Las estrategias chinas y la campaña electoral.
Por: Arturo Castro
Actualmente
la mayoría de las personas en el mundo occidental están recurriendo a la
sabiduría oriental, no solo como una búsqueda de ayuda para enfrentar los
desafíos propios de la vida moderna, sino para superar el estrés, la ansiedad y
tensiones producidas por una vida tan dinámica y agitada, sometida a la
parafernalia propia de las actividades y necesidades del ser humano, la
distracción, la industria cultural y la tecnología.
En esta
búsqueda tratan de prevenir los giros y cambios que se presentan, buscando
consejos y orientaciones, para tener claro las relaciones que se establecen
entre las leyes de la naturaleza y las del comportamiento humano, habrá personas
que seguirán los consejos de estrategas, nigromantes o la cartomancia, habrá
quienes consulten al gran estratega Zun Tzu, autor del arte de la guerra, para
librar batalla frente a los desafíos que se presentan en los diversos
escenarios en que desarrollan sus actividades.
Las Estrategias
chinas resumen la sabiduría de Oriente, que en la actualidad se vienen
utilizando en todos los campos del saber humano, y la razón es simple, porque
las organizaciones, personas, empresas, grupos humanos, tienen necesidades. Están
en la búsqueda permanente de orientación y ayuda externa, para enfrentar los obstáculos
y desafíos que trae la acelerada y estresante vida moderna, así como las
tensiones propias de tecnología con sus redes sociales, IA, física cuántica,
etc.
Muchos se
preguntarán y ¿De dónde vienen estas estrategias?, ¿cuál es el origen?, ¿Cómo
han llegado hasta nuestros días? ¿Son realmente útiles en el quehacer diario de
las personas?
Las
estrategias chinas tomadas de manera aislada permiten explicar fenómenos como:
Espionaje, absorción de empresas, accidentes, también ofrecen concejos
prácticos para cualquier situación que se presente, enumeramos: cortejar a una
persona, emplear nuevas técnicas de ventas, en los deportes como el tenis, en
la tecnología y la fabricación de cualquier producto.
Estas estrategias
tienen relevancia porque permiten en situaciones diversas como: el
emprendimiento de algún proyecto, mejorar su situación actual; también depende
en qué escenario se encuentra, si está en uno que es conocido que les es
familiar, o uno desconocido; si se ocupa una situación inferior, de igual nivel
o se encuentra al mando, es imprescindible tener las herramientas precisas de
solución.
Las personas
que dominan las estrategias están preparadas para encontrar soluciones a toda
clase de problemas, para ello es necesario tener en cuenta que, la naturaleza
humana es cambiante y se debe conocer el comportamiento de las personas, su
manera de pensar, temperamento, personalidad y carácter, adelantarse a las
reacciones y decisiones del adversario, porque la interrelación humana podría
derivar en acciones deliberadas o involuntarias, se debe analizar toda clase de
situaciones, aquellas que surgen de una preparación antelada o de forma sorpresiva.
Muchas
personas se han preguntado cuál es el origen o de dónde provienen, el número 36
tiene su origen en la filosofía china referida a la unidad de los opuestos,
expuestas en el Iching “La base de este concepto es sencillo: en todo hay
dos fuerzas opuestas, pero que se complementan y dependen una de la otra.
Imagina la noche y el día, el frío y el calor, o la calma y el movimiento. Una
no podría existir sin la otra. A estas dos fuerzas las llamamos Yin y Yang”.
El Yin y el
Yang son dos categorías complementarias en el universo. El Yin es el
elemento femenino que se manifiestas en la Tierra, viento, el agua y las
tierras pantanosas, se le asocia con la oscuridad, quietud y lo cerrado. El Yang
es el elemento masculino, se manifiesta en el cielo, trueno, el fuego y
las montañas, se asocia con la luz y los espacios abiertos.
Según la
experiencia de los antiguos chinos consideraban que estrategias y estratagemas,
planificadas y desarrolladas en secreto, pertenecían al yin. Debemos tener en
cuenta que, la interacción entre el yin y el yang determina el desarrollo de
los acontecimientos, las que se pueden observar en las relaciones que se
establecen entre las estratagemas, las relaciones entre ofensiva y defensa,
fuerza y flexibilidad, regularidad y sorpresa, vacío y solidez, el enemigo y
uno mismo, huésped y anfitrión, trabajo y descanso, etc.
Ahora bien,
llegado a este punto, se habrán preguntado si alguna de las 36 estrategias se
aplica en la política; por supuesto no solo en la política, sino en los
conflictos de toda naturaleza, principalmente en la guerra, pero también en el
amor y en toda actividad que desarrolle el hombre en su interrelación con
otros.
Una de las
estrategias chinas dice: “Reemplazar las vigas y pilares con madera
podrida”, la que se interpreta mediante la ejecución de acciones, para
reemplazar la estructura básica de un edificio. Significa, infiltrar, robar,
sabotear, destruir o eliminar las bases que sostienen a los adversarios, sus
organizaciones y sustituirlos por otros propios, de esta manera se incapacita
al enemigo y se tiene el control de sus acciones.
Dos
expresiones grafican estas acciones: “Cuando se quitan las ruedas, el
carro no puede andar, cuando se retiran las vigas y pilares, la casa se
derrumbará”. En tiempos de elecciones como la que vivimos, en esta
contienda sui generis, por la participación de muchísimos candidatos, aplicar
las estrategias chinas en sus diversos ejemplos será muy importante. ¿Lo
estarán aplicando los consejeros de los candidatos?
Por ello,
considerando lo anteriormente expuesto en esta contienda política, será muy
importante detectar cuál es el eslabón más débil de la estructura partidaria,
evaluar la desafección y deslealtad, la ambición y envidia de los dirigentes
secundarios, los dirigentes de bases y reemplazarlas por los suyos y así
resquebrajar la organización y finalmente apoderarse del partido. Recuerden, la
historia, siempre hay traidores, desafectos y envidiosos. Es la naturaleza
humana.
Un rico
comerciante llamado, Lu Buwei del estado de Zhao, en tiempos de los siete
reinos, se apoderó de todo un reino, reemplazando “las vigas y los
pilares” con los suyos. En aquellos tiempos entre los siete reinos se
establecían alianzas, aunque era difícil que los siete se pusieran de acuerdo,
se establecían acuerdos entre dos reinos, para ello era usual entregar una
hija, hijo o nieto para asegurar el cumplimiento del acuerdo, eso mismo solían
hacer en la época de los Incas en nuestros lares; en el presente caso, los
reinos Qin y Zhao establecieron convenios, Yi Ren era nieto del rey de Qin, fue
entregado por su abuelo al reino de Zhao, desde su llegada fue mantenido como
rehén.
Yi Ren se
volvió, solitario, aislado, meditabundo y triste, esta situación fue observada
por el comerciante Lu Buwei, la seguridad y vigilancia de los guardias
encargados de la custodia era relajada, sobornó a su personal de seguridad y
aprovechó para hacerse amigo del joven Yi Ren. El padre de Yi Ren era el
príncipe heredero del reino Qin, la madre de este había caído en desgracia y el
anciano rey había tomado como concubina principal a la hermana de la madre
llamada Huayang, Lu Buwei sobornó a esta mujer para obtener favores a favor de Yi
Ren y que este fuera adoptada por la que era
su tía la concubina principal, de esta manera colocó a Yi Ren en
posición ventajosa para acceder al trono.
Logrado su
cometido, el comerciante que era primer ministro regresó al reino de Zhao, de inmediato sedujo a una bella joven cantante a la que
embarazó, luego invitó a una cena al príncipe Yi Ren, en esa ágape Lu Buwei
presentó a la joven cantante a Yi Ren, este se enamoró, posteriormente el
comerciante sorprende a Yi Ren en una situación comprometedora con la joven
cantante, Lu Buwei reacciona muy molesto, fingiendo sorpresa y cólera, Yi Ren
cazado infraganti, es presionado para que se case con la joven y nombre al
nacer como su heredero al hijo de esta, que realmente era hijo de Lu Buwei.
Cuando el
hijo supuesto de Yi Ren tenía tres años estalló la guerra entre los dos reinos
Qin y Zhao, se rompió el tratado, el rey de Zhao ordenó matar a Yi Ren, Lu
Buwei ayudó a escapar a Yi Ren, su mujer y a su hijo. En el reino de Qin fueron
recibidos por Huayang la concubina principal. Cuando el anciano rey de Qin
falleció, el padre de Yi Ren accedió al trono, este le otorgó a Lu Buwei el
cargo de primer ministro y le asignó un ducado de 100,000 habitantes; pero, a
los cuatro días falleció el padre de Yi Ren, se sospechó que fue envenenado por
Lu Buwei, Yi Ren ocupó el cargo y al cuarto año de su mandato falleció en
circunstancias misteriosas, nuevamente se sospechó de Lu Buwei.
Así, el hijo
de Yi Ren, que realmente era de Lu Buwei accedió al trono, pero como era menor
de edad, Lu Buwei gobernó el reino de Qin, convivió con la madre del niño. Como
se puede observar Lu Buwei se apoderó del reino Qin colocando su propia gente
en puestos claves, es decir su cumplió “reemplazar las vigas y pilares por
las de uno mismo”.
En la
experiencia de los estudiosos, esta estrategia solo funciona mientras las vigas
y pilares sean de uno mismo. Los años pasaron el gobernante hijo de Lu Buwei se
fue haciendo fuerte, independiente, sensato y poderoso, Lu Buwei abandonó a la
reina por temor a su hijo y porque según el proverbio chino, “las cosas
se vuelven su opuesto cuando se llevan a un extremo”, sin embargo, fiel
a su naturaleza conspirativa y queriendo mantener el control, Lu Buwei buscó a un vagabundo que tenía fama
de ser un gran amante y bien dotado por la naturaleza y lo relacionó con la
reina.
Esta tuvo dos
hijos con el vagabundo, quien había obtenido un feudo y poco a poco fue
obteniendo mayor poder que Lu Buwei. La reina y el vagabundo complotaron para
que el hijo mayor de ellos heredara el trono, esta conspiración llegó a oídos del
gobernante, quien ordenó el arresto del vagabundo, hizo dimitir a Lu Buwei y
terminó con la conspiración violentamente, Lu Buwei se suicidó.
El gobernante
conquistó los otros seis reinos y unificó China. En 221 a.C se proclamó
emperador de Qin y es reconocido en la historia como el famoso Qin Shiguangdi,
a quien se le recuerda, además, porque ordenó la construcción de la gran
muralla china.
Hemos
iniciado el mes de marzo del presente año y la campaña electoral ingresa a su
fase final, yo diría la parte más crítica, la situación se agrava porque por
una pésima decisión política durante el gobierno del tristemente Martín
Vizcarra célebre corruto, motejado de genocida por su pésima estrategia frente
al Covid 19, en este proceso electoral participan una treintena de partidos. En
cualquier país es una exageración. ¡Una barbaridad!
Debido quizá
a un malentendido o pésima interpretación de lo que es vivir en democracia. ¿Es
más Democrático aquel país en el que participan más de 30 partidos en un
proceso electoral? ¿Qué demuestra la atomización de los partidos políticos, con
la participación de cientos de candidatos?
Creemos que
no, lo que sucede en nuestro país es la exageración llevada a la N potencia, de
manera muy irresponsable por las autoridades Ejecutivo, JNE y Congreso. Sin
tomar en cuenta que en nuestro país no existen partidos políticos con una
ideología sólida, debidamente organizados y estructurados.
Bien sabemos
que la mayoría de los partidos o agrupaciones son reunión de amigos,
familiares, simpatizantes, son cascarones vacíos, los candidatos colaboran con
una cantidad de dinero para ocupar un lugar preferencial en la lista de
candidatos, partidos sin nada de sustancia en su interior, vientres de
alquiler, que solo sirven para cobijar a individuos con amplio prontuario,
sospechosos de participar en política para evadir la justicia.
Pero qué
intereses mueve a los ciudadanos a formar su propio partido sietemesinos, dura
el periodo electoral y desaparece, ¿será dar solución a los grandes problemas
nacionales, superar la extrema pobreza, mejorar la educación, salud y seguridad
de la Nación, solucionar el olvido y postergación de los pueblos del interior
del país, establecer medios de transporta moderno como en Europa, Australia y
EE. UU. No, nada de eso, la población está convencida que solo quieren llegar
al poder para mejorar ellos, en otras palabras, hacer billete y asegurar su
futuro.
Aunque las
encuestas no tienen credibilidad, todos recordamos como Vladimiro Montesinos
manejó los medios y las empresas encuestadoras, repartiendo billete a diestra y
siniestra y los resultados eran lo que el Doc pedía.
Las encuestas
bien conducidas con la seriedad del caso y con ética, por supuesto que sirven
para algo, para valorar la reacción de los electores hacia los candidatos y ver
como valoran las promesas de campaña. Las empresas encuestadoras han perdido
credibilidad, existe una competencia entre ellas. No todo lo que brilla es oro.
Finalmente,
como en el ejemplo de la estrategia china, sería bueno saber ¿Cuántos de los
candidatos a la presidencia, Congreso y Parlamento andino, tienen las vigas y
pilares podridos? ¿Cuántos de ellos tienen antecedentes judiciales, relaciones
con el TID, con el tráfico de oro, madera, padres que no pasan manutención a
sus hijos, etc.? Quienes después tendrán que devolver los favores recibidos
para sus campañas.
Frente a
estos candidatos desde ya moralmente cuestionados, existen otros a quienes no
se les puede reprochar absolutamente nada, no tienen antecedentes de ninguna
naturaleza, algunos de ellos han prestado sus servicios a la Nación aun con
riesgo de su propia vida, en la lucha contra el terrorismo, operaciones de
rescate, en el conflicto en el Cenepa.
Estimados
amigos, a la hora de elegir a un candidato, elijan bien, a conciencia, con
responsabilidad, no crean en promesas lisonjeras, ni en disfraces y bailes para
la ocasión, piensen en el futuro de sus hijos y nietos, no vendan su voto por
un polo, una gaseosa o víveres.
