patriotismo de las fuerzas de ocupación. Entre estos voceros tenemos:

La Actualidad, editado en la antigua imprenta de El Peruano. Su primer número salió el 20 de enero de 1881, tres días después de la ocupación de la capital, duró hasta mayo del mismo año. Este diario publicaba noticias nacionales y de la situación política chilena.

Los editoriales de este periódico son el reflejo de las intenciones de los chilenos en la capital. Así podemos percibirlo en los siguientes: El 21 de Enero de 1881 editorializa de la siguiente manera:

“¿Se encuentra o no se encuentra el Perú en el caso de fundar en Lima, con arreglo a última pauta constitucional vigente, un gobierno bastante fuerte para mantener el orden?” (43)

El 24 de Enero de 1881.Bajo el título Objeto del viaje del Ministro de la Guerra:


“La ocupación de Lima después de dos sangrientas batallas y los acontecimientos que han seguido a ella imponen al estudio y la resolución de los hombres que representan en esta ciudad el poder público de Chile, en lo civil y lo militar, una serie de arduos y trascendentales problemas”

“Le sale al encuentro, a esta hora, la disyuntiva siguiente: Echarse a cuestas la tarea de la administración de todo el territorio del Perú, adonde alcance sus armas, o bien, decidirse a tomar cartas en el aventurado juego de la política interna del Perú(…)”

“Contra los dos términos de la disyuntiva se subleva el sentimiento público chileno(…)”. (44)

El 25 de Enero de 1881.El editorial titulaba Signos de bonanza:

“No es posible negar que la idea dominante en el espíritu del Dictador caído del Perú, en los días que siguieron a Miraflores, y a la ocupación de Lima, fue la de continuar la guerra con los recursos del interior del país”

“¿Estamos en un error? ¿La residencia prolongada del señor Piérola en Canta proviene de la imposibilidad en que se ha encontrado para proseguir su viaje y no del deseo y la esperanza de celebrar la paz? Lo sentiríamos, de veras, porque consideramos la prolongación de la contienda como la peor de las calamidades imaginables para este país tan cruel e inútilmente sacrificado (…)”
“Hacemos, pues, votos porque se confirmen las esperanzas que nos hace concebir a última hora la actitud del señor Piérola, y porque tengamos cuanto antes en Lima un gobierno con quien tratar aunque este gobierno sea una dictadura (…)”. (45)

El 28 de Enero de 1881 titulaba su editorial: Caletas y puertos menores:

“Las autoridades chilenas en el Perú se encuentran en el deber de introducir en la administración de las finanzas del país todas las economías que son compatibles con el buen servicio y con las exigencias legítimas del comercio y la industria”. Obrando así, favorece principalmente al Perú, pues los gravámenes de la ocupación militar disminuyen en proporción que se reducen los que ocasiona la percepción de las rentas”.

“A esta consideración a obedecido el general en jefe del ejercito de Chile, al decretar con fecha de ayer, que se cierre para el comercio los puertos de Ancón, Chancay, Chorrillos y demás adyacentes del puerto del Callao”.(46)

El 1 de Febrero de 1881. Bajo el título Sostener el billete, este diario da énfasis a la rapiña que fue el modus operandi de las tropas chilenas a lo largo de toda la guerra.

“Es indudable que el principal deber y el principal encargo de las autoridades chilenas en el Perú consisten en velar por los intereses de Chile. Ante esto las demás consideraciones son ligeras, o por lo menos no hay probabilidad de que prevalezcan”.

“Sí: no hay para qué ocultarlo,- el interés de Chile es el supremo y casi exclusivo fin de la política chilena en el Perú; pero, afortunadamente, no siempre se hallan reñidos el interés de Chile con el interés del Perú…”. “Tal es, a nuestro juicio, lo que está sucediendo en materia de moneda circulante”.

“La depreciación del billete entraña para el Perú perjuicios inmensos y amenaza con la ruina y el hambre a las familias. Para el ejército de Chile, la depreciación presenta inconvenientes no menos graves:
1. Significa para el soldado verdadero despojo de una gran parte de lo que la ley chilena le ha concedido, mientras se les obligue a recibir sus haberes en billetes peruanos.
2. Prolonga y agrava la paralización del comercio, cuyo activo movimiento es una de las condiciones esenciales para la realización de los propósitos que persigue la política chilena en este país.
3. Disminuye el producto de las contribuciones con que se cuenta para mantener el ejército de ocupación, y tiende a consumar la insolvencia del Perú en la hora del arreglo de las cuentas de la guerra.

4. Es causa, en Lima y en todo el país, de miseria y hambre, a que las autoridades chilenas no pueden ser indiferentes, y en auxilio de las cuales tendrá que acudir forzosamente con los recursos de Chile.

“Resulta de todo esto, con evidencia completa, que la depreciación del billete amenaza y lastima gravemente los intereses de Chile…”. (47)

El 2 de Febrero de 1881.Titulaba su editorial: El momento va siendo serio.

“Van corridos quince días desde que el ejército chileno ocupó la capital del Perú, y la situación conserva los caracteres de incertidumbre e incoherencia con que se presentó en los primeros momentos al espíritu del vencedor”.

“¿Esta o no está resuelta la nación peruana a aceptar la ley de la victoria y a celebrar la paz con Chile? “¿Tiene o no tiene el Perú un gobierno que lo represente en las negociaciones y que pueda comprometerse en nombre del estado? “¿Quién gobierna hoy el Perú? ¿Con quién pueden entenderse los que tienen asuntos que discutir y cuentas que arreglar con el estado peruano?” “¿Quiere el Perú la paz?” (48)

El 3 de febrero de 1881 bajo el título de Honor a los que cayeron es sus puestos, este diario rinde un homenaje postrero a las tropas invasoras, caídas en las batallas de Chorrillos y Miraflores, colocando como un ejemplo para sus nuevas generaciones, elevando los valores del sacrificio, honor y gloria de sus tropas, en una clara propaganda y guerra sicológica contra nuestra población.

“El día de hoy es, para el ejército chileno de ocupación de lima, de solemne y religioso recogimiento”.

“Los vivos pagan a los muertos queridos de la batalla la deuda de su agradecimiento y de su veneración; y ante el altar de los póstumos honores, se inclinan las armas teñidas todavía en sangre, las pasiones tumultuosas se calman y se apagan los últimos rumores de la larga contienda”.

(…)”honor, pues, a la memoria de los que murieron por la patria, en el puesto del deber militar y a la sombra de la bandera amada. Honor a ellos, y que en la relación de sus actos y de su glorioso sacrificio encuentren la futuras generaciones de soldados y ciudadanos estímulo y ejemplo y aprendan que la fuerza, y prosperidad y la grandeza de los estados tienen por base las tumbas de los que supieron morir por ellos” (…).

(…) “honor al grupo brillante del grupo de oficiales que, desde la primera hora de la guerra, abandonaron gustosos el lucro y las comodidades de la vida civil por acudir a llamamiento de la patria en armas, a travesando algunos la pampa y la cordillera” (…) (49).

Lima 7 de febrero de 1881, En su editorial de esta fecha Caso de patología

“Si se estudia con mediana atención los actos de la última Dictadura que las agitaciones del cuartel han impuesto al Perú, no seria difícil descubrir, al través de todos ellos, una vena de charlatanismo pedante y de insensatez, que raya por instantes en demencia”.

“Tal fue el carácter del primero de los actos del dictador, la promulgación del famoso estatuto, pieza propia de un escolero empeñado en transformar naciones con el auxilio de la tinta y el papel de las aulas, mas bien que del gobernante de un país serio”.

“Después que su más rica provincia a sido ocupada, su escuadra destruida y que su ejercito de línea se a deshecho en Tacna y Arica como una bola de nieve sobre ardiente roca, este singular hombre de estado envía a las conferencias de Arica a dos respetable ciudadanos, con el encargo de exigir, en el carácter de plenipotenciarios del Perú, que Chile desocupe Antofagasta y Tarapacá, que devuelva el Huáscar y la Pilcomayo y pague a los aliados el gasto de la guerra”.

“Con semejante actitud no tiene nada que ver la ciencia política; es estrictamente asunto de la patología”.

“Otro tanto podemos decir de la conducta del dictador y de los documentos que han emanado de él desde el día en que, abandonando sin precaución de ninguna especie la capital del Perú al desenfreno de las turbas y a la merced de un vencedor irritado por reciente felonía, se echó a correr y correr por la montaña en compañía de su secretario general el señor García y García y de más secuaces de su culpable empecinamiento”.

“Un gobernante que escapa de esa manera al cumplimiento de sus más sagrados deberes; que arrastra a su nación al abismo para dejarla, en la hora de la dificultad, en peligrosa estacada; que, por mezquinos cálculos de ambición, intenta sustraerse a la obligación de firmar una paz dolorosa, consecuencia lógica de sus propios actos y terminó impuesto fatalmente por las circunstancias, un gobernante que todo esto hace y que , en seguida, cuando siente de nuevo firme el suelo bajo sus plantas en la región de la puna y de la soledad eterna, se pone a echar al aire cartas para el cuerpo diplomático, decretos sobre moneda y otros, y circulares para los prefectos”. (50)

El 12 de febrero de 1881 tituló su editorial En Jauja, para describir las correrías del dictador Piérola, que no quería dejar el poder y buscaba mantenerlo, recorriendo el interior del país, además dan a entender que solo cuando Piérola estaba lejos de las fuerzas chilenas se sentía libre y con el poder para realizar gestiones ante las legaciones extranjeras, para pedir su intermediación, en una actitud cobarde.

“Entre las mil existencias que han ido a apagarse en el sano y sosegado valle de Jauja, después de producir mas o menos bulla y desorden en le mundo, ninguna conocemos mas digna de interés, ninguna a dejado más onda huella en la memoria de los contemporáneos, que la del gobierno dictatorial que a pesado, durante todo el año memorable de 1880, sobre la nación peruana”.

“Herida de muerte en los campos de Miraflores, en donde manchó innecesariamente el pabellón de su patria con una odiosa felonía y en donde sacrificó con implacable crueldad la flor de la población limeña a su ambición y sus terrores, la dictadura ha ido arrastrando pesadamente su esqueleto del campo de batalla a Canta, de Canta a Tarma y de Tarma a Jauja, el ultimo refugio de las consunciones en el postrer periodo”.

“La tisis de la dictadura no es alegre. Va acabando en ahogos de tinta y siembra de decretos la montaña, en las convulsiones de la agonía. (…) en las horas de mas tranquilidad, la dictadura vuelve hacia Lima los lánguidos ojos, se acuerda de que en el cuerpo diplomático tiene amigos a quienes en los buenos tiempos, hacia vilipendiar en Europa cerca de sus gobiernos, y recurre a ellos para que le permitan entablar negociaciones de paz, bajo del palio protector de la mediación extranjera”.

“Pero esta ilusión se desvanece también, y la dictadura enferma sigue tosiendo decretos de otra especie, y adornando su cabeza calavérica con el crespón fúnebre de que le hicieron obsequio las autoridades de Jauja, con siniestra ironía, el día de su entrada triunfal en la ciudad”. (51)

Crear contradicciones entre la población peruana y sus autoridades, fue el interés de este periódico, además de realizar actividades de propaganda a sus tropas y guerra sicológica contra la opinión pública nacional, quienes veían pasmados e indefensos la actitud nefasta de los caudillos los que estaban en completo desacuerdo para poder enfrentar el grave problema de la ocupación y esta situación favorecía el interés de Chile, “divide y reinaras”, antiguo pensamiento de Nicolás Macchiavello se hacía una vez más realidad.

Por otro lado las autoridades chilenas buscaban un interlocutor válido para realizar las negociaciones, la intención de las autoridades chilenas era mantener en el gobierno peruano a un presidente sumiso, una persona apocada que aceptara humildemente, los caprichos y ambiciones de los ocupantes. Creyeron tenerlo en Francisco García Calderón, pero se equivocaron, este no estaba dispuesto a aceptar la entrega de territorio peruano, por lo que lo embarcaron preso rumbo a Santiago.

Además este diario era utilizado para publicar una serie de disposiciones del usurpador Lynch, como la ley marcial y el pago de cupos para alimentar al ejército invasor.

Este diario recogía informes sobre las actividades de las fuerzas de resistencia de la zona andina, en una posición favorable a las fuerzas chilenas. Fue clausurado por Lynch, porque se trabajaba un folleto contra el general Baquedano.

La Situación: Decía ser un diario político, literario, mercantil y noticioso, el 4 de junio de 1881 se publicó el primer número de este diario y su último número se publicó el 30 de mayo del mismo año, publicó un total de 302 ejemplares, pero su contenido hizo mucho daño a nuestros connacionales y favoreció a las fuerzas de ocupación.

Basta analizar el contenido de el primer número, para darse cuenta que era un diario agresivo, su lenguaje era provocador y servía como un medio de propaganda para las fuerzas enemigas, durante el corto periodo que circuló.

“Diario nacido en tierra extranjera, lejos de la patria, de los que le dan la vida, tiene, necesariamente, la nacionalidad de su bandera. La Situación nace bajo el estandarte de Chile y centinela destacado de avanzada de su prensa en el Perú, su pensamiento y su palabra procurará que sean el pensamiento y la palabra de los suyos.”

“(…) La Situación conoce la responsabilidad que ha aceptado. Sabe que entra a la pieza de un enfermo -algunos dicen que de un moribundo- que no tiene bien demostradas las ansias naturales de la vida”. (52)

La agresividad contra el Perú es más que notoria, el cinismo mesiánico era pan de cada día en el trato noticioso; era importante mantener informada a sus huestes en la capital, conservar el sentimiento de orgullo y adhesión a sus fuerzas, contrarrestando además la influencia de los escasos periódicos peruanos que circulaban de manera restringida.En su afán de propiciar los abusos, proponían medidas extremistas, que debían adoptar las autoridades chilenas de ocupación, para subvencionar los gastos que les ocasionaba su permanencia en la capital.

Para los chilenos paz y trabajo significaban someter a sangre y fuego a las poblaciones y obligar a los vecinos a entregar cupos, víveres, dinero, joyas y todo lo que ellos querían. Mataban para pacificar

sábado, 21 de junio de 2008

DIARIOS Y REVISTAS LIMEÑAS PUBLICADAS ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DE LA GUERRA DEL PACÍFICO.(Segunda entrega)



La importancia de los medios de comunicación en todas las épocas, y de la prensa escrita durante el periodo de la Guerra con Chile, puede graficarse con el siguiente pensamiento del emperador Napoleón Bonaparte: “Tres diarios adversos, son más temibles que mil bayonetas”.

Cuando se declara la guerra se produjo un insólito enfrentamiento entre los diarios y el dictador Nicolás de Piérola, por lo que este buscó el pretexto de la ausencia de firmas en los artículos y editoriales, para aplicarles el artículo siete del estatuto provisorio, ordenando el apresamiento de directores de los diarios.

Durante la ocupación de Lima, afloraron las contradicciones entre los dos regímenes, el de Piérola y el de García Calderón; los medios de prensa se batieron por los gestos heroicos, la dignidad de la patria, en contraste con la timidez, lindante con la cobardía, de algunos personajes considerados notables que, aceptaron la situación como un hecho consumado.

El papel de la prensa durante esta etapa, debió estar orientada a poner en alerta a la opinión pública nacional sobre las intenciones de Chile. A informar adecuadamente de la preparación militar de los chilenos, exigir la preparación de nuestras fuerzas, pero fundamentalmente conservar la unión de todos los peruanos y elevar el sentimiento patriótico.

Sin embargo, eso no fue así, estuvieron preocupados en apoyar a sus líderes políticos, creando una brecha en la unidad nacional y en algunos casos plegarse a las decisiones de las autoridades chilenas sin ningún tapujo ni vergüenza.

Igualmente, cuando las tropas chilenas se alistaban para invadir nuestro País, el dictador Piérola tenía la obligación de fomentar la unidad nacional, buscar la adhesión de la población a la causa patriótica, pero agravó el divisionismo, que ya había promovido con sus ambiciones de poder.

A FAVOR DE LA CAUSA PATRIÓTICA.

Los principales periódicos considerados en apoyo a la causa nacional fueron:


El Orden, invocó la vigencia de la Constitución y leyes peruanas, asumió la representatividad de la soberanía nacional, siendo vocero oficial del gobierno de García Calderón, su contenido principal estaba dado por la publicación de decretos, bandos, leyes y algunas noticias.

Los editoriales de este periódico que a continuación se detallan, nos permiten determinar que estaban por la causa peruana, pero también un obvio y evidente apoyo al gobierno de García Calderón.

Contribuyó en mantener el patriotismo y fomentó acciones de resistencia al invasor, alentando acciones que permitieran hacer la vida imposible a los chilenos, pero también defendió a la clase pudiente cuando los chilenos impusieron un cupo para los peruanos acaudalados.

El 8 de Marzo de 1881, bajo el título de "A los pobres". Hace una crítica cerrada contra los pobres del país, por su pésimo comportamiento y falta de solidaridad, con los ricos, ante la imposición del pago de cupos.

“Los ricos son los que han sostenido las cargas de la guerra; los que se han arruinado con ella y un numero de ellos además han dado su vida en la batalla de Miraflores. ¿Y habrá hoy alguien, digno del nombre peruano, que se alegre de que esos pobres-ricos reciban el ultimo golpe de gracia?”

¡Cómo! ¿No saben esos mal aconsejados pobres, que el día que se acaben los ricos en una sociedad la sociedad misma perece?; ¿no comprenden, que cuando no haya propietarios ni patrones, no habrá ni quien pague sirvientes, ni mayordomos, ni costureras, ni sastres, ni albañiles, ni carpinteros, ni dependientes y jornaleros de ningún género?” (31)

El 11 de Marzo de 1881, bajo el título de La Inauguración del gobierno provisorio.

“Dos meses mortales han pasado desde el día en que la imperdonable deserción del señor Piérola dejó la capital abandonada en manos del enemigo, expuesta a las consecuencias que inevitablemente debían seguirse después de una acefalia sin ejemplo en nuestra historia”.

“Ya pues, que ellos quisieron con la fuga abdicar un poder que antes escalaron sobre montones de cadáveres; ya que no tuvieron la energía moral necesaria para contemplar cara a cara al enemigo, cumpliendo el penoso pero ineludible deber de tratar con él desde el Palacio de Gobierno…” (32)

El 12 de Marzo de 1881, tituló el editorial de la siguiente manera: La Ceremonia de hoy:

“No son los pueblos grandes los que engrandecen los sucesos, antes bien son los grandes hombres los que lo enaltecen todo, con el poder de su inteligencia. El Perú se encuentra en el momento más solemne de su historia, y en el pueblo de la Magdalena se inaugura hoy la sobrehumana empresa de resucitar a un país”.

“Descubrámonos; y de pié todos los peruanos asistamos en espíritu a tan solemne ceremonia. Depongamos todos nuestros odios e intereses mezquinos ante el altar de la patria; que siquiera una vez en nuestra historia pueda decirse que el Perú estuvo unido, en una obra que es la vida y el porvenir de todos y cada uno de los peruanos. Aquí no hay sino un objetivo: La salvación del Perú”. (33)

Este periódico hacía propaganda al nuevo gobierno de la Magdalena, presidida por García Calderón, estaba en contra de Piérola. Criticó la actuación de Piérola frente al enemigo en las batallas de Chorrillos, San Juan y Miraflores, por no haber podido detener el ingreso del enemigo a Lima y abogaba por hostilidades frente al invasor.

El país se desangraba, Cáceres organizaba su ejército en el centro del país y este diario se preocupaba por la opinión que se tenía del gobierno de García Calderón, en lugar de contribuir a la unidad nacional y la resistencia frente al invasor.

Por otro lado La Patria. El 18 de Agosto de 1880, este diario editorializaba bajo el título de: Trabajos de Chile

“En los momentos actuales el asentimiento es fácil y lo encuentran las afirmaciones más opuestas, sobre todo cuando Chile, que rompe los preceptos del derecho y saca la guerra del cauce regular y legítimo, rompe también con la lógica para no dejar nada sano en la táctica de la destrucción que se ha impuesto”.

“En todo caso, la honra nacional está satisfactoriamente garantizada y existe el convencimiento general y unánime de quien dirige hoy los destinos del país, sigue el camino a cuyo término se encuentran la regeneración y la victoria definitiva”. (34)

El 27 de Agosto de 1880, bajo el título Otra vez a Lima, Julio L, Jaimes editor del periódico, expresaba lo siguiente

“Nunca clima alguno del mundo ofreció alteraciones más diversas y frecuentes que el que ofreció el clima chileno en la atmosfera guerrera. Tan pronto se anuncia una tormenta próxima, como una calma transitoria; tan pronto se oye los truenos y relámpagos precursores del rayo asolador, como se descarga su cielo en lluvia de imprecaciones contra el Júpiter de la Moneda y lo mismo sopla el vendaval deshecho amenazando arrasar los campos vecinos, como se amainan y refrescan los vientos para volver de nuevo a rugir y amenazar sin resultado alguno”.

“¡A Lima! A Lima! Fue el grito unísono en medio de las ebriedades de su triunfo en Tacna y no parecía sino que la expedición había de zarpar aún antes de que se extinguieran los ecos del festín celebrado en Santiago…”. (35)

El 2 de Setiembre de 1880, este diario escribe en su editorial titulado Dignos de Chile:

“No sabemos si los adelantos modernos han modificado sustancialmente el criterio moral, no sabemos hasta que punto el interés se sobrepone al deber y el éxito feliz disculpa los medios empleados para alcanzarlo; pero no hay adelanto humano, ni interés, ni éxito que nos hagan transigir con la villanía, ni aceptar el cobarde sistema de herir a mansalva y sobre seguro”.

“Es posible que Chile, en punto a ese género de adelantos, marche a la vanguardia de los más avanzados pueblos del mundo…”.
“…pero ¿quién puede vencer la repugnancia que causan las acciones cobardes, que como muestra de aquellos adelantos nos proporciona su escuadra? Y ¿quién no mira con horror las doctrinas sustentadas por su prensa y llevadas a la tribuna parlamentaria, respecto a destrucción y arrasamiento de pueblos indefensos, de comarcas cuya floreciente agricultura excita la codicia y mueve la zaña de sus guerreros?”. (36)

El 14 de Setiembre de 1880, este periódico bajo titula su editorial Y va el segundo, expresó lo siguiente:


“Otro de los buques chilenos ha ido a ocupar el fondo del Océano. Caro cuestan ya a Chile los alardes de fuerza y la ostentación de un poder que se ha empleado siempre contra la razón y fuera de toda práctica culta y de toda sugestión hidalga. La nave sepultada ayer entre las ondas, se había ensañado un día antes contra el viaducto de Chancay, intentando destruirlo a mansalva y lanzando sobre el puente más de noventa bombas”.

¿Cómo no sentirse al saber que los buques que sirven al bandalaje, a la extorsión más descarada, a la imposición de rescate, desaparecen uno a uno pagando caro el profanamiento de las sagradas leyes de la guerra?”

“Es menester destruir sin miramiento. Ellos invaden, talan, asesinan, queman, imponen tributo y profanan a las mujeres, purifique pues el fuego tanta infección y sepa el mundo que contra la razón de la fuerza, está la amenaza de lo desconocido”. “No hay términos medios”. (37)

El 16 de Setiembre de 1880, en su editorial publica, bajo el título: El presente es del hombre; el porvenir de Dios.

“Nunca fue Chile escrupuloso por sí mismo; pero moderaba sus ímpetus, restringía su índole el temor a los extraños, y su propia vanidad le obligaba a conservar el título de civilizado mal grado suyo”.

“He ahí que en momento dado cayó el artificio y con la expedición reivindicadora rompió el nudo que mal sujetaba sus instintos para recorrer enseguida, con lógica inquebrantable la pendiente de las abominaciones sin dejar ninguna, desde la mentira oficial, hasta la falsificación de documento de Estado; desde la puñalada al vecino dormido, hasta el engaño al prestamista extranjero; desde el ilícito comercio con los defraudadores de su contrario, hasta el negocio con los bienes cogidos en prenda y desde el fusilamiento de las náufragos, la ultimación impía de los heridos, la inmolación de los inermes, hasta el asalto en cuadrilla, el robo, la violación, la impureza repugnante y el incendio”.

“¿Qué más le queda a Chile que inventar en su prodigiosa fecundidad para el mal? ¿En dónde está la acción reprobada, la trasgresión escandalosa, la práctica ilícita, la escena bárbara, la criminal sevicia, que no hubiesen tenido cumplida ejecución de parte de los estadistas, escritores, tribunos, piezas principales y peones en el tablero político y guerrero de la nación chilena?”. (38)

El 20 de Setiembre de 1880, bajo el título de Ilusiones y realidades, se expresaba:

“A medida que el Perú adquiere esa lucidez que se tiene en los momento supremos y con plena conciencia de su situación, corre en masa decidido a defender su honra y sus interese, Chile pierde la calma, se aturde, y rompiendo con todo género de consideraciones, se precipita en la senda de la violencia y el crimen”.

“La cruzada desbastadora contra las haciendas del Norte, es la más triste y execrable prueba de su impotencia.
Si tuviera la seguridad del triunfo, sí se sentiría fuerte y poderoso, no se echaría a cometer depredaciones de las que solo cosechará desprecio y deshonra”. (39)